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martes, 6 de diciembre de 2016

PARA QUE SIRVE LA FAMÍLIA??


La familia fue idea de Dios. (Él dijo que era buena en gran manera)Es una institución de Él, de tal manera que ella siempre existirá, porque fue inventada para ser los ladrillos que construyen la sociedad.

El hombre no fue hecho para vivir solo. Por eso Dios creó la familia. Es por eso que Él dijo: "es bueno."
Dios creó a Adán, lo colocó en un ambiente perfecto. Adán tenía todo lo que él quería, pero Dios le dijo: "No es bueno que el hombre esté solo." Esto es verdad sea usted casado o soltero. Las personas fueron hechas para estar con personas. Precisamos de relaciones. Usted precisa tener relaciones profundas o tener personas que se preocupen por usted.

Las familias no son perfectas, solo son familias, allí encontramos todo tipo de personas, pero son familia, debemos aprender a mar la familia a pesar de todo y dar y recibir como familia, hagamos nuestra parte en la maravillosa idea de Dios.

Dios el Señor dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para El. Génesis. 2.18




PRIMERO LA FAMILIA ES UN ABRIGO EN LAS TEMPESTADES.

HAY TRES TIPOS DE TEMPESTADES QUE ENFRENTAMOS HOY.

1. Los Cambios son una de las tempestades. Y vivimos en una sociedad cambiante todo el tiempo, en un mundo caído, donde el cambio es además de constante, sin aviso.

2. Los Fracasos son una tempestad. Usted no será siempre un vencedor en la vida. Usted y yo, estaremos en un sube y baja constante, cada cosa en esta vida, buena o mala pasara,

3. Los Rechazos son una tempestad. Es cruel la manera en que rechazamos y también en la que somos rechazados, es fuerte el dolor que el rechazo trae al corazón.

La familia sin embargo, es un abrigo contra la tempestad. Es el lugar seguro donde poder llorar. Para eso existen las familias. Son abrigos en la tempestad donde usted puede descansar, recibir consuelo y cuidado.

Usted necesita de alguien que cuide de usted. Todos necesitamos de la familia

SEGUNDO UNA FAMILIA ES UN CENTRO DE APRENDIZAJE PARA LA VIDA

Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres Lucas 2:52

JESÚS CRECÍA DE CUATRO MANERAS

• 1.- Sabiduría, esto es crecimiento intelectual
• 2.- Estatura, esto es, crecimiento físico
• 3.- Gracia delante de Dios, esto es, crecimiento espiritual
• 4.- Gracia delante de los hombres, esto es, crecimiento social.

• Este debe ser la base para nuestra familia, que todos los miembros de la familia crezcan en cuatro maneras diferentes: intelectualmente, físicamente, espiritualmente y socialmente.

3 COSAS QUE APRENDEMOS EN CASA

• 1. Relaciones: Usted aprende a relacionarse con las personas en su casa. Bien o mal, correcto o errado, eficientemente o ineficientemente, su felicidad depende de su habilidad en cuanto a cómo se relaciona con otras personas

• 2. Carácter: Mucho de lo que usted es, lo heredó básicamente de sus padres. "De tal padre tal hijo“ El Carácter se aprende de lo que se ve, no de las enseñanzas

• 3. Valores: Piense acerca de todas las cosas que aprendemos en casa: el respeto del trabajo, sexo, tiempo, dinero, Dios, otras personas.

• TERCERO UNA FAMILIA ES UN LUGAR PARA DIVERTIRSE.
Es un lugar para deleitarse, relajarse, calmarse y aprovechar la vida. Es esto lo que falta en muchos hogares.
Con tristeza vemos que Muchos hogares llegan al punto de ser un centro de aprendizaje y nada más, divertirse también se hace en familia.

La biblia dice: Goza de la vida con la mujer amada, cada instante de esta vida sin sentido que Dios te ha dado en este mundo; eso es lo único que sacarás de tanto trabajar en este mundo. Eclesiastés. 9.9
• ¡Bendita sea tu propia fuente! ¡Goza con la compañera de tu juventud Proverbios 5.18

• CUARTO UNA FAMÍLIA ES DONDE APRENDEMOS A SERVIR A DIOS Y AL PRÓJIMO

Como expreso Josué: Yo y mi familia serviremos al Señor Josué 24:15

La familia apoya, la familia enseña, la familia aprende, la familia se divierte, la familia sirve, haz tu parte y comparte esto con tu familia, hagámosle caso a Dios, y piénsalo… si fue idea de Dios ¡¡tiene que ser Bueno!! Si se hace a la manera de Dios.




domingo, 16 de octubre de 2016

EN EL MONTE DE LA CALAVERA


Dios ha proporcionado una solución que resuelve todos nuestros problemas, Podemos proceder de muchos trasfondos diferentes, cada uno de nosotros cargado con su propia necesidad especial, pero para recibir la solución de Dios todos tenemos que abrimos paso al mismo lugar: la cruz de Cristo.
El profeta Isaías setecientos años antes de que sucediera escribió: Isaías 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

He aquí el problema básico y total, de toda la humanidad: nos hemos apartado, cada cual, por nuestro propio camino.
Hay un pecado que todos tenemos esto en común: nos hemos apartado por nuestro camino. Al hacerlo, le hemos vuelto la espalda a Dios. La palabra hebrea que resume esto es avon, que aquí se traduce "pecado". Quizás el equivalente
Más cercano en la lengua contemporánea sería "rebelión"; no contra un hombre, sino contra Dios.

No obstante, ninguna palabra nuestra, ya sea "pecado", "iniquidad" o "rebelión", expresa todo el significado de avon. En su uso bíblico, avon describe no únicamente el pecado, sino también el "castigo" o las "consecuencias malignas" que siguen al pecado.
Esto se aplica al sacrificio de Jesús en la cruz. Jesús no era culpable de pecado alguno. En Isaías 53:9 el profeta dice: Nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Pero en el versículo 6 dice: Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
No sólo se identificó Jesús con nuestro pecado, sino que sufrió todas las consecuencias malignas de ese pecado. Como el chivo expiatorio que lo había prefigurado, él se los llevó de modo que jamás pudieran volver sobre nosotros.
He aquí el verdadero significado y propósito de la cruz. En ella tuvo lugar un intercambio ordenado por Dios.





Primero,
Jesús sufrió en lugar nuestro las consecuencias del mal que merecíamos por justicia divina sobre nuestros pecados. Entonces, a cambio, Dios nos ofrece todo el bien que merecía la obediencia sin pecado de Jesús.
En pocas palabras, el mal debido a nosotros cayó sobre Jesús para que, a cambio, el bien debido a Jesús pudiera sernos ofrecido a nosotros. Dios tiene la capacidad legítima de ofrecemos esto sin ceder nada de su eterna justicia, porque Jesús ya ha soportado en favor de nosotros todo el justo castigo debido a nuestro pecado.
Todo esto procede únicamente de la insondable gracia de Dios, y se recibe sólo por fe. Ninguno de nosotros ha hecho nunca algo que merezca semejante oferta, y ninguno de nosotros puede hacer algo jamás para ganarla.

Isaías 53:4-5 revela los primeros dos aspectos del intercambio: Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.


Segundo,
Hay dos verdades entrelazadas aquí. La aplicación de una es espiritual y la otra física. En el plano espiritual, Jesús recibió el castigo debido a nuestras transgresiones e iniquidades para que nosotros, en cambio, pudiéramos ser perdonados y así tener paz con Dios. (Ver Romanos 5:1.) En el plano físico, Jesús llevó nuestras enfermedades y dolores para que nosotros pudiéramos ser sanados por sus heridas.
La aplicación física del intercambio está confirmada en dos pasajes del Nuevo Testamento. Mateo 8:16-17 se refiere a Isaías 53:4 y dice que Jesús: Sanó a todos los enfermos,' para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: "El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias".
Y también, en 1Pedro 2:24, el apóstoles refiere a Isaías 53:5-6 y dice de Jesús: Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
El doble intercambio descrito en los versículos anteriores puede resumirse así: Jesús fue CASTIGADO para que nosotros pudiésemos ser PERDONADOS. Jesús fue HERIDO para que nosotros pudiéramos ser SANADOS.


Tercero,
En Isaías 53: 10 se revela un tercer aspecto del intercambio, declarando que el Señor puso el alma de Jesús "en expiación por el pecado". Esto hay que comprenderlo a la luz de los reglamentos mosaicos para varias formas de expiación por el pecado. La persona que había pecado tenía que entregar su ofrenda de expiación -una oveja, un chivo, un toro o algún otro animal- al sacerdote. Debía confesar su pecado sobre la ofrenda, y el sacerdote transfería simbólicamente al animal el pecado que él había confesado. Entonces el animal sería muerto, pagando así el castigo por el pecado que había sido transferido a éste.
En la presciencia de Dios, todo esto estaba diseñado para tipificar lo que sería llevado a cabo por medio de un único sacrificio, suficiente, por completo, ¡de Jesús! En la cruz, el pecado de todo el mundo fue transferido al alma de Jesús. El resultado se describe en Isaías 53: 12: Derramó su vida hasta la muerte.
Por medio de su muerte en sacrificio sustitutivo, Jesús hizo expiación por el pecado de todo el género humano.
En 2 Corintios 5:21 Pablo se refiere a Isaías 53:10 y al mismo tiempo, presenta el aspecto positivo del intercambio:
Al que no conoció pecado [Jesús], por nosotros [Dios] Lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Jesús fue hecho PECADO por NUESTROS PECADOS Y nosotros fuimos hechos JUSTOS por SU JUSTICIA.


Cuarto
La muerte que Jesús padeció era el resultado inevitable del pecado humano que él había tomado sobre sí mismo. El cargó el pecado de todos los hombres, y así padeció la muerte merecida por todos los hombres.
A cambio, a todos los que acepten su sacrificio sustitutivo, Jesús ahora les ofrece el don de la vida eterna. En Romano 6:23 Pablo fija las dos opciones, una junto a la otra: Porque la paga [recompensa justa] del pecado es muerte, más la dádiva [no ganada] de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Por lo que el cuarto aspecto del intercambio puede resumirse así:
Jesús murió NUESTRA MUERTE para que nosotros pudiéramos compartir SU VIDA.





Quinto,
En 2 Corintios 8:9 Pablo establece otro aspecto más del intercambio:
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
El intercambio está claro: de la pobreza a la riqueza. Jesús se hizo pobre para que nosotros, a la vez, pudiéramos ser enriquecidos.
¿Cuándo se hizo pobre Jesús? Algunos lo imaginan pobre durante todo su ministerio en la tierra, pero no es exactamente así. El mismo no llevaba en su persona mucho dinero, pero en ningún momento careció de lo que necesitaba. Cuando envió a sus discípulos delante de él por todas partes, éstos tampoco necesitaron nada (Lucas 23:35). Aunque eran pobres, él y sus discípulos tenía la costumbre de darle a los pobres (Ver Juan 12:4-8; 13:29).
En realidad, a lo largo de su ministerio en la tierra, Jesús ejemplificó exactamente la "abundancia". Él siempre tuvo todo lo que necesitó para hacer la voluntad de Dios en su vida.
Entonces, ¿cuándo fue que Jesús se hizo pobre por nosotros? La respuesta es: en la cruz. En Deuteronomio 28:48 Moisés resume la pobreza absoluta en cuatro frases: hambre, sed, desnudez y necesidad de todas las cosas. Jesús experimentó todo eso a plenitud en la cruz.
El propósito de Dios es que todos sus hijos sean capaces de disfrutar las mayores bendiciones. Él nos provee, por lo tanto, con lo suficiente para cubrir nuestras propias necesidades y algo más para las necesidades de otros.
Este quinto aspecto del intercambio puede resumirse así: Jesús se hizo POBRE con NUESTRA POBREZA para que nosotros pudiésemos ser RICOS con SUS RIQUEZAS.


Sexto,
El intercambio en la cruz cubre también las formas emocionales de sufrimiento que siguen al pecado del hombre. En esto también Jesús padeció el mal para que nosotros en su lugar disfrutáramos del bien. Dos de las más crueles heridas que nos caen encima por nuestro pecado son la "vergüenza" y el "rechazo". Ambos cayeron sobre Jesús en la cruz.
Hablando de Jesús en la cruz, el escritor de hebreos dice: Sufrió la cruz, menospreciando el oprobio. Hebreos 12:2

La ejecución en la cruz era la más vergonzosa de todas las formas de muerte, reservada para la más baja ralea de criminales.
La persona que iba a ser ejecutada se la despojaba de toda su ropa y se dejaba desnuda, expuesta a la mirada curiosa de los transeúntes, que se reían y se burlaban de él. Este fue el grado de vergüenza que Jesús soportó cuando colgó de la cruz (Mateo 27:35-44).
El propósito de Dios es atraer a quienes creen en él para que, en lugar de la vergüenza que Jesús soportó, compartan su gloria eterna. En Hebreos 2:10 el escritor dice: Porque convenía a aquel [Dios]... que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos [o sea, Jesús].
Hay otra herida que es todavía más dolorosa que la vergüenza. Es el rechazo. El rechazo puede ser activo, expresado en formas negativas y ásperas, o puede ser una mera falta de cariño o de demostrar amor y aceptación.
Si una mujer embarazada tiene sentimientos negativos hacia el bebé que lleva en su seno, la criatura probablemente nacerá con un sentido de rechazo... que puede acompañarla hasta la vida adulta e incluso hasta la tumba.
El rompimiento de un matrimonio es otra causa frecuente de rechazo. Esto se describe muy claramente en las palabras del Señor en Isaías 54:6:
Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.

La provisión de Dios para sanar la herida del rechazo está en Mateo 27:46,50, que describe la culminación de la agonía de Jesús: Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: "Eli, Eli, ¡lama sabactani". Esto es: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
Por primera vez en la historia del universo, el Hijo de Dios clamó a su Padre y no recibió respuesta.


El relato de Mateo prosigue a continuación: y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
Esto demostraba simbólicamente que el camino había quedado abierto para el hombre pecador a fin de que pudiera entrar directamente a disfrutar del compañerismo con un Dios santo. El rechazo que sufrió Jesucristo había abierto el camino para que nosotros fuéramos aceptados por Dios como hijos suyos. Pablo resume esto en Efesios 1:5-6: Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,... [Dios] nos hizo aceptos en el Amado.

El rechazo de Jesús trajo por resultado nuestra aceptación. Jesús cargó con nuestra VERGÜENZA para que nosotros pudiéramos compartir SU GLORIA. Jesús soportó el RECHAZO que nos tocaba para que nosotros pudiésemos tener la ACEPTACION de él como hijos de Dios.


Los aspectos del intercambio analizados cubren algunas de las más elementales y urgentes necesidades de la humanidad, no hay necesidad surgida de la rebelión del hombre que no quede cubierta por el mismo principio de intercambio:
En Gálatas 3:13-14 Pablo describe el importante aspecto de este intercambio: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es. colgado en un madero) para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

Pablo aplica a Cristo Jesús en la cruz un estatuto de la ley de Moisés, establecido en Deuteronomio 21:23, de acuerdo con el cual una persona ejecutada colgándola de un "madero" (un patíbulo de madera) entraba bajo la maldición de Dios.
Entonces señala al resultado opuesto: la bendición.
No hace falta que un teólogo analice este aspecto del intercambio: Jesús se convirtió en una "maldición" para que nosotros pudiésemos recibir la "bendición".
La maldición que cayó sobre Jesús se define como "la maldición de la ley". La misma incluye todas y cada una de las maldiciones, enumeradas por Moisés en Deuteronomio 28, que se examinaron en el capítulo 4. Cada una de estas maldiciones, cayeron en su plenitud sobre Jesús. Así abrió el camino él para que nosotros obtuviéramos una liberación igualmente plena y disfrutáramos de las correspondientes bendiciones.
Jesús había tomado sobre sí toda consecuencia maligna que la rebelión había traído sobre la humanidad; había agotado toda maldición proveniente de haberse quebrantado la ley de Dios. Todo esto, para que nosotros a su vez, pudiéramos recibir toda bendición derivada de su obediencia. Semejante sacrificio es estupendo por su alcance y maravilloso por su simplicidad.
¿Ha podido aceptar con fe este relato del sacrificio de Jesús y de todo lo que él ha obtenido para usted? En particular, si está viviendo bajo la sombra de una maldición, ¿ha empezado a ver que Jesús, a un costo infinito para él mismo, ha hecho provisión completa para su liberación? Si es así, hay una acción responsiva inmediata que usted necesita tomar; una respuesta que es la más simple y la más pura expresión de la verdadera fe. Es decir: "[Gracias!"

¡Hágalo ahora mismo! Diga: "¡Gracias! ¡Gracias, Señor Jesús, por todo lo que has hecho por mí! No lo entiendo por completo, pero lo creo, y estoy agradecido". Dar gracias es el primer paso para liberarse.



jueves, 4 de agosto de 2016

"HOLA SOLEDAD"




Esos momentos en la vida en los que te quedas solo, solo, absolutamente solo, rodeado de muchos, pero solo, ahí está la gente que juro estar contigo pero estas solo, ahí están los que sonrieron a tu lado en otros momentos fáciles o difíciles de tu vida, pero estas solo, volteas a mirar y solo ves espaldas y cuellos, y la impotencia, la decepción, la desesperación y hasta la queja acompañada de lamento, asoman su lánguido rostro ofreciéndote su compañía, de repente abrasas a una de ellas o a todas y sientes que el piso se te hunde bajo los pies.


¿Qué te lleva a un estado de ese tipo de soledad?, quizá un grave error tuyo, quizá una decisión equivocada, quizá la traición de alguien que amas o una traición tuya, quizá que eres muy amigo de la nostalgia, quizá muchas cosas más... pero llegas a ese rincón lúgubre, donde ni la música suena, donde si fueras pintor, dibujarías con precisión el rostro del abandono.


Lloras, hasta puedes llegar a patear o romper lo que está a tu lado, te das golpes de pecho, te echas la culpa de todo, gritas, incluso te metes en una piscina de auto conmiseración, quieres llamar la atención de alguien que te sobe la cabeza y te diga "pobrecito" (a), pero ninguna mano se dirige hacia ti, y haces mil cosas inútiles mas, y como su nombre lo indica, es inútil, no funciona. si alguno te presta su cara es solo para hacerte esa mirada solapada de "te lo mereces" o "te lo dije" o "no me quiero meter en problema" o cualquiera otra de esas que has visto en tantos rostros.




Como ya está escrito arriba, es inútil lo que habrás hecho hasta aquí, y lo que hagas de aquí en adelante para solucionarlo, solo empeorara las cosas, si estas ansioso, triste i cualquiera de esas cosas, no es el día de tomar decisiones.


Te diré querido lector, querida lectora que en uno de esos episodios en mi vida ( que han sido varios) golpee fuerte una mesa en mi casa, que estaba llena de libros, y cayeron varios de ellos al piso entre ellos una biblia grandota que había allí, la biblia cayo abierta en una página que contenía este versículos que como si estuviera resaltado, fue el que leí, 1 de pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. y dije para mí mismo, no es biblia lo que necesito, necesito alguien que me consuele, alguien que se interese por mí, alguien que exista y empuje con el pie la biblia, y la eche a un lado, y llore amargamente, cuando deje de llorar, quise recoger el reguero de libros y allí estaba la biblia abierta en otra página y fui movido a acercarme a ella, y cuando la observe la porción que se ilumino para mí fue: Isa 54:4-8 No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tú Redentor. Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré.


Hay alguien que no te da la espalda jamás, nada más mentiroso que ese título "el cristo de espaldas" Jesús te da la cara y como lo decía en el blog de ayer, no te da la cara para juzgarte o para reñirte, sino para ayudarte, para levantarte, por eso si la soledad penetro con su helado trasteo a tu corazón, ahora ábrele las puertas al Señor, él tiene cuidado de ti, no te dejara ni te desamparara, no se avergonzara de ti. no importa cuántas veces le hallas fallado, o si nunca siquiera le has tenido en cuenta, no importa si el diablo te dice que eres un oportunista, que no debes buscar a Dios en medio de tu problema, corre a sus brazos porque están abiertos para ti, su pecho henchido de gozo te recibirá y te confortara, corre entrégate a Jesús y él te recibirá.