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viernes, 6 de enero de 2017

¿¿¿COMO SE SI ES DIOS QUIEN ME HABLA??? PARTE TRES DE TRES





6. ¿TE TRAE CONVICCIÓN DE PECADO O CONDENA?

La convicción viene de Dios, la condenación viene del diablo. La convicción te señala el camino para que cambies, la condenación te hace sentir mal. Cuando Dios da convicción de pecado en tu vida, es siempre muy específico. Te dice: “Esta es una actitud, una conducta, o algo de tu vida que hay que cambiar”. Es muy específico y pone el dedo en la llaga. “La estás regando aquí”. Es muy específico.

Por otro lado, la condenación que viene del diablo es muy vaga y muy general, y básicamente te dice: “Eres malo; no sirves para nada. No vales un peso. Eres repugnante. Dios nunca te podría usar. Ni siquiera intentes más seguir a Cristo”. Es muy ambiguo.
Así que si tienes un sentido de culpa ambiguo, es condenación. Cuando Dios te habla de algo que debes cambiar en tu vida, es muy específico.
La convicción siempre te lleva a la acción para que cambies; la condenación lo único que hace es hacerte sentir mal. Cuando Dios te habla, te dice: “Esto es lo que anda mal en tu vida y esto es lo que debes hacer”. Te dice cosas específicas. Consecuentemente, eso te lleva a la confesión, al arrepentimiento y luego al perdón, y el sentimiento se va.
Por otro lado, en la condenación el diablo te dice: “No vales nada. ¿Y tú te dices ser cristiano? ¿quién te crees que eres? Deberías dejar de tratar de vivir para Dios porque no puedes hacer nada. Vas de caída en caída”. Satanás siempre te está humillando. La convicción de pecado viene de Dios, del Espíritu Santo. La condenación viene del diablo y debes diferenciar la una de la otra. Hay demasiados cristianos que confunden su baja autoestima con la voz de Dios. Lo que hacen es valerse de la voz de su pasado, de padres difíciles de complacer que, no importa cuánto
esfuerzo hacían, nunca era suficiente. Si te sacabas una nota mala, querían una mejor; te sacabas esa nota mejor y querían una muy buena; te sacabas esa nota muy buena y querían una nota excelente. Esa voz de padres difíciles de complacer que viene de tu pasado, la estás poniendo en boca de tu Padre celestial y crees que Dios está enojado contigo todo el tiempo. No es así. Dios no está esperando la oportunidad de poder darte una paliza.

Muchos creen que para ser espiritual uno debe andar por ahí todo el tiempo diciendo: “¡Me siento tan culpable! ¡Cómo le fallé a Dios!” No, no le fallaste, Él no depende de ti. Tú dependes de Él. Nunca lo decepcionarás a Dios porque Dios ya conoce cada pecado que vas a cometer. Ya lo conoce.
La convicción de pecado que es de Dios nos lleva a la confesión, al arrepentimiento, y al perdón. 1 Juan 1:9 dice: “Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos confiar siempre en que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad”. Él hace borrón y cuenta nueva. Dios no guarda resentimientos. Por otro lado, si todavía te sientes culpable por algo que ya le admitiste a Dios que estaba mal y le pediste que te lo perdonara y aun sientes culpabilidad después de haberlo confesado, esa culpabilidad no viene de Dios. Es de Satanás. Satanás hace tu pecado más pequeño antes de que lo cometas, “No es para tanto”; y luego que lo haces te dice: “¡Mira lo que hiciste!” Quiere que estés dando vueltas siempre sintiendo culpabilidad porque los cristianos que se sienten así no son útiles para servir a Dios. Lo hace más grande después de que lo confiesas. Si lo has confesado y está perdonado, toda culpa que sientas después de confesarlo no proviene de Dios; es del diablo. Apocalipsis 12:10 dice que Satanás es el acusador de los hermanos, los creyentes. Eso significa que Dios nunca te dice que eres un inútil. Y Dios nunca te dice que no tienes ninguna esperanza. ¿La idea te trae convicción de pecado en lugar de condenación?




7. ¿ME HACE SENTIR LA PAZ DE DIOS?

1 Corintios 14:33 dice: “Dios no es Dios de confusión". Así que si estás confundido, esa confusión no viene de Dios. Quizá venga de ti mismo o de otros, pero no de Dios. Si te sientes presionado y abrumado e impulsado a tomar una decisión precipitada, una decisión de vida importante, y te ves presionado a tomarla, ponlo en duda. Dios no funciona así. No existe ni un solo ejemplo en la Biblia en que Dios diga: “¡Apresúrate!” a una decisión importante. Ni una.
Así que, ponlo en duda. La Biblia dice que Dios es paciente. Dios prefiere que tu decisión sea acertada, no precipitada. Aun decimos eso cuando estás considerando aceptar a Cristo. Tómate tu tiempo y toma la decisión correcta. Yo creo que si escuchas lo que Dios te dice, llegarás inevitablemente a la conclusión de que debes entregar tu vida a Cristo, y vivir la vida como Dios ha querido que la vivas, cumpliendo Su propósito.

Colosenses 3:1 dice: “Que la paz de Dios gobierne en vuestros corazones”. Si de verdad es Dios quien te está hablando y tú crees que esta idea es de Dios, te va a traer paz al corazón. El Espíritu de Dios produce calma de espíritu. La preocupación y la ansiedad nunca son de Dios. Nunca. La Biblia dice: “¡No te preocupes!” ¡Se nos ordena no preocuparnos! Si te viene una idea que te provoca preocupación, ¡no es de Dios! Dios nunca te daría una idea que te dijo que no tuvieras. Debes buscar Su paz.

Yo quiero vivir para Jesús porque Él me ama tanto. Quiero hacerlo, no porque Él me esté castigando y haciéndome sentir mal, sino que lo quiero hacer por la paz que siento cuando estoy relacionado con Dios y por la armonía que existe entre Él y yo.
No hay nada más vital que oír a Dios. ¡Nada! Porque Dios te “armó” y te hizo de manera tal que pudieras tener relación con Él, y si esto te falta, no diste en el blanco del propósito para el que fuiste hecho. No es gran cosa que no entiendas si Dios quiere que compres un tipo de cereal u otro; eso no es de gran importancia. Pero necesitas que Dios te hable sobre muchas otras decisiones importantes de la vida. Y si estás tomando decisiones sin tomarte tiempo para escuchar y decir: “Dios, ¿qué quieres que haga? ¿qué debo hacer ahora?”, y si no haces que otros cristianos confirmen tus decisiones, y si no estás leyendo la Biblia y siguiendo estos siete pasos, tendrás un fracaso tras otro: en tu familia, en tus negocios, como padre o madre, en tus finanzas, en tu salud y en toda otra área de tu vida. Tiene sentido escuchar al Creador.
Es secreto para oír a Dios con claridad es llegar a conocerle más y más cada día. Cuanto más lo entiendes, mejor lo conoces, y más fácil se hace reconocer Su voz en una décima de segundo cuando te habla. Esfuérzate por conocer a Dios más y más cada día.
Quizá tú piensas que nunca oíste a Dios hablarte. Eso es un indicio de que no tienes una relación con Él. Juan 8:47 dice (NVI): “El que es de Dios escucha lo que Dios dice”. La razón por la que no lo escuchas es que no perteneces a Dios. Si nunca lo oíste hablar, significa que debes establecer una relación con Él.





Oración:

Si nunca le has abierto tu vida a Cristo, dile: “Amado Jesucristo, deseo y necesito escuchar tu voz. Necesito saber por qué camino quieres que yo vaya, Dios. Quiero establecer una relación contigo por medio de tu Hijo. Jesucristo, aunque no lo entiendo completamente, te pido que vengas a mi vida, que pongas tus pensamientos en mi mente y tu amor en mi corazón. Ayúdame a comenzar a crecer espiritualmente en Ti. No comprendo muy bien todo esto, pero de acuerdo a lo que sí entiendo, te abro mi vida”.

Otros tienen a Jesucristo en su vida pero hace mucho que no oyen Su voz, porque sus corazones se enfriaron y los oídos se les han tapado. Dios no tiene laringitis. Él sigue hablando todavía. El problema viene de tu lado. Por qué no le dices: “Jesucristo, perdóname por permitir que el pecado se interponga entre Tú y yo. Hay cosas que yo sabía que estaban mal, pero permití que entraran en mi vida. Te pido que me perdones y que me ayudes a hacerle frente a estas cosas para cambiar y enderezar lo que puedo. Quiero oírte a diario. Háblame. Ayúdame a sentir tu amor. Perdóname por las opiniones falsas que tengo

jueves, 29 de diciembre de 2016

COMO ESCUCHAR A DIOS (PRIMERA PARTE)


Dios desea relacionarse contigo. Desea relacionarse en forma personal contigo. No hay relación sin comunicación. Dios ha elegido hablarnos.
Una vez dijo Jesús, en Lucas 8:8: “El que tiene oídos para oír, ¡que oiga!” Abre tus oídos. Debes estar sintonizado para poder oír a Dios hablar.

Quiero aclararles que todo esto es cuestión de actitud mental. Hay cuatro tipos de actitudes, de las cuales dependerá que recibas, o no, el mensaje de Dios con claridad. Esto es algo muy importante. Obviamente, si puedes sintonizar a Dios, Él te guiará y te hará ahorrar mucho tiempo, y evitar que cometas errores; te dará consuelo cuando lo necesites, te guiará, y mucho más.

Jesús contó la historia que se encuentra en Lucas 8:4-15, Había un sembrador que salió a sembrar semillas, y al hacerlo, la semilla cayó en distintos tipos de terreno. Algunas de las semillas caían en buena tierra y otras no. Dice Jesús que estos cuatro tipos de tierra representan cuatro actitudes. No se trata de cuatro tipos diferentes de personas, sino que en realidad todos nosotros hemos tenido estos cuatro tipos distintos de actitud. De cuando en cuando las modificamos
¿Cómo oigo a Dios hablarme?

1. DEBO CULTIVAR UNA MENTE ABIERTA.

Debo esperar ansiosamente que Dios me hable, debo estar a la espera de oírlo. Debo estar listo y dispuesto a escuchar a Dios. muchos dirían: “No recuerdo ni una vez en la vida en que Dios me haya hablado”. No me refiero a una voz audible, sino a un pensamiento o idea que te vino y que supieras que eso sí venía de Dios.




¿A qué se debe esto? Una de las razones podría ser que nunca hayas estado abierto a esa posibilidad. Quizá ni siquiera sabías que era posible que Dios deseara hablarte directamente.
Pensabas que quizá Dios no quería hablarte, y quizá ni siquiera crees en eso. Cuando te cierras mentalmente, es obvio que Dios no puede comunicarse. Este es el primer tipo de terreno. V. 5:
“...una parte cayó junto al camino; fue pisoteada, y los pájaros se la comieron . . . [V. 12] Los que están junto al camino son los que oyen, pero luego viene el diablo y les quita la palabra de su corazón, no sea que crean y se salven”.

En cada granja, en cada campo, había un sendero por el que caminaba el labrador. Al caminar, sembraba la semilla en la tierra que estaba preparada. Los senderos tienen dos características:
Una es que se endurecen por causa de la gente que constantemente camina encima. El suelo se compacta y no es fértil y preparado como el campo. Es duro. La otra característica es que el sendero es angosto. ¿Conoces a alguien que sea así? Gente cerrada y estrecha de mente, con el corazón endurecido. Ni siquiera están abiertos a la posibilidad de que Dios les pueda hablar. Por consiguiente Jesús dice que el labrador siembra semilla pero ésta no penetra a causa de lo duro y compacto del terreno. No echa raíِces, no crece, se queda en la superficie del terreno y las aves vienen y se la comen. Ni siquiera tiene la oportunidad de crecer.

Lo mismo ocurre muchas veces con nosotros. Dios quiere hablarnos pero ni siquiera tiene la oportunidad de hacerlo debido a nuestra mente cerrada, a nuestro corazón endurecido, porque ya hemos tomado una postura, no estamos dispuestos a escuchar, ya hemos decidido qué es lo que vamos a hacer, así que no queremos oír a Dios. Hemos resuelto qué es lo que haremos en esta situación.

¿QUÉ ES LO QUE NOS HACE TENER LA MENTE CERRADA?

1. ORGULLO. El orgullo nos hace tener la mente cerrada. Cuando me digo a mí mismo: “Yo no necesito a Dios. No necesito oírlo. Puedo arreglármelas por mi propia cuenta en esta decisión comercial. . . no necesito a Dios. Yo sé lo que tengo que decirle a mis hijos . . . no necesito a Dios. Yo sé cómo manejar las cosas cuando salga con esa mujer (o con ese hombre) . . . no necesito a Dios. Me puedo sacar una buena nota en el examen sin necesidad de orar”.




Cada vez que optas por no orar con respecto a algo, estás en efecto diciendo: “No necesito a Dios en este asunto. Me las puedo arreglar por mi cuenta. Puedo resolverlo solo. Puedo darle solución yo solo. Puedo arreglármelas con este lío. Puedo corregir este error. Puedo resolver ese conflicto.
No necesito a Dios”. Eso es orgullo. Cuando estoy lleno de orgullo, le cierro la mente a Dios y Él no puede venir a decirme nada porque yo ya lo resolví todo. Así que no oro.

2. TEMOR. A veces tenemos temor de lo que Dios pueda decirnos. ¿Qué pasa si oro o le abro la mente a Dios y me pide que haga algo que no quiero hacer? Quizá me pida algo difícil. Quizá me pida que haga algo que le desagrade a la gente. Quizá me pida que haga algo que yo creo que no puedo hacer o que no deseo hacer. Así que me da miedo. Si permito que Dios me hable, podría convertirme en un fanático, Quizá Dios me termine convirtiendo en un religioso medio loco. Así que me da miedo. Me da miedo perder mi libertad. Me da miedo no poder divertirme más. Me da miedo no sentirme más realizado en la vida. No, Dios, muchas gracias. Entonces me cierro mentalmente. Algunos le cierran la mente a Dios sólo por temor.

3. AMARGURA. Cuando se nos ha lastimado y nos aferramos a las memorias dolorosas, le cerramos la mente a Dios. Comenzamos a decir cosas tales como: “Dios, ¿por qué permitiste esto? ¿Por qué me está ocurriendo aquello? Si eres un Dios tan amoroso y poderoso, ¿por qué sucedió tal cosa?” En la vida nos lastiman y sentimos dolor. Estamos en la tierra, no en el cielo. Dios nos ha dado libertad de elección, es decir que el ser humano tiene la libertad de hacer cosas malas en la vida, y la consecuencia de ello es que hay gente inocente que termina sufriendo. No todo lo que ocurre en este mundo es voluntad de Dios. Dios nos dio libertad de elección y la consecuencia es que hay gente que termina lastimada. Es un hecho que te van a lastimar en la vida. Lo que tú hagas con esas heridas determinará si te convertirás en una persona más amorosa o más amargada. La vida de amargura es una vida desperdiciada. Amargarse y luego aferrarse a las heridas sólo prolonga el dolor. Nuestra tendencia es decir: “Ya que me lastimaron, voy a construir una muralla, voy a levantar una pared a mi alrededor, voy a encerrarme en mi caparazón, y no voy a permitir que nadie se me acerque; ni siquiera Dios mismo, ya que Dios permitió que eso ocurriera”. Comenzamos a culpar a Dios de cosas que los demás nos hicieron. Como consecuencia, cerramos la mente. A menudo, a aquellos a quienes se ha lastimado profundamente les resulta difícil abrir la mente y el corazón a Dios, porque se han guardado muchas cosas adentro y sienten dolor.

Si te han lastimado profundamente, quiero decirte dos cosas:

la primera es que lamento que estés dolido. Lo digo con toda sinceridad. Lamento que estés sufriendo. Dios te acompaña en ese dolor. Llora contigo. Entiende el dolor que has experimentado. Una vez una mujer dijo en un funeral: “¿Dónde estaba Dios cuando mi hijo murió?” Y yo pensé: “En el mismo lugar que cuando Su Hijo murió: en la cruz”. Dios no ha prometido librarnos del dolor. Lamento que estés sufriendo. Dios sufre contigo.

En segundo lugar, quiero decirte que cuando sientas dolor y estés lastimado, no corras, alejándote de Dios. Más bien corre hacia él. Él es quien puede ayudar. Él es quien puede consolar. Él es quien te puede cuidar. Él es quien puede cambiar las cosas. Él es quien trae sanidad a tus emociones y a tu cuerpo y a tu pasado. Ningún otro puede hacer eso. Cuando tu dolor te lleva a escaparte de Dios, te estás escapando de la única persona que puede curar ese dolor. No lo hagas. No te alejes de Él. Vuélvete a Él en tus momentos de crisis. Vuélvete a Él con tu dolor en lugar de guardártelo. Entrégaselo a Él. Nunca permitas que ningún otro ser humano o ninguna otra experiencia bloquee tu relación con Dios. Eso es una tontería. Aun si se trata de personas que dicen ser cristianas y te han lastimado: sí, ellos también te pueden lastimar. Entrega ese dolor a Dios. No te desconectes de Dios porque alguien te hizo algo. Entrégale el dolor a Dios. No le cierres el corazón y no cierres la mente. La tragedia es que ese camino es árido, allí no crece nada, no da ningún fruto. Una vida amarga es una vida que no sirve para nada: sólo prolonga el dolor. Jesús dice que las aves se acercan y se comen la semilla. ¡Ese tipo de vida es un desastre!

Más bien, considera el versículo de Santiago 1:21 “Por lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia, recibid con humildad la palabra implantada [subrayen la palabra “recibid”], que es poderosa para salvar vuestras almas”. Permítele a Dios amarte, baja las defensas y abre la mente.

El primer paso para escuchar a Dios hablar es que debo cultivar una mente amplia.

FALTAN OTROS BUENOS CONCEJOS QUE VAMOS A ABORDAR EN LOS SIGUIENTES PUBLICACIONES DE ESTE BLOG, SUSCRIBETE Y NO TE PIERDAS ESTE APASIONANTE TEMA.




domingo, 25 de diciembre de 2016

TU PODEROSO ESTADO DE ANIMO


UN DÍA MALO: TODOS SABEMOS POR EXPERIENCIA QUE ES ESO.

• Todos hemos tenido días donde nada nos sale bien, y decimos: Debería haberme quedado en la cama.
• Pero también hemos tenido días donde todo nos sale a las mil maravillas.
• Hasta los mejores atletas, artistas, políticos han tenido días malos.
• ¿Qué es lo que hace la diferencia entre un día malo y un día bueno?
• Seguimos siendo las mismas personas en ambos casos.
Efesios 6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

DIOS PONE UN GRAN ÉNFASIS EN TU ESTADO EMOCIONAL




• Hay estados emocionales que te potencian, como por ejemplo: Amor, alegría, gozo, confianza interior, fe, etc. Estos factores liberan fuentes inagotables de poder y efectividad personal.
• Pero también hay estados emocionales que paralizan, tales como: tristeza, angustia, miedo, frustración, depresión, confusión, etc. Estos factores nos dejan literalmente impotentes.

"NO PUEDES ALCANZAR TUS METAS
SI TU CORAZÓN ES MÁS PESADO QUE TUS CARGAS"

• Los estados de ánimo pueden ser tus mejores aliados o tus peores enemigos.
• Si cambia tu estado de ánimo cambiará tu comportamiento y por ende tus resultados.
• Comprender nuestro estado de ánimo es la clave para el cambio y para alcanzar la excelencia.

Debemos Crear un estado emocional que contribuya al logro.
• Metete esto en la cabeza y el Corazón: El gozo es el combustible del logro.

2 Corintios 8:1-2 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.
Hechos 20:24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
1 Tesalonicenses 3:9
Por lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios,

Hechos 13:52Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.

• Dios quiere llenarte de une estado de ánimo de máximo rendimiento.
• Podemos definir nuestro estado de ánimo como la suma total de nuestra experiencia en cualquier momento dado.
• El entusiasmo convierte lo ordinario en extraordinario.
• El entusiasmo hace que las cosas ocurran.
• El entusiasmo hará que tu mente encuentre el mapa.
• El mundo pertenece a los entusiasmados.

QUE ESTA REPRODUCIENDO TU MENTE?

• Los estados de ánimo se generan de las representaciones internas.

Filipenses 4:8-9. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.

• Las imágenes internas son el mapa pero no el territorio, son la interpretación de un hecho y no el hecho mismo.
• Tus pensamientos determinan tus estados de ánimo, y tus estados de ánimo determinan tus resultados.
• El fracaso nunca es un hecho sino una opinión de ese hecho.
"Dios desea que te representes el mundo a ti mismo como el lugar donde puedes conseguir cualquier cosa que te propongas sinceramente".
• No conseguirás todo, pero el gozo maximiza la posibilidad de conseguirlo.
• El antepasado de todo acto es un pensamiento.
• Eres el guardián de tu mundo interior.





Filipenses 4:1-7
Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados. Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor. Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida. Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

jueves, 27 de octubre de 2016

SEA AGRADECIDO (A)


El dar gracias es el volverse o devolverse con expresiones o acciones hacia quien nos ha hecho un favor, o nos ha brindado ayuda o nos ha hecho bien; también damos gracias a alguien que es firme en lo que dice, cuando nos promete algo, porque damos por sentado que esa persona cumplirá. cuando alguien nos obsequia algo, nos dirigimos hacia él con una sonrisa o un abrazo o con palabras de agradecimiento y mientras más valioso es el obsequio, el favor o la ayuda que recibimos, más grande es nuestro agradecimiento para quien nos lo da. Y son esas acciones y expresiones las que nos hacen ser agradecidos y la carencia de ellas nos hacen ser mal agradecidos. (Bendice, alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Sal. 103:1)

La biblia cuenta una historia que es muy conocida en el mundo entero y que nos enseña todo acerca de este tema Lucas 17:11-19
“Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado”

APRENDAMOS LO QUE ES DAR GRACIAS A DIOS Y EL PODER QUE DE ELLO SE DESPRENDE:

¡NO SE PUEDE CLAMAR MISERICORDIA, SI NO SE CREE!





Los hombres de la historia anterior, de lejos clamaron al Señor diciendo “ten misericordia de nosotros”. Esta frase “ten misericordia”, no es trillada, gastada, hueca, sino una expresión, una confesión de fe.
Uno no puede clamar misericordia, si no cree; lo malo que nos rodea hoy es que estamos llenos de dichos religiosos. El “amén” ya no es un “así sea”, sino un grito, una frase de cajón, una respuesta a un saludo; el “gloria a Dios” es un grito de cajón en medio de las canciones. Es triste decirlo pero Como que el lenguaje religioso está sustituyendo la fe que se lleva en el corazón.

¡NO ES DECIR QUE CREES!, ¡ES CREER!, ¡DAR GRACIAS ES UN ACTO DE FE EN DIOS!

Hay quienes les dices: “El Señor te va a bendecir”, y responden “lo recibo”, pero no lo hacen realmente. En vez de recibir, lo sustituyen por un realmente “querer recibir, o decir que reciben, como una fórmula “mágica””.

Así como no se puede ir a un juzgado a decir: “Yo siento que soy inocente”, eso no es efectivo delante del juez, allí se debe tener evidencias. Hay muchos religiosos que dicen: “Es que yo siento esto o aquello” no señores así no es, la religión tradicional ha hecho un gran mal al cristianismo y es hacer ver la biblia como un libro de religión, LA BIBLIA ES UN LIBRO LEGAL, UN LIBRO DE DERECHO, EL LIBRO DE DERECHO DEL REINO DE DIOS. No puedes ir a un juzgado a reclamar una herencia si no tienes los papeles, LAS EVIDENCIAS, de la misma forma no puedes aceptar o rechazar algo en el mundo de la fe, en lo espiritual, si no tiene sustento en la Palabra de dios, si no tiene fondo Bíblico.

1.- Debes decir: “Yo no puedo recibir esta enfermedad, porque en la Biblia dice que por sus llagas soy sano. Este es mi testamento y lo leo, aquí está mi herencia; a qué tengo o no derecho; qué tengo y que no tengo que hacer”.

2.- Muchos Creen que la Biblia es una especie de amuleto, pero no es así, hay que leerla, creer lo que dice y ponerlo en práctica. Algunos ponen excusas como “es que no la entiendo”. Pero algo tiene que entender. Dios la escribió para que la entiendas por su Espíritu Santo.

BASTA DE FRASES TRILLADAS, TENGAMOS FE Y CREAMOS SU PALABRA.

A Bartimeo uno de los tantos ciegos que fue sanado por Jesús, cuando quiso llamar la atención de Jesús, La gente lo callaba, pero él siguió gritando. Hasta que Jesús dijo: “Tráiganlo aquí”. Logró captar la atención de Jesús por la fe.

Veo a personas cristianas que se expresan de muchas formas, pero carecen de fondo. Solo emiten sonidos como queriendo que el genio de lámpara salga y conceda deseos “gloria a Dios, Santo, Amén”, pero en las oficinas no trabajan bien, no entregan las cosas que les prestan, no hacen lo que el jefe pide. Eso no da gloria a Dios.


Versículo 14: “Cuando Jesús los vio, dijo…” Entonces, CUANDO JESÚS VE ALGO, DICE ALGO.

En Marcos 2. Hay otra historia de cuatro amigos que trajeron a su amigo paralítico a la casa donde Jesús estaba enseñando, no pudieron entrar por la multitud, Pero no se rindieron y subieron al techo de la casa al paralítico y lo bajaron con un lazo.
Ellos no dijeron “no se puede, no es tu día, mucha cola, mejor regresemos, Dios no quiere”. No se basaron en las circunstancias.

La Biblia Dice que Jesús vio la incredulidad de los demás, pero al ver la fe de aquellos, le dijo: “Levántate, toma tu lecho y vete a tu casa”.

NO TIENES QUE DECIRLE SOLAMENTE ALGO A JESÚS, TIENES QUE HACER ALGO PARA QUE EL LO VEA.
La biblia Dice: “Pide y se te dará; toca y se te abrirá; busca y hallarás”. Haz algo para que Jesús diga algo. La gente siempre espera que Dios haga algo para decir algo. “Al ver Jesús, dice algo. Voy hacer algo que demuestre mi fe para que Jesús diga algo y entonces, pase algo”.


Versículo 14. Cuando El los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes, y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

CUANDO YO HAGO ALGO Y JESÚS DICE ALGO, ENTONCES PASA ALGO. No hay peor espiritual que el que no hace nada, es haragán en la carne y en el espíritu, es un gran vago en el Señor. Tal vez no logras hacerlo todo, pero haz tú parte, y Jesús hará la otra.
Los cuatro creían, porque no se quedaron en la puerta, sino que entraron. No dijeron: “Ah, no nos dejaron entrar”. Ellos tenían fe.
Lo que amarga a unos, hace crecer a otros; lo que hace que algunos se retiren, hace crecer a otros. No todo alrededor de Jesús o de la iglesia es bonito. Muchas de las cosas que pasan son para que crezcamos en fe. Dicen: “Es que nadie me llamó, nadie me visitó”. Pero antes tampoco, sólo te buscaban para tomar, para que los invitaras a comer.
¿Acaso no fueron los discípulos los que callaron a Bartimeo, los que no dejaron al paralítico entrar? Esto pasa para que crezcas al punto de tener la fe para lo que necesitas.


Versículo 15: Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, VOLVIÓ, GLORIFICANDO A DIOS a gran voz.
Sólo uno. Regresó y dio la gloria a Dios a gran voz. A él no le dio pena gritar, darle gracias, glorificar a Dios, y dice la Palabra que puso su rostro en tierra. El antes era leproso, tenía su piel dañada, en pedazos, deshecha, mal oliente; ahora la tenía limpia como la de un bebé.
¿Quién pone su rostro en tierra después que se lo han sanado? Sólo si lo haces para adorar a Dios. El no perdió su piel la primera vez por Dios, pero estaba dispuesto a perder la segunda por El, eso se llama gratitud.
Mucha gente sale de la quiebra por la Palabra, Cristo Jesús los saca adelante, pero no están dispuestos a perder nada de esa empresa que estaba perdida por su pecado, para ahora glorificar a Dios. El Señor los sanó, no estaban enfermos por El, sino por la vida que llevaban, pero ahora no están dispuestos a sacrificarse, ni en desvelar su cuerpo por la obra de Dios.





¿De cuánto nos ha sacado el Señor a nosotros?

¿Qué pensarías si fueras uno de los leprosos que va caminando y te ves limpio? “De nuevo voy a abrazar a mi familia, le daré un beso a mi hija, usaré mi cuerpo de nuevo, voy a volver a trabajar, la sociedad me va a aceptar”.

Pero el agradecido no piensa solo así. Cuando se vio limpio va mas allá, pudo haber pensado: “¿Qué me cuesta tardarme otro poco para llegar mi casa? Ya tendré más tiempo, pero a Jesús quién sabe si lo volveré a ver”. Y se postró en tierra, no le importó llenarse de tierra. Era un hombre agradecido.

Tu amigo(a) lector(a) has sido bendecidos por Dios. Tú eres de ese diez por ciento que regresa a agradecerle. Estoy seguro que ustedes no son los únicos bendecidos por Dios. De cada diez que Dios bendice, uno está agradecido con El, uno es capaz de ser un adorador.

¿Dónde está tu agradecimiento? ¿Dónde está el decir “muchas gracias”?. Has tomado tiempo para abrazar a tus hijos, darles un beso. Decir gracias por ellos, por papá, por mamá, por el sofá en que te sientas, por el bus, lo que tengas. En vez de criticar deberías dar gracias a Dios. Hay tantas cosas por las cuales dar gracias.

La gratitud es fe, la gratitud es profética.

miércoles, 26 de octubre de 2016

¡EL DIOS QUE SIEMPRE ESTÁ CONTIGO!


Quiero hablarles de cómo Dios nos da la victoria en los lugares bajos, en los valles de nuestra existencia.
1° Reyes 20: 1- 8

1. ÉL ES EL DIOS DE LOS VALLES


Ben-adad, rey de Siria, junto con otros 32 reyes, vinieron a sitiar la ciudad de Samaria, y le mando a decir al rey Acab (rey de Samaria) lo siguiente: Tu plata y tu oro, y tus mujeres y tus hijos me darás. En otras palabras le está diciendo: He venido para quitarte todo lo que es precioso para ti, todo lo que te es muy importante.
Tus hijos, tu matrimonio, tus finanzas, y no solo eso, sino que también le dice: Además, mañana a estas horas enviaré yo a ti mis siervos, los cuales registrarán tu casa, y la casa de tus siervos; y tomarán y llevarán todo lo precioso que tengas. Ellos son un ejército poderoso, Samaria no tiene los recursos necesarios para defenderse, es obvio el parecido entre Ben-adad y Satanás, Satanás viene a nosotros con las mismas intenciones, nos quiere quitar todo lo que es precioso para nosotros. Nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestras finanzas, todo lo que consideramos importante,

la biblia dice: El vino para robar, para matar y para destruir, empieza diciendo: Quiero tu oro, tu dinero, luego dice, ahora quiero tu familia, además, agrega, quiero tu matrimonio y finalmente dice, quiero cualquier cosa que tú consideres precioso, tu salud, tus amistades, todo lo que te trae placer en esta vida.

Muchas veces nos encontramos en una situación similar, hay un conflicto, una guerra espiritual, un asedio en el que el enemigo quiere quitarnos nuestras finanzas, él quiere quitarnos nuestro oro y nuestra plata, él quiere dejarnos en la bancarrota, él quiere que vayamos por la vida como pordioseros, él quiere que estemos con la soga al cuello, con las cuentas sin pagar. Con presión que afecte el matrimonio y afecte la relación con los hijos, no es simplemente una batalla física, es una batalla en el plano espiritual.
Satanás quiere llevarse el placer del matrimonio y reducirlos a dos desconocidos que viven bajo el mismo techo, quiere quitar el placer de ver a los hijos crecer, quiere quitar el placer de compartir la niñez, la juventud de los hijos, que nos levantemos estresados por la mañana, que estemos tensos todo el día, que vivamos amargados, odiosos, insoportables, irritados.

Que triste un cristiano que ha perdido su dulzura, es salvo, pero satanás quiere que sea miserable, que se case, pero que sea miserable en el matrimonio, que tenga hijos, pero que no tenga placer en ellos, la Biblia me enseña que: En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre. (Sal. 16:11) El enemigo tiene como meta quitarnos el gozo y las delicias que Dios nos quiere dar.

El rey Acab, obviamente, no está muy contento con estas demandas, un profeta es traído a su presencia y juntos establecen la estrategia que han de seguir para enfrentar a ese gran ejército enemigo, y estos hombres desesperados y en desigualdad numérica pelearon por sus familias, por sus finanzas, por sus hijos, por sus casas, por sus esposas, por su libertad, por su nación y Dios les dio una gran victoria, tanto es así que Ben-adad tuvo que huir para salvar la vida.





Un año después, Ben-adad vuelve a planificar la guerra contra Israel, sus consejeros le dijeron lo siguiente: Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido; pero si peleáremos con ellos en la llanura, los venceremos, en otras palabras, le dijeron: Su Dios es un Dios que le da la victoria solamente cuando están en la cima, cuando todo va bien, cuando están en las alturas. Pero si los podemos enfrentar en los llanos, en los valles, en los lugares bajos, su Dios no le dará la victoria, vamos contra ellos, pero esta vez no en los montes, sino en los valles.

El enemigo nos dice: Esta vez es diferente, esta vez, no lo lograrás, esta vez, Dios no ha de suplir, esta vez, el cáncer te ha de matar, esta vez tu cónyuge no ha de volver, esta vez tus hijos no han de salir adelante, esta vez es diferente que la otra vez, la otra vez te encontrabas en una mejor posición que ésta vez, esta vez estás en un valle y esta vez, Dios no ha de luchar por ti y no te ha de dar la victoria.

2. LO MEJOR QUE TE PUDO PASAR, FUE TENER ENEMIGOS


Así que, Ben-adad vuelve al ataque, forma su ejército y vuelve con la pretensión de destruir al pueblo de Dios, pero Dios dijo: No soy solo el Dios de los montes, soy también el Señor de los valles, nadie me ha de limitar.
No solamente he de defender y bendecir a mi pueblo cuando se halla en las alturas, cuando hay dinero, cuando todo va bien en casa, quiero que sepan que yo soy Dios aun cuando mi pueblo se encuentre en un valle, cuando no tienen mucho dinero, cuando las cosas no van tan bien como debiera, cuando los exámenes médicos son malos, ¡Yo sigo siendo su Dios! y la Biblia dice que entraron en batalla y en un solo día mataron a más de 100.000 soldados de a pie, cuando el ejército enemigo se escondió en la ciudad de Afec, el muro cayó y más de 27.000 soldados murieron en un instante y Ben-adad tuvo que implorar por su vida. ¡Llegó el tiempo, el enemigo implorara por su vida!

Si tú estás en un valle en este momento, pon tu mano sobre tu corazón, Dios ha de darte tú mayor victoria en el valle de tu vida, Tú necesitas a tus enemigos, Necesitas adversidad, necesitas tormentas y turbulencias, porque la adversidad te hará fuerte ¿No será que necesitamos nuestros enemigos? ¿No será que antes de que Dios nos pueda dar la victoria que buscamos, nos tiene que llevar a un valle en nuestras vidas?

Al final del día, nuestros enemigos son los que nos han de bendecir, nuestros enemigos son aquellos que nos han de alimentar, solo en presencia de nuestros enemigos El prepara la mesa abundante, los perdedores enfocan su mirada en lo que está pasando a su alrededor, pero los Vencedores enfocan su mirada pera donde están yendo.

La Biblia nos dice que Cristo: Por el gozo puesto delante de Él sufrió la muerte. (Heb. 12:2). El enfocó su mirada hacia donde estaba yendo y no hacia lo que le estaba sucediendo, cuando bajes al valle, recuerda que Él es el Señor de los valles, y cuando subas algún monte, también recuerda que Él es Dios de las altas cumbres, algunos de ustedes están ahora en el valle, Dios ha puesto este blog delante de sus ojos para que leas estas palabras.

Vamos a hablar de tres valles que se mencionan en la Biblia.


(II Samuel 5). El valle de Refaim, significa: Gigantes, los hijos de Anac eran los propietarios y habitantes de este valle, Anac y su descendencia eran gigantes, no era un gigante, sino que eran varios gigantes los que habitaban ese valle.
No es un solo problema gigantesco, sino que son varios problemas gigantescos, uno se ve tan pequeño en comparación a esos problemas, El enemigo no nos ataca por la condición presente en la que nos encontramos, él nos ataca por la profecía, la palabra que ha sido hablada sobre nuestra vida, la promesa de Dios sobre tu vida, tus finanzas, tu familia, tu futuro, cuando Dios da una visión, es algo poderoso, cuando nos da una visión, no nos muestra donde estamos, sino que nos muestra donde nos está llevando.

Nos olvidamos fácilmente de la visión cuando volvemos a nuestra realidad, Uno tiene que darse cuenta que la visión es mayor que la realidad actual, la visión nos muestra bendición en un momento de adversidad, prosperidad en un momento de aguda necesidad, paz en un momento de conflictos extremos, el segundo obstáculo es de la disponibilidad de recursos, lo que tienes a mano jamás es suficiente para cumplir con la visión que Dios nos da.
Vemos la visión, miramos nuestra cuenta, no hay los recursos necesarios, Dios nos ha de dar la provisión, no sé por qué decimos pro-visión, Dios nunca nos da la provisión antes que la visión, nos da una visión y luego, cuando empezamos a seguir esa visión, aparece la provisión, así que no se deje intimidar por la provisión actual, tiene que caminar por Fe y no por vista y vera a Dios moverse en su vida.

3. SERÁS MUDADO EN OTRA PERSONA


El obstáculo más grande que debemos enfrentar antes de llegar al cumplimiento de la unción en nuestras vidas, somos nosotros mismos en nuestra condición actual, hay un Alexander que es el del presente, el de hoy, y hay un Alexander del futuro, lo mismo sucede con cada uno de nosotros, cuando Dios nos muestra la visión, no nos muestra tal como estamos ahora, sino que mejor que lo que somos ahora.

El me muestra un Alexander mejor ¿debes tener una visión de un mejor tú? Ese es el de tu futuro, hay un tu presente y hay un tu futuro mejor para ti, la razón por la que nos muestra esa visión es para que entendamos que cuando pasamos por el valle de los gigantes y llegamos al otro lado, esa experiencia nos ha hecho mejor, nos ha transformado, nos ha cambiado, no somos los mismos.

Cuando Dios nos da una visión, no nos sentimos capaces de llevarla a su cumplimiento. No nos sentimos lo suficientemente fuertes, calificados, preparados para llevarla a su realidad, la visión siempre es mayor que uno, porque uno está considerando su estado presente, mientras que Dios está viéndonos como hemos de ser en el futuro y nos ha de llevar por el proceso para que cuando lleguemos al momento del cumplimiento de la visión, seamos capaces de manejarla.


(Ezequiel 37) nos muestra otro valle, este valle se llama: El valle de los huesos secos, este es el valle que representa el lugar de los sueños y visiones que han muerto, En medio de ese valle de sueños muertos, de visiones enterradas, Dios le dice que abra su boca y que comience a profetizar sobre esos huesos muertos, profetizar es verbalizar lo que Dios dice acerca de una situación en particular, son palabras dirigidas a esa situación, Dios no le dijo que hable a personas vivas, le dijo que hable a los huesos secos.

La diferencia entre un creyente en Cristo y uno que no lo es, es que el creyente ha aprendido a hablar a los huesos secos, ha aprendido hablar a lo muerto, ha aprendido hablar a ese matrimonio sin vida, a esas finanzas muertas, a ese ser querido que esté muerto en pecado, aprenda a abrir su boca y hablar a lo que está seco y muerto, hable la Palabra, ore la Palabra.
Matrimonio, no vas a morir, vivirás y declararás la palabra de Dios, lo que Dios ha unido, que ningún hombre lo separe, no diablo, no has de tener a mi hijo, no importa lo que uno está enfrentando, Dios tiene todo preparado para que seamos más que vencedores, tal vez usted se encuentre en este capítulo 37, nada resulta, todo es fracaso, todo lo que toca muere, hay aridez, nada de fertilidad.
Ese es el momento en que tiene que abrir su boca y comenzar a profetizar sobre esa situación, háblele a esos huesos secos, profetice, porque Dios ya ha establecido que hay victoria, victoria, victoria.


Hay un tercer valle: El valle de Baca, (Salmo 84:5,6) Bienaventurado (feliz) el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques.
Dios nos tiene en un camino, en una trayectoria, en una dirección, estamos yendo hacia nuestro destino, para llegar al mismo, tendremos que atravesar el valle de lágrimas, es inevitable, hemos de pasar por este valle de lágrimas, siempre hay una noche de llanto, una noche que precede nuestro amanecer, Cristo lloró en varias ocasiones, en Hebreos leemos que Cristo intercedió y oró con llanto.

Cristo es el Señor de los valles, incluyendo el valle de lágrimas y usted no necesita quedarse allí para siempre. En (Lucas 17:6) Si tuvierais Fe como un grano de mostaza, podrías decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá. El sicomoro era un árbol que se identificaba con los melancólicos, era bajo ese árbol que los enamorados lloraban sus penas de amor, Cristo está diciendo: Si le dices a ese árbol que se identifica con tu llanto, desarráigate y plántate en el mar, será hecho, en otras palabras, tu Fe puede desarraigar ese llanto de tu vida ¿Estás llorando tu pasado, llorando por las cosas que te han sucedido?

Llorando porque tal persona te dejó, llorando porque las cosas no salieron tal cual tú pensabas que debían salir, llega el momento en que Dios quiere entrar en ese valle de lágrimas y desarraigar ese sicómoro, creo sin lugar a dudas que ahora es el día de tu gozo, el día que estabas esperando, un día mejor está llegando, deja de llorar, es hora de volver a vivir la vida plena.

¡Prepárate para ver a Dios como nunca antes lo viste, porque lo que viene es mejor de lo que tienes!, confía en Dios, acércate a él, recíbele en tu corazón y comienza una vida nueva de grandeza espiritual, de poder y propósito.




jueves, 4 de agosto de 2016

"HOLA SOLEDAD"




Esos momentos en la vida en los que te quedas solo, solo, absolutamente solo, rodeado de muchos, pero solo, ahí está la gente que juro estar contigo pero estas solo, ahí están los que sonrieron a tu lado en otros momentos fáciles o difíciles de tu vida, pero estas solo, volteas a mirar y solo ves espaldas y cuellos, y la impotencia, la decepción, la desesperación y hasta la queja acompañada de lamento, asoman su lánguido rostro ofreciéndote su compañía, de repente abrasas a una de ellas o a todas y sientes que el piso se te hunde bajo los pies.


¿Qué te lleva a un estado de ese tipo de soledad?, quizá un grave error tuyo, quizá una decisión equivocada, quizá la traición de alguien que amas o una traición tuya, quizá que eres muy amigo de la nostalgia, quizá muchas cosas más... pero llegas a ese rincón lúgubre, donde ni la música suena, donde si fueras pintor, dibujarías con precisión el rostro del abandono.


Lloras, hasta puedes llegar a patear o romper lo que está a tu lado, te das golpes de pecho, te echas la culpa de todo, gritas, incluso te metes en una piscina de auto conmiseración, quieres llamar la atención de alguien que te sobe la cabeza y te diga "pobrecito" (a), pero ninguna mano se dirige hacia ti, y haces mil cosas inútiles mas, y como su nombre lo indica, es inútil, no funciona. si alguno te presta su cara es solo para hacerte esa mirada solapada de "te lo mereces" o "te lo dije" o "no me quiero meter en problema" o cualquiera otra de esas que has visto en tantos rostros.




Como ya está escrito arriba, es inútil lo que habrás hecho hasta aquí, y lo que hagas de aquí en adelante para solucionarlo, solo empeorara las cosas, si estas ansioso, triste i cualquiera de esas cosas, no es el día de tomar decisiones.


Te diré querido lector, querida lectora que en uno de esos episodios en mi vida ( que han sido varios) golpee fuerte una mesa en mi casa, que estaba llena de libros, y cayeron varios de ellos al piso entre ellos una biblia grandota que había allí, la biblia cayo abierta en una página que contenía este versículos que como si estuviera resaltado, fue el que leí, 1 de pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. y dije para mí mismo, no es biblia lo que necesito, necesito alguien que me consuele, alguien que se interese por mí, alguien que exista y empuje con el pie la biblia, y la eche a un lado, y llore amargamente, cuando deje de llorar, quise recoger el reguero de libros y allí estaba la biblia abierta en otra página y fui movido a acercarme a ella, y cuando la observe la porción que se ilumino para mí fue: Isa 54:4-8 No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tú Redentor. Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré.


Hay alguien que no te da la espalda jamás, nada más mentiroso que ese título "el cristo de espaldas" Jesús te da la cara y como lo decía en el blog de ayer, no te da la cara para juzgarte o para reñirte, sino para ayudarte, para levantarte, por eso si la soledad penetro con su helado trasteo a tu corazón, ahora ábrele las puertas al Señor, él tiene cuidado de ti, no te dejara ni te desamparara, no se avergonzara de ti. no importa cuántas veces le hallas fallado, o si nunca siquiera le has tenido en cuenta, no importa si el diablo te dice que eres un oportunista, que no debes buscar a Dios en medio de tu problema, corre a sus brazos porque están abiertos para ti, su pecho henchido de gozo te recibirá y te confortara, corre entrégate a Jesús y él te recibirá.




miércoles, 3 de agosto de 2016

DIOS TE ESTA VIENDO

La frase "Dios te está viendo" es a menudo usada para intimidar, a la gente se le dice en tono irónico, "tranquilo, que Dios sabe, Dios está mirando", y usamos el referirnos a Dios como un arma.





Es totalmente errada la imagen que se tiene de Dios, como policía, como un viejo chuchumeco que solo se fija en los errores, que es un criticón de primera, que tiene tullido el índice de solo señalar las faltas de todos, que es un perseguidor, que solo le interesan nuestros pecados, que vive brabucón, en fin ideas de Dios falsas, que no se conforman al Dios del que la biblia habla, es raro que la gente prefiera su propia imagen de Dios y desecha la imagen real de Él, o sea la que transmite la Sagrada escritura.


LAS COSAS COMO SON, Es verdad que Dios te mira, y que siempre te está mirando, y que siempre está pendiente de ti y que le importa lo que haces, pero lo que no es verdad, es que te mira para condenarte, para juzgarte o para pisotearte, no, El, no te mira para eso. Tener esa imagen de Dios, denigra de lo que hizo Jesús en la cruz del calvario, desconoce su obra y sus palabras.

v Dios te mira para ayudarte, Dios está pendiente de ti para atender tus necesidades, Dios no te quita los ojos de encima porque tiene propósito contigo, y porque no renuncia a ese propósito por el que te formó, y te creó. así que cuando te señalen y digan Dios te está mirando, entonces ve la vida con fe, entiende es verdad Dios te está viendo, pero para ayudarte, para acercarte a Él.




Dios te ama tanto que vino a este mundo, y su muerte en el calvario lo que quiere Decir, es que Dios se niega a vivir la eternidad sin aquellos que quieran creer en El. Así que ya sabes, Dios te está mirando, y eso quiere decir que su amor esta entero por ti, y que puedes acércate a El ahora, no está enojado contigo ni tiene el plan de destruirte, solo de amarte y comenzar una relación hermosa contigo, no desaproveches esta oportunidad, no es casualidad que leas esto, invita a Jesús a vivir en ti, entrégale tu vida, porque El quiere acompañarte y bendecirte.