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viernes, 28 de octubre de 2016

¿¿QUIEN SOY??


¿Debiera, lo que hacemos determinar quiénes somos? o ¿lo que somos determinar lo que hacemos?
La comprensión de quién es Dios y quién eres tú en relación a Él, es el fundamento más importante para tu estructura de creencia y tus patrones de comportamiento como cristiano.

LA CREACIÓN ORIGINAL


El ser humano en Edén poseía cualidades que no necesitaba buscar, tres cosas básicas que se fracturaron en la caída y esas son:

1. Significado -El hombre tenía un propósito divino. (Génesis 1:28).
2. Protección y seguridad -Todas las necesidades del hombre fueron satisfechas (Génesis 1:29).
3. Pertenencia -El hombre tiene un sentir de pertenecer (Génesis 2:18).


LOS EFECTOS DE LA CAÍDA Génesis 3:8-4:9





Pérdida del conocimiento de quién es Dios. Leemos en Génesis 3:7,8 que ellos trataron de esconderse de Dios. Esto nos revela que ya no sabían quién era Dios, porque ¿cómo podemos escondernos de su omnipresencia?
Emociones negativos que nos dominan. Adán y Eva, aparte de estar enceguecidos con relación a su entendimiento, también llegaron a ser personas temerosas y angustiadas. Miedo, es el primer sentimiento que aparece luego de la caída de la humanidad (Génesis 3:10).
Demasiadas posibilidades de elección. El pecado de Adán y Eva, también afectó su capacidad de elección.
Ambos tenían solo una posibilidad de hacer una mala elección en el Jardín del Edén. Todo lo que hicieran estaba correcto, excepto comer del árbol de la ciencia del bien y del mal (Génesis 2:16,17).
Los atributos se vuelven necesidades. Esto, específicamente, ocurre en 3 áreas, que hasta el día de hoy están vigentes en nuestras vidas.

1. La aceptación fue reemplazada por el rechazo; por eso, tenemos la necesidad de pertenencia.

2. La inocencia fue reemplazada por la culpabilidad y la vergüenza, de ahí nace la necesidad de reconstruir el sentimiento de merecer.

3. El dominio fue reemplazado por la debilidad y la falta de ayuda, por eso necesitamos fuerza y autocontrol.

Toda tentación es un intento de Satanás para hacer que vivamos separados de Dios, nos tienta como lo hizo con Jesús y lo hace apelando a nuestras necesidades básicas y elementales. La pregunta es: ¿Serán estas necesidades satisfechas por el mundo, la carne y el diablo; o serán satisfechas por Dios, quien prometió suplirlas todas "conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús?" (Filipenses 4:19).

QUIEN SOY EN CRISTO. 2 corintios 5:17


Renuncio a la mentira de que soy rechazado, que nadie me quiere o que debo estar avergonzado. En Cristo soy aceptado. Dios dice:

ESTOY SEGURO – MI POSICIÓN EN CRISTO

Soy hijo de Dios [Juan 1:12]. “Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;”

Soy amigo de Cristo [Juan 15:15]. “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos”

He sido justificado [Romanos 5:1]. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;”

Estoy unido con el Señor, y soy un espíritu con Él [ver 1 Corintios 6:17]. “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.”

• He sido comprado por precio. Pertenezco a Dios [ver 1 Corintios 6:19-20]. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”

• Soy miembro del Cuerpo de Cristo [1 Corintios 12:27]. “Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo”

• Soy santo y fiel [Efesios 1:1]. “A los santos y fieles en Cristo Jesús”

• He sido adoptado como hijo de Dios [Efesios 1:5]. “Nos predestinó* para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad,”

• Tengo acceso directo a Dios por medio del Espíritu Santo [Efesios 2:18]. “Pues por medio de él tenemos acceso al Padre por un mismo Espíritu.”

• He recibido redención y perdón por todos mis pecados [Colosenses 1:14]. “En quien tenemos redención,* el perdón de pecados”

• Estoy completo en Cristo [Colosenses 2:10]. “Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”

SOY SIGNIFICANTE – MI PERSONA EN CRISTO





Rechazo la mentira de que soy culpable y que estoy desprotegido, solo o desamparado. En Cristo estoy seguro. Dios dice:

• Soy libre de condenación [Romanos 8:1-2]. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”

• Sé que todas las cosas obran para mi bien [Romanos 8:28]. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

• Soy libre de cualquier acusación contra mí [Romanos 8:31-34]. “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”

• No se me puede separar del amor de Dios [Romanos 8:3 5-39]. “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

• Estoy confirmado, ungido y sellado por Dios [2 Corintios 1:21-22]. “El que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.”

• Estoy persuadido que el Dios que comenzó la buena obra en mí la perfeccionará [Filipenses 1:6]. “Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.”

• Soy ciudadano del cielo [Filipenses 3:20]. “En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo.”

• Estoy escondido con Cristo en Dios [Colosenses 3:3]. “Pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.”

• No se me ha dado espíritu de temor sino de poder, amor y dominio propio [2 Timoteo 1:7]. “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

• Puedo hallar gracia y misericordia que me ayuden en tiempo de necesidad [Hebreos 4:16]. “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.”

• Soy nacido de Dios, y el diablo no puede tocarme [1 Juan 5:18]. “Sabemos que el que ha nacido de Dios no está en pecado: Jesucristo, que nació de Dios, lo protege, y el maligno no llega a tocarlo.”

TENGO UN SENTIDO DE PERTENENCIA


Rechazo la mentira de que soy indigno, inadecuado, desvalido y que no tengo esperanza. En Cristo soy importante. Dios dice:

• Soy la sal de la tierra y la luz del mundo [Mateo 5:13-14]. “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo;(I) una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. “

• Soy un pámpano o rama de la vid verdadera, Jesús, un canal de su vida [Juan 15:1, 5]. “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”

• Dios me ha escogido y señalado para llevar fruto [Juan 15:16]. “No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre.”

• He recibido poder del Espíritu y soy testigo de Cristo [Hechos 1:8]. “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

• Soy un templo de Dios [1 Corintios 3:16]. “¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?”

• Soy un ministro de reconciliación para Dios [2 Corintios 5:20]. “Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: “En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios.”

• Soy colaborador de Dios [2 Corintios 6:1]. “Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano.”

• Estoy sentado con Cristo en lugares celestiales [Efesios 2:6]. “Y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucitó y nos hizo sentar con él en las regiones celestiales,”

• Soy hechura de Dios, creado para buenas obras [Efesios 2:10]. “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.”

• Tengo acceso a Dios con seguridad y confianza [Efesios 3:12]. “En él, mediante la fe, disfrutamos de libertad y confianza para acercarnos a Dios.”

• Todo lo puedo en Cristo que me fortalece [Filipenses 4:13]. “Todo lo puedo en cristo que me fortalece.”

CÓMO GANAR LA BATALLA POR NUESTRA MENTE





1. Llena tu mente con la palabra de Dios.

2. "lleva todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo" (2 Corintios 10:5). Practica el pensamiento en el umbral, el primer pensamiento. Evalúa todo pensamiento a la luz de la vedad y ni siquiera consideres los pensamientos tentadores, acusadores o mentirosos. Prefiere la verdad y sigue con la verdad.

3. vuélvete a Dios cuando tus pensamientos te causen ansiedad. "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego" (Filipenses 4:6).

4. Asume la responsabilidad de elegir la verdad y consagrarte a vivir en conformidad con ella. Filipenses 4:8-9

lunes, 17 de octubre de 2016

PASOS QUE CONDUCEN A LA LIBERTAD


Hay una y una sola- base completamente suficiente para todas las bendiciones que la misericordia de Dios ha provisto: el intercambio que tuvo lugar en la cruz.

1. Jesús fue CASTIGADO para que nosotros pudiéramos ser PERDONADOS.
2. Jesús fue HERIDO para que pudiésemos ser CURADOS.
3. Jesús fue hecho PECADO con nuestra pecaminosidad para que nosotros pudiéramos ser hechos JUSTOS con SU JUSTICIA.
4. Jesús sufrió NUESTRA MUERTE para que pudiésemos compartir SU VIDA.
5. Jesús se hizo POBRE con nuestra POBREZA para que pudiéramos ser RICOS con SU RIQUEZA.
6. Jesús llevó nuestra VERGÜENZA para que pudiésemos compartir SU GLORIA.
7. Jesús sufrió el RECHAZO que merecíamos nosotros para que pudiéramos disfrutar de la ACEPTACIÓN que le correspondía como Hijo de Dios.
8. Jesús se convirtió en MALDICIÓN para que pudiésemos recibir una BENDICIÓN.





Esta lista no está completa; pudieran añadirse otros aspectos del intercambio que tuvo lugar en el monte de la calavera, pero cada uno es una diferente faceta de todo lo que Dios proveyó a través del sacrificio de Jesús. La Biblia los resume en una grandiosa palabra que los incluye a todos: salvación. Con frecuencia los cristianos limitan la salvación a la experiencia del perdón de sus pecados y que nazcan de nuevo. No obstante, por muy maravilloso que sea esto, es solamente la primera parte de la salvación total revelada en el Nuevo Testamento.


El resultado total de la salvación incluye cada parte del ser humano. Es hermoso el modo en que Pablo lo resume 1 Tesalonicenses 5:23: Y el mismo D s de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
La salvación abarca el total de la persona humana: espíritu, alma y cuerpo; y se consuma únicamente con la resurrección del cuerpo al regreso de Cristo.

Pero nadie disfruta simultáneamente de todas las distintas provisiones de la salvación. Es normal progresar por etapas de una provisión a la siguiente. Muchos cristianos jamás van más allá de recibir el perdón de sus pecados. No se percatan de las muchas otras provisiones que están a su libre disposición.

Cuando venimos a Dios con base en el sacrificio de Cristo por nosotros, necesitamos ser sensibles a la dirección del Espíritu Santo. No podemos imponer nuestras prioridades a Dios, sino que debemos dejar que él obre con nosotros en el orden que él escoja.

Muy a menudo la maldición que pesa sobre la vida de una persona es el obstáculo insospechado que no lo deja alcanzar otras provisiones de salvación. Normalmente hay que lidiar primero con esta barrera, antes que puedan cubrirse otras necesidades.
En esta provisión nos concentraremos ahora: el intercambio de la maldición a la bendición. En este punto nos enfrentamos precisamente a las mismas proposiciones que Moisés presentó a los israelitas cuando se preparaban para entrar en la tierra de Canaán:
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. Deuteronomio 30:19
Dios exigía que los israelitas hicieran su propia elección. Les exhortó a escoger correctamente: la vida y las bendiciones. Pero él no decidiría por ellos. Asimismo les recordó que la elección que hicieran afectaría no sólo su propia vida, sino también la de sus descendientes. Esto aparece una vez más como un rasgo característico tanto de las bendiciones como de las maldiciones: continúan afectando generación tras generación. La elección que hizo Israel en aquel momento determinó su destino. Lo mismo sucede con nosotros hoy. Dios nos pone por delante precisamente la misma alternativa: la vida y las bendiciones o la muerte y las maldiciones. Nos deja escoger a nosotros. Igual que Israel, nosotros determinamos nuestro destino por lo que elegimos, y nuestra elección también podrá afectar el destino de nuestros descendientes.

Todo el que desea pasar de la maldición a la bendición tiene que atravesar esa misma puerta. Primero, tiene que haber un claro reconocimiento de las proposiciones que Dios nos pone por delante. Entonces tiene que haber una simple respuesta positiva: "Señor, en base a tu palabra, yo te respondo.
Rechazo la muerte y las maldiciones, y escojo la vida y las bendiciones".
Una vez que hemos hecho esta elección, podemos seguir adelante y reclamar liberación de cualquier maldición que haya sobre nuestra vida. ¿Qué pasos debemos dar para esto? No hay un patrón establecido que todo el mundo deba seguir. Sin embargo, recomiendo tener en cuenta estas siete etapas.

1. CONFIESE SU FE EN CRISTO Y EN EL SACRIFICIO QUE HIZO EN BENEFICIO DE USTED.


En Romanos 10:9-10 Pablo explica que hay dos condiciones esenciales para recibir los beneficios del sacrificio de Cristo: creer en el corazón que Dios levantó a Jesús de los muertos y confesar con la boca que él es Señor. La fe en el corazón no es por completo eficaz hasta que ha sido complementada por la confesión con la boca.
Literalmente, la palabra "confesar" significa "decir lo mismo que". En el contexto de la fe bíblica, confesar significa decir con nuestra boca lo que Dios ya ha dicho en su palabra.
En Hebreos 3:1 Jesús es llamado el "apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión" [o confesión]. Cuando hacemos la confesión bíblica correcta concerniente a él, liberamos su ministerio sacerdotal en beneficio nuestro.
Para recibir los beneficios del sacrificio de Cristo, necesitamos hacer nuestra confesión específica y personal. Por ejemplo:
Señor Jesús, creo que tú eres el Hijo de Dios y el único camino hacia Dios; y que tú moriste en la cruz por mis pecados y te levantaste otra vez de entre los muertos.

2. ARREPENTIRSE DE TODAS SUS REBELIONES Y SUS PECADOS


Pudiera haber muchos factores externos --que se remontan incluso a generaciones anteriores- que han contribuido a la maldición en su vida. No obstante, la raíz de todos sus problemas yace dentro de usted mismo. Y se resume en la palabra avon (iniquidad): su actitud rebelde hacia Dios y los pecados que han resultado de ella. Por esto, tiene que aceptar responsabilidad personal.
Antes que pueda recibir la misericordia de Dios, por lo tanto, él requiere que usted se arrepienta. Tiene que tomar una decisión deliberada de su parte: usted tiene que rendir toda su rebeldía y someterse sin reservas a todo lo que Dios requiera de usted. ¡Una persona que se ha arrepentido en realidad no sigue discutiendo con Dios!
EL NUEVO TESTAMENTO NO DA LUGAR PARA LA FE QUE ESQUIVA EL ARREPENTIMIENTO. Cuando Juan el Bautista vino a preparar el camino del Señor, la primera palabra de su mensaje fue: ¡Arrepentíos...! (Mateo 3:2). Más tarde, cuando Jesús empieza su ministerio público, él retoma el asunto donde Juan lo ha dejado:
Arrepentíos, y creed en el evangelio. Marcos 1:15

Sin arrepentimiento, no es posible una fe eficaz. Muchos que profesan ser cristianos luchan continuamente por tener fe porque nunca han cumplido la condición previa del arrepentimiento (cambio de mentalidad, cambio de rumbo).
En consecuencia, jamás reciben todos los beneficios del sacrificio de Cristo.

3. PEDIR Y RECIBIR EL PERDÓN DE TODOS LOS PECADOS.


La gran barrera que mantiene las bendiciones de Dios fuera del alcance de nuestra vida es EL PECADO SIN PERDONAR. Dios ya ha provisto para que nuestros pecados sean perdonados, pero no lo hará hasta que los confesemos.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiamos de toda maldad. 1 Juan 1:9
Dios es fiel y lo hará porque él nos ha dado su promesa, y él siempre cumple sus promesas. También es justo porque ya
Jesús cargó con todo el castigo por nuestros pecados. Puede ser que Dios le haya mostrado ciertos pecados que lo expusieran a una maldición. Si es así, haga una confesión específica de esos pecados.

También es posible que haya caído una maldición sobre usted por causa de los pecados cometidos por sus antepasados (especialmente la idolatría o el ocultismo). Usted no carga la culpa de los pecados cometidos por sus antepasados, pero las consecuencias de esos pecados pueden afectarlo de varias maneras. Si usted sabe que éste puede ser el caso, pida a Dios también que lo libere de esas consecuencias.

4. PERDONE A TODAS LAS PERSONAS QUE LE HAYAN HECHO DAÑO U OFENDIDO O HAYAN SIDO INJUSTAS CON USTED.





Otra gran barrera que puede mantener fuera de nuestro alcance las bendiciones de Dios es LA FALTADE PERDON en nuestro corazón hacia otras personas. En Marcos 11:25 Jesús señaló muy especialmente esto como algo que tenemos que resolver, si esperamos que Dios conteste nuestras oraciones: y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
Este mismo principio aparece a lo largo de todo el Nuevo Testamento: Si queremos que Dios perdone nuestros pecados, tenemos que estar preparados para perdonar a los demás.
Perdonar a otra persona no es primordialmente una emoción; es una decisión.
Quizás ahora Dios le esté trayendo a la mente alguna persona o personas a quienes usted necesita perdonar. Si es así, puede acudir al Espíritu Santo para que le ayude. Él lo inducirá a tomar la decisión correcta, pero no la hará por usted. Actúe mientras sienta su apremio. Tome una decisión clara de perdonar. Entonces exprese oralmente su decisión.

Diga en voz alta: "Señor, yo perdono a....." y nombre a la persona o personas de que se trate. ¡Los que le sean más difíciles de mencionar son los que más necesita perdonar!

5. RENUNCIE A TODO CONTACTO CON CUALQUIER COSA OCULTISTA O SATÁNICA.


Si en cualquier momento usted ha participado en semejantes actividades o prácticas, ha cruzado una frontera invisible en el reino de Satanás. A partir de ese momento, igual da que lo sepa o no, Satanás lo ha considerado como uno de sus súbditos. El considera que tiene un derecho legal sobre usted.
Puesto que el reino de Dios y el de Satanás se oponen radicalmente, usted no podrá disfrutar de todos los derechos y beneficios de un ciudadano del reino de Dios hasta que haya cortado toda conexión con Satanás de una vez por todas, y cancele cualquier derecho que él pueda alegar que tiene sobre usted.
En 2 Corintios 6: 14-15 Pablo acentúa la necesidad de una ruptura completa con el reino de Satanás:
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial [o sea, Satanás]? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
En el versículo 17 concluye con una exhortación directa del mismo Señor:
Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré.
Llevar a cabo esta ruptura requiere también que se ocupe de cualquier "objeto de contacto" --o sea, objetos que todavía lo vinculan con Satanás-o Esto incluye muchos objetos distintos. Si usted tiene alguna duda acerca de cómo aplicar esto en su caso, pídale a Dios que le señale cualquier cosa que pudiera ser ofensiva para él.
Entonces deshágase de ella del modo más efectivo: quémelo, aplástelo, arrójelo en aguas profundas... ¡O lo que sea!
Si usted está dispuesto a llevar a cabo esta ruptura total con Satanás y su reino, puede pronunciar una oración como ésta:
Renuncio a todo contacto con cualquier cosa ocultista o satánica; si tengo algún "objeto de contacto", me comprometo a destruirlo. Revoco cualquier reclamación de Satanás sobre mí.

6. AHORA ESTÁ LISTO PARA ORAR A FIN DE LIBERARSE DE CUALQUIER MALDICIÓN.


Recuerde, hay un solo fundamento sobre el que Dios le ofrece su misericordia: el intercambio que tuvo lugar cuando Jesús murió en la cruz. Incluida la provisión para liberarlo de cualquier maleficio.
Es importante que base su fe únicamente sobre lo que Jesús obtuvo para usted con su sacrificio en la cruz. Usted no tiene que "ganarse" su liberación. No tiene que merecerla.
Dios nos responde sólo en base a lo que Jesús hizo en favor de nosotros, no por ningún mérito que podamos imaginarnos que haya en nosotros.
Confiese en voz alta, despacio y deliberadamente sin distraerse.
Si tiene dudas acerca de alguna parte, vuelva atrás y léala otra vez. Identifíquese con las palabras que pronuncia.
Para cuando haya terminado de leerlas, debe de tener la sensación de haber llegado ante la presencia de Dios con las palabras que ha pronunciado. Entonces vaya directamente a la oración de liberación, que se repite al final.

Aquí un modelo para orar:
Señor Jesucristo, creo que tú eres el Hijo de Dios y el único camino para llegar Dios; y que tú moriste en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos.
Renuncio a toda mi rebelión y a todos mis pecados, y me someto a ti como mi Señor.
Confieso todos mis pecados ante ti y te pido tu perdón; especialmente por cualquier pecado que me haya expuesto a una maldición. Libérame también de las consecuencias de los pecados de mis antepasados.
Por un acto de mi voluntad decido perdonar a todos los que me han hecho daño o juzgado mal, tal como quiero que Dios me perdone a mí. En particular, perdono a...
Renuncio a todo contacto con cualquier cosa ocultista o satánica; si poseo algún "objeto de contacto", me comprometo a destruirlo. Revoco cualquier reclamación de Satanás sobre mí.
Señor Jesucristo, creo que en esa cruz tú tomaste sobre ti toda maldición que pudiera haberme alcanzado. Así que te pido ahora que me liberes de toda maldición sobre mi vida; ¡en tu nombre, Señor Jesucristo!
Por fe recibo ahora mi liberación y te doy las gracias por ello.

Por otra parte, no hay un patrón dispuesto para responder a Dios que todo el mundo tenga que seguir. La clave para la liberación no es una forma especial de respuesta. La fe puede expresarse de muchos modos diferentes. Limítese a ser usted mismo con Dios. Abra todo su ser al amor de Dios como una flor abre sus pétalos al sol.

7. Ahora crea que ha recibido, ¡y siga adelante en la bendición de Dios!





lunes, 10 de octubre de 2016

SEÑALES DE INMADUREZ Y DE MADUREZ



Es el anhelo de Dios que sus hijos sean maduros y completos en todas las cosas. Que cada uno alcance la meta para la cual fue creado; ser como Jesús, él es nuestro modelo de madurez, nuestro ejemplo de perfección.

Si queremos más de la unción, más de la gloria del Padre, más del Espíritu Santo, necesitamos más madurez, más crecimiento, para saber administrar lo que Dios nos da y ser de bendición a muchos.

Nombro a continuación las señales principales del maduro y del inmaduro, esperando que seas sincero en tu vida para reconocer las cosas que HOY deben morir para siempre.

1. EL INMADURO BUSCA RECIBIR EN TODO Y POR TODOS






Es una persona que piensa siempre en «yo quiero., «a mí me viene bien», «me gustaría». No sabe lo que es dar, regalar, sembrar. Piensa «sólo yo y nadie más que yo»; «que me llamen», «que me ayuden», «que me bendigan», «que me saluden», «que me enseñen», «que me digan”
Así entonces toma una actitud pasiva, quieta, ya que siente que tiene el derecho de pedir, de exigir, de demandar. Si no lo saludan no saluda, si no lo llaman, no llama, si no lo bendicen, no bendice. Por eso el inmaduro termina siendo avaro, egoísta y mezquino. Dice Deuteronomio 15:10

EL MADURO BUSCA DAR

Busca dar, sembrar, sabe que en el dar está la bendición, el crecimiento. Es activo, sale a bendecir, a
Saludar, a llamar, a ayudar. Sabe que cuando da, Dios le da, que cuando siembra, cosecha en la misma proporción; sabe que cuando bendice, alguien crece en el reino de Dios. Dice como lema en su vida «de lo recibido de tu mano doy. (1Cronicas 29:14). Sabe lo que dice Proverbios 21:26 «que el justo da y no detiene su mano., que el que «da al pobre no tendrá pobreza. (Pr. 28:27). El maduro sabe que lo que tiene vino de Dios y porque de gracia recibió de gracia da (MI. 10:8). Así como Dios nos da todas las cosas en abundancia nos manda a ser maduros e imitarlo.

2. EL INMADURO SE COMPARA CON TODOS Y COMPARA A TODOS


Se compara con el más cercano, compara su sueldo con el del otro, compara su vestimenta con el del otro, compara su capacidad intelectual, su casa, sus dones, su ministerio, su tarea, su trabajo, su pareja. Generalmente se compara con quien sale perdiendo es decir con alguien más capaz, más lindo, más rico. Dice: Ella se casó a los 23 yo a los 32.... El ya compró la casa y yo no tengo para el alquiler...» «A él le aumentaron el sueldo y a mí me echaron del trabajo....
Si pudiese resumir en una frase la comparación seria: «A ti… en cambio yo...»

También se compara con otros y eso le hace sentirse superior: tengo más unción, tengo más dinero, tengo mejor pareja, tengo más dones. También el inmaduro compara uno con otro, compara un Líder con otro; Luego que compara sutilmente envenena a quien ve; le dice; «Qué liderazgo espectacular que tiene x; bueno, también hace todo lo posible para sobresalir...'
Es decir trata de hacer sentir menos a quien recibe dicho mensaje y de mostrar que el que es «superior» lo es por métodos no espirituales. Otra variante es: «Qué buen líder que es Pepe, qué pena que no te da lugar a ti. Que no te saluda o que no te bendice como tú lo haces con él.»
«Por qué Pepe tiene más gente que tú, si tú tienes la misma capacidad...?,
Así el inmaduro no está sino por la envidia, por los celos, por la competencia,
Por eso, la ENVIDIA es la hija de la comparación, el inmaduro vive muerto en su envidia, vive muerto celando y anhelando lo que tienen los demás. Los celos son su motivación para hacer las cosas.

EL MADURO NO SE COMPARA NI PERMITE SER COMPARADO CON NADIE

Dice Filipenses 1:15: «Algunos a la verdad, predican a Cristo por envidia y pelea; pero otros de buena voluntad.'
Los maduros saben que Cristo en su tribunal de premios juzgará con el fuego de sus ojos toda Motivación en TODO lo que hemos hecho.

El maduro sabe que tiene su capacidad dada por Dios, que es distinta a la del otro, sabe que no debe «querer tener la del otro», sino aumentar la que tiene, potenciar la que Dios le dio, El maduro sabe que no es «Messi”, sino un jugador importante que va a hacer lo que nadie jamás podrá hacer porque es único e irrepetible, porque no hay otro, porque esa capacidad dada por Dios y esos dones tienen el sello personal en esta tierra. Así vive contento, no se compara ni deja que nadie lo envenene, El maduro sabe el lenguaje del apóstol Pablo, que uno es mano, otro ojo, otro pie pero todos juntos somos más y que todos unidos somos la esposa de Cristo.

Pablo decía en 2 Corintios 10:12: «Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos
Con algunos que se nombran a Sí mismos; pero ellos midiéndose a Sí mismos por Si mismos y
Comparándose consigo mismos, no son juiciosos.»
Pablo no se compara con nadie y dice que él lo que hace, en vez de mirar lo que hacen los demás, es ver si está haciendo lo que Dios le pidió que haga.

3. EL INMADURO TRATA DE AGRADAR A TODOS





El inmaduro busca el reconocimiento. Lo necesita, como el alcohólico busca el alcohol. Es la droga que calma sus inseguridades. El inmaduro buscará agradar a todas las personas que se le acerquen, Aquellos que le quieran quitar este reconocimiento, serán blanco de sus agresiones y descalificaciones.
Como no ha sido sanado en su interior, todavía tiene la necesidad compulsiva de ser amado y aceptado, por eso el inmaduro en el lugar en el que se encuentre, estará llamando constantemente la atención.
Todo lo que hace tiene precio y lo quiere cobrar; ser reconocido, nombrado, mirado, querido, amado, Llamar la atención, sobresalir, etc.

EL MADURO BUSCA AGRADAR A CRISTO

Todos necesitamos ser reconocidos, estimulados, alentados, felicitados, pero no es una droga, no es
Compulsivo, no es que lo buscamos por carencia ni es nuestra motivación. El maduro busca agradar a Dios, encontrarse con El y buscar Su aprobación.
Gálatas 1:10 «Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios?, ¿o trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres no sería siervo de Cristo.'
En Efesios 6:6 dice: no sirviendo alojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios•.

4. EL INMADURO NO SE HACE CARGO DE NADA hay varias variantes de inmadurez en este aspecto:


- Está el que echa la CULPA a los demás: el inmaduro dice que no es responsable de sus actos, «yo no tengo la culpa de mi carácter, mis padres que me criaron así.; su vida no depende de él, sino que otros son los que tienen la culpa, otros son los que hicieron que él sea así. El inmaduro echa la culpa a todo el mundo de sus circunstancias, Así se intenta evitar toda responsabilidad que le corresponde a él dando excusas bien pensadas.
El inmaduro se especializa por «saber echar la culpa a quienes le rodean, sean sus padres, su pasado, sus amigos, etc. La racionalización le lleva a explicar todos sus males y desgracias como si no provinieran de él. El inmaduro trata de convencer a los demás que él no tiene la culpa de ser así y de lo que le pasa, por eso pide que los demás le acepten tal como es o que cambien ellos.
- Está el que pone EXCUSAS: tengo que estudiar., .tengo que preguntarle a mi esposa.
- Está el que POSPONE: «mañana empiezo a servir al Señor., «mañana empiezo a…», mañana...«más tarde.....
- Está el VICTIMA: .mis hijos no me dejan., .mi marido no me entiende. «Mi esposa me maltrata.;
Sufre porque el mundo es malo. Le llora a todo el mundo: «no tengo dinero». «No me entienden». «En esta iglesia no hay amor., etc.
- Está el MAGICO COMODO: ya que no se hace cargo que otro se haga cargo; .alcánzame la comida, cómprame el diario., .tráeme la ropa. Les pide a los demás lo que él mismo puede hacer. Por eso el apóstol Pablo dice en Gálatas 6:5:«cada uno llevará su propia carga”
No pidamos a los demás lo que nosotros podemos hacer, no esperemos que Dios haga lo que nosotros podemos hacer, dejemos a Dios lo imposible y a nosotros lo posible.
Por eso el inmaduro es mágico dice, «Señor dame trabajo... Pero no hace nada; espera cómodamente sentado y cuando no pasa nada, con su mejor cara de pucherito, se enoja con Dios y con todos.

El MADURO SE HACE CARGO DE SUS COSAS

Se hace cargo, mata las excusas, renuncia a posponer y hace ahora lo que puede hacer ahora, y toma la rienda de su propia vida y lucha por su bendición, pelea por su meta, batalla por su tierra prometida, Mata su espíritu de víctima, toma el espíritu de poder de amor y de dominio propio.

5. EL INMADURO 100% ES EMOCIONAL


Se deja manejar por lo que siente, si se siente cómodo ríe sin parar, si se siente mal llora y amarga a todos, impregna sus sentimientos en todos los que lo rodean. Es cambiante en su humor, tan sensible que si alguien no lo saludó se amarga por horas o días; Cuando tiene plata es feliz, cuando llegó al 20 del mes está amargado. Pasa de un estado afectivo al otro. Empieza algo y no lo termina, va
Por la mitad y ya está cansado, lo abandona. Dice Santiago 1:6: «pero pida con fe porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”
Una variante del inmaduro emocional es el emocional impulsivo. Es esa gente que dicen «yo digo lo que siento a quien sea y le canto las cuarenta a quien sea, soy así de directo». Es agresivo no acepta consejo de nadie y se pelea con quien pueda.

EL MADURO ACTÚA POR OBEDIENCIA

Es alguien con raíces profundas, no se maneja por las .circunstancias ni por el dinero que tenga en casa ni por lo que le dicta su corazón, se maneja por la Palabra revelada, la Palabra y el lagos que el Espíritu Santo plasmaron en su ser. Como ha meditado la Palabra, su conducta refleja los pensamientos de Dios. Tiene la mente de Cristo, piensa, siente y actúa conforme a las promesas que Dios le ha dado y cuando
«Siente» que no es así, cuando se le acaba el sentimiento activa la obediencia. Sabe que la obediencia purifica nuestras almas (1 P. 1:22)

6. EL INMADURO SE DEJA INTIMIDAR


Cree que humildad es dejarse pisotear, que perdonar es dejarse maltratar 70 veces 7. Siempre pide perdón de todo, siempre se siente culpable de todo. Es como Lea en Génesis 29 y 30 donde nos dice que Jacob trabajó siete años por Raquel, y cuando pasó este tiempo, le fue entregada no Raquel sino la hermana, Lea.
¿Qué hizo Lea? NADA, luego de casase sin amor, comenzó a darle hijos e hijos, Génesis 29:34. «...esta vez se me unirá mi marido conmigo porque le he dado a luz tres hijos...>.
En vez de encarar de frente su problema matrimonial lo tapó con hijos, tenía la magia de creer que los hijos unen a un matrimonio. Son esas mujeres que el marido les pega y no hacen nada, son estafados en sus trabajos y no hacen nada, creen que amar es aguantar una y otra vez las injusticias. Mucha de esta gente inmadura desarrolla un mecanismo de .perfeccionismo», el inmenso temor a las críticas y equivocaciones le lleva a pensar que de no hacer sus tareas en forma casi perfecta será el hazmerreír de quienes le rodean y además será abandonado por ellos.

EL MADURO EJERCE AUTORIDAD

Sabe quién es, con qué va y adónde se dirige. Tiene en claro que la autoridad de Jesús es su autoridad; tiene en claro que no se debe dejar pisotear por ningún demonio y amedrentar por ninguna circunstancia.

7. EL INMADURO SIEMPRE ESTÁ EN EL MISMO LUGAR





Tiene 5 años de creyente y todavía sigue siendo "alumno de la escuela dominical»; pasan los meses y los años y no crece, no avanza, siempre está en el mismo lugar quejándose o llorando por las mismas cosas. Cuántas veces nos ha sucedido de encontrarnos con cristianos que crecimos juntos en el ministerio de jóvenes y luego de años sin vernos uno ve que sigue tal cual la última vez que nos encontramos.
Dice Hebreos 5:12•14: «Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las Palabras de Dios; y habéis llegado a ser iguales a quienes tienen necesidad de leche y no de alimento sólido.
Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

EL MADURO CRECE PARA ARRIBA

Deja de ser niño, medita y absorbe la Palabra de Dios y avanza; cada vez tiene más dones, más ministerios, más Unción, más gloria, más logros, más servicio, más evangelismo, más ofrenda, más sujeción, más poder. Crece, avanza, inspira, toma lo último de Dios, devora, tiene hambre y su vida lo demuestra. No se conforma con lo que tiene, no sabe lo que son las palabras «tibieza» o «indiferencia»; su hambre voraz lo llevan a dejar todo y seguir al maestro cada día, cada mañana cada tarde y cada noche de su vida. A esta gente Dios les ha reservado el vino oculto.

domingo, 9 de octubre de 2016

VIVIENDO SIN CONDENACIÓN


¿QUÉ ES CONDENACIÓN?

Es fácil describir la condenación hablando de cómo uno se siente.
1) Se siente culpable.
2) Siente temor.
3) Siente auto rechazo.

La Biblia dice que Dios no desea que los cristianos vivan con esos sentimientos -- culpa, temor, auto condenación, rechazo. Romanos 8:1-2

¿CÓMO RESPONDE DIOS CUANDO PECO?





¿Qué sucede cuando un cristiano peca? Si no entendemos esto Vamos a encontrar difícil estar cerca de Dios la mayoría del tiempo.

1. Dios no me rechaza cuando peco. Juan 6:37, Romanos 9:16, Romanos 8:1.
“Si se siente lejos de Dios, ¿adivine quien se movió?“, es obvio que no fue Dios, somos nosotros los que nos movemos.

2. Dios no se enoja conmigo cuando soy inconsistente.

- Salmo 103:13-14 Dios No se puede decepcionar porque no será ninguna sorpresa.
- Jesús entiende Hebreos 4:15-16 “

3. Dios no me castiga cuando peco.
¿Qué es el castigo? El castigo es un pago por el pecado pasado. I Pedro 3:18
Esto afectará todo su estilo de vida cuando entienda lo que significa vivir sin condenación. Algunos de ustedes podrán pensar que lo que estoy escribiendo, quiere decir que estoy dando licencia para pecar. No, no es así.

Esta es la verdad. Muchas personas no quieren enseñar esto a los cristianos. Salmo 103:9-12
¿Por qué estoy haciendo un gran caso de todo esto? La razón por qué muchas personas no pueden acercarse a Dios, no pueden disfrutar de comunión y no saben porqué no aman a Dios, es porque tienen miedo de Dios. El temor del que la Biblia habla es reverencia, sumisión, respeto. No trate a Dios frívolamente. Respete a Dios pero no le tenga miedo. Todo el castigo, la culpa, vergüenza, sanción ha sido llevada por Jesucristo. La Biblia dice que El nos ha hecho Sus amigos. Eso es lo que significa vivir sin condenación.



A estas alturas usted deberá estar pensando, Si somos salvos totalmente de todas aquellas cosas y Dios me acepta no importa qué haga el resto de mi vida. ¿Por qué ser buenos? Cada vez que usted peca su potencial es reducido.
La Escritura dice que hay seis cosas que suceden cuando un cristiano peca:

1. Trae convicción de Dios.
La Biblia dice en 16:8 La Convicción es Dios haciéndome consciente del pecado.
¿Cómo puede conocer la diferencia entre convicción y condenación? La condenación dice "¡No soy bueno y nunca lo seré!" La convicción dice, "¿Qué debemos hacer?" La convicción dice, "Voy a cambiar y ser diferente. Voy a pedirle a Dios que obre en mi vida. Quiero ser diferente."

Uno de los problemas más grandes que veo en las vidas de los cristianos es distinguir la diferencia entre las acusaciones de Satanás y la convicción del Espíritu Santo. La Biblia dice que Satanás es el acusador de los hermanos y que el Espíritu Santo nos convence de nuestro pecado.

2. El pecado daña a otras personas a nuestro alrededor – especialmente a las más cercanas a nosotros.

3. El pecado daña y destruye nuestra felicidad.
El pecado tiene un efecto dañino en nuestros cuerpos (físicamente), nuestras emociones (emocionalmente), en nuestro espíritu (espiritualmente). Gálatas 6:7-8 La gracia no lo exime de las consecuencias naturales de sus propios errores. Si usted hace cosas buenas tiene buenas consecuencias. Si hace cosas malas tiene consecuencias malas. No es juicio, simplemente son las consecuencias naturales. Lo que siembra eso cosecha.

4. El pecado hace que La comunión con Dios sea rota. 1 Juan 1.
Es muy importante que entendamos la diferencia entre aprobación y aceptación.
Usted puede aceptar una persona y su estilo de vida, aunque sea pecaminoso, sin aprobar ese estilo de vida. I Juan 1:6-7
¿Cómo sabe que está en comunión? Tiene gozo. El cristiano gozoso está en armonía con Dios. Salmos 51:12.

5. el pecado provoca que, Su utilidad ante Dios sea limitada.
Dios no puede usarle tan efectivamente. Usted será un cristiano improductivo si deja que el pecado se acumule en su vida. Juan 15:4
Si desea ver fruto en su vida tiene que estar en tono con el Señor. Tiene que estar en armonía. No puede estar viviendo cualquier clase de estilo de vida de pecado. Dios no puede usarle, no puede dar fruto en su vida, si deja que ese pecado se acumule.

6. El pecado trae una disciplina amorosa de parte de Dios.
Es muy importante que entienda la diferencia entre disciplina y comunión. Hebreos 12 .5
¿Cuál es la diferencia entre castigar a su hijo y disciplinarlo? ¿Lo hace con ira o no?
El es un buen modelo para nuestros padres.

7. Pérdida de recompensas en el cielo
2 Juan 8, 1 Corintios 3:14-15.

IV. ¿QUÉ DEBE HACER UN CRISTIANO CUANDO PECA?





¿Cómo debe tratar el cristiano con el pecado en su vida?

1. I Juan 2:1-2 Recuérdese a sí mismo primero. Cuando peco, no es una sorpresa para Dios. Ya ha sido pagado.

2. Luego confiéselo. I Juan 1:9
La confesión simplemente significa estoy de acuerdo con Dios. La confesión no significa: Rogar. Negociar. "Dios, si me perdonas, nunca haré esto otra vez." Sobornar. "Dios, si me perdonas, ¡te prometo que ….

3. Acepte el perdón y perdónese usted mismo. ¡Esto es algo tan difícil de hacer! Es fácil pedir perdón; es más difícil creer que somos perdonados.
Hay un mal concepto que tenemos que, si Dios no me castiga entonces tengo que castigarme por mis pecados.
Dios no desea que usted se condene a sí mismo. 1 Juan 3:19-20.

Dios no motiva a sus hijos por temor, manipulación, culpa, temor al castigo, al rechazo, a la ira, o condenación. El siempre nos responde con amor. ¿Por qué lo merecemos? No. Porque estamos en Cristo.