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viernes, 21 de octubre de 2016

SINÓNIMO DE AMOR


¿Ha notado que es más fácil chismorrear acerca de los problemas de la gente que ayudarles con ellos? Nos fascina hablar acerca de los problemas de otra gente, nos fascina discutir los problemas de otra gente, nos fascina leer acerca de los problemas de otra gente. Consciente pero indiferente.

La bondad es el amor en acción. El amor no es un sentimiento. Es algo que usted hace. Crea los sentimientos. Produce los sentimientos, produce emociones enormes. Es acción. Es una creencia que pone en su conducta. La Biblia dice que el amor es la bondad en acción.

Lucas 10:29-37, El buen samaritano hizo cuatro cosas que necesito hacer, que usted necesita hacer, si vamos a aprender a ser más bondadosos, más amorosos. Si quiere hacerse una persona más bondadosa, un amante experto…

1. Comienzo a ver las necesidades de las personas a mí alrededor.





La bondad siempre comienza con los ojos, la manera en que observa las cosas, la manera en que es sensible a las necesidades de otra gente. Tiene que ver la necesidad primero. Este es el punto de partida. Si quiere aprender a cómo ser una persona más bondadosa, tiene que cambiar la manera en que mira al mundo. Tiene que expandir su visión, tiene que ser más observador de las necesidades de la gente a su alrededor.

Hay gente herida en todas partes del mundo. ¿Por qué no vemos las heridas de la gente alrededor de nosotros? Dos palabras: la prisa. La prisa es mortal para la bondad. va a tener que andar más despacio. La prisa, cuando está muy ocupado, cuando está siempre distraído con otras cosas, no le deja tener tiempo para ser bondadoso. Si quiere ser una persona más amorosa, tiene que bajar su vida de velocidad para que pueda ver las necesidades de otros a su alrededor.

El primer paso a la bondad es pedirle a Dios que le dé un radar espiritual, para que esté diligentemente viendo por las personas necesitadas a su alrededor que están lastimadas emocionalmente, espiritualmente, físicamente y de cualquier otra manera. Aquellos que necesitan ayuda. Aquellos que necesitan el ánimo. Aquellos que necesitan que alguien se preocupe. Aquellos que necesitan una palmadita en la espalda.

Es fácil distraerse. Es fácil enfocarse en la tarea que se tiene que hacer. Es fácil no ser sensible a lo que está pasando a su alrededor.
Trabajamos con gente todo el tiempo cuyas vidas se están derrumbando pero no sabemos nada acerca de ello. La bondad comienza con la sensibilidad. La bondad comienza con los ojos. Comienza cuando usted se hace consciente, observando lo que está pasando en la vida de la gente. Evalúese del uno al cinco. ¿Necesita trabajar en esta área, o todo va muy bien?

2. Simpatizo con el dolor de la gente.


La segunda cosa que hizo el Buen Samaritano fue simpatizar con el dolor de la gente. No es suficiente solamente ver las necesidades, tiene que sentir las emociones de la gente. Tiene que identificarse con el dolor de ellos. La Biblia dice esto en Lucas 10:33, "Cuando él lo vio, su corazón se llenó de compasión."
¿Cómo se hace eso? ¿Cómo aumento mi habilidad de ser una persona más sensible y de ser más capaz de identificarme con otros?

Si la sensibilidad comienza con los ojos, la simpatía comienza con los oídos. Es aprender a escuchar. El aprender a escuchar es el secreto de la simpatía genuina. Mientras mejor escuche, más logrará identificarse con otros. A veces la bondad es simplemente escuchar. La gente se muere por tener a alguien que los escuche.

"Cuando te pido que me escuches y me empiezas a dar consejos, no has hecho lo que te pedí; cuando te pido que me escuches y comienzas a decirme por qué no debo sentirme de esa manera, devalúas mis sentimientos. Cuando te pido que me escuches, y comienzas a sentir que tienes que hacer algo por resolver mi problema, me fallaste, tan extraño como parezca. Solamente escucha. Por favor. Solamente escúchame. El consejo es barato. Así es que, por favor. Solamente escúchame. Y oye lo que tengo que decir. Y si quieres hablar, espera tu turno en un momento, y te escucharé."

La simpatía envuelve los oídos. El escuchar es una forma de bondad.


La simpatía Satisface dos de sus necesidades básicas: la necesidad de que lo entiendan y la necesidad de que sus sentimientos sean validados. Ambas son necesidades humanas. La Biblia lo dice así: "Compartan los unos con los otros sus preocupaciones y problemas y así obedecer la ley de Cristo". ¿Qué cosa es la ley de Cristo? Se llama el Gran Mandamiento: "Ama a Dios con todo tu corazón y ama a tu prójimo como a ti mismo". ¿Aprecia usted la simpatía? Claro que sí. ¿Aprecia que la gente simpatice con usted cuando está lastimado emocionalmente, físicamente? Claro que sí. La Biblia dice que haga lo mismo con otros.

Oración:

Señor, te pido que en esta próxima semana nos ayudes a ver las necesidades a como nunca antes las hemos visto. Verlas a como tú las ves. Te pido que en esta próxima semana nos ayudes a tener un corazón por esas necesidades, a simpatizar con las dificultades que otros están teniendo. Dios, a ti te importan nuestras necesidades y tienes un corazón para nuestras heridas más grande que lo que nos imaginamos. Ayúdanos a que las necesidades de otros nos importen. Ayúdanos a tener ese corazón. Y también ayúdanos a tener la valentía de hacer algo acerca de lo que nos importa y nos preocupa. Dios, haz en nosotros lo que no podemos hacer por nuestra cuenta. Danos una bondad verdadera y profunda, por una persona a la vez, en una acción a la vez.

3. Aprovecho las oportunidades para ser bondadoso.





No espere. No demore. No lo posponga. Haga lo que pueda en ese instante. Esta es la tercera cosa que el Buen Samaritano hizo.
"Arrodillado al lado de él, el Samaritano curó sus heridas con medicina y le puso vendas." Él tomó acción. A como dije la semana pasada: el amor es algo que hace. El no solo dijo, "Me siento mal por este hombre. Qué pena lo que le pasó. Qué desgracia." El ciertamente hizo algo.
Note que dice que él se arrodilló. En otras palabras, él se bajó al nivel del hombre. El no pretendió ser superior, y no lo regañó. El hace contacto con sus ojos. Esto es importante para la bondad. Bajarse al nivel del otro.
Segundo, usa lo que tiene. Otras traducciones dicen que él envolvió las heridas del hombre con vino y aceite. ¿Por qué? Eso es lo que tenía en su asno. El vino sirvió porque es alcohol. Es un antiséptico. El aceite sirvió porque disminuiría el dolor de las heridas que tenía.
Después dice que le puso vendas. ¿De dónde sacó las vendas? Obviamente este tipo no es un doctor. Él no tiene un maletín de primeros auxilios. Y el hombre había sido desnudado y no tenía ropa. Las vendas son la ropa misma del samaritano. Se quita su camisa, la hace tiras y empieza a vendar a esta pobre víctima desafortunada.
El punto es éste: él hizo lo que pudo con lo que tenía en ese momento en particular. Proverbios 3:27-28 dice, "Nunca te marches de alguien que se merece ayuda; tu mano es la mano de Dios para esa persona. Nunca digas a tus vecinos que se esperen hasta mañana cuando les puedes ayudar ahora." Nunca se marche de alguien que se merece su ayuda.

El Buen Samaritano nos enseña dos lecciones muy profundas acerca de la bondad. Si quiere llegar a ser una persona genuinamente más bondadosa, debe de estar dispuesto a hacer dos cosas:

1. Debe de estar dispuesto a ser interrumpido.
La bondad no ocurre en su horario. Acontece en el horario de los otros. Por eso es que necesitan su bondad. En ese momento tiene que dejarlo todo. ¿Se ha dado cuenta que el amor es a menudo inoportuno? ¿Se ha dado cuenta que la bondad requiere tiempo? A veces detenerse y ser bondadoso con alguien alterará su horario de ese día irreparablemente. Este samaritano probablemente se perdió de la reunión de ventas a la que iba a Jericó. A lo mejor perdió un gran contrato solo porque se paró a ayudar a un extraño. El amor es muchas veces inconveniente.

¿Cuál es su excusa? ¿Sabía que Dios pone intencionalmente personas -gente necesitada, sufriente, hiriente- en los caminos de su vida? Están enfrente de usted todo el tiempo. Uno no aprende la bondad leyendo un libro acerca del tema. No se aprende la bondad siendo bondadoso con sus hijos y después ellos le dan un gran abrazo. Aprende la verdadera bondad cuando no recibe nada a cambio de ello. Y le cuesta algo de su agenda, de su tiempo o algo.

2. Debe de estar dispuesto a tomarse riesgos. Para ser bondadoso, tiene que estar dispuesto a arriesgarse. Muchas veces, lo que lo detiene de ser bondadoso son sus propios miedos. El temor nos hace rudos. La gente más cruel es la gente más temerosa. Tiene que mirar sus temores. Solo imagínese los temores que el samaritano pudo haber tenido. Y todos hubieran sido legítimos.
Él podía haber dicho, "¿Qué si voy a ayudar a ese tipo que está golpeado, desnudo, tirado al lado del camino, y los asaltantes están todavía allí? Me podría agachar a ayudarle y ellos me golpearían -se llevarían mi ropa, mi asno, mis riquezas." Miedo legítimo.
Él podía haber dicho "¿Qué si voy y ayudo a este tipo y es una trampa? Se me salta encima, me golpea y toma todas mis posesiones y me deja al lado del camino. ¿Qué si es una trampa? ¿Una carnada?". Un temor legítimo.

4. Pago lo que cueste.


Empiezo a ver las necesidades de otros, simpatizo con su dolor, aprovecho las oportunidades para ser bondadoso y pago lo que cueste. Siempre cuesta ser bondadoso. Siempre hay un precio. La bondad hace que inevitablemente sacrifique su tiempo o su energía o su reputación o algo. A veces hasta su privacidad. Ser bondadoso tiene su precio.

En Lucas 10:34-35 dice, "Entonces él puso al hombre en su propio asno y lo llevó a una posada, donde lo cuidó. Al día siguiente le entregó al dueño dos monedas de plata [estas monedas eran denarios, los cuales eran como dos meses de salario] y le dijo que cuidara del hombre. 'Si la cuenta sale más que esto,' él dijo, 'pagaré la diferencia la próxima vez que esté aquí.'" Este samaritano hizo todo lo que pudo para cuidar a un total desconocido. Y después de todo esto, paga la cuenta. Y entonces dice, "A propósito, regresaré en un poco tiempo, póngalo en mi cuenta y la pagaré con mi tarjeta de crédito". Este individuo hizo lo que pudo para ayudar, cualquiera que fuera el costo.

¿Qué ganó él con esto? Nada. El ni siquiera conocía a la víctima. Era un total desconocido. El no ganó nada del herido. La bondad es cuando hace algo por alguien sin esperar algo a cambio. Entonces, ¿por qué ser bondadoso? ¿Por qué ser bondadoso si la gente nunca va a pagarme? Permita que le dé rapidito cuatro o cinco beneficios de ser bondadoso. Debo ser bondadoso porque...

• Dios ha sido bondadoso conmigo.
• La Biblia dice que la bondad es un acto de adoración.
• La Biblia dice la bondad honra a Dios.
• La Biblia dice la bondad le hace feliz. De hecho, la Biblia dice la bondad le hace atractivo. Prov. 19:22
• La Biblia dice que la bondad hace que otra gente quiera ser amable con usted.
• La Biblia dice que Dios bendice la bondad. De hecho, repetidamente una y otra vez en las Escrituras, Dios dice, "Yo te recompensaré por cualquier bondad que hagas a otros."


Isaías 58 dice, "Si alimentas al hambriento y cuidas de las necesidades de los que sufren, entonces tu luz brillará en la oscuridad. El Señor siempre te guiará y El satisfacerá tus necesidades en lugares áridos… ¡Serás como un manantial que nunca se seca!" Dios dice esto: "Cuando asumas responsabilidad por las necesidades de la gente lastimada a tu alrededor", Dios dice, "Te garantizo que satisfaceré tus necesidades". ¡Qué trato! Dios dice, "Cuando hagas tuyas las necesidades de la gente a tu alrededor, yo te garantizo que tus necesidades serán satisfechas por Mí, Dios". Nadie puede hacer mejor promesa que esta. Él dice, "Yo te guiaré, yo te bendeciré, yo cuidaré de tus necesidades".

Oración:
"Dios amado, gracias por tu bondad extravagante hacia mí. Mandaste a Jesucristo a morir por mí. Estoy tan agradecido por eso. Padre, no quiero ser una persona cruel o indiferente. Quiero ser realmente más amoroso. Ayúdame hoy a tomar estos cuatro pasos hacia la bondad. Ayúdame a andar más despacio y a comenzar a ver y sentir las necesidades de la gente a mí alrededor. Dame un radar espiritual. Ayúdame a ser un mejor oyente para que pueda simpatizar con la gente. Cuando vengan las interrupciones, ayúdame a verlas como oportunidades de crecer en la bondad, de ser más amoroso. Ayúdame a estar dispuesto a tomar riesgos y a moverme contra mis temores para ayudar a otros. Comenzando hoy, me pongo a tu disposición para ser usado, para mostrar tu bondad y tu amor a otros. En tu nombre, te lo pido. Amén".




viernes, 7 de octubre de 2016

¿QUE ESTÁ GUIANDO TU VIDA?


Los diccionarios definen el verbo guiar como “mover, conducir o empujar”. La verdad es que Todos tenemos algo que guía nuestras vidas.
Quizás lo que te guía en estos momentos sea un problema, un plazo o una exigencia. Puede que seas guiado por un mal recuerdo, un temor constante o una costumbre involuntaria. Hay cientos de circunstancias, razones y sentimientos que guían tu vida. A continuación te presento los cinco más comunes:

A MUCHOS LOS GUÍA LA CULPA






Se pasan toda la vida huyendo de sus errores y ocultando su vergüenza. Quienes cargan culpas son controlados por sus recuerdos. Permiten que su futuro sea controlado por su pasado. Sin darse cuenta, se castigan a sí mismos, saboteando sus propios logros.

Cuando Caín pecó, su culpa lo separó de la presencia de Dios, y el Señor le dijo: “en el mundo serás un fugitivo errante”. Eso describe hoy a la mayoría de la gente: va por la vida sin propósito alguno.
Somos el resultado de nuestro pasado, pero no tenemos que ser prisioneros del mismo.

El propósito de Dios no está sujeto a tu pasado. Él, que convirtió a un asesino llamado Moisés en un líder y a un cobarde llamado Gedeón en un héroe valiente, también puede hacer cosas increíbles con lo que te queda de vida. Dios es experto en dar borrón y cuenta nueva a la gente. La Biblia dice: “Feliz el hombre a quien sus culpas y pecados le han sido perdonados por completo”. Rom. 4:8, Sal 32:2
Deja que el propósito de Dios guie tu vida, ya no más la culpa


A MUCHOS LOS GUÍA LA IRA Y EL RESENTIMIENTO.


Se aferran a heridas que nunca logran superar. En vez de sacarse el dolor por medio del perdón, lo repiten una y otra vez en sus mentes. Los que viven motivados por el resentimiento se “enclaustran” e interiorizan su ira; otros “estallan” y explotan ante los demás. Ambas reacciones son dañinas e inútiles.

El resentimiento siempre te daña más a ti que a la persona con la que estás resentido. Mientras la persona que te ofendió quizás olvide la ofensa y siga su vida, tú continúas hirviendo de dolor, perpetuando el pasado.

Escucha bien: Los que te hicieron daño en el pasado no pueden seguir haciéndotelo a menos que te aferres al dolor por medio del resentimiento. ¡Lo pasado, pasado está! Nada lo podrá cambiar. Te estás haciendo daño a ti mismo con tu amargura. Por tu propio bien, aprende de todo eso y libérate. La Biblia dice: “Entregarse a la amargura o a la pasión es una necedad que lleva a la muerte”.

A MUCHOS LOS GUÍA EL TEMOR.


Sus temores pueden ser el resultado de una experiencia traumática, de falsas expectativas, de haber sido criados en un hogar de disciplina rígida o incluso de una predisposición genética. Cualquiera que fuere la causa, las personas condicionadas por el temor pierden oportunidades porque temen aventurarse a emprender cosas. Van a lo seguro, evitando riesgos.

El temor es un tipo de cárcel que tú mismo te impones, impidiéndote llegar a ser lo que Dios desea que seas. Debes reaccionar contra eso con las armas de la fe y el amor. La Biblia dice: “La persona que ama no tiene miedo. Donde hay amor no hay temor. Al contrario, el verdadero amor quita el miedo. Si alguien tiene miedo de que Dios lo castigue, es porque no ha aprendido a amar”. 1jn 4:18

A MUCHOS LOS GUÍA EL MATERIALISMO.


El deseo de adquirir se convierte en la meta principal de sus vidas. Se basa en la idea equivocada de que cuanto más tengas serás más feliz, más importante y vivirás más seguro, pero los tres conceptos son erróneos. Las posesiones sólo proveen felicidad temporal. Como las cosas no cambian, tarde o temprano nos aburrimos de ellas, entonces queremos otras nuevas, más grandes y más modernas.
Un mito “Cuanto más tenga, más importante soy”. Cuánto valemos como personas y cuánto valemos por lo que tenemos no es lo mismo. No se puede determinar cuánto vales por las cosas que posees y Dios dice que ¡las cosas más valiosas en la vida no son los bienes que posees!

El mito más común respecto al dinero en que cuanto más tengas, más seguro estarás. No es así. Se pueden perder las riquezas por muchas razones que están fuera de tu control. La verdadera seguridad se fundamenta sólo en algo que no te pueden quitar: tu relación con Dios.

A MUCHOS LOS GUÍA LA NECESIDAD DE SER ACEPTADOS.






Permiten que las expectativas de sus padres, cónyuges, profesores o amistades controlen sus vidas. A otros los guía la presión de los amigos, preocupándose siempre por el “qué dirán”. Tristemente, aquellos que siguen al mundo, por lo general se pierden en él.

Alguien dijo: “Desconozco todas las claves del éxito, pero tratar de agradar a todo el mundo es una de las claves del fracaso”. Ser influenciado por la opinión de los demás te garantiza perder los propósitos de Dios para tu vida. Jesús dijo: “Nadie puede servir a dos señores”. 5

Sin embargo, a pesar de lo anterior, Dios te da un camino mejor, te da propósito, hace que tu vida tenga sentido.

BENEFICIOS DE UNA VIDA CON PROPÓSITO


Conocer tu propósito da sentido a tu vida. Fuimos creados para tener significado, la tragedia más grande no es morir, sino vivir sin propósito.

Conocer tu propósito enfoca tu vida. Esto hace que dirijas todo tu esfuerzo y tu energía a lo que es importante.

Conocer tu propósito estimula tu vida. Esta es la verdadera felicidad de la vida: ser usado para un propósito y poder reconocer la supremacía; ser una fuerza de la naturaleza en lugar de algo inconstante un saco de males y lamentos , siempre quejándose de que el mundo no se ha dado a la tarea de hacerlo a uno feliz.

Conocer tu propósito simplifica tu vida. Tu propósito se convierte en el patrón que usaras para evaluar qué cosas son esenciales y que cosas no. Formúlate esta pregunta: lo que voy a hacer me ayudara a cumplir los propósitos de Dios para mi vida

Conocer tu propósito te prepara para la eternidad. No fuiste puesto en la tierra para ser recordado sino para prepararte para la eternidad.





miércoles, 28 de septiembre de 2016

COMO ME CONVIERTO EN UNA PERSONA MAS AMOROSA


El amor es probablemente una de las palabras más incomprendidas y tergiversadas, y obviamente Es difícil dar o recibir amor cuando ni siquiera se sabe que es, ahora bien debemos entender un par de conceptos equivocados acerca del amor:

- La mayoría de la gente piensa que el amor es un sentimiento(un nudo sentimental en el estómago) de hecho el amor produce sentimientos pero es mucho más que un sentimiento
- El otro malentendido es que el amor es incontrolable(“nada que hacer estoy enamorado”), pero La biblia dice que el amor es controlable, Jesús ordenó amar al prójimo lo que quiere decir que controlamos a quien amamos y a quien no

EL AMOR ES UN ASUNTO DE DOS COSAS


1.- EL AMOR ES UN ASUNTO DE ELECCIÓN de eso nos habla Colosenses 3:14
El amor es algo que decidimos tener o no, si fuera sentimiento no lo podríamos mandar, pero podemos mandar en una elección y el amor es una elección.

2.- EL AMOR ES UN ASUNTO DE CONDUCTA:
El amor es algo que se hace (y no me refiero a sexo), es una acción no un sentimiento (1jn 3:18) el amor es más que palabras el idioma griego tiene 4 palabras principales para amor, storge: afecto natural, eros: atracción sexual, philia: afecto o amistad emocional y agape: amor incondicional sacrificado, que se da a sí mismo. Cuando la biblia habla del amor de Dios por nosotros o del que nosotros debemos tener por el o por nuestros semejantes la palabra usada es Agape es un compromiso para actuar.
Recuerden que Dios para enseñarnos a amar, dio a su hijo Jesucristo, le envió a morir por nosotros.

Es fácil amar a algunos que nos aman o que nos son favorables, a esas personas que nos hacen bien, pero la vida está llena de personas que no nos gustan, ( en su vestir, hablar, costumbres, actitud) y nos desagradan, aquellos a los que no les caemos bien, a los que nos hacen mal o hablan mal de nosotros.

Anécdota: Una Señora le dijo a alguien que le caía mal, fulano si fueras mi esposo te pondría cianuro el café, y él le contesto: Señora, si yo fuera su esposo, me lo tomaría.

Si usted piensa durante un minuto encontraría en su cabeza una lista de personas que no le gustan, con ellas no se lleva bien. Y Jesús nunca demando que tuviéramos un cálido afecto con todo el mundo, el por ejemplo no sentía mucha ternura por los fariseos, No nos tienen que gustar todas las personas, (esto trae alivio) sin embargo si tenemos que amar a todas las personas
(Y entonces como lo hago)

LA BIBLIA NOS DICE QUE HAY 5 PASOS QUE HAY QUE DAR PARA APRENDER AMAR A LAS PERSONAS:

(Quiero antes de darle los pasos que usted piense en una de esas personas difíciles y pregúntese como amo a… _______________,) (Ponga sobre la raya el nombre de esa persona que le saca de quicio) a continuación te diré:

I.- EXPERIMENTE EL AMOR DE DIOS EF: 3:17-19






Antes de amar a otros debemos comprender y sentir cuan profundamente nos ama el Señor; eles quien tiene un amor perfecto por nosotros, nadie jamás, podrá amarnos como lo hace Jesús, Dios quiere que conozcamos su amor 1jn 4:19, Es importantísimo sentirnos amados por Dios porque con frecuencia las persona que no aman son aquellas que no se sienten amadas, El modelo es Juan 15:12

II.- PERDONE A SUS ENEMIGOS COL 3:13


Esto te parecerá curioso, pero Para amar a otros es necesario perdonar a los que lo hirieron, es imposible amar por completo a alguien y a la vez estar resentido con otra persona (no puedo amar realmente a mi esposa si aún estoy resentido con mis padres…). Cuando el amor esta herido dentro de ti, te incapacitas para amar verdaderamente a cualquier persona, debes resolver el asunto del resentimiento, de la rabia, del odio, del rencor y toda esta familia de sentimientos dañinos para poder amar aun a tus seres más cercanos, habrás de saber que cuando el amor está herido podrás hacer sentir bien a tu familia o a muchas personas, pero no les podrás brindar tu amor a plenitud porque sencillamente no has solucionado lo que enferma tu capacidad para amar.
No podemos dar amor total cuando nuestro corazón está dividido y un corazón amargado es un corazón dividido
Cada vez que usted se resiente con alguien, le entrega un pedazo de su corazón, de su atención, de su mente, ( quiere que esa persona tenga un poco de usted, ¡NO!, entonces recupérelo perdonando)

III.- COMIENCE A TENER PENSAMIENTOS AMOROSOS FIL 2:4-5


Tener pensamientos amorosos significa que debemos comenzar a interesarnos por las necesidades, dolores, metas, sentimientos de los demás y no solo en las nuestras (es importante caminar en los zapatos de otro para identificarnos)
La gente herida lastima a los demás, entonces si alguien lo lastima debe ser que esa persona está herida, debemos ver más allá de los defectos y comenzar a ver sus necesidades si queremos aprender a amar. Los más detestados, y los menos amorosos son los que más necesitan ser amados.

(Cuando alguien no puede obtener amor entonces se dedica a obtener atención, si no puede obtener atención positiva entonces buscara atención negativa)
Ahora es importante aprender que nuestros pensamientos determinan nuestras emociones. Cuando cambiamos nuestra manera de pensar hacia alguien gradualmente nuestros sentimientos cambian hacia esa persona.

IV.- ACTÚE CON AMOR






Ejercicio: ponga en su rostro una sonrisa, luego así sea forzado, comience a reír, Ud. comenzará a sentirse un poco más feliz. Así, si comenzamos a actuar con amor, pronto nos sentiremos amorosos. (Nuestras acciones y nuestros pensamientos afectan como nos sentimos.
No se pueden cambiar los sentimientos de forma directa, pero si se pueden cambiar de manera indirecta
Su pregunta quizá será: ¿COMO ACTÚO CON AMOR? La respuesta está en Lucas. 6:27-28

Cuatro cosas específicas
1.- amemos a nuestros enemigos ¿Cómo? Ignore sus faltas efesios: 4:2
2.- haga el bien: ¿Cómo? busque la manera de beneficiarlos (dar, ofrecer ayuda práctica, satisfacer necesidades)
3.- bendiga a los que lo maldicen: ¿Cómo? se refiere a la forma en la que Ud. Habla de ellos prov.12:18
4.- orar por los que nos maltratan: eso cambia a ellos y a nosotros (aunque no cambien enseguida cambiara nuestra actitud hacia ellos)
Después de leer hasta aquí estarás entendiendo que: El amor es una cuestión de acción 1Cor 13:4-8

V.- ESPERE LO MEJOR 1COR 13:7


Tendemos a vivir de acuerdo a las expectativas que otros tienen de nosotros, (el padre que le dice a su hijo que es un tonto, lo está preparando para ser un fracasado) cuando esperamos lo mejor, obtenemos lo mejor. Eso es amar por fe.
Ud. Dirá, quiero cambiar a mi cónyuge, a mi hijo, Yo le diré le daré la formula en una sola oración: TRÁTELOS DE LA FORMA EN QUE QUIERE QUE LLEGUEN A SER, No lo haga como un acto de manipulación sino porque sinceramente cree en ellos. El amor espera lo mejor

VI.- EXPERIMENTE EL PODER RESUCITADOR


¿Podre reavivar un amor perdido?, ¿podrán renacer en mí, esos sentimientos otra vez? ¡¡¡¡¡¡Si se puede!!!!!! Si usted decide tenerlos, y no estoy hablando de forzar un sentimiento sino que los sentimientos se activan pensando y actuando con amor,

A la iglesia de Éfeso en Apocalipsis 2 el Señor le da 3 pasos para reavivar ese amor, y eso funciona para usted También. Apocalipsis. 2:4-5

1.- RECORDAR “recuerda de dónde has caído” V5 piense en la manera como usted amaba a su cónyuge, los tiempos dichosos (enfóquese en lo bueno del pasado)

2.- ARREPENTIRSE: (metanoia=cambiar su mente. Cambie su forma de pensar sobre la persona por la que perdió amor) deje de pensar y fantasear sobre como hubiera sido si se hubiese casado con otra y otro. Aterrice y comience a pensar cosas positivas y verdaderas (bueno fuera memorizar 1 corintios 13 y comenzar a pensar y actuar de acuerdo.

3.- HAGA LAS COSAS QUE HIZO AL PRINCIPIO: el amor requiere acción, debe trabajar en amar a su pareja, con la misma creatividad y empeño que uso en el noviazgo y compromiso, póngale citas, salgan juntos. Etc. Flores etc…
Deje de pensar en hierbas más verdes en otro lugar, la verdad la hierba es solo mas verde donde más se riega, si usa la energía que usa en quejarse y fantasear, y la emplea en arreglar su relación tendrá muy buenos resultados.

Por ultimo lo quiero retar a hacer 2 cosas
1.- entréguese por completo y sin reservas a Jesús, su relación con Dios afecta su relación con su cónyuge y con todos
2.- entréguese por completo y sin reservas a su cónyuge: no caiga en el síndrome de te daría si… Te amaría más si…
La cuestión es te amo a pesar de tus defectos, de tus problemas… (No estoy hablando en este punto de novios, sino de cónyuges)




lunes, 26 de septiembre de 2016

FUENTES DE FORTALEZA

¿Cómo debemos responder cuando otras personas nos causan problemas? El José del Antiguo Testamento es un ejemplo clásico del sufrimiento provocado por otros, y es descrito en los capítulos 37 al 50 de Génesis. José fue el segundo más joven de doce hermanos. Los hermanos mayores empezaron a envidiar a José por causa del favoritismo de su padre hacia él. Cuando se intensificaron las cosas, los hermanos lo echaron en una cisterna y lo abandonaron para que se muriera. Mas unos mercantes viajeros pasaban por aquel lugar y los hermanos lo vendieron, los mercaderes se lo llevaron a Egipto y lo vendieron como esclavo. Ahora José está en un país extranjero. No conoce a nadie, inicialmente no sabe hablar el idioma, y es esclavo. Y como si eso fuera poco, la esposa de su amo decide seducirlo un día. Después de José negarse, ella lo acusa falsamente de violarla y se lo llevan preso. Sin embargo, fíjese en la actitud de José, mucho años más tarde, al hablar de la situación con sus hermanos, les dice: «Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente» (Génesis 50:20). En otras palabras: «Ustedes procuraron hacerme daño, pero Dios le dio vuelta al asunto y lo usó para bien en mi vida y en sus vidas y en las de otras personas».

APRENDA DE JOSÉ






¿Cómo logró José perseverar? Debido a tres verdades que reconoció en su vida.

PRIMERO, sabía que Dios ve todo lo que padecemos y se interesa por nosotros. Esto es muy evidente en la vida de José. Él nunca dudó de que Dios viera lo que padecía y que se interesaba por él. Hay una frase muy importante que se halla cinco veces en la vida de José, cada uno después de una crisis mayor o alguna derrota: «El Señor estaba con José».

SEGUNDO que José reconoció fue que Dios le dio a todos libre albedrío. Usted no es un títere o un robot que eleva oraciones a Dios. Él les dio a todos libre albedrío y cuando optamos por ignorar lo que es recto, Dios no impone su voluntad sobre nosotros. Con frecuencia, cuando nos buscamos un problema, culpamos a Dios como si fuera su culpa. Cuando vemos un accidente grave, una tragedia, un problema o crisis, tratamos de aparentar ser muy espirituales diciendo: «Debe ser la voluntad de Dios»; ¡como si él se complaciera en planear errores y tristeza! El hecho es que la voluntad de Dios no se cumple siempre. Cuando decidimos tomar nuestro propio rumbo, él se limita; nos otorga la libertad de escoger mal y traer problemas a nuestras vidas. También les concede a los demás el libre albedrío y a consecuencia de sus errores nosotros podemos salir lastimados. En la situación de José, sus hermanos deliberadamente escogieron conspirar en su contra. Esto fue un pecado, pero Dios lo permitió por que no crea títeres.

TERCERO reconoció que Dios tiene el control absoluto del desenlace final. Él puede tomar nuestros errores y todos los pecados que otros cometen en nuestra contra, darle un giro completo y sacar algo bueno de ello. A pesar de que perdamos batallas una que otra vez, Dios ya ganó la guerra. Nosotros pensamos que todo se nos viene abajo; pero Dios tiene la última palabra. Él decide lo que va a suceder. Considere a José. Estando preso, José entabló una amistad con la mano derecha del Faraón, y cuando este hombre fue instaurado al poder otra vez y el faraón tuvo un sueño, recordó que José podía interpretar sueños. Así fue que lo invitaron al palacio del Faraón; y le dio la interpretación del sueño. El faraón quedó tan impresionado que lo hizo segundo en mando sobre todo Egipto. José pasó de ser esclavo extranjero en una cárcel al segundo líder más importante de Egipto, y de paso salvó a Egipto, además de otras naciones incluyendo a Israel, del hambre. Dios usa aun nuestras malas decisiones y los reveses para voltearlas y sacar algo bueno de ello al final; si se lo permitimos. Por eso José pudo decir, al terminar su vida: «Ustedes procuraron hacerme daño, pero Dios le dio vuelta y lo usó para bien». La única forma en que Dios podía sacar algo bueno era con la perseverancia de José, aun cuando no lo entendiera.

TRATE CON LA ADVERSIDAD


Quizá usted esté atravesando una prueba en este momento. y tal vez sea inocente. Es posible que sea víctima de una situación que no ocasionó. Bueno, considere la reacción de José.

Lo primero que NO hizo fue caer en autocompasión. Ella es una de las causas principales de la depresión. A menudo, cuando nos encontramos en serios problemas, y nuestra autoestima está a niveles bajos, empezamos a culparnos a nosotros mismos, y terminamos echándonos al dolor. José no hizo eso; él no se culpó. La crisis en la que se encontraba no era culpa suya, de manera que consideró la situación de una manera realista. Cuando llega la tormenta a nuestras vidas, la mejor manera de tratar con ella es encararla de frente. Si está en un periodo de desánimo por encontrarse en medio de una prueba, y se está preguntando: «¿Por qué me sucede esto?»; considere lo siguiente: Nunca tome una decisión importante cuando esté deprimido. Con frecuencia, cuando estamos desanimados, tenemos la tendencia a decir: «Mejor renuncio». «Mejor cambio de lugar», «Mejor busco otro empleo», «Mejor me divorcio». Nunca tome una decisión importante si está deprimido porque en ese momento no puede evaluar las cosas con acierto. En lugar de eso, encare la tormenta de frente y no caiga en la autocompasión.

Hay otra cosa José no se entregó a la amargura. Después de muchos años, José se encontró con sus hermanos porque ellos se dirigían a Egipto en busca de alimento. Al entrar a la presencia de José, inclinándose ante el segundo en mando sobre Egipto, no se dieron cuenta de que era el hermano menor. Cuando procuró contarles quién era, ellos se asombraron y se asustaron. Este era el hermano menor al cual, años antes, trataron de matar, y ahora estaban inclinándose ante él. Pero José los perdonó. Él sabía que uno no puede vivir con la carga pesada de la amargura.

¿Qué se debe hacer cuando nos tienta la amargura? Entregársela a Dios. Cuando las cosas andan mal, a menudo rechazamos a la persona que más nos hace falta, al Señor. Cuando el problema llega a la vida de uno, es probable que uno empiece a decir: «Dios, ¿por qué permitiste que esto sucediera?» Quizá uno se rebela en contra de Dios como si fuera culpa suya. Más bien, uno debería decir: «Señor, toma esta dificultad». Dios puede tomar situaciones sumamente malas y darles un giro completo. Aunque las personas usen situaciones para destruirle, Dios puede usarlas para edificarle. A él, le encanta cambiar la crucifixión por resurrección.
La Biblia no solo nos da respuestas a las razones del sufrimiento, pero también nos da ayuda práctica y consuelo cuando experimentamos sufrimiento.
Si aplicamos las siguientes fuentes de fortaleza a nuestras vidas, no habrá situación que nos pueda devastar, ni crisis que pueda derribarnos permanentemente.

La primera fuente de fortaleza: EL PLAN DE DIOS


La primera fuente de fortaleza que vemos en la vida de José es el plan de Dios: «Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito» (Romanos 8:28). Este versículo NO dice que todo es bueno; hay mucha maldad en este mundo, y la voluntad de Dios no siempre se cumple. Pero la palabra dice que en la vida del cristiano, Dios hace que todas las cosas, aun las malas, obren para bien. Dios no le ha rechazado; él tiene cuidado de sus intereses. Él tomará la situación que esté atravesando, aun la más terrible y la usará para que tenga un buen propósito en su vida. Dios es mayor que cualquier problema al que usted se enfrente. Por supuesto, es difícil ver cómo Dios obra en una situación mala cuando uno está en el medio. Sin embargo, más tarde, al considerar lo acontecido, su perspectiva es mejor y usted puede ver lo que Dios estaba haciendo y la manera en que usó aquella situación de una forma más importante y con mayor propósito para su vida. Pese a lo que suceda, aunque pierda alguna batalla, Dios ya ganó esta guerra y el desenlace está en sus manos. Él puede darle un giro a los fracasos y hacer que obren para bien, si usted se lo permite.

La Segunda fuente de fortaleza LAS PROMESAS DE DIOS


Hay más de siete mil promesas de Dios en la Biblia, y necesitamos empezar a reclamarlas. Son como cheques en blanco; y necesitamos usarlos. Le recomiendo que escoja unos versículos, anótelos en tarjetas con índice, llévelos en sus bolsillos y grábeselos. Un individuo se dedicó a escribir versículos en tarjetas que luego colocaba en el visor de su auto. Cada vez que se detenía en un semáforo, bajaba el visor, leía el versículo y cuando la luz cambiaba, volvía a subir el visor. Se ha memorizado cientos de versículos en sus momentos libres parando en los semáforos sin tener que buscar más tiempo. Quizá usted pueda poner unos en el espejo de su baño. Las promesas de Dios nos dan esperanza, fortaleza y consuelo. La Biblia dice que la Palabra fue escrita para darnos ánimo y esperanza (Romanos 15:4). Lo que necesitamos hacer es leer las promesas de Dios, memorizarlas y reclamarlas en fe. El pueblo de Dios Hay una tercera fuente de fortaleza que nos debe ayudar cuando atravesamos una crisis:

La Tercera fuente de fortaleza: EL PUEBLO DE DIOS.


Nos necesitamos los unos a otros; Dios tuvo como intención que la iglesia fuera un sistema de apoyo firme en la cual nos animemos y nos ayudemos. Sin embargo, no podemos ser un sistema de apoyo si no nos conocemos. Necesitamos unirnos a un grupo de estudio bíblico en la iglesia. Necesitamos encontrar un grupo de personas que se puedan encontrar regularmente, compartir nuestras vidas con ellos y orar juntos. En lo que llevamos esto a cabo, descubriremos que hay otras personas que tienen los mismos problemas que nosotros; gente que nos pueda dar aliciente. La Biblia dice que Dios, con frecuencia, nos permite pasar graves problemas y pruebas intensas, y que luego nos consuela para que un día podamos darles consuelo a otros que están viviendo las mismas situaciones (2 Corintios 13-4). Dios nos usa de esa manera; usualmente trabaja en la vida de la persona a través de otras personas.

La Cuarta fuente de fortaleza: LA PRESENCIA DE CRISTO


la más importante de todas: La persona de Jesucristo. La Biblia dice que él es el Hijo de Dios, que está vivo y que uno puede tener una relación personal con él. hay literalmente millones de personas que son prueba de ello; gente que goza de una relación personal con Cristo. Su presencia nos puede ayudar en cualquier situación. José, en el Antiguo Testamento, fue un ejemplo de lo que Jesucristo hizo en el Nuevo Testamento: El Señor sufrió sin culpa para beneficio de otras personas. José sufrió para que, a la larga, cuando llegara el hambre al Medio Oriente, sus normas con respecto al almacenaje de alimento pudieran salvar a miles de personas de la muerte por inanición. A pesar de ser perfecto y sin culpa, murió sobre la cruz para salvarnos de las terribles consecuencias del pecado.

Dios nos dio libre albedrío, de manera que no puede imponer su voluntad sobre nosotros sin convertirnos en títeres o robots. Vivimos en un mundo donde la gente peca y lastima a los demás. Pero cuando le entregamos nuestras vidas a Cristo y confiamos en él, nos ayuda a superar cada situación y nos da la habilidad para ver cómo va a resolverla al final. La cruz es el máximo ejemplo de personas procurando hacer el mal mientras Dios hace que todo obre para bien y para bendición de la humanidad. Tal vez usted haya sido lastimado por algún familiar, como José: quizá un hermano, una hermana, un padre, un cónyuge, un novio, una novia. Si es así, haga lo que hizo José: No se entregue a la autocompasión o a la amargura. En vez de eso, tome todos los escombros y entrégueselos a Jesucristo. Deje que él saque algo nuevo, refrescante y bello de esa situación fea.

Así que busque el plan de Dios y vea que le da un giro a la situación aun más fea, y lo usa para bien si usted se lo permite. Vuélvase al plan de Dios. Vuélvase a las promesas de Dios. Confíe en ellas. Vuélvase al pueblo de Dios. Únase a una iglesia cariñosa donde sus necesidades sean satisfechas y donde pueda ser usado para satisfacer las de otros. Pero lo más importante es que vuelva a la presencia de Cristo y la permita en su vida. De lo peor, Dios puede sacar lo mejor. Ese es el mensaje de esta historia. Dios puede sacar lo mejor. Muchos cristianos pueden recordar sus vivencias y decir: «¡Verdad que sí! Todo en mi vida se había desmoronado y entonces entregué mi vida a Cristo y él empezó a poner todo en orden de nuevo». Darle la vida a Jesucristo no solo significa que él lo rescatará de la tormenta, sino que le dará el valor y la fortaleza para resistirlo. No todas las cosas obran para bien en la vida de todos en este mundo. Solo obrarán para bien si le damos a Dios los escombros y le entregamos nuestras vidas y entonces él hace que las cosas obren para bien.

¿Así que uno necesita creer en Cristo, tiene que ser cristiano, eso que la Biblia llama «nacer de nuevo»? ¿Qué significa eso? Dos cosas; dos palabras sencillas. Una es arrepentirse y la otra es creer. ¿Qué significa arrepentirse? Simplemente cambiar. Cambiar la manera de ver a Dios y su pecado. Esto lo lleva a dejar las tinieblas y volverse a la luz, dejar la culpa y volverse al perdón, dejar el egoísmo y volverse a Dios. Y entonces, uno debe creer. Usted debe creer que el Hijo de Dios puede perdonar su pecado, que puede hacer de su vida algo mejor, y que quiere obrar en su vida; que tiene un plan para usted y que puede tomar todos los enredos, las malas situaciones, aun sus irritaciones, voltearlas y usarlas para bien en su vida si usted se lo permite. Entonces podrá decir, al recordar sus vivencias: «Ellos procuraron hacerme daño, cuando arremetían contra mí, pero Dios hizo que todo obrara para bien».




sábado, 24 de septiembre de 2016

¿CÓMO VIVIR SOBRE EL NIVEL DEL PROMEDIO?


Usted está diseñado para la excelencia y fue creado de manera única. En lugar de ser uno en un millón, en realidad es ¡uno en casi siete mil millones! No hay nadie más como usted; usted es único. Dios nunca tuvo intención de que usted tuviera una vida promedio. Todos quieren ser reconocidos. Es más, usted no solo quiere ser reconocido, sino que necesita serlo por el bien de su salud emocional. Tenemos una necesidad en nuestras vidas de ser diferentes, de ser excelentes para sobresalir entre los demás.

DESTÁQUESE ENTRE LA MULTITUD






El primer libro de Crónicas 4:9-10 nos habla de un hombre llamado Jabés. Los primeros nueve capítulos de ese libro consisten de genealogías, con un listado de más de seiscientos nombres. Justo en medio de todos esos nombres, Dios señala a uno en particular para reconocimiento especial, y su nombre es Jabés. Solo se encuentran dos versículos en la Biblia entera que se refieren a este hombre y aun así se le da una mención honorable por encima de otras seiscientas personas. ¿Por qué dijo Dios que este hombre vivió por encima del promedio? ¿Qué hizo para que su nombre se conservara por más de cuatro mil años? «Jabés fue más importante que sus hermanos» (v. 9-10). Su madre lo llamó así porque dijo «con aflicción lo he dado a luz». Jabés clamó a Dios diciendo: «¡Bendíceme y ensancha mi territorio! Ayúdame y líbrame del mal para que no padezca aflicción. Y Dios le concedió su petición».

Había tres secretos en la vida de este hombre, tres principios que pueden elevar su vida por encima del promedio también.

PRIMER SECRETO: GRANDES ASPIRACIONES


PRIMERAMENTE, JABÉS TENÍA UNA GRAN ASPIRACIÓN. Mientras todos sus amigos se conformaban con ser mediocres, Jabés dijo: «Quiero que Dios me bendiga. Quiero algo grande. Quiero hacer algo significativo con mi vida». Él no quería ser ordinario. No quería ser común. Quería expandirse y crecer. Así que dijo: «Bendíceme y ensancha mi territorio». Jabés tenía una aspiración grande, y más que nada quería que Dios lo bendijera. Muchos hoy pasan la vida con indiferencia. No tienen metas, ni un plan estratégico, ni un propósito principal, ni una aspiración. Como resultado, nunca logran mucho. Sencillamente, existen. Usted necesita un sueño. (hay gente que tiene un sueño y hay otros que solo tienen sueño). Cuando uno deja de soñar, empieza a morirse. Cuando deja de fijarse metas, deja de crecer. Usted necesita algo por lo cual perseverar, una meta de excelencia. Mientras su horizonte se expande, será alguien emocionalmente saludable. Dios desea que usted crezca, se expanda y se desarrolle. Dios tiene un propósito para su vida y la clave del éxito consiste en descubrirlo y cooperar con él. Dios desea que tenga una gran aspiración. Una vida sin desafíos y sin metas puede resumirse con una sola palabra: Aburrimiento.




Hay tres conceptos erróneos comunes que impiden que nos fijemos metas grandes.

EL PRIMERO ES QUE CONFUNDIMOS LA HUMILDAD CON EL TEMOR. Decimos: «yo nunca podría hacer eso», y pensamos que somos humildes. Eso es temor; eso es falta de fe. Una persona verdaderamente humilde diría: «Con la ayuda de Dios lo puedo hacer. Con la bendición de Dios lo haré».

SEGUNDO, TENDEMOS A CONFUNDIR LA CONFORMIDAD CON LA PEREZA. Es cierto que Pablo dijo: «He aprendido a estar satisfecho en cualquier situación» (Filipenses 4:11). Lo que estaba diciendo era: «Aunque no haya alcanzado mis metas aún, he aprendido a disfrutar al máximo. Estoy feliz hoy aunque tenga sueños y aspiraciones que aún no he alcanzado».

TERCERO, CONFUNDIMOS EL PENSAR MODESTAMENTE CON SER ESPIRITUAL. A mí me han dicho: «Yo sirvo a Dios a mi manera». Mi respuesta es esta: «Entonces, ¿por qué no empieza a servir a Dios de una manera más grande? ¡Deje que Dios le use más!» Otros me dicen: «Bueno, es que soy así. Así me hizo Dios». Pero eso es culpar a Dios por nuestra falta de crecimiento.

SEGUNDO SECRETO: UNA FE CRECIENTE


EL SEGUNDO PRINCIPIO PARA VIVIR POR ENCIMA DEL PROMEDIO ES QUE USTED NECESITA UNA FE CRECIENTE. Jabés no solo tenía grandes aspiraciones sino que también poseía una fe creciente. Tenía una convicción y confianza profunda en Dios. Tuvo suficiente fe como para pedir en oración y esperar una respuesta. La Biblia aporta algunos hechos interesantes referentes a Jabés.

Primero, no hay mención de ningún talento, don o habilidad especial que él haya tenido. La Biblia no nos dice que fuera rico o educado. Sencillamente era un hombre común con una fe poco común.
¡NO SE PREOCUPE DE LO QUE NO POSEE CUANDO LO QUE POSEE ES FE! Dios le dará el poder que le haga falta. A él le encanta usar personas ordinarias que le creen, que están dispuestas a confiar en él. La fe de Jabés lo llevó a creer que Dios lo ayudaría con sus metas y sueños. Hay algo más importante que ser talentoso, más importante que la habilidad o la educación: la fe. Es creer que Dios trabajará por medio de usted. He sabido de personas extremadamente talentosas sentadas en las bancas mientras que otras ordinarias, pero con fe, están haciendo goles. Ellos le creen a Dios, así que él los usa. Tal como Jabés, ellos son personas ordinarias con una fe extraordinaria.

Otro asunto es que tenía una clase de impedimento físico. Pero Jabés era más fuerte que su impedimento. Su fe lo animaba a continuar. ¿Cuál es su impedimento? ¿Será físico? ¿Será espiritual? ¿Será una niñez infeliz? ¿Será un trabajo frustrante o un problema matrimonial? Sea lo que sea, Dios dice: «Para el que cree, todo es posible» (Marcos 9:23).

TERCER SECRETO ORACIÓN GENUINA


EL TERCER SECRETO DE JABÉS FUE SU VIDA DE ORACIÓN. La vida de Jabés nos ilustra tres cosas que podemos pedirle a Dios y confiar en que él nos las conceda.

LO PRIMERO QUE PIDIÓ FUE EL PODER DE DIOS EN SU VIDA. Pidió un poder mayor que el suyo para alcanzar su sueño. Y oró de esta manera: «Quiero que me bendigas, Quiero tu poder en mi vida». Es importante notar que la petición de Jabés fue específica: «Dios, esto es lo que quiero: que expandas mi territorio; quiero más propiedades». ¿Ora por sus metas? ¿Le pide a Dios que le ayude en su rumbo en la vida?. A primera vista, la oración de Jabés parece egoísta, ¿no? Él oró diciendo: «Dios, quiero que hagas todo esto por mí». Por lo visto, Dios aprobó esta oración dado que se la concedió. Este es el punto: la ambición no es ni buena ni mala; es sencillamente un impulso básico de la vida. Todos tienen cierta aspiración. ¿Qué es lo que hace a la ambición buena o mala?: la intención tras ella. Las intenciones de Jabés eran genuinas porque Dios nunca honra una petición indigna. CONSIDERE ESTO: Dios le reta a hacer grandes peticiones. ¿Qué le pide a Dios cuando ora? Dios le anima a pedirle: «No tienen porque no piden» (Santiago 4:2). Jeremías (33:3) dice: «Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes». Pablo declara que Dios «puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros» (Efesios 3:20).
Dios dice: «Confía en mí, pide, búscate una gran ambición, y después busca una fe creciente, y después tráemelos en oración». ¿Qué desea que Dios haga en su vida? ¿Que restaure un matrimonio? Pídaselo. ¿Que le ayude con algún problema? Pídaselo.
Dios no es un policía que se encuentra en el cielo esperando que usted se equivoque para caerle encima; Dios quiere bendecir su vida.




LO SEGUNDO QUE PIDIÓ JABÉS FUE LA PRESENCIA DE DIOS EN SU VIDA: «Ayúdame» (1 Crónicas 4:10). Él se dio cuenta de algo: «Si consigo más territorio, tendré más responsabilidades. Habrá más obligaciones y más presiones, y realmente necesitaré la ayuda de Dios en mi vida». Así que le pidió a Dios que estuviera con él. Cuando usted pide la presencia de Dios en su vida, téngalo por seguro que él le contestará.

LO TERCERO QUE PIDIÓ JABÉS FUE LA PROTECCIÓN DE DIOS SOBRE SU VIDA: «Líbrame del mal, para que no padezca aflicción» (v. 10). Le pidió a Dios su protección. ¿Por qué hizo eso Jabés? Mientras más éxito se tiene, más crítica obtiene. Mientras se posee más territorio, más enemigos arremeten contra uno. Pero téngalo por seguro, tal como Jabés, que con la protección de Dios, usted no tendrá de qué o de quién temer. Si combina las tres peticiones que hizo Jabés, le garantizo que vivirá por encima del promedio.


¿Desea librarse de la mediocridad? ¿Desea ver a Dios operar en su vida? ¿Desea ver respuestas verdaderas a sus oraciones? ¿Está cansado de atravesar la vida sin saber hacia dónde se dirige? Si realmente desea vivir por encima del promedio, si desea lo mejor de Dios para su vida, entonces APLIQUE ESTOS TRES PRINCIPIOS QUE USÓ JABÉS: BUSQUE UNA ASPIRACIÓN GRANDE, UN VISLUMBRE DE LO QUE DIOS QUIERE HACER EN SU VIDA; PROCURE UNA FE CRECIENTE EN DIOS, UNA FE QUE LE PERMITA ESPERAR LO IMPOSIBLE; ESTABLEZCA UNA VIDA DE ORACIÓN GENUINA, UNA QUE DEPENDA DE DIOS EN LO QUE SE DIRIGE HACIA SU SUEÑO.

jueves, 15 de septiembre de 2016

RECICLE SU DOLOR


¿POR QUÉ DIOS PERMITE MI DOLOR?

Habría muchas razones, pero solamente vamos a mencionar cuatro:






1. Él nos ha dado un libre albedrío. Una elección. En Génesis se dice que fuimos hechos a la imagen de Dios. ¿Cómo es usted igual a Dios? Dios nos dio una elección.
Usted puede elegir entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, la maldad y la vida. Dios dice que usted puede rechazarlo o aceptarlo. Es su elección. ¿Por qué? Dios no quería un montón de títeres. Él pudo haberlo hecho sin libre voluntad. Pudo haberlo hecho de forma que todos los días se postrara tres veces y orara, que siempre hiciera lo correcto y nunca lo incorrecto. Pero Dios quería personas que le amaran voluntariamente. Usted no puede decir que ama a alguien al menos que tenga la oportunidad de no amarlo. Así que Dios le ha dado una voluntad libre y una libre elección.

Esa voluntad libre no solamente es una bendición sino también una gran responsabilidad, porque algunas veces tomamos decisiones equivocadas y estas causan toda clase de consecuencias dolorosas en nuestras vidas. Por lo tanto, es bueno que sea libre y pueda elegir, pero es malo porque frecuentemente elige lo malo y eso causa dolor en su vida. Puede escoger usar drogas. Si se vuelve adicto, es su culpa. Puede elegir ser un promiscuo sexual, si contrae una enfermedad es su culpa. Dios dice: “Sí, no me gustaría que tuvieras este dolor, pero es parte del paquete que viene con la libre voluntad”.

Dios no solamente le da un libre albedrío, sino que se lo da a todos. Algunas veces alguien no hace lo correcto y usted es dañado como una víctima inocente. Hay personas que han sido dañadas profundamente por un padre, un ex cónyuge, un maestro, un amigo, un pariente. Dios pudo haber evitado que recibiera esa herida. Todo lo que hubiera tenido que hacer era quitarle el libre albedrío a esa persona para que no hiciera lo incorrecto. Pero si él hubiera hecho eso, para ser justo, tendría que haberle quitado
a usted también su libre albedrío. ¿Ve el dilema? El problema es que al tener una voluntad libre somos bendecidos, pero también tenemos una responsabilidad. Y Dios dice: “No voy a pasar por sobre tu voluntad”. Dios no envía a nadie al infierno; usted elige ir allí al rechazar todo lo que él ofrece. Él dice: “Te amo, quiero que seas parte de mi familia”. Pero si usted dice: “Olvídalo Dios”, levanta su nariz y abre la puerta y sale, no puede culpar a nadie más que a usted mismo. Tenemos libre albedrío.


2. Él usa el dolor para atraer nuestra atención. Dios emplea el dolor para atraer nuestra atención. El dolor es una luz de advertencia, una alarma, un timbre. Dice: “Es tiempo, algo está mal”. El problema no es su dolor. Su depresión, su ansiedad, su temor no son realmente su problema. Esos sentimientos son una luz de advertencia que dicen que hay algo más que es en verdad su problema. Son sencillamente un síntoma del mismo. El dolor no hace otra cosa que decir que algo está mal en su vida. El dolor es el megáfono de Dios. Dios nos susurra durante nuestro gozo pero nos grita en nuestro dolor. ¡Despierta! Algo está mal. Proverbios 20:30 dice: “Algunas veces tiene que suceder algo doloroso para cambiar nuestros caminos”. No cambiamos cuando vemos la luz pero sí cuando sentimos el calor.
Pablo dice en 2 Corintios 7:9: “Me alegro; no por la tristeza que les causó, sino porque esa tristeza los hizo volverse a Dios”.


3. Él usa el dolor para enseñarnos a depender de él. Mire el ejemplo de Pablo en 2 Corintios 1:8-10: “Estábamos tan agobiados bajo tanta presión, que hasta perdimos la esperanza de salir con vida ... Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios ... El nos libró y ... seguirá librándonos”. Usted no sabe que Dios es todo lo que necesita hasta que lo único que le queda es Dios. Cuando lo ha perdido todo y todo se desmorona, no sabe que Dios es todo lo que necesita hasta que se
da cuenta de que él es todo lo que tiene. Y si nunca ha tenido un problema, nunca sabrá que Dios puede resolver sus problemas. Dios permite que el dolor le enseñe a depender de él. El Salmo 119:71 dice: “Me hizo bien haber sido humillado, pues así aprendí tus leyes”. La verdad es que algunas cosas solamente las aprendemos por medio del dolor. Es el único camino por el que aprendemos.


4. Él permite que el dolor me dé un ministerio para otros. Dios permite el dolor en mi vida para darme un ministerio para otros. Me hace humilde, simpático, sensitivo a las necesidades de los demás. De esto trata el Paso 8. Rindo mi vida a Dios para ayudar a otros. (todos los 8 pasos los encuentra en este mismo blog en las ultimas entradas) La verdad es que el dolor prepara para el servicio. 2 Corintios 1:3-4 dice:
“Dios ... nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren”. En alguna etapa de nuestras vidas, todos necesitamos algún tipo de recuperación:
¿Quién mejor que alguien que ha luchado con el alcoholismo para ayudar a un alcohólico? ¿Quién puede ayudar mejor a alguien que está tratando con el dolor del abuso que alguien que fue abusado? ¿Quién mejor que alguien que ha perdido su trabajo y ha tenido que declararse en bancarrota para ayudar a alguien que también está pasando por esto?
Dios puede usar y reciclar el dolor en su vida para ayudar a otros, pero tiene que estar abierto a eso y ser honesto. Si guarda esa herida que tiene para usted mismo, estará desperdiciando la oportunidad que Dios le ofrece.

¿CÓMO USAR MI DOLOR PARA AYUDAR A OTROS?







Necesita hacer una lista de todas las experiencias que ha tenido en la vida hasta este día, hayan sido buenas o malas, las haya causado usted o no. Una vez hecha la lista, pregúntese: “¿Qué aprendí de esa experiencia? ¿En qué forma me ayudó Dios a pasar por ese tiempo difícil?” Pregúntele a Dios: “¿Cómo me ayudaste durante ese tiempo difícil?” Luego escriba esa historia. ¿Por qué? Porque los pensamientos se ordenan cuando pasan a través de los labios y los dedos. Escríbalo. Luego, pregúntese: “¿Quién se podría beneficiar más al escuchar mi testimonio?” La respuesta es: Las personas que están pasando en este momento por lo que usted ya pasó, las personas que están un poco atrás de usted en el proceso. Y usted le dice a Dios: “Estoy disponible”. Entonces esté listo. Porque si usted está listo a compartir las buenas nuevas de Dios acerca de cómo él ha trabajado en su vida, Dios lo va a usar. Hay personas por
todo este mundo que necesitan escuchar su historia, que están atravesando lo que usted ya experimentó.
Algunas veces Dios quiere que usted tome la iniciativa. Esto se llama intervención.

Gálatas 6:1-2 dice: “Si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo”. Esto no es una sugerencia, sino un mandato. Dios no dice, “Sería una buena idea restaurar otros”, sino dice: “Hazlo”. Si usted es un creyente, debe
compartir los problemas y dificultades con otras personas. Repito, es un mandato. Si no lo está haciendo, no está obedeciendo a Dios.
He aquí tres sugerencias para cuando vaya a compartir su historia. Recuerde, usted tiene una historia que contar y Dios no quiere desperdiciar la herida, los problemas que ha tenido:

1. Sea humilde. Todos estamos en el mismo bote. Todos somos compañeros de lucha. Cuando comparte su historia, cuando testifica, es básicamente un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde encontrar pan. sea humilde y diga: “Todos estamos juntos en esto; esto es lo que me pasó a mí”.

2. Sea auténtico. Sea honesto con respecto a sus heridas y fallas. Usted ayuda a otros siendo honesto con respecto a sus heridas. Eso les ayuda a ellos para ser francos. Otro aspecto asombroso es que cuando usted comparte su historia, esto le da esperanza a ellos y sanidad a usted.
Cada vez que comparte su historia con alguien, se hace un poco más fuerte. Es sanado un poco más. Comienza a crecer.

3. No dé un sermón. Solamente comparta su historia. Dios desea que usted sea un testigo, no un abogado defensor. No discuta con nadie con respecto al cielo. No obligue a nadie a ir al cielo. Solamente comparta. Es lo que me sucedió a mí.


Deseo desafiarle a dar estos cuatro pasos de acción:

1. Si todavía no ha comprometido su vida con Jesucristo, hágalo hoy. ¿Qué está esperando? La tragedia más grande sería que usted fuera por todo el camino a través de esta serie, escuchara estas grandes verdades y la esperanza que ellas traen, y no hiciera nada al respecto, como cruzar la línea y entregar su vida a Cristo. Si no lo ha hecho, hágalo hoy.

2. Escriba su historia. Dedique algo de tiempo para sentarse y meditar en lo que Dios ha hecho en su vida, en lo bueno, lo malo y lo feo, y en cómo él puede usar eso para ayudar a otros.

3. Comprométase con la familia de alguna iglesia para obtener apoyo. La asistencia no es suficiente para la recuperación. Esta requiere compromiso y requiere relacionarse con otros.

4. Pídale a Dios que le dé a alguien para compartir su historia, alguien a quien pueda contar las buenas nuevas de cómo Dios puede hacer la diferencia en la vida de una persona. El mundo está lleno de gente que necesita su historia, y si no la cuenta, ¿dónde la van a escuchar? Usted es la única Biblia que algunas personas van a poder leer. }





domingo, 28 de agosto de 2016

4 ASUNTOS CLAVES DE LA VIDA





Cada uno de nosotros necesita encarar estos asuntos en la vida. No interesa si es un creyente o no es un creyente, si confía en Dios o es un ateo, tendrá que encarar estos mismas cuatros asuntos básicos de la vida. Ellos determinan la dirección de su vida. Determinan el significado y el éxito en su vida. Ellos determinan la satisfacción en su vida.


PRIMER ASUNTO CLAVE: TENGO QUE DEFINIR MI IDENTIDAD

Necesito esclarecer exactamente qué o quién soy. La crisis de identidad es tanta hoy, que las personas hasta tienen dudas de si son hombre o mujer, y hasta se han inventado toda suerte de “géneros” para confundirse aun mas, no te mates la vida, en algo tan básico, si naciste con una vagina, eres mujer, y si naciste con un pene, eres un hombre y punto, no te compliques en eso, acepta lo que Dios decidió que fueras. Ahora entremos a lo realmente medular…

Moisés Rechazó ser alguien que no era. Rechazó vivir una mentira. El tomó una decisión y esta decisión afecto el resto de su vida. Observe: “Por la fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del faraón” (Hb. 11:24 NIV) “Seré lo que Dios me hizo ser”.

Uno de los mayores problemas que explican la razón del estrés en su vida, es que usted generalmente está tratando de ser alguien que no es. Dios le hizo a usted para ser usted. El no desea que sea otra persona. Si intenta ser una persona que no es, eso no va a funcionar. Puede intentar imitar, ser una copia al carbón, ser como otra persona. Vestir como ella, hablar como ella, reír como ella… pero si realmente hace eso, acabará creando un gran estrés en su vida.

El Salmo 139: 15-16 dice: “Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación. Todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos” (NVI).

Aquí dice que Dios nos formó. Su problema es cuando intenta asumir la forma de otra persona. No funciona.
Por esto, Éxito es ser aquello para lo que Dios me hizo. Ser lo que Dios me hizo ser, no intentar ser alguien que no soy. Tiene que conocer su propia identidad. La primera cuestión básica es: Descubrir quién soy. Y Moisés, a pesar de que lo tenía todo en sus manos, dijo: “Yo soy quien soy. Soy un hebreo.”


SEGUNDO ASUNTO CLAVE: TENGO QUE ACEPTAR MI RESPONSABILIDAD

tengo que dejar de excusarme. Tengo que dejar de echarle la culpa a otras personas. Tengo que dejar de verme a mi mismo como una victima de las circunstancias.
Vivimos en un mundo donde estamos viendo la “victimización” . ¿Por qué? Porque la vida no es justa. Aquí no es el cielo. Vivimos en un mundo imperfecto. Así empezamos a compadecernos de nosotros mismos y a decir: “Pobrecito yo. Usted necesita aceptar la responsabilidad por la dirección de su vida.
Vea este versículo: “…prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado.” (Hb. 11:25 NVI). La mayor libertad que ha recibido en la vida es la libertad de escoger. Su futuro está determinado por sus elecciones. Y si desea que Dios le bendiga, esa será su decisión.

Observe Hebreos 11.24 dice: “Por la fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del faraón” Una de las señales de madurez emocional y espiritual es que usted deja de echarle la culpa a otras personas por su problemas. Si anda culpando a las personas, hay una palabra para esto: inmadurez. Usted atravesará por muchas circunstancias en la vida que no podrá controlar. Pero hay algo que siempre podrá controlar: Es la elección de cómo va a responder a las circunstancias.
POR EJEMPLO, usted está tan cerca o lejos de Dios cuánto ha escogido estar. Nadie le impide ser una persona más dedicada. Nadie le puede impedir estar más cerca de Dios. Nadie le impide tener una relación personal, cálida, íntima y bien cercana con Dios, y cuando usted habla con El todos los días verá milagros en su vida.






TERCER ASUNTO CLAVE: TENGO QUE DETERMINAR MIS PRIORIDADES.

¿Qué es lo realmente importante en mi vida? Moisés Esclareció sus valores, aclaró sus prioridades, y sabía qué era importante y qué no era importante. Heb. 11:26 (NVI) “Consideró que el oprobio por causa del Mesías era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa.” Esta indica un juicio de valor. Significa evaluar, pesar en una balanza, juzgar o valorar. Moisés básicamente se sentó y dijo: “¿Cuáles serán los más altos valores por los cuales voy a vivir?” ¡Es una tragedia vivir una vida sin valores! Usted tiene valores, pero a menos que los identifique, que los aclare, que determine qué valores son y usted mismo los ponga en una hoja de papel, usted los abandonará cuando las cosas se pongan difíciles.

Una tarea para hacer en casa: haga una lista de los valores de los cuales pueda decir: “Son estas las cosas sobre las cuales quiero construir mi vida”. Amor, fe, integridad… Haga una lista de esos valores de tal manera que pueda vivir una vida basada en valores.

Si usted no decide lo que es realmente importante para usted en la vida, otras personas lo harán por usted. Si no decide cómo va a gastar su tiempo, hay muchas personas afuera que gastaran su tiempo. Ellas van a llenar su agenda. Usted necesita determinar sus prioridades.

Usted puede resumir el sistema de valores del mundo en tres palabras:, prestigio (“quiero ser famoso”), placeres (“quiero sentirme bien”) y posesiones (“quiero hacer una fortuna”). Si mira las propagandas de la TV verá que siempre apelan a una se esas tres. Siempre.

Es irónico que cuando mira la vida de Moisés, con los patrones del mundo, él tenía todas estas tres cosas. tenía poder y prestigio, estaba en la línea de sucesión del faraón. El tenía placer, todos sus deseos podían ser satisfechos. Y tenía posesiones, todas las riquezas del mundo se concentraban en Egipto. Pero Moisés se apartó de todo esto. ¿Por qué? Porque él tenía valores más altos. El sabía que estas cosas no duran. ¿Qué es lo que lo motivaba? El v.26 continua: “porque tenía la mirada puesta en la recompensa” ¿que está mirando? ¿Está mirando a otras personas? ¿Está viendo su cuenta bancaria? ¿o está observando a Jesús? Esta es la diferencia.
Estas son los asuntos básicos de la vida que usted tendrá que resolver. Identidad, responsabilidad, prioridad. Pero hay una que es más importante que estos tres.






CUARTO ASUNTO CLAVE: TENGO QUE ESCOGER MI AUTORIDAD

Tengo que decidir quién o qué estará en el control de mi vida. Se trata de una cuestión de autoridad. ¿Quién realmente estará en control de mi vida? Jesús afirmó esto de la siguiente manera: “Ninguno puede servir a dos señores. Porque odiará a uno y amará al otro, o se dedicará a uno y despreciará al otro”. Mt. 6:24. No puede tener dos señores en su vida. Entonces este asunto será una cuestión con la que tendrá que tratar o le traerá mucho estrés y frustración durante toda su vida.
“Por la fe salió de Egipto sin tenerle miedo a la ira del rey, pues se mantuvo firme como si estuviera viendo al invisible.” Hb. 11:17 (NVI) Al final, no importa lo que alguien va a decir acerca de su vida. Lo que importa es lo que Dios va a decir acerca de ella. Un día, estará delante de Dios y dará cuentas de su vida. Usted no tiene que agradar a todo el mundo para ser feliz. Mantenga sus ojos en Dios. El secreto de la perseverancia es visión – aquello en lo cual están sus ojos.

¿Para qué vive usted? ¿Lo que está planeando hacer con el resto de su vida? No importa si usted tiene 10, 20 o 50 años. ¿Le gustaría que su vida fuese útil para algo? ¿Le gustaría causar impacto con su vida? Esa es su elección. No está esperando a Dios, es Dios quien espera por usted. El está esperando que resuelva estos asuntos básicos.

El asunto de la identidad – No seré quien no soy. No intentaré mantener la imagen del mundo de lo que es una persona exitosa. Seré lo para lo que Dios me ha hecho ser. No envidiaré a otras personas que no son como yo.

El asunto de la responsabilidad – no echaré la culpa a otros por mis problemas. No usaré mi pasado como una disculpa por no hacer nada en cuanto a mi futuro. Voy a dejar de estar viéndome a mí mismo como una victima. Yo puedo escoger cómo es que voy a responder, puedo escoger lo que hare con el resto de mi vida. No tengo que dejar que las personas que hicieron parte de mi pasado continúen hiriéndome en el futuro. Es un asunto de elección.

El asunto de la prioridad – ¿Me he sentado y he hecho una lista de valores basados en la Palabra de Dios, valores sobre los cuales construiré mi vida?

El asunto de la autoridad – ¿Quién será el número uno? ¿Quién será el jefe ejecutivo jefe? ¿Quién dará las ordenes? ¿Quién será el administrador de mi vida? Funciona mucho mejor cuando usted está sintonizado con quien lo hizo – el Creador. Esta es su elección.