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jueves, 27 de octubre de 2016

UNA LISTA DE LOS "NUNCA MÁS CONFESARÉ"





1. Nunca más confesaré "No puedo" Porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13

2. Nunca más confesaré necesidad, porque "Mi Dios pues, suplirá todas mis necesidades según sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" Filipenses 4:19

3. Nunca más confesaré falta de fe, porque "Dios ha dado a cada cual la medida de fe. Romanos 12:3

4. Nunca más confesaré debilidad, porque "Jehová es la fortaleza de mi vida" Salmos 27:1
Y "el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará" Daniel 11:32

5. Nunca más confesaré la supremacía de Satanás sobre mi vida, porque "Mayor es el que está en mí que el que está en el mundo" 1ª Juan 4:4

6. Nunca más confesaré derrota, porque "Dios me lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús". 2ª Corintios 2:14

7. Nunca más confesaré falta de sabiduría, porque "Cristo Jesús me es hecho sabiduría de Dios" 1ª Cor 1:30

8. Nunca más confesaré enfermedad, porque "Por sus llagas yo soy sanado" Isaías 58:5
Y Jesús "mismo llevó mis flaquezas y cargó mis enfermedades" Mateo 8:17

9. Nunca más confesaré preocupaciones y frustraciones, porque yo "estoy echando toda mi ansiedad sobre El, porque Él tiene cuidado de mi". 1ª Pedro 5:7

10. Nunca más confesaré condenación, porque "ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" Romanos 8:1
Yo estoy en Cristo; por tanto, estoy libre de condenación.

11. Nunca más confesaré esclavitud, porque "donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 2ª Cor 3:17

Mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo.
12. Nunca más confesaré soledad. Jesús dijo: "He aquí, yo estoy con vosotros siempre, hasta el fin del mundo" Mateo 28:20
Y "No te desampararé, ni te dejaré" Hebreos 13:5

13. Nunca más confesaré maldiciones y mala suerte, porque, "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo aquel que es colgado de un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu" Gálatas 3:13-14

14. Nunca más confesaré descontento, porque "he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación" Filipenses 4:11

15. Nunca más confesaré indignidad porque "al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia por Dios en El" 2ª corintios 5:21

16. Nunca más confesaré confusión porque "Dios no es Dios de confusión, sino de paz" 1ª corintios 14:33
Y 1ª Corintios 2:12

17. Nunca más confesaré persecución, porque "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?" Rom 8:31

18. Nunca más confesaré el dominio del pecado sobre mí vida, porque "la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la luz del pecado y de la muerte" Romanos 8:2

Y "Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones" Salmos 103:12

19. Nunca más confesaré frustración, porque "tú guardarás en perfecta paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado" Isaías 26:3

20. Nunca más confesaré temor al futuro, "Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló por el Espíritu" 1ª Corintios 2:9-10

21. Nunca más confesaré problemas porque Jesús dijo: "En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" Juan 16:33



lunes, 17 de octubre de 2016

CONFESIÓN, PROCLAMACIÓN, ACCIÓN DE GRACIAS Y ALABANZA


En cada situación que enfrentamos, tenemos que Responder con una confesión de las Escrituras apropiada a fin De invocar en beneficio de nosotros el continuo ministerio de Jesús como nuestro sumo sacerdote.
En la mayoría de las situaciones tenemos tres posibilidades: Hacer una confesión bíblica y positiva; no confesar nada; O hacer una confesión antibíblica y negativa. Si hacemos una confesión positiva, facultamos el ministerio de Jesús para ayudamos y satisfacer nuestra necesidad. Si no confesamos nada, nos quedamos a merced de las circunstancias.
Si hacemos una confesión antibíblica y negativa, quedamos a merced de las fuerzas malignas y diabólicas.

Es importante distinguir entre la confesión bíblica de la fe verdadera y dinámicas como los sueños ilusorios o la presunción irreverente o alguna clase de filosofía del "dominio de la mente sobre la materia". Hay tres diferencias principales:





PRIMERO que nada, la "confesión" en el sentido bíblico está limitada a las afirmaciones y promesas de la Biblia. Consiste en decir con nuestra boca lo que Dios ya dijo en su palabra. Esta confesión no puede ir más allá.
SEGUNDO, la confesión está limitada también por las condiciones propias de cualquier promesa en particular. La gran mayoría de las promesas en la Biblia son condicionales. Dios dice, en efecto: "Si tú haces esto, Yo haré aquello". Si nosotros no hemos hecho el "esto" adecuado, no tenemos derecho de esperar que Dios haga el correspondiente "aquello". La confesión es válida sólo si ya se han cumplido las condiciones requeridas. Nunca sustituye la obediencia.
TERCERO, la confesión no puede reducirse a un "sistema" conveniente, operado por la voluntad humana. De acuerdo con Romanos 10:10, la confesión es eficaz sólo si procede de la fe en el corazón. La fe genuina del corazón, reconoce humildemente su total dependencia de Dios.
Con estos requisitos, la confesión -correctamente comprendida y practicada- puede ser un factor decisivo en la vida cristiana.


En Santiago 3:4-5 el apóstol compara la lengua con el timón de un navío. Aunque pequeño en comparación con toda la estructura de la embarcación, el timón determina el curso que el barco seguirá. Usado correctamente, guiará al navío con segundad a su puerto de destino. Usado equivocadamente, causará el naufragio del barco.
Esto se aplica a la forma en que expresamos nuestra fe. Confesada correctamente puede conducimos a todas las bendiciones que Dios ha prometido.
Con frecuencia las personas no están dispuestas a aceptar su responsabilidad por las palabras que pronuncian. De acuerdo con Jesús, sin embargo, no hay forma de escaparse de ella:
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mateo 12:37 nuestras palabras confirmarán nuestra justicia ante los ojos de DIOS o nos pondrán bajo condenación. No hay términos medios.
De acuerdo con Romanos 10:10, la fe en el corazón tiene efecto pleno sólo cuando la confesamos con la boca. Igual es con la incredulidad. Cuando expresamos nuestra incredulidad con palabras, liberamos su poder negativo para que obre contra nosotros y retenga las bendiciones que Dios ha prometido a la fe.

En Hebreos 4:14 el escritor ofrece dos advertencias más relativas a la importancia de la confesión correcta: Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión [confesión]. y también en Hebreos 10:21,23: y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios... Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión [confesión] de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. En cada uno de estos pasajes hay un vínculo directo entre nuestra confesión y el ministerio de Jesús como nuestro sumo sacerdote. A lo largo del Nuevo Testamento se cumple el mismo principio: es nuestra confesión la que nos une a Jesús como nuestro sumo sacerdote y libera su ministerio sacerdotal en favor de nosotros.
La otra idea importante en estos pasajes está en las palabras "mantengamos firme". Es importante hacer la confesión inicial correcta, pero eso en sí no es suficiente. En cada situación subsecuente donde se apliquen los mismos planteamientos, tenemos que ser consecuentes y reafirmar nuestra confesión original.
En Hebreos 10:23 el escritor nos desafía, no sólo a mantener firme nuestra confesión, sino a mantenerla firme sin fluctuar.





El concepto de hacer la confesión correcta parece muy sencillo, quizás hasta simplista: sólo decir con respecto a cada problema o a cada prueba, exacta, y únicamente, lo que la Biblia dice acerca de ello, y seguir diciéndolo. Sí, es sencillo, ¡pero no es fácil!
Cuando las acusaciones vienen de enemigos humanos visibles, los planteamientos por lo menos son claros. Pero hay otra clase de prueba, menos fácil de discernir, en que las acusaciones son internas, dirigidas contra la mente por poderes diabólicos invisibles. No obstante la proposición es la misma: mantener la confesión de la verdad con determinacion inconmovible hasta silenciar y derrotar esas fuerzas invisibles.
Cualquier cristiano que pase con éxito esta prueba puede estar seguro de que será un vencedor y, como tal, heredará las bendiciones que Dios ha prometido a los que vencieren.

En el Salmo 118: 11-17 el salmista describe esta experiencia. Sus enemigos lo habían rodeado por todos lados y estaban a punto de destruirlo, pero el Señor intervino y le dio la victoria. En los versículos 15 al 16 describe su transición de la defensa al ataque: Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos; la diestra de Jehová hace proezas,.. . No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de Jehová.
Lo que selló su victoria fue la gozosa y confiada proclamación del salmista de lo que el Señor había hecho por él.
Correctamente puesta en práctica, hará lo mismo por nosotros. Mientras practicamos la proclamación confiada de todo lo que Dios nos ha proporcionado mediante el sacrificio de Jesús, eso nos conducirá naturalmente a otras dos formas de expresión: la acción de gracias y la alabanza. Si verdaderamente creemos lo que proclamamos, ¡ésa es la única respuesta adecuada! Donde quiera que exista una fe genuina, la proclamación será seguida siempre por la acción de gracias y la alabanza.


Unidas, la acción de gracias y la alabanza, nos dan acceso directo a la presencia de Dios. El Salmo 100:4 lo describe muy claramente: Entrad por sus puertas con acción de gracias. Por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre.
El salmista describe dos etapas para acercarse a Dios. Primero, entramos por sus puertas con acción de gracias; después, pasamos por sus atrios con alabanza. Esto nos conduce a la presencia inmediata de Dios. Si no llenamos estos requisitos para entrar, seguiremos clamando a Dios... pero desde lejos. El contestará a su grito por su misericordia, pero no tendremos acceso directo a su presencia.

La acción de gracias y la alabanza son las dos formas más inmediatas en que nuestra fe puede responder a Dios. Cuando Dios nos da una promesa de bendición o nos revela una provisión que ha hecho para nosotros, necesitamos responderle como Abraham y aceptar la palabra de Dios para nosotros como verdadera desde el momento en que la dice. Por consiguiente, es lógico que empecemos a darle gracias y alabarlo inmediatamente. No esperamos hasta que hayamos experimentado el cumplimiento de la promesa o de la provisión.

En 2 Crónicas se ilustra este principio con un suceso en el reinado de Josafat, rey de Judá. Al rey le avisaron que un gran ejército invasor avanzaba contra él desde el sur. Josafat no tenía los recursos militares para oponerse a este ejército. Por lo tanto, citó a todo el pueblo para buscar juntos la ayuda de Dios unidos en oración y ayuno.
Dios respondió a su oración por medio de un levita, con una palabra profética dando instrucciones a Josafat para que condujera a su pueblo contra el enemigo por un cierto camino, y agregó palabras de confianza y aliento: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.: No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros.

Nada había cambiado hasta aquí en la situación militar, pero Josafat recibió la promesa de Dios por fe, sin pedir más pruebas. Al día siguiente puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: "Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre".
Por cierto que esta no era la forma convencional que un ejército iba a la guerra ... ¡pero dio resultado! Tan pronto como el Señor escuchó las alabanzas de su pueblo, intervino soberana y sobrenaturalmente, enviando un espíritu de división entre los diversos grupos nacionales que componían el ejército invasor. De repente, y sin razón aparente, empezaron a pelear unos contra otros, hasta quedar destruidos. El pueblo de Judá no tuvo que luchar, sino sólo [recoger el botín de sus enemigos muertos! Dios intervino de esta forma porque su pueblo respondió a su promesa por fe, sin esperar una confirmación ulterior.
En este relato se ilustran dos principios importantes. Primero, Dios espera que lo alabemos por las promesas que nos da, sin esperar a verlas cumplidas. Segundo, la alabanza ofrecida en fe libera la intervención sobrenatural de Dios en favor de nosotros. En resumen: La fe empieza a alabar a Dios antes de la victoria prometida, no sólo hasta después.





Salmo 50:23: El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordenare su camino, le mostraré la salvación de Dios. La salvación de Dios ya está completa mediante el sacrificio de Cristo Jesús en la cruz. Nada que digamos o hagamos podrá cambiar eso. Pero cuando respondemos con sacrificios de acción de gracias y alabanza, abrimos el camino para ver los beneficios de la salvación se manifiesten en nuestra vida.

Finalmente, pasamos de la acción de gracias a la alabanza jubilosa.. Todo esto lo hacemos en pura fe, sin esperar por algún cambio visible en nuestra Situación.
A su manera y a su tiempo, Dios responde a nuestra fe, tal como hizo con la de Abraham. La verdad, que hemos proclamado y por la que hemos dado gracias y alabado, se convierte en una realidad para nosotros.
Cuando levantamos proclamación acción de gracias y alabanza, logramos dos propósitos a una misma vez: Primero, nos aseguramos de las bendiciones prometidas por Dios que hemos proclamado. Segundo, expulsamos las fuerzas satánicas que se nos opondrían y tratarían de detener las bendiciones para que no lleguen a nosotros.

jueves, 4 de agosto de 2016

"HOLA SOLEDAD"




Esos momentos en la vida en los que te quedas solo, solo, absolutamente solo, rodeado de muchos, pero solo, ahí está la gente que juro estar contigo pero estas solo, ahí están los que sonrieron a tu lado en otros momentos fáciles o difíciles de tu vida, pero estas solo, volteas a mirar y solo ves espaldas y cuellos, y la impotencia, la decepción, la desesperación y hasta la queja acompañada de lamento, asoman su lánguido rostro ofreciéndote su compañía, de repente abrasas a una de ellas o a todas y sientes que el piso se te hunde bajo los pies.


¿Qué te lleva a un estado de ese tipo de soledad?, quizá un grave error tuyo, quizá una decisión equivocada, quizá la traición de alguien que amas o una traición tuya, quizá que eres muy amigo de la nostalgia, quizá muchas cosas más... pero llegas a ese rincón lúgubre, donde ni la música suena, donde si fueras pintor, dibujarías con precisión el rostro del abandono.


Lloras, hasta puedes llegar a patear o romper lo que está a tu lado, te das golpes de pecho, te echas la culpa de todo, gritas, incluso te metes en una piscina de auto conmiseración, quieres llamar la atención de alguien que te sobe la cabeza y te diga "pobrecito" (a), pero ninguna mano se dirige hacia ti, y haces mil cosas inútiles mas, y como su nombre lo indica, es inútil, no funciona. si alguno te presta su cara es solo para hacerte esa mirada solapada de "te lo mereces" o "te lo dije" o "no me quiero meter en problema" o cualquiera otra de esas que has visto en tantos rostros.




Como ya está escrito arriba, es inútil lo que habrás hecho hasta aquí, y lo que hagas de aquí en adelante para solucionarlo, solo empeorara las cosas, si estas ansioso, triste i cualquiera de esas cosas, no es el día de tomar decisiones.


Te diré querido lector, querida lectora que en uno de esos episodios en mi vida ( que han sido varios) golpee fuerte una mesa en mi casa, que estaba llena de libros, y cayeron varios de ellos al piso entre ellos una biblia grandota que había allí, la biblia cayo abierta en una página que contenía este versículos que como si estuviera resaltado, fue el que leí, 1 de pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. y dije para mí mismo, no es biblia lo que necesito, necesito alguien que me consuele, alguien que se interese por mí, alguien que exista y empuje con el pie la biblia, y la eche a un lado, y llore amargamente, cuando deje de llorar, quise recoger el reguero de libros y allí estaba la biblia abierta en otra página y fui movido a acercarme a ella, y cuando la observe la porción que se ilumino para mí fue: Isa 54:4-8 No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tú Redentor. Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré.


Hay alguien que no te da la espalda jamás, nada más mentiroso que ese título "el cristo de espaldas" Jesús te da la cara y como lo decía en el blog de ayer, no te da la cara para juzgarte o para reñirte, sino para ayudarte, para levantarte, por eso si la soledad penetro con su helado trasteo a tu corazón, ahora ábrele las puertas al Señor, él tiene cuidado de ti, no te dejara ni te desamparara, no se avergonzara de ti. no importa cuántas veces le hallas fallado, o si nunca siquiera le has tenido en cuenta, no importa si el diablo te dice que eres un oportunista, que no debes buscar a Dios en medio de tu problema, corre a sus brazos porque están abiertos para ti, su pecho henchido de gozo te recibirá y te confortara, corre entrégate a Jesús y él te recibirá.




jueves, 28 de julio de 2016

ME ACEPTO

Comienza por aceptarte a ti mismo, la opinión mas importante sobre ti, debe ser la que tiene Dios de ti, y el tiene una tan buena imagen de ti que dice que te hizo a su imagen y conforme a su semejanza; así que la siguiente opinión mas importante sobre ti, es la tuya, no la de tu familia (que es importante pero no te determina), no la de tus amigos (que si realmente son amigos te valoraran, respetaran y tendrán una opinión buena de ti), no la de tus enemigos (su opinión realmente debes ignorar), no la de los medios u las redes sociales ( ellos solo intentan vender e impresionar con mentiras, con mascaras).




Hace algunos años visite la finca de una familia muy cercana, la familia sabogal ortega, en tierra dentro (Líbano, Tolima) y en sus predios tenían una porqueriza donde había unos 50 cerdos o mas, me acerque a observarlos cuidadosamente y de repente tuve una impresión de Dios, como una voz interior divina que me enseñaba en aquel lugar, y me dijo, ¿vez ese cerdo de allá?, dirijo mi mirada al cerdito y estaba empavonado de estiércol hasta las orejas, y aquella dulce voz me dijo obsérvalos a todos y note como algunos de los cerdos estaban untados de estiércol solo sus patas y otros hasta la barriga, y le dije ¿que Señor, que me quieres enseñar?, me respondió con una pregunta ¿cual es mas cerdo de todos?, le dije señor todos son cerdos y ya, y me pregunto, ¿si lavas a ese cerdo que esta mas sucio que todos, por eso deja de ser un cerdo?, le respondí ¡no señor! y me dijo y si ese cerdo no pierde valor, entonces porque crees que eres menos que otros, porque buscas la aceptación de otros, en lugar de ser aquello para lo que te hice, y llore profundamente conmovido.





Tu identidad comienza en Dios y termina en Dios, y es hermosa cuando la aceptas, eres una obra maestra a la imagen y semejanza de tu creador, las obras originales, no se parecen a otras, sino que lo que las hace tan llamativas y costosas es precisamente su originalidad y singularidad.

Las personas que critican tu hechura, lo hacen basados en sus inseguridades y temores, nadie mas cobarde que el que esconde sus defectos y carencias detrás del dedo señalador.


Disfruta tu figura, no importa hacia que lado se inclinen las curvas, y tu estatura es perfecta, así como la forma de tu rostro o tu cabello, de igual manera tu color de piel, lo grande de tus pies y la forma de tus orejas, tus lunares y pecas son solo poesía del creador plasmada en tu piel, lo grandes o pequeñas que son tus manos o el tamaño de tu nariz y cada detalle de tu cuerpo son perfectas pinceladas del autor de la obra maestra que eres tu. si eres hombre o eres mujer, disfruta tu hechura, no la cambies, no la dudes, no la menosprecies, no la desprecies, ni te sientas que seria mejor tener el otro sexo, solo se lo que fuiste hecho para ser, y no dejes que otros que no son Dios te digan lo que eres o debes ser.


Si te dicen que necesitas medidas perfectas para ser exitoso(a) que debes tener el rostro así o así, te mienten, no hay presidentas de países con medidas perfectas o rostros perfectos, no existen médicos especialistas exitosos con las medidas perfectas que impone la sociedad, no los hay exitosos en ninguna de las profesiones que le aportan al desarrollo de la humanidad.

Bien por los que tienen cuerpos y figuras acordes a lo que exigen los estándares,(también deben aceptarse) lo triste es que a ellos (as) también se les critica. Tu no entres en ese juego. Tu disfruta tu diseño, tu vive la vida con buena actitud, esa actitud de una persona que sabe que es semejante a Dios.




cuando te aceptas, cambia tu actitud, se te va el estrés, te cuidas, te ves mas atractivo(a), tienes mejores logros, eres capaz de creer en Dios, valoras la vida, rindes en tu trabajo y te capacitas para cosas mejores, cuando te aceptas estas listo para lo mejor de tu vida.