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jueves, 8 de diciembre de 2016

NO ACEPTE SUSTITUTOS


Ser sustituido o suplantado es aborrecible, nadie quiere ser suplantado sin su consentimiento, y menos cuando quien suplanta lo hace para dañar la imagen del original, y menos cuando el suplantador es enemigo del original. Enseña a tu familia la verdad, no la que te parece verdad, sino la que Dios mismo reveló, a través de las escrituras.

Suplantar a Dios se llama idolatría, Dios, el Dios verdadero no desea ser suplantado por nadie, El odia esa práctica, porque es innecesaria, inútil, nociva y aborrecible.

SEGUNDO MANDAMIENTO "No te harás imagen ni ninguna semejanza, de lo que esta arriba en los cielos, abajo en la tierra, en las aguas o debajo de la tierra, no te inclinaras a ellas ni las honraras” Éxodo 20: 4-5

NO IDOLATRE NADA




Un ídolo es algo que quita el enfoque que uno debe tener en Dios y lo pone en otra cosa. ¿Qué significa idolatrar? En este sentido significa valorar algo por encima de Dios.

En las épocas de la Biblia había tres ídolos principales. Estaba Baal que era Dios del sexo. Estaba Mammon que era Dios del dinero. Y existía Moloc que era Dios de la violencia.
Hoy no tenemos físicamente esos ídolos, En aquellos días, los ídolos estaban hechos de piedra, ladrillo, roca, arcilla, madera o metal.
Hoy tenemos imágenes mentales además de imágenes de metal. Así que usted tiene que enseñar a sus hijos las desventajas de los ídolos.

En Deuteronomio 4 dice: "Por tu propio bien no peques haciéndote un ídolo en ninguna forma, en absoluto.
Dios dice que por tu propio bien no idolatres nada ni a nadie. ¿Por qué?

1. Los ídolos lo decepcionarán.
Siempre prometen más de lo que pueden cumplir. Jeremías 10:14
En la TV dicen usa nuestra marca y serás popular, Siempre que usted pone cualquier persona, cualquier cosa, cualquier producto, cualquier “santo” etc, en el lugar de Dios, en el momento que usted espera que cualquiera solucione sus problemas o garantice toda su felicidad usted se desilusionará.

2. Los ídolos lo dominarán.
Si usted no está pendiente ellos terminarán por controlar su vida. La Biblia dice "Antes de que ustedes conocieran a Cristo estaban controlados por ídolos muertos, que los llevaban siempre por mal camino."

Dice que hay dos efectos inevitables cuando usted adora algo más que a Dios:
1) Lo que usted adora aparte de Dios empezará a controlarlo. Dominará su vida y distraerá su vida.
2) Usted será llevado por mal camino, perderá su perspectiva cuando algo tiene en su vida el lugar que debe tener Dios. ¿Cuántas personas por obtener una ganancia echaron sus convicciones por la borda?

3. Los ídolos lo deformarán.
Lo cambiarán. Lo deformarán, usted perderá la singularidad que Dios le dio porque usted se convertirá en eso que más valora.
Salmo 115:8 "Ésos que hacen ídolos se parecerán a ellos así como los que confían en ellos."
Damos forma a un ídolo y termina dándonos forma a nosotros. Usted se convertirá en lo que ocupe el primer lugar en su vida.
¿Qué necesita usted dejar? ¿Qué es eso a lo que usted está aferrado que no le permite ser todo lo que Dios quiere que usted sea? Si Dios le dice que deje algo y usted no puede, usted no lo posee, eso lo posee a usted.
¿Se ha fijado alguna vez cuán grande se ve un billete de CIEN MIL si da una ofrenda en la iglesia y cuán pequeño se ve en el supermercado?

¡ADORE SOLAMENTE A DIOS!




¿Cómo se aplica esto a nuestras familias? ¿Usted alguna vez ha oído a alguien decir: "Adoro el suelo por el que caminas." Dios dice "Adórame solamente a Mí". La adoración significa dar el más grande amor y devoción. Solamente Dios merece su mayor lealtad. No cualquier persona, carrera, imagen, “santo”, cosa, solamente Dios se merece eso porque Él lo hizo.

¿Por qué querrían las personas hacer una estatua de Dios ante la cual inclinarse?

1. Es un intento de limitar la ubicación de Dios.
No quiero que Dios vaya dondequiera que yo voy. No quiero que vea todo lo que hago. PERO LO HACE.

2. Es un intento de reducir su poder y tamaño.
Voy a tallarlo a la medida. Quiero a Dios sólo para que me bendiga pero no quiero que Él dirija mi vida.
Realmente lo que quiero es un genio. Eso es el lo que la mayoría de las personas quieren. No a Dios sino a un genio, como el de la lámpara de Aladino.

3. Quieren controlar a Dios.
Muchas personas quieren a un dios que puedan manipular.
Ésa no es la manera en que Dios dice que lo hagamos. Nosotros simplemente lo adoramos.

Hay tres beneficios al adorar solamente a Dios, al ponerlo en el primer lugar de nuestras vidas.

a. ME DELEITARÉ - Satisfacción
Cuando usted pone a Dios de primero en su vida y lo ama primero, Salmos 37:4 "Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón."
Romanos 10:11 "Todo el que confíe en Él no será jamás defraudado." No acepte ningún sustituto. No se conforme con una imagen de Dios.

b. ME DARÁ - libertad
Jesús dijo, "Si obedecen mis enseñanzas conocerán la verdad y la verdad los hará libres."
"Si el Hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres."
¿Por qué cuando pongo a Dios de primero en mi vida y en la de mi familia experimento libertad?

1) Ya no tengo que preocuparme más por la aprobación de otros porque estoy enfocado en agradar solamente a Dios.

2) Me hace libre. Soy libre de mi pasado. He sido totalmente perdonado. No cargo más con esas culpas y remordimientos. Tengo libertad en el presente, tengo un nuevo poder para romper con los hábitos que no podía quitarme solo.

c. ME DESARROLLARÁ.
Cuando pongo a Dios de primero en mi vida me hace crecer, me ayuda a desarrollar mi potencial, Se hace la única persona que Él permite que yo tenga en primer lugar. Usted es convertirá en lo que adora.

"Cuando el Espíritu del Señor trabaja con nosotros, nos hacemos más y más como Él."
Usted se hará semejante a lo que sea que ame. Usted se hará semejante a lo que sea que adore. Si usted adora el dinero usted va a hacerse materialista. Si usted se adora a usted mismo, se pondrá más egoísta. Si usted adora a Cristo, ama a Cristo, usted se irá pareciendo cada día más a Él. Eso es lo que Dios quiere que usted sea. Quiere que usted desarrolle las características de Cristo - amor, gozo, paz y todas las otras características de Jesucristo.





Así que en la construcción de esta familia, de una familia fuerte que va a durar, usted tiene que resolver primero estos dos asuntos.

Uno, ponga a Dios en el primer lugar en cada área de su vida y dos, hoy, logre conocer la verdadera imagen de Dios por medio de conocer a Jesucristo. Si usted no ha hecho eso lo desafío a que lo conozca hoy. Sólo haga esta simple oración.

viernes, 14 de octubre de 2016

ZÁFATE DE ESTAS COSAS


ANTISEMITISMO

Hace alrededor de 4,000 años Dios hizo una elección que ha afectado toda la historia subsiguiente. Dios pronunció cuatro promesas de bendición sobre Abraham:
"Te bendeciré".
"Serás bendición".
"Bendeciré a los que te bendijeren".
"Serán benditas en ti todas las familias de la tierra".
Sin embargo, intercalada en medio de estas bendiciones, hay una maldición:
"A los que te maldijeren maldeciré".

La adición de esta maldición tiene un propósito práctico importante. Toda persona sobre quien Dios pronuncie su bendición queda inmediata y automáticamente expuesta al odio y la oposición del gran enemigo de Dios y de su pueblo: Satanás. Por paradójico que pueda parecer, la bendición de Dios provoca la maldición de Satanás, canalizada a través de los labios de quienes son controlados por Satanás. Por esa razón, cuando Dios bendijo a Abraham, añadió su maldición sobre todos los que pudieran maldecirlo. Esto significaba que nadie podía maldecir a Abraham sin atraer sobre sí la maldición de Dios.

Dios no hizo imposible que sus enemigos maldijeran a Abraham, Isaac, Jacob y sus descendientes, pero sí se aseguró de que nadie pudiera hacerlo con impunidad. Haría falta todo un libro para seguir la pista de los resultados de esta maldición en la historia de individuos y naciones desde la época de los patriarcas hasta nuestros días. Será suficiente decir que en cerca de 4,000 años, no ha habido individuo ni nación que haya maldecido alguna vez al pueblo judío sin traer sobre sí en pago la destructora maldición de Dios. Nadie puede permitirse el lujo de odiar o maldecir al pueblo judío.


Nunca ha sido más necesario aprender esta lección que hoy. Tanto en el ámbito social como en el político, el antisemitismo es una de las fuerzas más poderosas que obran en nuestro mundo contemporáneo. Pero en última instancia eso implica un desastre para todos aquellos que se dejan controlar por él. La Iglesia le debe toda bendición espiritual que reclama para sí, a quienes han sido su víctima en varios tramos de la historia: el pueblo judío.
Sin los judíos, la Iglesia no hubiera tenido apóstoles, ni Biblia ni Salvador.

Sobre todo en Europa y en el Medio Oriente, donde el antisemitismo está profundamente arraigado (y en cualquier parte de América u otros continentes): reconocer abiertamente que el antisemitismo es un pecado, y a continuación, arrepentirse y renunciar a éste. Esto dará como resultado un profundo cambio interior de los sentimientos hacia el pueblo judío, y un reconocimiento de las inconmensurables bendiciones que la Iglesia cristiana ha recibido de él.
Sobre este fundamento, podemos entonces implorar a Dios que quite la tenebrosa sombra de la maldición que en la actualidad cubre gran parte de la Iglesia, y la cambie por su bendición.

LEGALISMO


En Jeremías 17:5 Dios pronuncia su maldición sobre otra clase de pecado, que, como el antisemitismo, está actuando en muchos sectores de la Iglesia:
Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.
En este contexto -como en muchos otros pasajes de la Biblia-la palabra "carne" no designa al cuerpo físico, sino que alude más bien a la naturaleza que cada uno de nosotros ha heredado de Adán, nuestro antepasado común.
El motivo esencial de su transgresión fue el deseo de ser independiente de: Dios.
Este deseo actúa en cada uno de sus descendientes. Es la marca distintiva de la "carne".
El carnal, ha experimentado la gracia y el poder sobrenaturales de Dios, pero después se vuelve a sus propias habilidades naturales.
Esa conducta revela que tiene más confianza en lo que él puede hacer por sí mismo, que en lo que Dios puede hacer por él. En realidad, ha despreciado a Dios. Esta actitud es la que provoca la maldición de Dios.
El siguiente versículo describe los resultados de la maldición que tal persona atrae sobre sí:
Será como la retama del desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedades en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Jeremías 17:6
Poner la habilidad humana en el lugar de la gracia divina es exaltar lo carnal por encima de lo espiritual. El efecto se manifestará en muchos aspectos diferentes. Por ejemplo:
• La teología se exaltará por encima de la revelación
• La educación intelectual por encima de la edificación del carácter
• La psicología por encima del discernimiento
• La programación por encima de la dirección del Espíritu Santo
• La elocuencia por encima del poder sobrenatural
• El razonamiento por encima del andar en fe
• Las leyes por encima del amor.

Todos estos errores son diferentes manifestaciones de un gran error básico: poner al hombre en un lugar que Dios ha reservado sólo para el Señor Jesucristo.
Esta fue la clase de situación con que Pablo trató de lidiar en la iglesia de Galacia. En Gálatas 3: 1-10 él rastrea el problema desde su origen hasta su culminación. En el versículo 1 Pablo identifica el origen como una engañosa influencia satánica que él llamó "fascinación": ¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó... ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente... como crucificado? Otra versión alterna de la pregunta de Pablo es: "¿Quién te hechizó?"
Esta influencia satánica ha oscurecido la única fuente de la más que suficiente gracia de Dios: "Jesucristo crucificado".
Privados así de la gracia de Dios, su pueblo inevitablemente se vuelve hacia la única opción: un sistema de leyes religiosas.
La palabra normalmente utilizada para describir esto es "legalismo". Puesto que esta palabra a menudo se usa con imprecisión, es importante definirla con más exactitud.

En Romanos 3:20 Pablo ha descartado esto: Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.




El "legalismo" se puede definir también como un intento de imponer cualquier condición adicional para conseguir la justicia más allá de lo que el mismo Dios ha dispuesto. Los requisitos de Dios aparecen en Romanos 4:24-25: A quienes ha de ser contada [la justicia], esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación [a fin de que pudiéramos ser reconocidos justos por Dios].
Este es el requisito de Dios -simple pero todo suficiente- para alcanzar la justicia: que nos entreguemos a él, creyendo que él hizo dos cosas en favor de nosotros: Primera, entregó a Jesús a la muerte por nuestros pecados. Segunda: levantó a Jesús de entre los muertos para que pudiéramos ser contados justos.
Pero si añadimos cualquier requisito adicional para alcanzar la justicia, Dios no nos reconocerá sobre esta base, y las buenas obras no se manifestarán. Jamás seremos capaces de llegar más allá de lo mejor que pueden alcanzar nuestros esfuerzos carnales.
Esto explica la siguiente pregunta de Pablo en Gálatas 3:3: ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?
En Romanos 8:8 Pablo lo resume así: y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
Finalmente, en Gálatas 3:10, Pablo declara que la culminación de este proceso descendente es una maldición. Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición.


La carnalidad puede tomar muchas formas. Con frecuencia son obvias y no resultan atractivas para la gente con una visión religiosa. Algunos ejemplos típicos serían: impureza sexual o inmoralidad; lenguaje vulgar; gula o ebriedad; desmedida ambición personal; ira descontrolada u otras pasiones malvadas. Lo que hace el legalismo especialmente peligroso es que resulta atractivo para los hombres y mujeres dedicados y diligentes que no se dejarían entrampar fácilmente por los pecados obvios de la carne. Sin embargo, en sus consecuencia finales, el legalismo es tan mortal como otros, pecados menos "respetables". Es el instrumento preferido de Satanás para desviar a los cristianos que de otra forma se convertirían en una seria amenaza para su reino.

EL HURTO, EL PERJURIO Y EL ROBAR A DIOS


Los tres últimos profetas del Antiguo Testamento -Hageo, Zacarías y Malaquías- tratan con varios asuntos en los cuales Israel experimentó el resultado de la maldición de Dios. Es como si estos profetas hubieran recibido el encargo de resumir la historia de los israelitas desde que habían estado bajo la ley de Moisés, y de confrontarlos con las razones por las cuales les habían alcanzado maldiciones específicas de la ley.
En Zacarías 5:1-4
De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba. Y me dijo: "¿Qué ves?" Y respondí: "Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo. y diez codos de ancho. "Entonces me dijo: "Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido. Yo la he hecho salir," dice Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del ladrón, y a la casa del que jura falsamente en mi nombre; y permanecerá en medio de su casa y la consumirá, con sus maderas y sus piedras. "
La maldición que describe Zacarías entra en la casa de todos los que han cometido dos pecados específicos: robar y jurar en falso. (El término moderno para este último es "perjurio".) Una vez que entra, la maldición permanece allí hasta que ha destruido la casa entera: maderas, piedras y todo.
Este es un cuadro gráfico de la forma en que actúa una maldición, después que la hemos admitido en nuestra vida.


Antes que él, Hageo había dado un igualmente gráfico cuadro de la ruina que estaba afectando la vida de su pueblo:
¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: "Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Hageo 1:4-6
La maldición que describe Hageo puede resumirse en una palabra: "insuficiencia". De acuerdo con todas las apariencias exteriores, los israelitas tenían todo lo que requerian para satisfacer sus principales necesidades materiales. Pero por alguna razón que no comprendían, siempre les faltaba algo.
Dios les había mandado un profeta para mostrarles que la fuerza invisible que erosionaba sus provisiones era una maldición que habían traído sobre sí por anteponer sus propias preocupaciones egoístas antes que las necesidades de la casa de Dios.
Muchas de las naciones solventes del mundo de hoy enfrentan una situación similar. La mayoría de la gente gana mucho más de lo que sus padres o abuelos ganaron jamás. Sin embargo, mientras las generaciones previas disfrutaron de una sensación de seguridad y contentamiento, la presente generación está plagada de un ansia incesante que nunca se satisface. En algunas de estas naciones, el nivel de endeudamiento personal es más alto que nunca.


Malaquías, el último de los tres profetas, combina los cargos ya presentados contra Israel por sus dos predecesores.
Acusa a su pueblo no sólo de una actitud equivocada hacia Dios, sino también de robo en su forma más grave: robar no únicamente a los hombres, ¡sino incluso al mismo Dios! ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: "¿En qué te hemos robado?" En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Malaquías 3:8-9
Este pasaje revela un principio que gobierna los tratos de Dios en cada era y dispensación: Dios mantiene un registro de lo que su pueblo le ofrece a él. Más de mil años antes, Dios había ordenado que Israel debía apartar para él la primera décima parte de su ingreso total, en efectivo o en especie. Era un sello importante de su pacto con Dios. La desobediencia en esto era una ruptura de su pacto. Ahora, por medio de Malaquías, Dios les pasa su cuenta.
Con respecto a todo lo que su pueblo ha retenido ilegalmente, los acusa de "robo". Señala que esto ha traído una maldición de ruina sobre toda la nación y en cada sector de sus vidas.
Pero Dios no termina con esta nota negativa. En el siguiente versículo da instrucciones a su pueblo de cómo puede salirse de esta maldición y entrar en su bendición: Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Malaquías 3:10
Para pasar de la maldición a la bendición, Dios requiere de su pueblo dos cosas: arrepentimiento y restitución. En todo caso de robo, estos requisitos jamás varían, tanto si es Dios o un hombre quien ha sido robado.
Espíritu Santo jamás hará que un creyente sea mezquino. Dios mismo es el mayor de todos los dadores. Cuando su Espíritu se mueve en los corazones de su pueblo, los hará como él es: dadores generosos.

A lo largo de todas las dispensaciones, se mantiene inalterable un principio básico: la mezquindad hacia Dios provoca su maldición, pero la liberalidad libera su bendición.




miércoles, 12 de octubre de 2016

CONDUCTAS QUE ACARREAN MALDICIONES


La principal forma de desobediencia que provoca la maldición de Dios está declarada en Éxodo 20:3-5: reconocer y adorar falsos dioses. Además, el Antiguo Testamento también revela un enorme número de formas secundarias de desobediencia sobre las que Dios ha pronunciado una maldición.
En esta categoría, en Deuteronomio 27:15-26, Moisés relaciona doce pecados morales y éticos que provocan la maldición de Dios. La bendición por obedecer o la maldición por desobedecer. Entre estas dos no hay terreno neutral. No hay otra opción.

Las doce maldiciones pronunciadas sobre los israelitas desde el Monte Gerizim fueron detalladas y específicas. A continuación un resumen de las principales clases de conducta que caen bajo ellas:
• Reconocer y adorar falsos dioses.
• No respetar a los padres.
• Toda forma de opresión e injusticia, especialmente cuando la víctima es el débil y el indefenso.
• Todas las formas de sexo ilícito o antinatural.

NO RESPETAR A LOS PADRES.





La maldición final cubre todas las formas de desobediencia a la ley.
Como siempre, la causa principal de la maldición de Dios es cualquier forma de compromiso con falsos dioses. A esto sigue la falta de respeto hacia los padres. El requisito de respetar a nuestros padres es repetido y vuelto a recalcar en el Nuevo Testamento. En Efesios 6: 1-3 Pablo reafirma el quinto de los Diez Mandamientos:
Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. "Honra a tu padre ya tu madre", que es el primer mandamiento con promesa: "para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. "
Incontables personas hoy -incluidos muchos cristianos no se han percatado de que la falta de respeto a sus padres trae la maldición de Dios.

Pablo hace hincapié que los primeros cuatro mandamientos no tienen promesa añadida por guardarlos. Pero a este quinto mandamiento relativo a los padres, Dios añade una promesa especial: "Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra". Al mismo tiempo, la promesa implica una condición: Si quiere que todo le vaya bien, debe cuidarse de honrar a sus padres. A la inversa, si no honra a sus padres, no puede esperar que le vaya bien.

Tenga en mente que es posible honrar a sus padres sin estar de acuerdo con ellos en todas las cosas o respaldar todo lo que hagan. Usted puede discrepar enérgicamente con ellos en algunos asuntos, y todavía mantener una actitud respetuosa hacia ellos. Honrar a sus padres de esta manera es también honrar a Dios, que dio estos mandamientos.
Estoy convencido de que el requisito esencial para que la bendición de Dios se derrame sobre la vida de una persona, es tener una actitud apropiada hacia sus padres. En el transcurso de los años que he tratado con cristianos enseñando, pastoreando, aconsejando y en otros aspectos, jamás he hallado uno que habiendo tenido mala actitud hacia sus padres haya disfrutado de la bendición de Dios.

TODA FORMA DE OPRESIÓN E INJUSTICIA, ESPECIALMENTE CUANDO LA VÍCTIMA ES EL DÉBIL Y EL INDEFENSO.





La siguiente norma de conducta en la lista de Deuteronomio 27 es la opresión y la injusticia, especialmente contra el débil y el indefenso. Por supuesto que hay muchos ejemplos de semejante comportamiento en nuestra cultura contemporánea, pero ninguna más propensa a provocar la maldición de Dios que el deliberado aborto de un bebé. ¿Quién puede ser más desvalido e indefenso que un bebé en el vientre de su madre, si sus propios padres no lo protegen?

¡Cuán extraño que personas correctamente defensoras del derecho y activas en la lucha contra la injusticia y el prejuicio racial, en realidad condonan y promueven la práctica del aborto! Muy extraño, también, que personas que jamás pensarían en alzar una mano violenta contra un pequeño, no sientan compasión hacia un bebé todavía más pequeño en el vientre de su madre. De algún modo la sustitución de la palabra "bebé" por la de "feto" adormece la conciencia de la gente. Pero el cambio de terminología en modo alguno afecta la naturaleza real de semejante acto.
Alguien ha preguntado: "¿Qué esperanza le queda a una sociedad en que las madres matan a sus propios bebés?" La actitud de Dios hacia el aborto no se afecta por un cambio de terminología. Ello clasifica simplemente como "asesinato"; y lo trata de acuerdo con eso. En nación tras nación alrededor del mundo hoy, millones de vidas quedan arruinadas por la maldición que sigue a este acto.


TODAS LAS FORMAS DE SEXO ILÍCITO O ANTINATURAL.


La forma final de conducta que provoca una maldición en la lista tomada de Deuteronomio 27 es el abuso y la perversión de la relación sexual. El sexo es parte del plan original del Creador para el hombre, algo sagrado y hermoso. Por esa razón Dios ha colocado límites estrictos alrededor del acto sexual, para protegerlo del abuso y la perversión. Estas fronteras están marcadas por las maldiciones pronunciadas en los versículos del 20 hasta el 23 en Deuteronomio 27. Los actos prohibidos enumerados aquí cubren el sexo con varias personas, emparentadas por sangre o por matrimonio y cualquier forma de sexo con animales. Los actos prohibidos en la Biblia incluyen también todas las expresiones del homosexualismo y todo lo que tiene que ver con la ideología de género. En Levítico 18:22 Dios declara: No te echarás con varón como con mujer; es abominación; también traducido "detestable". Esta es la misma palabra usada en Deuteronomio 18:12 para describir varias formas de prácticas ocultistas.
Hoy, muchas de esas fronteras destinadas a proteger la santidad del sexo han sido deliberadamente puestas a un lado... ¡algunas veces incluso en el nombre del cristianismo! Pero ningún argumento basándose en la "ética de situación" o "la nueva moral" (que en modo alguno es nueva) puede afectar o cambiar las leyes de Dios que gobiernan el comportamiento humano: todos los que se regodean en la perversión sexual se exponen a sí mismos a la maldición de Dios.
Es significativo que esta lista de acciones que provocan la maldición de Dios en Deuteronomio 27 esté seguida inmediatamente en Deuteronomio 28 por la lista completa de las bendiciones por obedecer y de las maldiciones por desobedecer.
Es como si Dios dijera: "Antes que decidan si las obedecen o no, mejor piensen bien en las consecuencias. ¡Aquí las tienen!"


ESTE TEMA ESTA EN DESARROLLO, CONTINUARA EN LA PRÓXIMA PUBLICACIÓN DE ESTE BLOG, ESPÉRALO.



¡CUIDADO, FALSOS DIOSES Y OCULTISMO!


La desobediencia puede tomar muchas formas. Es natural, por lo tanto, preguntarse: ¿Cuáles son algunas de las principales formas de desobediencia que provocan en particular la maldición de Dios?
La Biblia no deja dudas de la respuesta. La forma de desobediencia que más inevitable y seguramente provoca la maldición de Dios es el quebrantamiento de los primeros dos de los Diez Mandamientos, formulados en Éxodo 20:1-5:
Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: "Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. "No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. "No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.

¿Cuáles son los dos pecados que Dios especifica aquí? El primero es reconocer cualquier otro dios delante -o además- del Señor. Tenemos que reconocer que él es 11el único Dios verdadero”. No hay otro además de él.





El segundo pecado, descrito en el siguiente mandamiento, es hacer cualquier representación artificial de Dios y ofrecerle adoración. En Romanos 1:20-23 Pablo analiza lo que implica el quebrantamiento de estos dos mandamientos: Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
Nuestra mente humana tarda en comprender la horrible perversidad de adorar ídolos. El Dios verdadero, revelado primero en la creación y después más completamente en la Escritura, es santo, terrible, glorioso, omnipotente. Representarlo en semejanza de cualquier ser creado - sea humano o animal- es ofenderlo deliberadamente. Es una provocación premeditada de su ira.


El juicio de Dios por el quebrantamiento de estos dos mandamientos lleva la característica señal de una maldición
Que continúa de generación en generación, por lo menos hasta la cuarta. En algunas naciones y algunas culturas, la práctica de adorar falsos dioses se remonta a cientos y aun miles de años, multiplicando el efecto muchas veces.

Antes que pueda disfrutar de una verdadera libertad y la plenitud de la nueva criatura en Cristo, tiene que arrancar completamente de raíz esta mala hierba. La raíz más importante, y la más difícil de tratar, es la raíz primaria que lo une con muchas generaciones que han adorado a falsos dioses.
Nada más que la sobrenatural gracia y poder de Dios pueden arrancar eficazmente todas estas raíces. Pero gracias a Dios, hay esperanza en la promesa de Cristo en Mateo 15:13: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.

No obstante, los pecados que traen esta maldición generacional, no se detienen ante las más obvias formas de idolatría.
Incluyen un segundo y más amplio alcance de prácticas que no entran necesariamente en la categoría de idolatría abierta, o incluso religiosa. Dado que su verdadera naturaleza está escondida en terminologías engañosas, se las describe apropiadamente como "ocultismo" (derivado de la palabra latina que significa "escondido" o "encubierto").

La razón es que en el universo hay en realidad sólo dos fuentes de conocimiento y poder sobrenaturales a su disposición:
Dios o Satanás. Por consiguiente, toda forma de conocimiento o poder sobrenatural que no procede de Dios, necesariamente procede de Satanás. Si se derivan de Dios, son legítimos; si vienen de Satanás, son ilegítimos.
Puesto que el reino de Dios es el reino de la luz, sus siervos saben a quién sirven y lo que están haciendo. Por otro lado, puesto que el reino de Satanás es el reino de las tinieblas, la mayor parte de quienes están en su reino no saben la verdadera identidad de quien sirven, ni la verdadera naturaleza de lo que están haciendo.

Quienes penetran en esta región, están buscando de Satanás el conocimiento o el poder sobrenatural que Dios no permite al hombre buscar en ninguna otra fuente salvo en él mismo. Cuando lo hacen, en realidad están reconociendo a Satanás como a un dios, además del único Dios verdadero, y por lo tanto están quebrantando el primero de los Diez Mandamientos.
De esta forma se están exponiendo a sí mismos a la maldición que Dios ha pronunciado sobre todos aquellos que quebrantan este mandamiento; una maldición que se extiende hasta la cuarta generación.
Esta conclusión es tan importante que es preciso volverla a recalcar: Todo el que se enreda en el ocultismo, se expone a sí mismo a la maldición pronunciada sobre quienes quebrantan el primer mandamiento.


En varios pasajes la Biblia describe el acto de volverse a falsos dioses como "adulterio espiritual", y lo condena como un pecado todavía mayor que el adulterio físico.
No hay límites para las formas de engaño practicadas por el ocultismo. Tan pronto como se descubre una, otra surge para tomar su lugar. Por consiguiente, es imposible dar una lista completa o definitiva de los distintos tipos de prácticas ocultistas. Sin embargo, es posible identificar y describir brevemente tres ramas principales: la hechicería o brujería, la adivinación, y el sortilegio.


LA HECHICERÍA es la rama de "poder" del ocultismo. La hechicería es una expresión de la rebelión del hombre contra Dios. Es un intento del hombre de ganar sus propios fines sin someterse a la ley de Dios. Su fuerza motriz es un deseo de controlar a las personas y las circunstancias. Para llegar a estos fines, puede usar presiones psicológicas técnicas psíquicas, o una combinación de ambas.
Hay tres palabras claves que descubren la actividad de la hechicería: manipular, intimidar y dominar. La dominación es su propósito final. La manipulación y la intimidación son formas alternas de conseguir este propósito. Dondequiera que la gente use tácticas verbales o no verbales, para manipular, intimidar y dominar a quienes la rodean, está actuando la hechicería.
En su forma más simple, la hechicería es meramente una expresión de la naturaleza corrupta y rebelde de la humanidad caída. En Gálatas 5:20 se menciona -con la idolatría- entre "las obras de la carne". Probablemente haya pocas personas que no hayan recurrido en algún momento a la hechicería en esta forma.
Es característico de Satanás que aproveche esta "obra de la carne" como una apertura para el poder demoníaco sobrenatural que emana del reino de las tinieblas. A través de esta apertura se introduce y toma el control de hombres y mujeres, convirtiéndolos en instrumentos de sus malvados propósitos y en esclavos de su reino. El resultado es la hechicería practicada como un arte oculto, que opera primordialmente a través de hechizos y maldiciones.


LA ADIVINACIÓN es la rama de "conocimiento" del ocultismo, que ofrece diferentes formas de conocimiento que no pueden obtenerse por medios puramente naturales. En su forma más común, como la "buenaventura", ofrece el conocimiento sobrenatural del futuro. También incluye todas las falsas formas de revelación religiosa que se atribuyen una fuente sobrenatural.

LOS SORTILEGIOS operan a través de "objetos materiales" o mediante otros modos para impactar los sentidos físicos, tales como las "drogas" o la "música". En Apocalipsis 9:21 la palabra "hechicería" está directamente derivada del vocablo griego que significa "drogas". En 2 Timoteo 3:13 Pablo advierte que "en los postreros días los hombres malos y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados".
La palabra traducida como "engañadores" significa literalmente "encantadores". Los cantos monótonos -o encantaciones-han sido siempre una técnica de los sortilegios.
La cultura contemporánea de las drogas, acompañada con música de "rock duro" es un ejemplo gráfico de dos formas de sortilegio actuando juntas.

Acontinuaci6n ofrezco una breve lista de varias categorías bajo las que se pueden clasificar LOS "INSTRUMENTOS" DEL SORTILEGIO.

• Todo objeto asociado con la adoracion idolátrica, tanto si es pagana como si dice ser cristiana.
• Todo objeto que represente cualquier clase de religión falsa o secta o práctica satánica.
• Todo objeto sobre el que un practicante del ocultismo ha invocado un poder sobrenatural. (Aunque este poder sea ostensiblemente dirigido hacia un "buen" propósito, tal como curar, su origen lo convierte en canal para una maldición.)
• Todo objeto que sea la expresión de una superstición, tal como herraduras, monedas de la "buena suerte", figuras de "santos" y cosas semejantes.

Las siguientes son algunas FORMAS ESPECÍFICAS DEL OCULTISMO prevalecientes en nuestra cultura contemporánea:





1. LA RAMA DE PODER DEL OCULTISMO
• La acupresi6n
• La acupuntura
• La proyección astral
• La hipnosis
• La levitación
• Las artes marciales (que invocan poder espiritual sobrenatural)
• El control mental
• La dinámica mental
• La parakínesis
• El levantar mesas
• La telekínesis
• El "toque" sanador
• La hechicería.

2. LA RAMA DE CONOCIMIENTO DEL OCULTISMO
• La astrología
• La escritura automática
• El espiritismo
• La clariaudiencia (oír "voces")
• La clarividencia
• Las bolas de cristal
• El diagnóstico por terapia de color o péndulo
• La adivinación
• La percepción extra sensorial
• El análisis de la escritura
• Los horóscopos
• La iridología
• La cábala
• Los médiums
• La adivinación del pensamiento
• La numerología
• Los augurios
• La lectura de las palmas de las manos
• La frenología
• Las sesiones espiritistas
• Las cartas del tarot
• La lectura de hojas de té
• La telepatía
• Los "sortilegios"
• Los libros que enseñan prácticas ocultistas.


También se incluyen bajo este título todas las falsas religiones o sectas que declaran revelaciones sobrenaturales pero contradicen la Biblia. Distinguir entre lo verdadero y lo falso en este ámbito es como distinguir entre lo recto y lo torcido en el plano natural. Una vez que hemos establecido una norma de lo que es recto, sabemos que cualquier cosa que se aparte de esa norma está torcida.
En el ámbito espiritual, la Biblia es una norma de lo que es recto; o sea, verdadero. Cualquier cosa que se aparte de la
Biblia es falsa. Si se aparta por poco o por mucho no tiene importancia. Algunos de los engaños más sutiles son aquellos que parecen diferir sólo un poquito de la Biblia.

Particularmente peligrosas son las religiones que distorsionan la Persona, la naturaleza o la obra redentora de Jesucristo.
El Nuevo Testamento, por ejemplo, presenta a Jesucristo como "Dios manifestado en la carne," pero los Testigos de Jehová enseñan que fue un ser creado. También, el Islam rechaza la declaración que Jesucristo sea el Hijo de Dios, y niega que haya muerto en realidad en la cruz. Sin embargo, la muerte reconciliadora de Cristo es el único fundamento que tiene el hombre para reclamar el perdón de los pecados.

A continuación doy algunas de las muchas RELIGIONES FALSAS O CULTOS que están activas hoy:
• La Antroposofía
• La Misa Negra
• Los Niños de Dios
• Los Cristadelfinos
• La Ciencia Cristiana
• La Masonería
• El Movimiento de Paz Interior
• Los Testigos de Jehová (Estudiantes de la Biblia Dawn)
• Los Mormones (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días)
• El Movimiento de la Nueva Era
• La Ciencia Religiosa
• El Rosacrucismo
• La Cientología
• La Comunidad de las Fronteras Espirituales
• El Espiritualismo
• La Teosofía
• La Iglesia de la Unificación (del Rev. Moon, Cruzada de Un Mundo)
• La Iglesia Unitaria
• La Iglesia Mundial de Dios (fundada por Herbert W. Armstrong).

También, los CULTOS O RELIGIONES ORIENTALES, como:
• El Bahai
• El Budismo
• El Confucianismo
• La Misión de la Luz Divina
• Los gurús
• Los Hare Krisna
• El Hinduismo
• El Islam
• El Sintoísmo
• La Meditación trascendental.

3. LA RAMA DEL OCULTISMO QUE OPERA A TRAVÉS DE OBJETOS FÍSICOS, ETC.
• Los amuletos
• La idolatría (imágenes, cuadros, santos, vírgenes etc.)
• La cruz egipcia (ankhs cruz con un anillo en la parte superior)
• Las piedras preciosas correspondientes al mes de nacimiento
• Los amuletos (p.e. para quitar verrugas)
• Los cristales usados para curar
• Las drogas alucinógenas
• Los discos o casetes de "rock duro"
• Los símbolos de maleficios
• Los símbolos de la "buena suerte" (p.e. herraduras invertidas)
• La ouija
• Los fetiches paganos o artefactos religiosos
• Los talismanes
• Los dijes del zodíaco
• Las tablas de escritura mesmerista

La opinión de Dios acerca de quienes participan en estas clases de prácticas mencionadas arriba está claramente declarada en Deuteronomio 18:10-13:
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.


Tome nota que quienes participan en estas prácticas ocultas están clasificados en la misma categoría con quienes sacrifican a sus hijos en el fuego a dioses paganos. Bajo la ley de Moisés, la pena obligada para tales prácticas era la muerte.
Es importante reconocer que los "libros" pueden ser canales para poderes ocultos. Cuando los cristianos profesantes en Éfeso, como resultado del ministerio de Pablo, se enfrentaron con la realidad del poder de Satanás, su reacción fue drástica:
Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos y hechas las cuentas de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. Hechos 19:18-19

El único modo apropiado de tratar con semejante material ocultista es destruirlo completamente por fuego o por cualquier medio que sean más conveniente, aunque el valor del material destruido sea muy grande.
Ya se ha señalado que el ocultismo, como la "mujer inmoral", está cambiando constantemente. No se puede ofrecer una lista final ni exhaustiva de las prácticas ocultistas.

Un ejemplo simple: un joven de unos veinte años. No nos habíamos conocido antes, pero sentí que debía preguntarle:
-¿Has recibido el Espíritu Santo?
-Sí, replicó -y entonces añadió melancólico-, pero no hablo en lenguas.
Claramente él sentía que faltaba algo en su experiencia. Sin proseguir con el tema de las lenguas, le pregunté:
-¿Alguna vez visitaste a una adivina?
Reflexionó por un momento y entonces dijo:
-Sí, una vez, cuando tenía quince años. Pero sólo lo hice por broma. No creía realmente en eso.
-Pero de todas formas -lo presioné- ¿te dijeron la buenaventura?"
-Sí-admitió con renuencia y añadió defensivamente-pero no significó nada para mí.
-¿Estarías dispuesto a confesarlo como un pecado –le pregunté-, y pedirle a Dios que te perdone por eso y te libere de sus consecuencias?"
Cuando estuvo de acuerdo, lo dirigí en una oración sencilla, en la que él confesó como pecado su visita a una adivina, y pidió a Dios que lo perdonara y lo librara de sus consecuencias.
Entonces, sin más explicaciones, puse mi mano en su hombro y le pedí a Dios que diera libertad al Espíritu Santo dentro de él. Instantáneamente, sin vacilación o tartamudeo, empezó a hablar clara y fluidamente en una lengua desconocida.


Muchos son fieles asistentes a la iglesia. Sin embargo, por ignorancia, han penetrado en la dimensión del ocultismo y se han involucrado en un pecado que es peor que el adulterio físico. Hasta que reconozcan la verdadera naturaleza de lo que han hecho, tendrán que permanecer bajo la sombra de la maldición que Dios ha pronunciado sobre todo el que le vuelve la espalda para acudir a falsos dioses. Además, la misma sombra seguirá opacando la vida de las siguientes cuatro generaciones de sus descendientes.
Cuando se enfrentan a estos asuntos, los cristianos a veces responden: "Pero yo no sabía que estaba haciendo algo malo". Mi respuesta es señalar que en 1 Timoteo 1:13-15 Pablo se describe a sí mismo como "el primero de los pecadores" por los pecados que cometió "por ignorancia, en incredulidad". La ignorancia no nos absuelve de la culpa de nuestros pecados, pero puede disponer a Dios para mostrarnos misericordia si nos arrepentimos y nos volvemos a él.

Cada uno de nosotros tiene dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, y dieciséis tatarabuelos. Esto hace un total de treinta personas, y cualquiera de ellas puede ser la causa de una maldición sobre nuestra vida. ¿Cuántos de nosotros podemos garantizar que ninguno de sus treinta antepasados inmediatos participó jamás en alguna forma de idolatría o de ocultismo?
¡Gracias a Dios que él ha proporcionado un camino para librarse de cualquier maldición que pudo haber venido de ellos! ¡Gracias a Dios que podemos aprovecharnos de su provisión! En el día final del ajuste de cuentas, Dios no nos echará en cara que nuestros antepasados hayan traído una maldición sobre nosotros, pero nos encontrará culpables si rehusamos aprovecharnos de la provisión que él nos ha dado para que seamos librados de semejante maldición.


ESTE TEMA ESTA EN DESARROLLO, CONTINUARA EN LA PRÓXIMA PUBLICACIÓN DE ESTE BLOG