Mostrando entradas con la etiqueta liberacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta liberacion. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de octubre de 2016

PASOS QUE CONDUCEN A LA LIBERTAD


Hay una y una sola- base completamente suficiente para todas las bendiciones que la misericordia de Dios ha provisto: el intercambio que tuvo lugar en la cruz.

1. Jesús fue CASTIGADO para que nosotros pudiéramos ser PERDONADOS.
2. Jesús fue HERIDO para que pudiésemos ser CURADOS.
3. Jesús fue hecho PECADO con nuestra pecaminosidad para que nosotros pudiéramos ser hechos JUSTOS con SU JUSTICIA.
4. Jesús sufrió NUESTRA MUERTE para que pudiésemos compartir SU VIDA.
5. Jesús se hizo POBRE con nuestra POBREZA para que pudiéramos ser RICOS con SU RIQUEZA.
6. Jesús llevó nuestra VERGÜENZA para que pudiésemos compartir SU GLORIA.
7. Jesús sufrió el RECHAZO que merecíamos nosotros para que pudiéramos disfrutar de la ACEPTACIÓN que le correspondía como Hijo de Dios.
8. Jesús se convirtió en MALDICIÓN para que pudiésemos recibir una BENDICIÓN.





Esta lista no está completa; pudieran añadirse otros aspectos del intercambio que tuvo lugar en el monte de la calavera, pero cada uno es una diferente faceta de todo lo que Dios proveyó a través del sacrificio de Jesús. La Biblia los resume en una grandiosa palabra que los incluye a todos: salvación. Con frecuencia los cristianos limitan la salvación a la experiencia del perdón de sus pecados y que nazcan de nuevo. No obstante, por muy maravilloso que sea esto, es solamente la primera parte de la salvación total revelada en el Nuevo Testamento.


El resultado total de la salvación incluye cada parte del ser humano. Es hermoso el modo en que Pablo lo resume 1 Tesalonicenses 5:23: Y el mismo D s de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
La salvación abarca el total de la persona humana: espíritu, alma y cuerpo; y se consuma únicamente con la resurrección del cuerpo al regreso de Cristo.

Pero nadie disfruta simultáneamente de todas las distintas provisiones de la salvación. Es normal progresar por etapas de una provisión a la siguiente. Muchos cristianos jamás van más allá de recibir el perdón de sus pecados. No se percatan de las muchas otras provisiones que están a su libre disposición.

Cuando venimos a Dios con base en el sacrificio de Cristo por nosotros, necesitamos ser sensibles a la dirección del Espíritu Santo. No podemos imponer nuestras prioridades a Dios, sino que debemos dejar que él obre con nosotros en el orden que él escoja.

Muy a menudo la maldición que pesa sobre la vida de una persona es el obstáculo insospechado que no lo deja alcanzar otras provisiones de salvación. Normalmente hay que lidiar primero con esta barrera, antes que puedan cubrirse otras necesidades.
En esta provisión nos concentraremos ahora: el intercambio de la maldición a la bendición. En este punto nos enfrentamos precisamente a las mismas proposiciones que Moisés presentó a los israelitas cuando se preparaban para entrar en la tierra de Canaán:
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. Deuteronomio 30:19
Dios exigía que los israelitas hicieran su propia elección. Les exhortó a escoger correctamente: la vida y las bendiciones. Pero él no decidiría por ellos. Asimismo les recordó que la elección que hicieran afectaría no sólo su propia vida, sino también la de sus descendientes. Esto aparece una vez más como un rasgo característico tanto de las bendiciones como de las maldiciones: continúan afectando generación tras generación. La elección que hizo Israel en aquel momento determinó su destino. Lo mismo sucede con nosotros hoy. Dios nos pone por delante precisamente la misma alternativa: la vida y las bendiciones o la muerte y las maldiciones. Nos deja escoger a nosotros. Igual que Israel, nosotros determinamos nuestro destino por lo que elegimos, y nuestra elección también podrá afectar el destino de nuestros descendientes.

Todo el que desea pasar de la maldición a la bendición tiene que atravesar esa misma puerta. Primero, tiene que haber un claro reconocimiento de las proposiciones que Dios nos pone por delante. Entonces tiene que haber una simple respuesta positiva: "Señor, en base a tu palabra, yo te respondo.
Rechazo la muerte y las maldiciones, y escojo la vida y las bendiciones".
Una vez que hemos hecho esta elección, podemos seguir adelante y reclamar liberación de cualquier maldición que haya sobre nuestra vida. ¿Qué pasos debemos dar para esto? No hay un patrón establecido que todo el mundo deba seguir. Sin embargo, recomiendo tener en cuenta estas siete etapas.

1. CONFIESE SU FE EN CRISTO Y EN EL SACRIFICIO QUE HIZO EN BENEFICIO DE USTED.


En Romanos 10:9-10 Pablo explica que hay dos condiciones esenciales para recibir los beneficios del sacrificio de Cristo: creer en el corazón que Dios levantó a Jesús de los muertos y confesar con la boca que él es Señor. La fe en el corazón no es por completo eficaz hasta que ha sido complementada por la confesión con la boca.
Literalmente, la palabra "confesar" significa "decir lo mismo que". En el contexto de la fe bíblica, confesar significa decir con nuestra boca lo que Dios ya ha dicho en su palabra.
En Hebreos 3:1 Jesús es llamado el "apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión" [o confesión]. Cuando hacemos la confesión bíblica correcta concerniente a él, liberamos su ministerio sacerdotal en beneficio nuestro.
Para recibir los beneficios del sacrificio de Cristo, necesitamos hacer nuestra confesión específica y personal. Por ejemplo:
Señor Jesús, creo que tú eres el Hijo de Dios y el único camino hacia Dios; y que tú moriste en la cruz por mis pecados y te levantaste otra vez de entre los muertos.

2. ARREPENTIRSE DE TODAS SUS REBELIONES Y SUS PECADOS


Pudiera haber muchos factores externos --que se remontan incluso a generaciones anteriores- que han contribuido a la maldición en su vida. No obstante, la raíz de todos sus problemas yace dentro de usted mismo. Y se resume en la palabra avon (iniquidad): su actitud rebelde hacia Dios y los pecados que han resultado de ella. Por esto, tiene que aceptar responsabilidad personal.
Antes que pueda recibir la misericordia de Dios, por lo tanto, él requiere que usted se arrepienta. Tiene que tomar una decisión deliberada de su parte: usted tiene que rendir toda su rebeldía y someterse sin reservas a todo lo que Dios requiera de usted. ¡Una persona que se ha arrepentido en realidad no sigue discutiendo con Dios!
EL NUEVO TESTAMENTO NO DA LUGAR PARA LA FE QUE ESQUIVA EL ARREPENTIMIENTO. Cuando Juan el Bautista vino a preparar el camino del Señor, la primera palabra de su mensaje fue: ¡Arrepentíos...! (Mateo 3:2). Más tarde, cuando Jesús empieza su ministerio público, él retoma el asunto donde Juan lo ha dejado:
Arrepentíos, y creed en el evangelio. Marcos 1:15

Sin arrepentimiento, no es posible una fe eficaz. Muchos que profesan ser cristianos luchan continuamente por tener fe porque nunca han cumplido la condición previa del arrepentimiento (cambio de mentalidad, cambio de rumbo).
En consecuencia, jamás reciben todos los beneficios del sacrificio de Cristo.

3. PEDIR Y RECIBIR EL PERDÓN DE TODOS LOS PECADOS.


La gran barrera que mantiene las bendiciones de Dios fuera del alcance de nuestra vida es EL PECADO SIN PERDONAR. Dios ya ha provisto para que nuestros pecados sean perdonados, pero no lo hará hasta que los confesemos.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiamos de toda maldad. 1 Juan 1:9
Dios es fiel y lo hará porque él nos ha dado su promesa, y él siempre cumple sus promesas. También es justo porque ya
Jesús cargó con todo el castigo por nuestros pecados. Puede ser que Dios le haya mostrado ciertos pecados que lo expusieran a una maldición. Si es así, haga una confesión específica de esos pecados.

También es posible que haya caído una maldición sobre usted por causa de los pecados cometidos por sus antepasados (especialmente la idolatría o el ocultismo). Usted no carga la culpa de los pecados cometidos por sus antepasados, pero las consecuencias de esos pecados pueden afectarlo de varias maneras. Si usted sabe que éste puede ser el caso, pida a Dios también que lo libere de esas consecuencias.

4. PERDONE A TODAS LAS PERSONAS QUE LE HAYAN HECHO DAÑO U OFENDIDO O HAYAN SIDO INJUSTAS CON USTED.





Otra gran barrera que puede mantener fuera de nuestro alcance las bendiciones de Dios es LA FALTADE PERDON en nuestro corazón hacia otras personas. En Marcos 11:25 Jesús señaló muy especialmente esto como algo que tenemos que resolver, si esperamos que Dios conteste nuestras oraciones: y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
Este mismo principio aparece a lo largo de todo el Nuevo Testamento: Si queremos que Dios perdone nuestros pecados, tenemos que estar preparados para perdonar a los demás.
Perdonar a otra persona no es primordialmente una emoción; es una decisión.
Quizás ahora Dios le esté trayendo a la mente alguna persona o personas a quienes usted necesita perdonar. Si es así, puede acudir al Espíritu Santo para que le ayude. Él lo inducirá a tomar la decisión correcta, pero no la hará por usted. Actúe mientras sienta su apremio. Tome una decisión clara de perdonar. Entonces exprese oralmente su decisión.

Diga en voz alta: "Señor, yo perdono a....." y nombre a la persona o personas de que se trate. ¡Los que le sean más difíciles de mencionar son los que más necesita perdonar!

5. RENUNCIE A TODO CONTACTO CON CUALQUIER COSA OCULTISTA O SATÁNICA.


Si en cualquier momento usted ha participado en semejantes actividades o prácticas, ha cruzado una frontera invisible en el reino de Satanás. A partir de ese momento, igual da que lo sepa o no, Satanás lo ha considerado como uno de sus súbditos. El considera que tiene un derecho legal sobre usted.
Puesto que el reino de Dios y el de Satanás se oponen radicalmente, usted no podrá disfrutar de todos los derechos y beneficios de un ciudadano del reino de Dios hasta que haya cortado toda conexión con Satanás de una vez por todas, y cancele cualquier derecho que él pueda alegar que tiene sobre usted.
En 2 Corintios 6: 14-15 Pablo acentúa la necesidad de una ruptura completa con el reino de Satanás:
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial [o sea, Satanás]? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
En el versículo 17 concluye con una exhortación directa del mismo Señor:
Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré.
Llevar a cabo esta ruptura requiere también que se ocupe de cualquier "objeto de contacto" --o sea, objetos que todavía lo vinculan con Satanás-o Esto incluye muchos objetos distintos. Si usted tiene alguna duda acerca de cómo aplicar esto en su caso, pídale a Dios que le señale cualquier cosa que pudiera ser ofensiva para él.
Entonces deshágase de ella del modo más efectivo: quémelo, aplástelo, arrójelo en aguas profundas... ¡O lo que sea!
Si usted está dispuesto a llevar a cabo esta ruptura total con Satanás y su reino, puede pronunciar una oración como ésta:
Renuncio a todo contacto con cualquier cosa ocultista o satánica; si tengo algún "objeto de contacto", me comprometo a destruirlo. Revoco cualquier reclamación de Satanás sobre mí.

6. AHORA ESTÁ LISTO PARA ORAR A FIN DE LIBERARSE DE CUALQUIER MALDICIÓN.


Recuerde, hay un solo fundamento sobre el que Dios le ofrece su misericordia: el intercambio que tuvo lugar cuando Jesús murió en la cruz. Incluida la provisión para liberarlo de cualquier maleficio.
Es importante que base su fe únicamente sobre lo que Jesús obtuvo para usted con su sacrificio en la cruz. Usted no tiene que "ganarse" su liberación. No tiene que merecerla.
Dios nos responde sólo en base a lo que Jesús hizo en favor de nosotros, no por ningún mérito que podamos imaginarnos que haya en nosotros.
Confiese en voz alta, despacio y deliberadamente sin distraerse.
Si tiene dudas acerca de alguna parte, vuelva atrás y léala otra vez. Identifíquese con las palabras que pronuncia.
Para cuando haya terminado de leerlas, debe de tener la sensación de haber llegado ante la presencia de Dios con las palabras que ha pronunciado. Entonces vaya directamente a la oración de liberación, que se repite al final.

Aquí un modelo para orar:
Señor Jesucristo, creo que tú eres el Hijo de Dios y el único camino para llegar Dios; y que tú moriste en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos.
Renuncio a toda mi rebelión y a todos mis pecados, y me someto a ti como mi Señor.
Confieso todos mis pecados ante ti y te pido tu perdón; especialmente por cualquier pecado que me haya expuesto a una maldición. Libérame también de las consecuencias de los pecados de mis antepasados.
Por un acto de mi voluntad decido perdonar a todos los que me han hecho daño o juzgado mal, tal como quiero que Dios me perdone a mí. En particular, perdono a...
Renuncio a todo contacto con cualquier cosa ocultista o satánica; si poseo algún "objeto de contacto", me comprometo a destruirlo. Revoco cualquier reclamación de Satanás sobre mí.
Señor Jesucristo, creo que en esa cruz tú tomaste sobre ti toda maldición que pudiera haberme alcanzado. Así que te pido ahora que me liberes de toda maldición sobre mi vida; ¡en tu nombre, Señor Jesucristo!
Por fe recibo ahora mi liberación y te doy las gracias por ello.

Por otra parte, no hay un patrón dispuesto para responder a Dios que todo el mundo tenga que seguir. La clave para la liberación no es una forma especial de respuesta. La fe puede expresarse de muchos modos diferentes. Limítese a ser usted mismo con Dios. Abra todo su ser al amor de Dios como una flor abre sus pétalos al sol.

7. Ahora crea que ha recibido, ¡y siga adelante en la bendición de Dios!





miércoles, 12 de octubre de 2016

¡CUIDADO, FALSOS DIOSES Y OCULTISMO!


La desobediencia puede tomar muchas formas. Es natural, por lo tanto, preguntarse: ¿Cuáles son algunas de las principales formas de desobediencia que provocan en particular la maldición de Dios?
La Biblia no deja dudas de la respuesta. La forma de desobediencia que más inevitable y seguramente provoca la maldición de Dios es el quebrantamiento de los primeros dos de los Diez Mandamientos, formulados en Éxodo 20:1-5:
Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: "Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. "No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. "No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.

¿Cuáles son los dos pecados que Dios especifica aquí? El primero es reconocer cualquier otro dios delante -o además- del Señor. Tenemos que reconocer que él es 11el único Dios verdadero”. No hay otro además de él.





El segundo pecado, descrito en el siguiente mandamiento, es hacer cualquier representación artificial de Dios y ofrecerle adoración. En Romanos 1:20-23 Pablo analiza lo que implica el quebrantamiento de estos dos mandamientos: Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
Nuestra mente humana tarda en comprender la horrible perversidad de adorar ídolos. El Dios verdadero, revelado primero en la creación y después más completamente en la Escritura, es santo, terrible, glorioso, omnipotente. Representarlo en semejanza de cualquier ser creado - sea humano o animal- es ofenderlo deliberadamente. Es una provocación premeditada de su ira.


El juicio de Dios por el quebrantamiento de estos dos mandamientos lleva la característica señal de una maldición
Que continúa de generación en generación, por lo menos hasta la cuarta. En algunas naciones y algunas culturas, la práctica de adorar falsos dioses se remonta a cientos y aun miles de años, multiplicando el efecto muchas veces.

Antes que pueda disfrutar de una verdadera libertad y la plenitud de la nueva criatura en Cristo, tiene que arrancar completamente de raíz esta mala hierba. La raíz más importante, y la más difícil de tratar, es la raíz primaria que lo une con muchas generaciones que han adorado a falsos dioses.
Nada más que la sobrenatural gracia y poder de Dios pueden arrancar eficazmente todas estas raíces. Pero gracias a Dios, hay esperanza en la promesa de Cristo en Mateo 15:13: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.

No obstante, los pecados que traen esta maldición generacional, no se detienen ante las más obvias formas de idolatría.
Incluyen un segundo y más amplio alcance de prácticas que no entran necesariamente en la categoría de idolatría abierta, o incluso religiosa. Dado que su verdadera naturaleza está escondida en terminologías engañosas, se las describe apropiadamente como "ocultismo" (derivado de la palabra latina que significa "escondido" o "encubierto").

La razón es que en el universo hay en realidad sólo dos fuentes de conocimiento y poder sobrenaturales a su disposición:
Dios o Satanás. Por consiguiente, toda forma de conocimiento o poder sobrenatural que no procede de Dios, necesariamente procede de Satanás. Si se derivan de Dios, son legítimos; si vienen de Satanás, son ilegítimos.
Puesto que el reino de Dios es el reino de la luz, sus siervos saben a quién sirven y lo que están haciendo. Por otro lado, puesto que el reino de Satanás es el reino de las tinieblas, la mayor parte de quienes están en su reino no saben la verdadera identidad de quien sirven, ni la verdadera naturaleza de lo que están haciendo.

Quienes penetran en esta región, están buscando de Satanás el conocimiento o el poder sobrenatural que Dios no permite al hombre buscar en ninguna otra fuente salvo en él mismo. Cuando lo hacen, en realidad están reconociendo a Satanás como a un dios, además del único Dios verdadero, y por lo tanto están quebrantando el primero de los Diez Mandamientos.
De esta forma se están exponiendo a sí mismos a la maldición que Dios ha pronunciado sobre todos aquellos que quebrantan este mandamiento; una maldición que se extiende hasta la cuarta generación.
Esta conclusión es tan importante que es preciso volverla a recalcar: Todo el que se enreda en el ocultismo, se expone a sí mismo a la maldición pronunciada sobre quienes quebrantan el primer mandamiento.


En varios pasajes la Biblia describe el acto de volverse a falsos dioses como "adulterio espiritual", y lo condena como un pecado todavía mayor que el adulterio físico.
No hay límites para las formas de engaño practicadas por el ocultismo. Tan pronto como se descubre una, otra surge para tomar su lugar. Por consiguiente, es imposible dar una lista completa o definitiva de los distintos tipos de prácticas ocultistas. Sin embargo, es posible identificar y describir brevemente tres ramas principales: la hechicería o brujería, la adivinación, y el sortilegio.


LA HECHICERÍA es la rama de "poder" del ocultismo. La hechicería es una expresión de la rebelión del hombre contra Dios. Es un intento del hombre de ganar sus propios fines sin someterse a la ley de Dios. Su fuerza motriz es un deseo de controlar a las personas y las circunstancias. Para llegar a estos fines, puede usar presiones psicológicas técnicas psíquicas, o una combinación de ambas.
Hay tres palabras claves que descubren la actividad de la hechicería: manipular, intimidar y dominar. La dominación es su propósito final. La manipulación y la intimidación son formas alternas de conseguir este propósito. Dondequiera que la gente use tácticas verbales o no verbales, para manipular, intimidar y dominar a quienes la rodean, está actuando la hechicería.
En su forma más simple, la hechicería es meramente una expresión de la naturaleza corrupta y rebelde de la humanidad caída. En Gálatas 5:20 se menciona -con la idolatría- entre "las obras de la carne". Probablemente haya pocas personas que no hayan recurrido en algún momento a la hechicería en esta forma.
Es característico de Satanás que aproveche esta "obra de la carne" como una apertura para el poder demoníaco sobrenatural que emana del reino de las tinieblas. A través de esta apertura se introduce y toma el control de hombres y mujeres, convirtiéndolos en instrumentos de sus malvados propósitos y en esclavos de su reino. El resultado es la hechicería practicada como un arte oculto, que opera primordialmente a través de hechizos y maldiciones.


LA ADIVINACIÓN es la rama de "conocimiento" del ocultismo, que ofrece diferentes formas de conocimiento que no pueden obtenerse por medios puramente naturales. En su forma más común, como la "buenaventura", ofrece el conocimiento sobrenatural del futuro. También incluye todas las falsas formas de revelación religiosa que se atribuyen una fuente sobrenatural.

LOS SORTILEGIOS operan a través de "objetos materiales" o mediante otros modos para impactar los sentidos físicos, tales como las "drogas" o la "música". En Apocalipsis 9:21 la palabra "hechicería" está directamente derivada del vocablo griego que significa "drogas". En 2 Timoteo 3:13 Pablo advierte que "en los postreros días los hombres malos y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados".
La palabra traducida como "engañadores" significa literalmente "encantadores". Los cantos monótonos -o encantaciones-han sido siempre una técnica de los sortilegios.
La cultura contemporánea de las drogas, acompañada con música de "rock duro" es un ejemplo gráfico de dos formas de sortilegio actuando juntas.

Acontinuaci6n ofrezco una breve lista de varias categorías bajo las que se pueden clasificar LOS "INSTRUMENTOS" DEL SORTILEGIO.

• Todo objeto asociado con la adoracion idolátrica, tanto si es pagana como si dice ser cristiana.
• Todo objeto que represente cualquier clase de religión falsa o secta o práctica satánica.
• Todo objeto sobre el que un practicante del ocultismo ha invocado un poder sobrenatural. (Aunque este poder sea ostensiblemente dirigido hacia un "buen" propósito, tal como curar, su origen lo convierte en canal para una maldición.)
• Todo objeto que sea la expresión de una superstición, tal como herraduras, monedas de la "buena suerte", figuras de "santos" y cosas semejantes.

Las siguientes son algunas FORMAS ESPECÍFICAS DEL OCULTISMO prevalecientes en nuestra cultura contemporánea:





1. LA RAMA DE PODER DEL OCULTISMO
• La acupresi6n
• La acupuntura
• La proyección astral
• La hipnosis
• La levitación
• Las artes marciales (que invocan poder espiritual sobrenatural)
• El control mental
• La dinámica mental
• La parakínesis
• El levantar mesas
• La telekínesis
• El "toque" sanador
• La hechicería.

2. LA RAMA DE CONOCIMIENTO DEL OCULTISMO
• La astrología
• La escritura automática
• El espiritismo
• La clariaudiencia (oír "voces")
• La clarividencia
• Las bolas de cristal
• El diagnóstico por terapia de color o péndulo
• La adivinación
• La percepción extra sensorial
• El análisis de la escritura
• Los horóscopos
• La iridología
• La cábala
• Los médiums
• La adivinación del pensamiento
• La numerología
• Los augurios
• La lectura de las palmas de las manos
• La frenología
• Las sesiones espiritistas
• Las cartas del tarot
• La lectura de hojas de té
• La telepatía
• Los "sortilegios"
• Los libros que enseñan prácticas ocultistas.


También se incluyen bajo este título todas las falsas religiones o sectas que declaran revelaciones sobrenaturales pero contradicen la Biblia. Distinguir entre lo verdadero y lo falso en este ámbito es como distinguir entre lo recto y lo torcido en el plano natural. Una vez que hemos establecido una norma de lo que es recto, sabemos que cualquier cosa que se aparte de esa norma está torcida.
En el ámbito espiritual, la Biblia es una norma de lo que es recto; o sea, verdadero. Cualquier cosa que se aparte de la
Biblia es falsa. Si se aparta por poco o por mucho no tiene importancia. Algunos de los engaños más sutiles son aquellos que parecen diferir sólo un poquito de la Biblia.

Particularmente peligrosas son las religiones que distorsionan la Persona, la naturaleza o la obra redentora de Jesucristo.
El Nuevo Testamento, por ejemplo, presenta a Jesucristo como "Dios manifestado en la carne," pero los Testigos de Jehová enseñan que fue un ser creado. También, el Islam rechaza la declaración que Jesucristo sea el Hijo de Dios, y niega que haya muerto en realidad en la cruz. Sin embargo, la muerte reconciliadora de Cristo es el único fundamento que tiene el hombre para reclamar el perdón de los pecados.

A continuación doy algunas de las muchas RELIGIONES FALSAS O CULTOS que están activas hoy:
• La Antroposofía
• La Misa Negra
• Los Niños de Dios
• Los Cristadelfinos
• La Ciencia Cristiana
• La Masonería
• El Movimiento de Paz Interior
• Los Testigos de Jehová (Estudiantes de la Biblia Dawn)
• Los Mormones (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días)
• El Movimiento de la Nueva Era
• La Ciencia Religiosa
• El Rosacrucismo
• La Cientología
• La Comunidad de las Fronteras Espirituales
• El Espiritualismo
• La Teosofía
• La Iglesia de la Unificación (del Rev. Moon, Cruzada de Un Mundo)
• La Iglesia Unitaria
• La Iglesia Mundial de Dios (fundada por Herbert W. Armstrong).

También, los CULTOS O RELIGIONES ORIENTALES, como:
• El Bahai
• El Budismo
• El Confucianismo
• La Misión de la Luz Divina
• Los gurús
• Los Hare Krisna
• El Hinduismo
• El Islam
• El Sintoísmo
• La Meditación trascendental.

3. LA RAMA DEL OCULTISMO QUE OPERA A TRAVÉS DE OBJETOS FÍSICOS, ETC.
• Los amuletos
• La idolatría (imágenes, cuadros, santos, vírgenes etc.)
• La cruz egipcia (ankhs cruz con un anillo en la parte superior)
• Las piedras preciosas correspondientes al mes de nacimiento
• Los amuletos (p.e. para quitar verrugas)
• Los cristales usados para curar
• Las drogas alucinógenas
• Los discos o casetes de "rock duro"
• Los símbolos de maleficios
• Los símbolos de la "buena suerte" (p.e. herraduras invertidas)
• La ouija
• Los fetiches paganos o artefactos religiosos
• Los talismanes
• Los dijes del zodíaco
• Las tablas de escritura mesmerista

La opinión de Dios acerca de quienes participan en estas clases de prácticas mencionadas arriba está claramente declarada en Deuteronomio 18:10-13:
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.


Tome nota que quienes participan en estas prácticas ocultas están clasificados en la misma categoría con quienes sacrifican a sus hijos en el fuego a dioses paganos. Bajo la ley de Moisés, la pena obligada para tales prácticas era la muerte.
Es importante reconocer que los "libros" pueden ser canales para poderes ocultos. Cuando los cristianos profesantes en Éfeso, como resultado del ministerio de Pablo, se enfrentaron con la realidad del poder de Satanás, su reacción fue drástica:
Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos y hechas las cuentas de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. Hechos 19:18-19

El único modo apropiado de tratar con semejante material ocultista es destruirlo completamente por fuego o por cualquier medio que sean más conveniente, aunque el valor del material destruido sea muy grande.
Ya se ha señalado que el ocultismo, como la "mujer inmoral", está cambiando constantemente. No se puede ofrecer una lista final ni exhaustiva de las prácticas ocultistas.

Un ejemplo simple: un joven de unos veinte años. No nos habíamos conocido antes, pero sentí que debía preguntarle:
-¿Has recibido el Espíritu Santo?
-Sí, replicó -y entonces añadió melancólico-, pero no hablo en lenguas.
Claramente él sentía que faltaba algo en su experiencia. Sin proseguir con el tema de las lenguas, le pregunté:
-¿Alguna vez visitaste a una adivina?
Reflexionó por un momento y entonces dijo:
-Sí, una vez, cuando tenía quince años. Pero sólo lo hice por broma. No creía realmente en eso.
-Pero de todas formas -lo presioné- ¿te dijeron la buenaventura?"
-Sí-admitió con renuencia y añadió defensivamente-pero no significó nada para mí.
-¿Estarías dispuesto a confesarlo como un pecado –le pregunté-, y pedirle a Dios que te perdone por eso y te libere de sus consecuencias?"
Cuando estuvo de acuerdo, lo dirigí en una oración sencilla, en la que él confesó como pecado su visita a una adivina, y pidió a Dios que lo perdonara y lo librara de sus consecuencias.
Entonces, sin más explicaciones, puse mi mano en su hombro y le pedí a Dios que diera libertad al Espíritu Santo dentro de él. Instantáneamente, sin vacilación o tartamudeo, empezó a hablar clara y fluidamente en una lengua desconocida.


Muchos son fieles asistentes a la iglesia. Sin embargo, por ignorancia, han penetrado en la dimensión del ocultismo y se han involucrado en un pecado que es peor que el adulterio físico. Hasta que reconozcan la verdadera naturaleza de lo que han hecho, tendrán que permanecer bajo la sombra de la maldición que Dios ha pronunciado sobre todo el que le vuelve la espalda para acudir a falsos dioses. Además, la misma sombra seguirá opacando la vida de las siguientes cuatro generaciones de sus descendientes.
Cuando se enfrentan a estos asuntos, los cristianos a veces responden: "Pero yo no sabía que estaba haciendo algo malo". Mi respuesta es señalar que en 1 Timoteo 1:13-15 Pablo se describe a sí mismo como "el primero de los pecadores" por los pecados que cometió "por ignorancia, en incredulidad". La ignorancia no nos absuelve de la culpa de nuestros pecados, pero puede disponer a Dios para mostrarnos misericordia si nos arrepentimos y nos volvemos a él.

Cada uno de nosotros tiene dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, y dieciséis tatarabuelos. Esto hace un total de treinta personas, y cualquiera de ellas puede ser la causa de una maldición sobre nuestra vida. ¿Cuántos de nosotros podemos garantizar que ninguno de sus treinta antepasados inmediatos participó jamás en alguna forma de idolatría o de ocultismo?
¡Gracias a Dios que él ha proporcionado un camino para librarse de cualquier maldición que pudo haber venido de ellos! ¡Gracias a Dios que podemos aprovecharnos de su provisión! En el día final del ajuste de cuentas, Dios no nos echará en cara que nuestros antepasados hayan traído una maldición sobre nosotros, pero nos encontrará culpables si rehusamos aprovecharnos de la provisión que él nos ha dado para que seamos librados de semejante maldición.


ESTE TEMA ESTA EN DESARROLLO, CONTINUARA EN LA PRÓXIMA PUBLICACIÓN DE ESTE BLOG




miércoles, 20 de julio de 2016

Ser Libres

Libertad, el DRAE la define como Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.




Ahora, las cosas como son, la libertad concebida a través de hacer, nunca sera libertad, la libertad tiene todo que ver con ser; Jesús el Hombre central de toda la historia dijo: " así que si el Hijo los libera, serán realmente libres" (LBK), y de lo que esta hablando es de un traslado de ser esclavo a ser libre. de ser extranjero a ser hijo, de ser de las tinieblas a ser de la luz.




Normalmente las personas piensan que libertad consiste en hacer, son frecuentes estas frases, "tengo libertad, entonces hago lo que me da la gana", " porque no me dejan hacer lo que quiero con mi vida si hay libertad", "podemos hacer de todo porque vivimos en un país libre"; y esto porque se considera a la libertad desde lo que se puede hacer, sin importar el ser. Las acciones de libertad vienen después de ser, antes de eso solo traen mas esclavitud, lo normal en los "países libres" es ver personas esclavas de vicios, esclavas de hábitos evidentes y ocultos, esclavas de sentimientos etc... La pregunta que se esta haciendo el lector, con toda seguridad es y como es eso de ser, pues bien, ser, tiene que ver con identidad, (tema que ampliaré luego). De donde tomas tu identidad te forma por completo y te hace ser quien eres, por ejemplo si tomas identidad de lo que haces, entonces te comportas como son las personas que ejercen esa función y vives atado a esa forma de vida. hay muchos referentes que puedes usar para buscar tu identidad, pero todos te engañan, porque ninguno de ellos te define, ni te conoce por completo. Finalizare hoy diciendo las cosas como son, solo Dios te define y conoce por completo, solo en el hallas verdadera identidad, solo el te llena el vacío interior y te hace libre, solo el tiene razón en todo lo que dice acerca de ti porque el te formo, el te diseño, el te creo, no lo hizo la ciencia, la moda o la casualidad, todo lo que no sea Dios busca esclavizarte, solo Dios te da verdadera libertad. busca en El tu identidad.