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viernes, 28 de octubre de 2016

UNA PERSONA ¡QUE PODRÍA SER USTED!


Una mujer que se llevaba muy mal con su esposo sufrió un paro cardíaco. Casi a punto de morir, un ángel se presentó ante ella para decirle que, evaluando sus acciones y sus errores no podría entrar al cielo; y le propuso permitirle estar en la tierra unos días más. La mujer aceptó el trato y se regresó otra vez en su hogar junto a su esposo.

Ella pensó:
- Me conviene hacer las paces con este hombre. le daré una sorpresa.
Cuando el hombre salió de la casa, ella empezó a lavar y planchar toda la ropa de él. Preparó una rica comida, puso flores en la mesa con unos candelabros, y un cartel en el sofá que decía: “Creo que puedes estar más cómodo durmiendo en la cama que fue nuestra. Esa cama donde el amor concibió a nuestros hijos, donde tantas noches los abrazos cubrieron nuestros temores y sentimos la protección y la compañía del otro. Ese amor, aún con vida, nos espera en esa cama. Si puedes perdonar todos mis errores, allí nos encontraremos”.
Tu Esposa

Cuando terminó de escribir el último renglón “Si puedes perdonar todos mis errores” pensó: ¿me he vuelto loca?, ¿yo voy a pedirle perdón cuando fue él quien empezó a venir enojado de la calle cuando lo echaron de la fábrica y no conseguía trabajo?. Cuando tuvo su aventura con esa…?, Yo tenía que arreglarme con los pocos ahorros que teníamos, y todavía tenía que soportar su genio. Él empezó a verse con esa…, Él empezó a gritarme cuando yo le decía que así no podíamos seguir, que yo necesitaba dinero para mis hijos. Él lo arruinó todo; y ¿ahora yo tengo que pedirle perdón?





Enfurecida rompió la carta y escuchó la voz del ángel que decía:
- “Recuerda: de lo contrario no podrás entrar”.
La mujer pensó:
- ¿Valdrá la pena?, y rehízo la carta agregando aún más palabras cariñosas: “No supe comprender nada entonces, no supe ver tu preocupación al quedarte sin empleo, luego de tantos años con un salario seguro en esa fábrica. ¡Debiste haber sentido tanto miedo! Ahora recuerdo tus sueños de “cuando me jubile haremos”. Cuántas cosas querías hacer al jubilarte. Pude haberte impulsado a que las hicieras en lugar de obligarte a aceptar estar todo el día sentado en ese taxi. Además yo me negué tanto, tanto tiempo a ti y te empuje a los brazos de ella…
Ahora recuerdo aquella noche de locura cuando rompí esas cartas de amor que habías escrito para mí, y prendí fuego a todas las telas de los cuadros que pintabas. En ese momento me enfurecía verte allí, encerrado en ese cuarto gastando nuestro dinero en pintura para nada, o sentado en ese escritorio escribiendo tonterías para mí. Debí haberte impulsado a vender esos cuadros. Eran realmente hermosos. Estaba desesperada, yo también me sentía segura con el salario de la fábrica y no supe ver tu dolor, tu miedo, tu agonía.
Por favor perdóname mi amor. Te prometo que de hoy en adelante, todo será diferente. Te amo.
Tu Esposa


Cuando el marido regresó del trabajo, al abrir la puerta notó algo distinto; el olor a comida, las velas en la mesa, su música favorita sonando suavemente y la nota en el sofá. Cuando la mujer salió de la cocina, lo encontró tirado en el sillón llorando como un niño. Corrió a abrazarlo y no necesitaron decirse nada, lloraron juntos, él la alzó en sus brazos y la llevó hasta la cama, con la misma pasión del primer día. Luego comieron la exquisita comida que ella había preparado, rieron mucho mientras recordaban anécdotas graciosas de los niños haciendo travesuras en la casa.
Él la ayudó a levantar la mesa como siempre lo hacía, y mientras ella lavaba los platos, vio por la ventana de la cocina que en el jardín estaba el ángel. Salió llorando y le dijo:
- Por favor ángel, intercede por mí. No quiero a este hombre sólo en este día. Necesito un tiempo más para poder impulsarlo con sus cuadros, y tratar de reconstruir esas cartas que sólo para mí y con tanto amor había escrito. Te prometo que en poco tiempo, él estará feliz, seguro; y ahí sí podré ir donde me lleves.


El ángel le contestó:
- No tengo que llevarte a ningún lado, Recuerda el infierno donde has vivido y nunca olvides Jesús esta de tu lado.
La mujer oyó la voz de su marido que desde la cocina le gritaba:
- “Mi amor, hace frío, ven a acostarte, mañana será otro día”. Sí -pensó ella-, gracias a Dios, mañana será otro día…





USTED (para meditarlo )
• Usted, que reclama lo que no recibe, ¿ya pensó en lo que no da?
• Usted, que se lamenta porque sufre, ¿ya pensó en cuánto hace sufrir?
• Usted, que acusa a la ignorancia, ¿ya evaluó sus conocimientos?
• Usted, que condena el error, ¿ya percibió cuánto erró?
• Usted, que se dice amigo sincero, ¿ya se analizó con sinceridad?
• Usted, que se queja de penurias, ¿ya vio cuánto posee más que los otros?
• Usted, que critica el mundo, ¿ya hizo algo para mejorarlo?
• Usted, que sueña con el cielo, ¿cuánto ha hecho para extinguir el infierno?
• Usted, que condena el mal, ¿ha procurado difundir el bien?
• Usted, que deplora la indiferencia, ¿ha sembrado el amor?
• Usted, que tanto lamenta las tinieblas, ¿ha esparcido luz?
• Usted, que se ocupa de sí mismo, ¿se ha preocupado de los demás?
• Usted, que se siente tan pequeñito, ¿ha procurado crecer?
• Usted, que se queja de soledad, ¿ha brindado su compañía de verdad?
• Usted, que se asusta ante la enfermedad, ¿qué ha hecho por su salud?
• Usted, que anhela la concordia, ¿ha combatido la discordia?

lunes, 17 de octubre de 2016

PASOS QUE CONDUCEN A LA LIBERTAD


Hay una y una sola- base completamente suficiente para todas las bendiciones que la misericordia de Dios ha provisto: el intercambio que tuvo lugar en la cruz.

1. Jesús fue CASTIGADO para que nosotros pudiéramos ser PERDONADOS.
2. Jesús fue HERIDO para que pudiésemos ser CURADOS.
3. Jesús fue hecho PECADO con nuestra pecaminosidad para que nosotros pudiéramos ser hechos JUSTOS con SU JUSTICIA.
4. Jesús sufrió NUESTRA MUERTE para que pudiésemos compartir SU VIDA.
5. Jesús se hizo POBRE con nuestra POBREZA para que pudiéramos ser RICOS con SU RIQUEZA.
6. Jesús llevó nuestra VERGÜENZA para que pudiésemos compartir SU GLORIA.
7. Jesús sufrió el RECHAZO que merecíamos nosotros para que pudiéramos disfrutar de la ACEPTACIÓN que le correspondía como Hijo de Dios.
8. Jesús se convirtió en MALDICIÓN para que pudiésemos recibir una BENDICIÓN.





Esta lista no está completa; pudieran añadirse otros aspectos del intercambio que tuvo lugar en el monte de la calavera, pero cada uno es una diferente faceta de todo lo que Dios proveyó a través del sacrificio de Jesús. La Biblia los resume en una grandiosa palabra que los incluye a todos: salvación. Con frecuencia los cristianos limitan la salvación a la experiencia del perdón de sus pecados y que nazcan de nuevo. No obstante, por muy maravilloso que sea esto, es solamente la primera parte de la salvación total revelada en el Nuevo Testamento.


El resultado total de la salvación incluye cada parte del ser humano. Es hermoso el modo en que Pablo lo resume 1 Tesalonicenses 5:23: Y el mismo D s de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
La salvación abarca el total de la persona humana: espíritu, alma y cuerpo; y se consuma únicamente con la resurrección del cuerpo al regreso de Cristo.

Pero nadie disfruta simultáneamente de todas las distintas provisiones de la salvación. Es normal progresar por etapas de una provisión a la siguiente. Muchos cristianos jamás van más allá de recibir el perdón de sus pecados. No se percatan de las muchas otras provisiones que están a su libre disposición.

Cuando venimos a Dios con base en el sacrificio de Cristo por nosotros, necesitamos ser sensibles a la dirección del Espíritu Santo. No podemos imponer nuestras prioridades a Dios, sino que debemos dejar que él obre con nosotros en el orden que él escoja.

Muy a menudo la maldición que pesa sobre la vida de una persona es el obstáculo insospechado que no lo deja alcanzar otras provisiones de salvación. Normalmente hay que lidiar primero con esta barrera, antes que puedan cubrirse otras necesidades.
En esta provisión nos concentraremos ahora: el intercambio de la maldición a la bendición. En este punto nos enfrentamos precisamente a las mismas proposiciones que Moisés presentó a los israelitas cuando se preparaban para entrar en la tierra de Canaán:
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. Deuteronomio 30:19
Dios exigía que los israelitas hicieran su propia elección. Les exhortó a escoger correctamente: la vida y las bendiciones. Pero él no decidiría por ellos. Asimismo les recordó que la elección que hicieran afectaría no sólo su propia vida, sino también la de sus descendientes. Esto aparece una vez más como un rasgo característico tanto de las bendiciones como de las maldiciones: continúan afectando generación tras generación. La elección que hizo Israel en aquel momento determinó su destino. Lo mismo sucede con nosotros hoy. Dios nos pone por delante precisamente la misma alternativa: la vida y las bendiciones o la muerte y las maldiciones. Nos deja escoger a nosotros. Igual que Israel, nosotros determinamos nuestro destino por lo que elegimos, y nuestra elección también podrá afectar el destino de nuestros descendientes.

Todo el que desea pasar de la maldición a la bendición tiene que atravesar esa misma puerta. Primero, tiene que haber un claro reconocimiento de las proposiciones que Dios nos pone por delante. Entonces tiene que haber una simple respuesta positiva: "Señor, en base a tu palabra, yo te respondo.
Rechazo la muerte y las maldiciones, y escojo la vida y las bendiciones".
Una vez que hemos hecho esta elección, podemos seguir adelante y reclamar liberación de cualquier maldición que haya sobre nuestra vida. ¿Qué pasos debemos dar para esto? No hay un patrón establecido que todo el mundo deba seguir. Sin embargo, recomiendo tener en cuenta estas siete etapas.

1. CONFIESE SU FE EN CRISTO Y EN EL SACRIFICIO QUE HIZO EN BENEFICIO DE USTED.


En Romanos 10:9-10 Pablo explica que hay dos condiciones esenciales para recibir los beneficios del sacrificio de Cristo: creer en el corazón que Dios levantó a Jesús de los muertos y confesar con la boca que él es Señor. La fe en el corazón no es por completo eficaz hasta que ha sido complementada por la confesión con la boca.
Literalmente, la palabra "confesar" significa "decir lo mismo que". En el contexto de la fe bíblica, confesar significa decir con nuestra boca lo que Dios ya ha dicho en su palabra.
En Hebreos 3:1 Jesús es llamado el "apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión" [o confesión]. Cuando hacemos la confesión bíblica correcta concerniente a él, liberamos su ministerio sacerdotal en beneficio nuestro.
Para recibir los beneficios del sacrificio de Cristo, necesitamos hacer nuestra confesión específica y personal. Por ejemplo:
Señor Jesús, creo que tú eres el Hijo de Dios y el único camino hacia Dios; y que tú moriste en la cruz por mis pecados y te levantaste otra vez de entre los muertos.

2. ARREPENTIRSE DE TODAS SUS REBELIONES Y SUS PECADOS


Pudiera haber muchos factores externos --que se remontan incluso a generaciones anteriores- que han contribuido a la maldición en su vida. No obstante, la raíz de todos sus problemas yace dentro de usted mismo. Y se resume en la palabra avon (iniquidad): su actitud rebelde hacia Dios y los pecados que han resultado de ella. Por esto, tiene que aceptar responsabilidad personal.
Antes que pueda recibir la misericordia de Dios, por lo tanto, él requiere que usted se arrepienta. Tiene que tomar una decisión deliberada de su parte: usted tiene que rendir toda su rebeldía y someterse sin reservas a todo lo que Dios requiera de usted. ¡Una persona que se ha arrepentido en realidad no sigue discutiendo con Dios!
EL NUEVO TESTAMENTO NO DA LUGAR PARA LA FE QUE ESQUIVA EL ARREPENTIMIENTO. Cuando Juan el Bautista vino a preparar el camino del Señor, la primera palabra de su mensaje fue: ¡Arrepentíos...! (Mateo 3:2). Más tarde, cuando Jesús empieza su ministerio público, él retoma el asunto donde Juan lo ha dejado:
Arrepentíos, y creed en el evangelio. Marcos 1:15

Sin arrepentimiento, no es posible una fe eficaz. Muchos que profesan ser cristianos luchan continuamente por tener fe porque nunca han cumplido la condición previa del arrepentimiento (cambio de mentalidad, cambio de rumbo).
En consecuencia, jamás reciben todos los beneficios del sacrificio de Cristo.

3. PEDIR Y RECIBIR EL PERDÓN DE TODOS LOS PECADOS.


La gran barrera que mantiene las bendiciones de Dios fuera del alcance de nuestra vida es EL PECADO SIN PERDONAR. Dios ya ha provisto para que nuestros pecados sean perdonados, pero no lo hará hasta que los confesemos.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiamos de toda maldad. 1 Juan 1:9
Dios es fiel y lo hará porque él nos ha dado su promesa, y él siempre cumple sus promesas. También es justo porque ya
Jesús cargó con todo el castigo por nuestros pecados. Puede ser que Dios le haya mostrado ciertos pecados que lo expusieran a una maldición. Si es así, haga una confesión específica de esos pecados.

También es posible que haya caído una maldición sobre usted por causa de los pecados cometidos por sus antepasados (especialmente la idolatría o el ocultismo). Usted no carga la culpa de los pecados cometidos por sus antepasados, pero las consecuencias de esos pecados pueden afectarlo de varias maneras. Si usted sabe que éste puede ser el caso, pida a Dios también que lo libere de esas consecuencias.

4. PERDONE A TODAS LAS PERSONAS QUE LE HAYAN HECHO DAÑO U OFENDIDO O HAYAN SIDO INJUSTAS CON USTED.





Otra gran barrera que puede mantener fuera de nuestro alcance las bendiciones de Dios es LA FALTADE PERDON en nuestro corazón hacia otras personas. En Marcos 11:25 Jesús señaló muy especialmente esto como algo que tenemos que resolver, si esperamos que Dios conteste nuestras oraciones: y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
Este mismo principio aparece a lo largo de todo el Nuevo Testamento: Si queremos que Dios perdone nuestros pecados, tenemos que estar preparados para perdonar a los demás.
Perdonar a otra persona no es primordialmente una emoción; es una decisión.
Quizás ahora Dios le esté trayendo a la mente alguna persona o personas a quienes usted necesita perdonar. Si es así, puede acudir al Espíritu Santo para que le ayude. Él lo inducirá a tomar la decisión correcta, pero no la hará por usted. Actúe mientras sienta su apremio. Tome una decisión clara de perdonar. Entonces exprese oralmente su decisión.

Diga en voz alta: "Señor, yo perdono a....." y nombre a la persona o personas de que se trate. ¡Los que le sean más difíciles de mencionar son los que más necesita perdonar!

5. RENUNCIE A TODO CONTACTO CON CUALQUIER COSA OCULTISTA O SATÁNICA.


Si en cualquier momento usted ha participado en semejantes actividades o prácticas, ha cruzado una frontera invisible en el reino de Satanás. A partir de ese momento, igual da que lo sepa o no, Satanás lo ha considerado como uno de sus súbditos. El considera que tiene un derecho legal sobre usted.
Puesto que el reino de Dios y el de Satanás se oponen radicalmente, usted no podrá disfrutar de todos los derechos y beneficios de un ciudadano del reino de Dios hasta que haya cortado toda conexión con Satanás de una vez por todas, y cancele cualquier derecho que él pueda alegar que tiene sobre usted.
En 2 Corintios 6: 14-15 Pablo acentúa la necesidad de una ruptura completa con el reino de Satanás:
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial [o sea, Satanás]? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
En el versículo 17 concluye con una exhortación directa del mismo Señor:
Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré.
Llevar a cabo esta ruptura requiere también que se ocupe de cualquier "objeto de contacto" --o sea, objetos que todavía lo vinculan con Satanás-o Esto incluye muchos objetos distintos. Si usted tiene alguna duda acerca de cómo aplicar esto en su caso, pídale a Dios que le señale cualquier cosa que pudiera ser ofensiva para él.
Entonces deshágase de ella del modo más efectivo: quémelo, aplástelo, arrójelo en aguas profundas... ¡O lo que sea!
Si usted está dispuesto a llevar a cabo esta ruptura total con Satanás y su reino, puede pronunciar una oración como ésta:
Renuncio a todo contacto con cualquier cosa ocultista o satánica; si tengo algún "objeto de contacto", me comprometo a destruirlo. Revoco cualquier reclamación de Satanás sobre mí.

6. AHORA ESTÁ LISTO PARA ORAR A FIN DE LIBERARSE DE CUALQUIER MALDICIÓN.


Recuerde, hay un solo fundamento sobre el que Dios le ofrece su misericordia: el intercambio que tuvo lugar cuando Jesús murió en la cruz. Incluida la provisión para liberarlo de cualquier maleficio.
Es importante que base su fe únicamente sobre lo que Jesús obtuvo para usted con su sacrificio en la cruz. Usted no tiene que "ganarse" su liberación. No tiene que merecerla.
Dios nos responde sólo en base a lo que Jesús hizo en favor de nosotros, no por ningún mérito que podamos imaginarnos que haya en nosotros.
Confiese en voz alta, despacio y deliberadamente sin distraerse.
Si tiene dudas acerca de alguna parte, vuelva atrás y léala otra vez. Identifíquese con las palabras que pronuncia.
Para cuando haya terminado de leerlas, debe de tener la sensación de haber llegado ante la presencia de Dios con las palabras que ha pronunciado. Entonces vaya directamente a la oración de liberación, que se repite al final.

Aquí un modelo para orar:
Señor Jesucristo, creo que tú eres el Hijo de Dios y el único camino para llegar Dios; y que tú moriste en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos.
Renuncio a toda mi rebelión y a todos mis pecados, y me someto a ti como mi Señor.
Confieso todos mis pecados ante ti y te pido tu perdón; especialmente por cualquier pecado que me haya expuesto a una maldición. Libérame también de las consecuencias de los pecados de mis antepasados.
Por un acto de mi voluntad decido perdonar a todos los que me han hecho daño o juzgado mal, tal como quiero que Dios me perdone a mí. En particular, perdono a...
Renuncio a todo contacto con cualquier cosa ocultista o satánica; si poseo algún "objeto de contacto", me comprometo a destruirlo. Revoco cualquier reclamación de Satanás sobre mí.
Señor Jesucristo, creo que en esa cruz tú tomaste sobre ti toda maldición que pudiera haberme alcanzado. Así que te pido ahora que me liberes de toda maldición sobre mi vida; ¡en tu nombre, Señor Jesucristo!
Por fe recibo ahora mi liberación y te doy las gracias por ello.

Por otra parte, no hay un patrón dispuesto para responder a Dios que todo el mundo tenga que seguir. La clave para la liberación no es una forma especial de respuesta. La fe puede expresarse de muchos modos diferentes. Limítese a ser usted mismo con Dios. Abra todo su ser al amor de Dios como una flor abre sus pétalos al sol.

7. Ahora crea que ha recibido, ¡y siga adelante en la bendición de Dios!





miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿COMO HAGO PARA CAMBIAR?

Que es lo que le gustaría cambiar de usted mismo?, si pudiera modificar algo, ¿Qué sería?
-una gran tragedia es una vida desperdiciada, una que no está dispuesta a cambiar, el cambio es vital para el crecimiento.
Muchos intentamos cambiar pero luego de un tiempo nos desalentamos, pero es porque lidiamos con lo externo, nuestra conducta externa, en vez de nuestras intenciones internas.
Cualquier cambio perdurable debe empezar en el interior y allí dependemos de Dios.

En génesis 32 vemos un proceso de 4 pasos que usa Dios para ayudarnos a cambiar y llegar lo que siempre hemos querido ser, y hoy vamos a verlo, observando la vida de Jacob (significa tramposo- y lo fue hasta cierto punto, hasta que algo paso en su vida y lo transformo)
Hay 4 pasos que Dios usa para cambiarnos y que lleguemos a ser la persona que deseamos ser.

EL PRIMER PASO ES LA ETAPA DE LA CRISIS.






Dios empieza captando nuestra atención, poniéndonos en una situación fuera de nuestro control. (Experiencias, problemas, crisis), todo esto lo permite en nuestra vida porque por las buenas no nos acercamos a él, aun en medio de la crisis luchamos con todo lo que tenemos para no rendirnos ante el pero al final no podemos ganar y poco a poco empezamos a cansarnos, no nos digamos mentiras, nosotros nunca cambiamos hasta que nos hostigamos, la buena noticia es que si estamos en crisis es porque Dios se está alistando para cambiarnos para bien. (Cuando nos sentimos lo suficientemente miserables, incómodos e insatisfechos), el permite todo eso en nuestra vida para captar nuestra atención y lo hace porque nos negamos a cambiar.
Solo cambiamos cuando nuestro temor al cambio es superado por la crisis.

EL SEGUNDO PASO PARA CAMBIAR ES LA ETAPA DEL EMPEÑO Génesis 32:26


En génesis 32:26 Jacob, entra en una etapa diferente, ya la vida lo ha golpeado lo suficiente, y esta frente a la oportunidad más grande de su vida y no la va a dejar pasar, no va a ver otro día siendo el mismo, ya está a punto de amanecer, se la ha pasado toda la noche en la más rara de las batallas, demostrarle a Dios y a el mismo que va en serio,(no te soltare hasta que me bendigas) Jacob tenia empeño, era persistente, lidiaba con la situación hasta llegar a una solución. Se encontraba en una circunstancia que no le agradaba, estaba cansado y sin ver fruto, sin embargo decía, estoy 100% empeñado en lidiar con esto hasta que Dios lo cambie para bien.
De esto podemos aprender que luego que Dios cambia nuestra atención con el problema, no cambia la situación de inmediato. El espera a ver si realmente hablamos en serio, la mayoría pierden lo que Dios tiene para ellos porque se rinden muy rápido.se desaniman, se desalientan.
Aun cuando sinceramente deseamos cambiar, necesitamos recordar que no nos metimos en el presente lio de la noche a la mañana; actitudes, temores, hábitos, flaquezas, formas de dirigirnos a nuestros cónyuges, tardaron tiempo en formarse, y a veces Dios tiene que quitarlas una a una, pero no se rinda, persevere, los sicólogos dicen que 6 semanas haciendo algo todos los días, se convierte en un habito, yo diría que se necesita el doble de tiempo.

EL TERCER PASO PARA CAMBIAR ES LA ETAPA DE LA CONFESIÓN: Génesis 32:27


El objetivo de la pregunta del ángel ¿Cuál es tu nombre? Era que Jacob reconociera su carácter al decir su nombre. (Jacob significa: engañador, suplantador, tramposo), nunca cambiamos hasta que encaramos y reconocemos con sinceridad nuestros defectos, pecados, flaquezas y errores. Necesitamos decir “Dios me metí en un lío y reconozco que yo mismo me lo busque”
¿Se ha dado cuenta de lo fácil que es hallar una excusa para nuestros problemas?, nos hacemos expertos en culpar a otros.
Y la gente se pregunta, ¿Porque debemos confesar nuestras faltas a Dios?, ¿para ponerlo al día? No. El ya lo sabe y no se sorprende, confesar produce humildad, reconocimiento que sin Dios nada podemos hacer y así Dios nos provee lo que necesitamos para cambiar. Aquí podemos experimentar el ser las personas que queremos ser.

EL CUARTO PASO PARA CAMBIAR ES LA ETAPA DE LA COOPERACIÓN Génesis 32:30





Dios transformo a Jacob tan pronto como reconoció lo que era y cooperó con el plan de Dios, todos veremos cara a cara a Dios y cuando eso pase seremos transformados, la fuerza de voluntad sencillamente no hace cambios permanentes en nuestras vidas.
Cuando Jacob comenzó a cooperar, Dios comenzó a operar y lo primero fue darle un nuevo nombre, una nueva identidad Génesis 32:28, y es que después de un encuentro con Dios no podemos seguir iguales
Dios vio al príncipe en Jacob, más adentro del tramposo, y comenzó a formar el hombre del que tomaría nombre la nación de la que nacería el mesías.

2 consejos más:

DEJE QUE DIOS LO HAGA








Dios no desea que usted desperdicie su vida y solo el sabe cómo sacar lo mejor de usted, si se lo permite.
Lo que usted necesita y quiere es la bendición de Dios (entonces tome la situación que lo agobia y entréguesela a Dios, ore, “Dios te la entrego y voy a sostenerme de ti hasta que cambies esto para bien”) luego confiese lo que haya, póngase de acuerdo con Dios, lo que él dice que está mal en su vida, es porque está mal, no argumente y ahora coopere con Dios.
Al terminar la lucha de Jacob con el ángel, el ángel le descoyuntó el musculo de la cadera v31 el musculo de la cadera es el más fuerte del cuerpo. Cuando Dios necesito captar la atención de Jacob, le dio en el punto de su fuerza, enseñándole y enseñándonos a nosotros.
1.- ya no viviría en sus propias fuerzas sino en las de Dios
2.- al hacer esto se convirtió en una persona más fuerte, ahora contaba con las fuerzas de Dios

NO CORRA. No huya de lo difícil.


Muchas veces Jacob se metió en líos por tramposo y siempre huía, Dios dijo yo sé como remediarlo, le dislocare la cadera. Así nunca más huiría de una situación difícil

Desea que Dios lo cambie? Bien el lo hara, pero será a la manera de El, el usará un proceso de crisis empeño, confesión y cooperación y cuando efectúe el cambio será permanente.
Tal vez haya estado limitando a Dios con excusas, culpando a otros o tratando de razonarlo, es difisil quitarse la careta y decir “Dios tengo una debilidad, admito que tengo problemas” pero hasta que lo haga, todo seguirá igual o empeorándose.
Sin embargo hay algo aun mejor, mas allá de todo lo que a usted le desagrada, Dios está viendo un Israel, el príncipe o la princesa que es usted. El ve lo que usted puede llegar a ser, su potencial. El quiere cambiarlo de un Jacob a un Israel.

DEJE QUE DIOS HAGA SUS CAMBIOS EN USTED





jueves, 15 de septiembre de 2016

RECICLE SU DOLOR


¿POR QUÉ DIOS PERMITE MI DOLOR?

Habría muchas razones, pero solamente vamos a mencionar cuatro:






1. Él nos ha dado un libre albedrío. Una elección. En Génesis se dice que fuimos hechos a la imagen de Dios. ¿Cómo es usted igual a Dios? Dios nos dio una elección.
Usted puede elegir entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, la maldad y la vida. Dios dice que usted puede rechazarlo o aceptarlo. Es su elección. ¿Por qué? Dios no quería un montón de títeres. Él pudo haberlo hecho sin libre voluntad. Pudo haberlo hecho de forma que todos los días se postrara tres veces y orara, que siempre hiciera lo correcto y nunca lo incorrecto. Pero Dios quería personas que le amaran voluntariamente. Usted no puede decir que ama a alguien al menos que tenga la oportunidad de no amarlo. Así que Dios le ha dado una voluntad libre y una libre elección.

Esa voluntad libre no solamente es una bendición sino también una gran responsabilidad, porque algunas veces tomamos decisiones equivocadas y estas causan toda clase de consecuencias dolorosas en nuestras vidas. Por lo tanto, es bueno que sea libre y pueda elegir, pero es malo porque frecuentemente elige lo malo y eso causa dolor en su vida. Puede escoger usar drogas. Si se vuelve adicto, es su culpa. Puede elegir ser un promiscuo sexual, si contrae una enfermedad es su culpa. Dios dice: “Sí, no me gustaría que tuvieras este dolor, pero es parte del paquete que viene con la libre voluntad”.

Dios no solamente le da un libre albedrío, sino que se lo da a todos. Algunas veces alguien no hace lo correcto y usted es dañado como una víctima inocente. Hay personas que han sido dañadas profundamente por un padre, un ex cónyuge, un maestro, un amigo, un pariente. Dios pudo haber evitado que recibiera esa herida. Todo lo que hubiera tenido que hacer era quitarle el libre albedrío a esa persona para que no hiciera lo incorrecto. Pero si él hubiera hecho eso, para ser justo, tendría que haberle quitado
a usted también su libre albedrío. ¿Ve el dilema? El problema es que al tener una voluntad libre somos bendecidos, pero también tenemos una responsabilidad. Y Dios dice: “No voy a pasar por sobre tu voluntad”. Dios no envía a nadie al infierno; usted elige ir allí al rechazar todo lo que él ofrece. Él dice: “Te amo, quiero que seas parte de mi familia”. Pero si usted dice: “Olvídalo Dios”, levanta su nariz y abre la puerta y sale, no puede culpar a nadie más que a usted mismo. Tenemos libre albedrío.


2. Él usa el dolor para atraer nuestra atención. Dios emplea el dolor para atraer nuestra atención. El dolor es una luz de advertencia, una alarma, un timbre. Dice: “Es tiempo, algo está mal”. El problema no es su dolor. Su depresión, su ansiedad, su temor no son realmente su problema. Esos sentimientos son una luz de advertencia que dicen que hay algo más que es en verdad su problema. Son sencillamente un síntoma del mismo. El dolor no hace otra cosa que decir que algo está mal en su vida. El dolor es el megáfono de Dios. Dios nos susurra durante nuestro gozo pero nos grita en nuestro dolor. ¡Despierta! Algo está mal. Proverbios 20:30 dice: “Algunas veces tiene que suceder algo doloroso para cambiar nuestros caminos”. No cambiamos cuando vemos la luz pero sí cuando sentimos el calor.
Pablo dice en 2 Corintios 7:9: “Me alegro; no por la tristeza que les causó, sino porque esa tristeza los hizo volverse a Dios”.


3. Él usa el dolor para enseñarnos a depender de él. Mire el ejemplo de Pablo en 2 Corintios 1:8-10: “Estábamos tan agobiados bajo tanta presión, que hasta perdimos la esperanza de salir con vida ... Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios ... El nos libró y ... seguirá librándonos”. Usted no sabe que Dios es todo lo que necesita hasta que lo único que le queda es Dios. Cuando lo ha perdido todo y todo se desmorona, no sabe que Dios es todo lo que necesita hasta que se
da cuenta de que él es todo lo que tiene. Y si nunca ha tenido un problema, nunca sabrá que Dios puede resolver sus problemas. Dios permite que el dolor le enseñe a depender de él. El Salmo 119:71 dice: “Me hizo bien haber sido humillado, pues así aprendí tus leyes”. La verdad es que algunas cosas solamente las aprendemos por medio del dolor. Es el único camino por el que aprendemos.


4. Él permite que el dolor me dé un ministerio para otros. Dios permite el dolor en mi vida para darme un ministerio para otros. Me hace humilde, simpático, sensitivo a las necesidades de los demás. De esto trata el Paso 8. Rindo mi vida a Dios para ayudar a otros. (todos los 8 pasos los encuentra en este mismo blog en las ultimas entradas) La verdad es que el dolor prepara para el servicio. 2 Corintios 1:3-4 dice:
“Dios ... nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren”. En alguna etapa de nuestras vidas, todos necesitamos algún tipo de recuperación:
¿Quién mejor que alguien que ha luchado con el alcoholismo para ayudar a un alcohólico? ¿Quién puede ayudar mejor a alguien que está tratando con el dolor del abuso que alguien que fue abusado? ¿Quién mejor que alguien que ha perdido su trabajo y ha tenido que declararse en bancarrota para ayudar a alguien que también está pasando por esto?
Dios puede usar y reciclar el dolor en su vida para ayudar a otros, pero tiene que estar abierto a eso y ser honesto. Si guarda esa herida que tiene para usted mismo, estará desperdiciando la oportunidad que Dios le ofrece.

¿CÓMO USAR MI DOLOR PARA AYUDAR A OTROS?







Necesita hacer una lista de todas las experiencias que ha tenido en la vida hasta este día, hayan sido buenas o malas, las haya causado usted o no. Una vez hecha la lista, pregúntese: “¿Qué aprendí de esa experiencia? ¿En qué forma me ayudó Dios a pasar por ese tiempo difícil?” Pregúntele a Dios: “¿Cómo me ayudaste durante ese tiempo difícil?” Luego escriba esa historia. ¿Por qué? Porque los pensamientos se ordenan cuando pasan a través de los labios y los dedos. Escríbalo. Luego, pregúntese: “¿Quién se podría beneficiar más al escuchar mi testimonio?” La respuesta es: Las personas que están pasando en este momento por lo que usted ya pasó, las personas que están un poco atrás de usted en el proceso. Y usted le dice a Dios: “Estoy disponible”. Entonces esté listo. Porque si usted está listo a compartir las buenas nuevas de Dios acerca de cómo él ha trabajado en su vida, Dios lo va a usar. Hay personas por
todo este mundo que necesitan escuchar su historia, que están atravesando lo que usted ya experimentó.
Algunas veces Dios quiere que usted tome la iniciativa. Esto se llama intervención.

Gálatas 6:1-2 dice: “Si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo”. Esto no es una sugerencia, sino un mandato. Dios no dice, “Sería una buena idea restaurar otros”, sino dice: “Hazlo”. Si usted es un creyente, debe
compartir los problemas y dificultades con otras personas. Repito, es un mandato. Si no lo está haciendo, no está obedeciendo a Dios.
He aquí tres sugerencias para cuando vaya a compartir su historia. Recuerde, usted tiene una historia que contar y Dios no quiere desperdiciar la herida, los problemas que ha tenido:

1. Sea humilde. Todos estamos en el mismo bote. Todos somos compañeros de lucha. Cuando comparte su historia, cuando testifica, es básicamente un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde encontrar pan. sea humilde y diga: “Todos estamos juntos en esto; esto es lo que me pasó a mí”.

2. Sea auténtico. Sea honesto con respecto a sus heridas y fallas. Usted ayuda a otros siendo honesto con respecto a sus heridas. Eso les ayuda a ellos para ser francos. Otro aspecto asombroso es que cuando usted comparte su historia, esto le da esperanza a ellos y sanidad a usted.
Cada vez que comparte su historia con alguien, se hace un poco más fuerte. Es sanado un poco más. Comienza a crecer.

3. No dé un sermón. Solamente comparta su historia. Dios desea que usted sea un testigo, no un abogado defensor. No discuta con nadie con respecto al cielo. No obligue a nadie a ir al cielo. Solamente comparta. Es lo que me sucedió a mí.


Deseo desafiarle a dar estos cuatro pasos de acción:

1. Si todavía no ha comprometido su vida con Jesucristo, hágalo hoy. ¿Qué está esperando? La tragedia más grande sería que usted fuera por todo el camino a través de esta serie, escuchara estas grandes verdades y la esperanza que ellas traen, y no hiciera nada al respecto, como cruzar la línea y entregar su vida a Cristo. Si no lo ha hecho, hágalo hoy.

2. Escriba su historia. Dedique algo de tiempo para sentarse y meditar en lo que Dios ha hecho en su vida, en lo bueno, lo malo y lo feo, y en cómo él puede usar eso para ayudar a otros.

3. Comprométase con la familia de alguna iglesia para obtener apoyo. La asistencia no es suficiente para la recuperación. Esta requiere compromiso y requiere relacionarse con otros.

4. Pídale a Dios que le dé a alguien para compartir su historia, alguien a quien pueda contar las buenas nuevas de cómo Dios puede hacer la diferencia en la vida de una persona. El mundo está lleno de gente que necesita su historia, y si no la cuenta, ¿dónde la van a escuchar? Usted es la única Biblia que algunas personas van a poder leer. }





domingo, 11 de septiembre de 2016

MEJORANDO RELACIONES


Primero debo perdonar a los que me han dañado, y segundo,debo hacer enmiendas con las personas que he dañado.
EVALÚO TODAS MIS RELACIONES, OFREZCO PERDÓN A LOS QUE ME HAN DAÑADO Y HAGO ENMIENDAS POR EL DAÑO QUE HE CAUSADO A LOS DEMÁS, EXCEPTO CUANDO AL HACERLO PUEDA DAÑARLOS TANTO A ELLOS COMO A OTROS.
Efesios 4:31-32: “Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.

¿Por qué debería dar este paso y cómo hacerlo?

PERDONAR A LOS QUE ME HAN DAÑADO






¿POR QUÉ?
1. Porque Dios me ha perdonado. Y si Dios me ha perdonado, yo debo perdonar a los demás. Colosenses 3:13 dice: “Que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes”. Cuando recuerdo cuánto me ha perdonado Dios se me hace muchísimo más fácil perdonar a los demás. Nunca tendrá que perdonar a nadie más de lo que Dios le ha perdonado a usted.

2. El resentimiento no funciona. Es irrazonable, enfermizo, Job 5:2 dice: “El preocuparse hasta la muerte con resentimiento sería algo necio, lo más sin sentido que hacer”. ¿Causa el resentimiento que las personas hagan locuras? Sí, es como dispararse a usted mismo, por lo tanto, dañará a alguien más cuando el arma retroceda. No funciona. Siempre se daña a usted mismo más que a otra persona. Eclesiastés 7:9 (DHH) dice: “No te dejes llevar por el enojo, porque el enojo es propio de gente necia”. El resentimiento no puede cambiar el pasado, no puede corregir el problema, no cambia a la persona, ni tan siquiera daña a la persona, solamente le afecta a usted. Lo hace miserable.
Las investigaciones han demostrado que la emoción más enfermiza que las personas han tenido es el
resentimiento. Tiene consecuencias físicas. Tiene consecuencias emocionales. Puede llevarle a la depresión. Solamente prolonga la herida. Es algo así como un suicidio emocional. Por amor a usted mismo, necesita perdonar a los que le han dañado.

3. Porque necesito perdón en el futuro. Voy a necesitar perdón para el futuro. Marcos 11:25 dice: “Cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados”. El resentimiento bloquea sentir el perdón de Dios en su vida. La Biblia dice que no podemos recibir lo que no estamos dispuestos a dar.
El perdón es una calle de doble vía. En cierta ocasión, un muchacho se acercó a John Wesley y le dijo: “Nunca podré perdonar a esa persona. Nunca”. John Wesley le replicó: “Entonces espero que nunca peques. Porque todos necesitamos lo que no queremos dar”. No queme ese puente que necesita cruzar.


¿CÓMO?
¿Cómo perdono a los que me dañaron?



1. Revelo mi herida. Lo admito. Lo expreso. Lo afronto. Soy honesto. No puede vencer esto hasta que lo admita... y eso daña. No sé por qué pero no queremos admitir las veces que las personas que amamos nos han dañado. Quizás se deba a que tenemos una mala concepción de que no se puede amar a una persona y molestarse con ella al mismo tiempo. Usted puede.
Entonces ¿qué hacer? Haga una lista de los que le han dañado, lo que dijeron, lo que hicieron, lo que pensaron, y escríbalo, hágalo en blanco y negro para que pueda verlo. Entonces no estará resentido sobre algo confuso, sino sobre algo específico.

2. Libere al ofensor. Eximo a mi ofensor. Lo dejo ir. Dejo de sostenerme en mi herida. ¿Cómo hago eso? Perdonándole.
No espere que le pida perdón. Hágalo ya, sea que le pida perdón o no, porque usted lo está haciendo por su propio bien y no por el de él. ¿Por qué? Porque Dios le ha perdonado, porque usted va a necesitar perdón en el futuro y porque el resentimiento no funciona, solamente lo hace sentirse miserable.
¿Con qué frecuencia tengo que hacerlo? “¿Cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete? Jesús le contestó: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. Él está diciendo que el perdonar tiene que ser una actitud continua. El perdón no es algo que se hace una sola vez, El perdón no es algo de un solo tiro. Es una cuestión repetitiva. Debe ser continuo.
¿Cómo saber cuándo se ha soltado a un ofensor por completo? Cuando piense en él y sienta que ya no le duele. Cuando puede pedir que Dios le bendiga.

Cuando libere a un ofensor no siempre es posible, ni tan siquiera aconsejable, que usted regrese a esa persona que le dañó. Las circunstancias de ellos puede que hayan cambiado. Algunas personas han cambiado. Otras se han vuelto a casar. Algunos se han ido a vivir a otro lugar y usted ni sabe dónde están. Otros han muerto. ¿Qué hacer en ese tipo de situaciones? Haga uso de lo que yo llamo la técnica de “la silla vacía”. Consiga una silla y póngala en un cuarto, e imagine que esa persona está en esa silla y diga: “Necesito decirte algo. Así es como me dañaste” y expréselo. “De esta forma me dañaste, de esta otra y de esta otra. Pero quiero que sepas que te perdono porque Dios me ha perdonado y porque el resentimiento no funciona y porque quiero obtener perdón en el futuro. Te libero”.

3. Reemplazo mi herida con la paz de Dios. “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo”. ¿Cómo? “Esto es algo injusto. Si lo perdono quedará sin castigo”. No, no es así. Deje que Dios tome en sus manos la situación. Él puede hacer un trabajo mejor que el suyo. El hecho es que las malas relaciones pueden romper su corazón en pedazos. Simplemente lo pueden destrozar. Pero Dios puede unir esas partes de nuevo y rodearlo y cubrirlo con su paz. Debe liberar a los que lo hirieron para que Dios pueda reparar su corazón.

HACER ENMIENDAS CON LAS PERSONAS QUE HE DAÑADO






Pero este paso cuenta con una segunda parte, porque en la vida no solamente ha habido personas que le han causado daño, sino que usted también ha provocado daño a otros. Por eso la segunda parte de este paso es hacer enmiendas a las personas que ha dañado. ¿Es esto realmente necesario? Absolutamente.

¿POR QUÉ?
Porque las relaciones sin resolver son la raíz de su problema y ellas impiden que suceda la recuperación.
“La razón por la que no puedes vencer ese hábito, ese complejo, ni librarte de esa herida es porque todavía tienes relaciones no resueltas”. Y esas relaciones no resueltas deben ser tratadas si realmente quiere seguir con su recuperación, ser la persona que Dios quiere que sea y disfrutar la clase de felicidad que él suplió para que usted la tuviera en primer lugar en su vida.

¿CÓMO?
¿Cómo hago enmiendas a las personas que he dañado?

1. Haga una lista de las personas a las que ha dañado y lo que les hizo. Quizás usted diga: “No puedo recordar a nadie”. Si es que lo dijo, le voy a poner un par de ejemplos. ¿Hay alguien a quien le deba algo que no le ha pagado? ¿Hay alguien a quien no le ha cumplido una promesa? ¿Hay alguien al que trata de controlar? ¿Su cónyuge? ¿Un hijo? ¿Un hermano? ¿Un empleado? ¿Un amigo? ¿Hay alguien con quien es extremadamente posesivo? ¿Alguien con quien es extremadamente crítico? ¿Ha abusado verbalmente de alguien? ¿O físicamente? ¿O emocionalmente? ¿Hay alguien a quien no ha apreciado o no le ha puesto atención o a quien no le ha recordado un aniversario? ¿Hay alguien a quien le ha sido infiel? ¿Le ha mentido a alguien? ¿Es esto suficiente para comenzar o necesito continuar? Haga una lista de aquellas personas a quienes ha dañado y lo que les hizo.

2. Piense cómo le gustaría que alguien hiciera enmiendas con usted. Lucas 6:31 dice: “Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes”. Así que deténgase y piense: “Si alguien llegara y me pidiera disculpas ¿cómo me gustaría que lo hiciera?” Y hágalo de esa manera. Hay tres asuntos que necesita observar:

-. Tiempo. Eclesiastés 8:6 dice: “Hay un tiempo correcto y una forma correcta para hacer todo”. Lo hace de acuerdo con el tiempo de esa persona. No cuando sea el mejor tiempo para usted sino cuando sea el mejor tiempo para ella.

2. Actitud. Tiene que tener la actitud correcta. Efesios 4:15 dice: “Profesando la verdad en el amor”. En privado, con humildad, con sinceridad, simplemente diciendo que lo que hicieron fue incorrecto, No trate de justificar sus acciones. Enfóquese en lo que le corresponde de la situación y no espere nada a cambio por parte de la persona con quien está tratando de hacer enmiendas.
Restituya cuando sea posible. Si le han prestado algo y no lo ha devuelto, devuélvalo. Si le debe a alguien, páguele.
Nota: Entre más seria es su ofensa, menos probable es que pueda restituirla. Lo que tiene que hacer es ir a esa persona en el tiempo correcto, con la actitud correcta, y decirle: “Lo siento, estaba equivocado, no merezco su perdón, pero ¿hay alguna forma en que pueda enmendar mi error?” Y lo deja así.

3. ¿Es apropiado? En algunas situaciones no va a desear volver a estas personas porque eso solamente abriría un gran pote de gusanos y probablemente haría de la situación algo peor. Se podría dañar a alguien inocente. Por ejemplo, no sería buena idea ir donde una antigua novia que ahora está casada. O donde un novio. Usted no querrá hacer eso. En casos como estos, se recomienda el uso de la técnica de la silla vacía. O escribir una carta que nunca va a mandar. Romanos 12:18 dice: “Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos”.

4. Reenfocar su vida. Reenfoque su vida haciendo la voluntad de Dios y comenzando hoy en sus relaciones. He aquí el punto: En tanto usted se enfoque en alguien contra quien tiene algún tipo de resentimiento le está permitiendo a esa persona controlarlo. Algunos de ustedes todavía están permitiendo que personas del pasado les controlen el presente. En tanto sienta resentimiento, ellos le controlarán. Si sigue con ese resentimiento terminará pareciéndose a la persona contra la cual guarda rencor.

¿Cómo lo hace? Job 11:13-16 Note que hay tres pasos para reenfocar su vida:
1. Entregue su corazón. Libere y perdone.


2. Busque a Dios. Reciba a Cristo en su vida. Diga: “Jesucristo, Dios, ven a mi vida”. Busque a Dios. No puede fabricar suficiente perdón para todas las veces que vaya a ser herido en el mundo. Simplemente no lo tiene. El perdón humano se desvanece.
Usted necesita conectarse a Jesucristo para que él le dé diariamente el perdón que necesita para ir soltando cada día y finalmente liberarlo completamente. Busque a Dios y él le dará el perdón que usted pensó que no podía dar.

3. Enfrente al mundo otra vez
. No lo abandone, no se esconda en una concha, tome decisiones, decida vivir, diga: “Ya no soy una víctima”. Y comience a mirar hacia delante.




miércoles, 10 de agosto de 2016

¡¡¡QUE RICO VIVIR ASÍ!!!




A pesar de que todos somos tan diferentes, necesitamos que las relaciones interpersonales y mas aun las que tienen que ver con nuestro cónyuge, nuestros hijos, las personas mas cercanas,sean agradables, a pesar de todo los que ello implica. es muy diciente en este tema la primera epístola del apóstol san Pedro capitulo 3


1. Lo primero que Pedro dice es SEA EMPÁTICO.

Si quiere reducir el conflicto en su relación debe sentir empatía. Sentir empatía significa entender y afirmar los sentimientos de alguien. No afirmar sus ideas sino el cómo se sienten. no diga “No debes sentirte así” o “! No es para tanto!” . En la empatía usted valida los sentimientos.
La empatía llena dos necesidades humanas que todos tenemos.
1. la profunda necesidad de ser entendido, de sentir que alguien le entiende.
2. la profunda necesidad de sentir que sus sentimientos son validados.

¿Cómo se vuelve uno empático? Use sus oídos más que su boca. Esa es la llave para ser empático.
- Use sus oídos más que su boca.
- Aprenda a escuchar.
Y si aprende a escuchar seriamente a las personas, será empático. Cuando escucha dice “Me importas”. Escuchar es acariciar con audio. Dice “Me importas. Valido tus sentimientos. Me interesa lo que dices”. Cuando escucha a alguien, le esta dando un regalo.

Santiago 1:19 “todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”.


2. El segundo secreto para superar los conflictos es la LEALTAD.

Versículo 8. “amándoos fraternalmente”. Amor fraternal significa estar comprometido con la relación. Significa que usted sabe que estamos en el mismo equipo, que estamos en la misma familia, que estamos en esto juntos. Significa que no compiten entre ustedes sino que se complementan. Cooperan el uno con el otro. Eso es el amor fraternal.
En el amor fraternal ataca al problema en lugar de atacarse uno a otro. Dejamos de tratar de arreglar la culpa y decimos “¿Cómo podemos solucionar el problema?. Estamos en esto juntos. Estamos en el mismo equipo.” Es un cambio sutil cuando dice “Tú eres el problema” en vez de “Tenemos un problema. Lo solucionaremos juntos”. Eso es compromiso. Eso es lo que es el amor fraternal.
Romanos 12:10 “ Amaos los unos a los otros con amor fraternal; ... prefiriéndoos los unos a los otros” Nótese lo subrayado. No significa que este de acuerdo con todos. Sólo significa que sea leal – como hermanos y hermanas.
Si usted creció con hermanos y hermanas sabe que peleaban como perros y gatos. Pero si alguien atacaba a su hermano o hermana, de repente unificaban fuerzas y le hacían frente. Ahí hay lealtad familiar. Esa es la segunda actitud.
Si no tiene esta actitud en su matrimonio, su matrimonio no tiene ni una oportunidad.Lealtad sólo significa compromiso. En la pelea diga “¿Qué estamos haciendo? Nos estamos tratando como enemigos. Estamos en el mismo equipo. Estamos casados. Somos amigos. Trabajemos en el problema juntos en lugar de hacerlo en contra de nosotros”. Así afirma su compromiso.

El punto es, si esta comprometido no abandona bajo ninguna circunstancia. 1 Corintios 13:7 “El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo.” Parte de la lealtad, el segundo secreto, es la aceptación de las diferencias mutuas. Romanos 15:7 “Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios”. Aceptación no significa que este de acuerdo con todo lo que esa persona hace. No significa siquiera que aprueba todo lo que hace. Simplemente significa que le acepta.
Aceptación es decir “Mi amor por ti no depende de que cambies”. Esa es aceptación. El amor dice “Te amo -- punto!” El amor dice, “Eres una buena persona aunque tengas ciertas fallas”.


3. El tercer secreto para eliminar el conflicto en una relación es la GENEROSIDAD o COMPASIÓN


Colosenses 3:12 dice “vestíos pues de benignidad”. Este versículo nos enseña cómo vestir para las relaciones exitosas. La compasión puede definirse como amor en acción. Convierte esos sentimientos en acciones en dos maneras distintas: en el cómo les hablamos a otros y en el cómo actuamos con otros.
Efesios 4:29 “No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.” ¿Definiría este versículo su manera de hablar? ¿Está su lenguaje lleno de palabras buenas para edificación? ¿O esta más lleno de plática tóxica, palabras que dañan y humillan, llenas de amargura e ira, palabras que envenenan su sistema?. La Biblia dice que debemos hablar palabras buenas para la edificación. Eso es la compasión.
También involucra escoger el lugar y el momento adecuado para discutir ciertas cosas que pueden ser delicadas.

La segunda manera en que podemos mostrar compasión con generosidad en nuestras relaciones es en el cómo actuamos hacia la gente, las acciones que tomamos. 1 Juan 3:18 “Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad .” Compasión es decir con nuestras acciones “¿Cómo puedo facilitarte las cosas? ¿Cómo puedo facilitarte este aspecto de tu vida?. Se que la vida tiene muchas presiones y estrés ¿Cómo puedo hacerla más fácil



4. El cuarto secreto para eliminar el conflicto es la HUMILDAD.

1 Corintios 13 dice “El amor no es jactancioso”. Proverbios 13:10 “Ciertamente la soberbia concebirá contienda”.
Tres cosas que creo que la humildad es:
Humildad es ser honesto respecto a mi debilidad. Tengo ciertas fallas y algunos problemas.
Humildad es no asumir que se o comprendo todo lo que quieren decirme incluso antes de que lo digan.
Humildad es estar dispuesto a admitir que cometí un error.

Si soy amable puedo decir esas tres palabras tan difíciles “Necesito tu ayuda”. Nos hemos acostumbrado a “Yo no necesito de la ayuda de nadie. Puedo hacer esto por mi cuenta”.
Otra parte de ser amable es ser capaz de decir esas dos palabras: “Yo estaba equivocado”. Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Si soy humilde seré capaz de aceptar mis pecados, mis errores.
Tal vez la palabra mas difícil de escuchar sea “Perdóname”. Eso también suele atorarse en la garganta de uno, como decir “Estaba equivoca¬do”. Pero mientras más entienda que no soy perfecto, que no puedo siempre actuar perfectamente, que hago cosas malas, que digo cosas malas y que hiero a los que amo; más me doy cuenta de que Dios me ha perdonado pues puedo verles y decirles “Estaba equivocado, ¡perdóname!”.





5. El quinto secreto para eliminar los conflicto en las relaciones es la MISERICORDIA.

1 Pedro 3:9 “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” ¿Qué es misericordia? La misericordia es bondad superior a la justa. Bondad superior a la que se puede esperar o demandar. Toda relación necesita una cantidad masiva de misericordia. Cuando esta en una relación con alguien tiene una habilidad increíble de lastimarle. Hay todo tipo de energías mezcladas cuando se esta molesto. Tiene la elección de usar esa energía emocional en el conflicto para lastimar, tomar venganza. O puedes usarla para resolver y reconciliar.
¿Cómo puede dar una bendición en respuesta a una maldición? ¿Cómo le paga a alguien que vocifera contra usted? ¿Cómo puede devolver una bendición en lugar de más palabras de odio?

1 Corintios 13:5 “(El amor) no guarda rencor.” ¿Usted los acumula?. En el momento en que quiera, puede tomar uno de esos y sacarlo en medio de un conflicto y agitar todo más todavía. Esa no es la manera de Dios. Dios dice que si se hace llamar Cristiano debe aprender a perdonar.
Debe de aprender que el perdón no es una lección de una sola vez. ¡Ya quisiera!. Setenta veces siete, dice la Biblia, debe perdonar.


6. El Sexto secreto que los engloba a todos, MADUREZ.

¿Qué es madurez? Puede envejecer sin madurar. Podría seguir siendo inmaduro y estar viejo. ¿Qué es madurez?.
Si leyera el libro de Santiago, el capítulo 3 le dirá que la llave para conocer si una persona es emocionalmente madura o no es esta: la habilidad de controlar su boca, de cuidar sus palabras. Una persona madura ha puesto un freno en su boca y sabe cómo domar a su lengua. Esa es la llave a la madurez, ser capaz de controlar sus palabras.
Pedro dice exactamente lo mismo. Versículo 10. Él dice “El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño .”
La manera de tener días buenos es refrenar la lengua.

Las palabras tienen un poder tremendo. Pueden levantarle o derrumbarle. Pueden salvar o destruir un matrimonio. Pueden alentar o desalentar. Pueden apoyarle o hacerle tropezar.
algunos de ustedes aún recuerdan palabras que les lastimaron hace 20 ó 30 años. La heridas emocionales sanan más lento que las físicas. La Biblia dice que debe ponerle freno a su lengua si quiere ser una persona de madurez. Aprenda a cuidar sus palabras de modo que construya en vez de destruir.


De hecho estas seis actitudes son marcas de madurez. ¿Por qué?. Déjeme definir madurez. Madurez es cuando su preocupación por los demás es mayor a la preocupación por usted. Eso es madurez. Y no es maduro hasta que eso es una realidad en su vida. Mientras más egoísta sea, más inmaduro es. Mientras menos egoísta, más maduro es.



AHORA EVALUESE, A CONTINUACIÓN UN EFECTIVO TEST.
para medirse en cada una de los enunciados anteriores, donde uno quiere decir que estamos mal en esa área y 9 quiere decir que lo manejamos súper bien. al hacerlo con toda sinceridad,te permitirá medir en que áreas de tus relación estas fallando y corregir, y en que áreas estas bien y no abandonar la buena practica.
“sean de un mismo sentir, compasivos, ámense fraternalmente, ténganse misericordia, sean amigables”

1. “Sea empático...”
“todos debemos ser prontos para oír, tardos para hablar, tardos para airarnos”
“Todos debemos apoyar a los demás, y buscar su bien.

1 2 3 4 5 6 7 8 9
Mal _________________________Muy bien


2. tenga amor fraternal
“ámense con amor fraternal; y prefiéranse los unos a los otros .”
“El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo ”

1 2 3 4 5 6 7 8 9
Mal ________________________ Muy bien


3. “… sea misericordioso…”
“no salga de su boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para levantar el animo, según la necesidad del momento.”
“no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad .”

1 2 3 4 5 6 7 8 9
Mal __________________________ Muy bien

4. “… sea humilde …”
“la soberbia produce contienda ”
“El que encubre sus errores no prosperará.

1 2 3 4 5 6 7 8 9
Mal _________________________Muy bien


5. "sea misericordioso"
“No devolviendo mal por mal, sino por el contrario, bendiciendo.”
“(El amor)no hace nada indebido, no es egoísta, no se irrita, no guarda rencor .”

1 2 3 4 5 6 7 8 9
Mal _________________________ Muy bien


6. "sea Maduro"
“si no quieres quejarte de la vida Y quieres ver días buenos, no hable mal, Y no diga mentiras .”
“Hay personas cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la palabra de los sabios es medicina. ”

1 2 3 4 5 6 7 8 9
Mal___________________________Muy bien







Oración.
Ore algo así: “Querido Padre, ayúdame esta semana a ser más empático, a tratar de entender y afirmar los sentimientos de los demás en lugar de menospreciarlos o invalidarlos. Ayúdame a ser sensible de los sentimientos de otros. Dios, ayúdame a ser leal esta semana, incluso cuando haya desacuerdos permíteme afirmar mi compromiso en la re-lación. Ayúdame a ser generoso, para no pensar “¿Cómo puedo hacer mi vida más fácil? sino ¿Cómo puedo hacer tu vida más fácil?. Ayúdame a ser humilde esta semana, a estar dispuesto a admitir cuando me equivoco, cuando necesito ayuda y a entender que nunca se me pedirá perdonar a otros más de lo que tú me has perdonado.
Finalmente Dios, ayúdame a ser maduro. Ayúdame a controlar mi boca. Me causa problemas. Y Dios, se que no puedo controlar ni construir estas cosas en mi vida por mi cuenta. Te pido Jesucristo, del poder de Tu Espíritu para poder hacer es¬tos cambios en mi vida. Es mi oración, en el nombre de Jesús. Amén.