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domingo, 11 de septiembre de 2016

MEJORANDO RELACIONES


Primero debo perdonar a los que me han dañado, y segundo,debo hacer enmiendas con las personas que he dañado.
EVALÚO TODAS MIS RELACIONES, OFREZCO PERDÓN A LOS QUE ME HAN DAÑADO Y HAGO ENMIENDAS POR EL DAÑO QUE HE CAUSADO A LOS DEMÁS, EXCEPTO CUANDO AL HACERLO PUEDA DAÑARLOS TANTO A ELLOS COMO A OTROS.
Efesios 4:31-32: “Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.

¿Por qué debería dar este paso y cómo hacerlo?

PERDONAR A LOS QUE ME HAN DAÑADO






¿POR QUÉ?
1. Porque Dios me ha perdonado. Y si Dios me ha perdonado, yo debo perdonar a los demás. Colosenses 3:13 dice: “Que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes”. Cuando recuerdo cuánto me ha perdonado Dios se me hace muchísimo más fácil perdonar a los demás. Nunca tendrá que perdonar a nadie más de lo que Dios le ha perdonado a usted.

2. El resentimiento no funciona. Es irrazonable, enfermizo, Job 5:2 dice: “El preocuparse hasta la muerte con resentimiento sería algo necio, lo más sin sentido que hacer”. ¿Causa el resentimiento que las personas hagan locuras? Sí, es como dispararse a usted mismo, por lo tanto, dañará a alguien más cuando el arma retroceda. No funciona. Siempre se daña a usted mismo más que a otra persona. Eclesiastés 7:9 (DHH) dice: “No te dejes llevar por el enojo, porque el enojo es propio de gente necia”. El resentimiento no puede cambiar el pasado, no puede corregir el problema, no cambia a la persona, ni tan siquiera daña a la persona, solamente le afecta a usted. Lo hace miserable.
Las investigaciones han demostrado que la emoción más enfermiza que las personas han tenido es el
resentimiento. Tiene consecuencias físicas. Tiene consecuencias emocionales. Puede llevarle a la depresión. Solamente prolonga la herida. Es algo así como un suicidio emocional. Por amor a usted mismo, necesita perdonar a los que le han dañado.

3. Porque necesito perdón en el futuro. Voy a necesitar perdón para el futuro. Marcos 11:25 dice: “Cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados”. El resentimiento bloquea sentir el perdón de Dios en su vida. La Biblia dice que no podemos recibir lo que no estamos dispuestos a dar.
El perdón es una calle de doble vía. En cierta ocasión, un muchacho se acercó a John Wesley y le dijo: “Nunca podré perdonar a esa persona. Nunca”. John Wesley le replicó: “Entonces espero que nunca peques. Porque todos necesitamos lo que no queremos dar”. No queme ese puente que necesita cruzar.


¿CÓMO?
¿Cómo perdono a los que me dañaron?



1. Revelo mi herida. Lo admito. Lo expreso. Lo afronto. Soy honesto. No puede vencer esto hasta que lo admita... y eso daña. No sé por qué pero no queremos admitir las veces que las personas que amamos nos han dañado. Quizás se deba a que tenemos una mala concepción de que no se puede amar a una persona y molestarse con ella al mismo tiempo. Usted puede.
Entonces ¿qué hacer? Haga una lista de los que le han dañado, lo que dijeron, lo que hicieron, lo que pensaron, y escríbalo, hágalo en blanco y negro para que pueda verlo. Entonces no estará resentido sobre algo confuso, sino sobre algo específico.

2. Libere al ofensor. Eximo a mi ofensor. Lo dejo ir. Dejo de sostenerme en mi herida. ¿Cómo hago eso? Perdonándole.
No espere que le pida perdón. Hágalo ya, sea que le pida perdón o no, porque usted lo está haciendo por su propio bien y no por el de él. ¿Por qué? Porque Dios le ha perdonado, porque usted va a necesitar perdón en el futuro y porque el resentimiento no funciona, solamente lo hace sentirse miserable.
¿Con qué frecuencia tengo que hacerlo? “¿Cuántas veces deberé perdonar a mi hermano, si me hace algo malo? ¿Hasta siete? Jesús le contestó: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. Él está diciendo que el perdonar tiene que ser una actitud continua. El perdón no es algo que se hace una sola vez, El perdón no es algo de un solo tiro. Es una cuestión repetitiva. Debe ser continuo.
¿Cómo saber cuándo se ha soltado a un ofensor por completo? Cuando piense en él y sienta que ya no le duele. Cuando puede pedir que Dios le bendiga.

Cuando libere a un ofensor no siempre es posible, ni tan siquiera aconsejable, que usted regrese a esa persona que le dañó. Las circunstancias de ellos puede que hayan cambiado. Algunas personas han cambiado. Otras se han vuelto a casar. Algunos se han ido a vivir a otro lugar y usted ni sabe dónde están. Otros han muerto. ¿Qué hacer en ese tipo de situaciones? Haga uso de lo que yo llamo la técnica de “la silla vacía”. Consiga una silla y póngala en un cuarto, e imagine que esa persona está en esa silla y diga: “Necesito decirte algo. Así es como me dañaste” y expréselo. “De esta forma me dañaste, de esta otra y de esta otra. Pero quiero que sepas que te perdono porque Dios me ha perdonado y porque el resentimiento no funciona y porque quiero obtener perdón en el futuro. Te libero”.

3. Reemplazo mi herida con la paz de Dios. “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo”. ¿Cómo? “Esto es algo injusto. Si lo perdono quedará sin castigo”. No, no es así. Deje que Dios tome en sus manos la situación. Él puede hacer un trabajo mejor que el suyo. El hecho es que las malas relaciones pueden romper su corazón en pedazos. Simplemente lo pueden destrozar. Pero Dios puede unir esas partes de nuevo y rodearlo y cubrirlo con su paz. Debe liberar a los que lo hirieron para que Dios pueda reparar su corazón.

HACER ENMIENDAS CON LAS PERSONAS QUE HE DAÑADO






Pero este paso cuenta con una segunda parte, porque en la vida no solamente ha habido personas que le han causado daño, sino que usted también ha provocado daño a otros. Por eso la segunda parte de este paso es hacer enmiendas a las personas que ha dañado. ¿Es esto realmente necesario? Absolutamente.

¿POR QUÉ?
Porque las relaciones sin resolver son la raíz de su problema y ellas impiden que suceda la recuperación.
“La razón por la que no puedes vencer ese hábito, ese complejo, ni librarte de esa herida es porque todavía tienes relaciones no resueltas”. Y esas relaciones no resueltas deben ser tratadas si realmente quiere seguir con su recuperación, ser la persona que Dios quiere que sea y disfrutar la clase de felicidad que él suplió para que usted la tuviera en primer lugar en su vida.

¿CÓMO?
¿Cómo hago enmiendas a las personas que he dañado?

1. Haga una lista de las personas a las que ha dañado y lo que les hizo. Quizás usted diga: “No puedo recordar a nadie”. Si es que lo dijo, le voy a poner un par de ejemplos. ¿Hay alguien a quien le deba algo que no le ha pagado? ¿Hay alguien a quien no le ha cumplido una promesa? ¿Hay alguien al que trata de controlar? ¿Su cónyuge? ¿Un hijo? ¿Un hermano? ¿Un empleado? ¿Un amigo? ¿Hay alguien con quien es extremadamente posesivo? ¿Alguien con quien es extremadamente crítico? ¿Ha abusado verbalmente de alguien? ¿O físicamente? ¿O emocionalmente? ¿Hay alguien a quien no ha apreciado o no le ha puesto atención o a quien no le ha recordado un aniversario? ¿Hay alguien a quien le ha sido infiel? ¿Le ha mentido a alguien? ¿Es esto suficiente para comenzar o necesito continuar? Haga una lista de aquellas personas a quienes ha dañado y lo que les hizo.

2. Piense cómo le gustaría que alguien hiciera enmiendas con usted. Lucas 6:31 dice: “Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes”. Así que deténgase y piense: “Si alguien llegara y me pidiera disculpas ¿cómo me gustaría que lo hiciera?” Y hágalo de esa manera. Hay tres asuntos que necesita observar:

-. Tiempo. Eclesiastés 8:6 dice: “Hay un tiempo correcto y una forma correcta para hacer todo”. Lo hace de acuerdo con el tiempo de esa persona. No cuando sea el mejor tiempo para usted sino cuando sea el mejor tiempo para ella.

2. Actitud. Tiene que tener la actitud correcta. Efesios 4:15 dice: “Profesando la verdad en el amor”. En privado, con humildad, con sinceridad, simplemente diciendo que lo que hicieron fue incorrecto, No trate de justificar sus acciones. Enfóquese en lo que le corresponde de la situación y no espere nada a cambio por parte de la persona con quien está tratando de hacer enmiendas.
Restituya cuando sea posible. Si le han prestado algo y no lo ha devuelto, devuélvalo. Si le debe a alguien, páguele.
Nota: Entre más seria es su ofensa, menos probable es que pueda restituirla. Lo que tiene que hacer es ir a esa persona en el tiempo correcto, con la actitud correcta, y decirle: “Lo siento, estaba equivocado, no merezco su perdón, pero ¿hay alguna forma en que pueda enmendar mi error?” Y lo deja así.

3. ¿Es apropiado? En algunas situaciones no va a desear volver a estas personas porque eso solamente abriría un gran pote de gusanos y probablemente haría de la situación algo peor. Se podría dañar a alguien inocente. Por ejemplo, no sería buena idea ir donde una antigua novia que ahora está casada. O donde un novio. Usted no querrá hacer eso. En casos como estos, se recomienda el uso de la técnica de la silla vacía. O escribir una carta que nunca va a mandar. Romanos 12:18 dice: “Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos”.

4. Reenfocar su vida. Reenfoque su vida haciendo la voluntad de Dios y comenzando hoy en sus relaciones. He aquí el punto: En tanto usted se enfoque en alguien contra quien tiene algún tipo de resentimiento le está permitiendo a esa persona controlarlo. Algunos de ustedes todavía están permitiendo que personas del pasado les controlen el presente. En tanto sienta resentimiento, ellos le controlarán. Si sigue con ese resentimiento terminará pareciéndose a la persona contra la cual guarda rencor.

¿Cómo lo hace? Job 11:13-16 Note que hay tres pasos para reenfocar su vida:
1. Entregue su corazón. Libere y perdone.


2. Busque a Dios. Reciba a Cristo en su vida. Diga: “Jesucristo, Dios, ven a mi vida”. Busque a Dios. No puede fabricar suficiente perdón para todas las veces que vaya a ser herido en el mundo. Simplemente no lo tiene. El perdón humano se desvanece.
Usted necesita conectarse a Jesucristo para que él le dé diariamente el perdón que necesita para ir soltando cada día y finalmente liberarlo completamente. Busque a Dios y él le dará el perdón que usted pensó que no podía dar.

3. Enfrente al mundo otra vez
. No lo abandone, no se esconda en una concha, tome decisiones, decida vivir, diga: “Ya no soy una víctima”. Y comience a mirar hacia delante.




martes, 30 de agosto de 2016

EL SILENCIO DE LA BUENA GENTE





En tiempos de gran peligro, cuando Dios ha sido olvidado por los seres humanos, cuando la religión insípida e idolátrica remplazaba a Dios,cuando los principios y valores son ridiculizados y lo que se exalta es la blasfemia, cuando los que servían al Señor, se vendieron al mejor postor, cuando quienes gobiernan ya no buscan el bien de sus gobernados sino que su único objetivo es saciar sus propios deseos egoístas, en tiempos de gran apostasía, cuando el peligro se respira en el fresco de la mañana, pero también en la tibieza de la tarde y la noche es insegura.


En tiempos así, así como estos, vivió hace muchos años Elías, un profeta de Dios impresionante, un hombre valeroso como muy pocos hoy, un hombre que se levantó para ponerse del lado del Señor Dios, y para denunciar la maldad de los que gobernaban y su corrupción y la decadencia moral y espiritual de quienes dirigían el culto. Pero estaba solo, nadie más se levantaba para decir nada, nadie denunciaba el pecado que se había apoderado de la nación. todos parecían idiotizados, muchos sabían lo que estaba pasando y sufrían las consecuencias, la estaban pasando muy mal, había hambre, muertes por todos los lados, un tirano los gobernaba, y aunque es muy posible que en sus casas renegaran de la situación, que les rechinaran los dientes de rabia reprimida, nadie se atrevía a hablar, nadie se levantaba para decir, ¡no más!, ¡basta ya!, tenían miedo, se acobardaron, el terrorismo había entrado en sus corazones y ahora renunciaban a sus creencias, renunciaban a su libertad, acobardados, castrados en su opinión, solo podían repetir lo que los que estaban en el gobierno decían, adorar lo que los que estaban en el gobierno adoraban.





Era tal la situación que Elías se sentía solo, tanto que llego a pensar que nadie más creía en Dios en toda la nación, y se quejó con Dios y le dijo: solo yo he quedado en Israel, pero para sorpresa suya, Dios le respondió " 1 Reyes 19: 18 Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron". ¿7000? ¿Dónde estaban?, nadie sabía de ellos, Elías se sentía solo, nadie lo alentaba, todos apoyaban lo que les dictaba su cobardía, y los que creían en Dios solo callaban, aumentando el poder del mal.


En algún lugar alguien dijo "Basta que un ejército de gigantes duerma para que un puñado de enanos se levante con la victoria", la mala gente logra, se impone, alcanza y gobierna, porque la buena gente, permanece pasiva, la buena gente no quiere molestar a nadie y termina haciendo mucho mal, día a día se escucha a los buenos quejarse tras bambalinas de la situación pero luego se identifican con los que los oprimen, gente buena, buena gente.

les dejo estas frases para reflexionar.





lunes, 29 de agosto de 2016

VOY A LIMITAR LO MALO EN MI VIDA





Debemos poner límite a la gente que se burla, a la gente manipuladora, a la gente que lastima, a la gente que es violenta, a la gente que te oprime, tienes que aprender a poner límites a lo malo. Es bueno que Dios te sane, pero mejor todavía es que aprendas a poner límites, porque si Dios te sana, y si tú no sabes poner límites a lo malo, a través de personas, satanás te está esperando para lastimarte, para que tú no seas la persona que Dios quiere que seas.

Claro que debes relacionarte con todo el mundo, pero alejarte de la gente incorrecta. Entonces tú tienes que llevarte bien con todos, pero la gente a la que vas a abrir tu corazón, tiene que ser gente que se alegre con tus sueños, que celebre tu bendición. Jesús amaba a todos, pero no trabajo con todos, tú tienes que ser sabio y tienes que saber que hay mujeres y hombres con los que tú no puedes contar y menos abrirles tu corazón, tristemente esas personas pueden ser importantes para ti, pero definitivamente debes ponerle límites a lo malo. A lo que te daña y eso incluye personas.

Hay gente que lanza sobre ti palabras para darte bendición, o maldición, las de bendición las valoras, y las de maldición, las menosprecias, no le des valor a esas palabras, porque toda palabra que no te ayude a ser mejor mujer, mejor varón, mejor cristiano y alcanzar tus sueños, debes menospreciarla. Le vas a poner límites a lo malo, cuando estés determinado a obedecer la voz de Dios.


A LAS COSAS BUENAS NO LES VOY A PONER LÍMITES

Acércate a Dios, escucha su palabra, Si Dios te dice que viene abundancia, tú no pidas media abundancia, si Dios te dice que te va a dar trabajo y salud, tu no digas: No, yo con salud me conformo Porque cuando Dios te bendice es para romperte las redes y para hundirte el barco, cuando Dios te bendice, te bendice en abundancia, Dios va a llenar tus sueños de realización, te va a prosperar, te va a sanar, te va a llenar de fuego, Dios va hacer que la abundancia de Él sea tan pero tan grande que todo lo que hagas te saldrá bien.

Algunas personas le ponen limite a los bueno, Dios las sana, y se apartan de la iglesia, Dios les da bendición, y le ponen límite a la bendición, dejan de venir a los discipulados, llegan tarde a lo bueno, le ponen límite a lo bueno.





SOY DIGNO DE RECIBIR LO QUE DIOS ME DA.

hay gente que le pone límite a lo bueno, le pone límite a los desafíos de Dios, a los sueños de Dios, le pone límite para formarse, le pone límite a congregarse, a buscar del Señor, a la adoración, a la oración, a la palabra, le pone límite a lo bueno.

Había un mendigo, pidiendo limosna, y vino el rey de aquel país, y el mendigo extiende su mano hacia el para pedirle: ///Una limosnita///, y el rey baja de su carruaje y dirigiéndose al mendigo le dice: ¿qué reino quieres que te dé? No, una limosnita. Replica el mendigo. ¿Qué reino quieres que te regale?, repite el rey, y Entonces lo mira el mendigo y le dice: No, rey yo no soy digno de tener un reino, yo quiero una limosnita, y el rey lo mira y le dice: Ese es tu problema, que tú piensas de que no eres digno de recibir y no ves de que yo soy digno de regalarte.

Cuando yo no le pongo límite a lo bueno, Dios me dará: El poder del dinero, El poder de una idea divina El poder de los contactos divinos. El poder del saber, cuando Dios te da algo, no es para que te determines a vivir en eso, sino para que eso, sea el punto de un comienzo a un sueño más grande.





Dígale al Señor hoy: Señor hoy dejo de ponerte límites, voy a congregarme, voy a declarar prosperidad en mi vida, todo lo que haga me saldrá bien, me declaro sano, hablo que los años que vienen serán gloriosos, Señor te quito todo límite. Porque me darás abundancia, no porque yo soy digno sino porque tú eres digno de darme, porque me amas, porque eres padre bueno, eres mi amigo, mi amante, mi hermano mayor, mi confidente, mi jefe, mi socio, mi rey Señor, te adoro Jesús, a partir de ahora te entrego mi vida y hago de ti mi dueño, me rindo a tus pies y recibo tu perdón por todos mis pecados con los que te he ofendido y me preparo para recibir lo mejor de ti..

viernes, 26 de agosto de 2016

¡Con la expectativa de algo nuevo para Mí!




Estos Son días que debemos levantarnos de una manera diferente, porque los tiempos que estamos viviendo son muy intensos, desafiantes, por eso debes vivir con una expectativa renovada en cada momento. Tú no viniste a esta tierra buscando un propósito, fue Dios, quien te creó con un propósito y te trajo a la tierra, Dios encapsuló en ti una idea y un propósito, no eres un accidente buscando un lugar donde ocurrir, tú eres una idea de Dios, fuiste lanzado a un blanco, fuiste lanzado por el propósito de Dios a un objetivo, quizás por diversas circunstancias no logras alinear tus anhelos, con los resultados que obtienes, no obstante esto, es necesario que sepas que todo desafío se alcanza por etapas, es preciso que vivamos ese proceso el cual está definido en tres etapas:


PRIMERA ETAPA: Preparación. Cuando decides vivir para Dios, estás en el mejor lugar del mundo, tu futuro tiene un precio y el precio es la preparación, puede que algo que estás buscando aún no se te da, pero aplazado no significa negado, Jesús fue preparado treinta años, para enseñar por tres años.
Cuando pasas tu tiempo de preparación, tienes deseos de ser protagonista, tiene ganas de hacer las cosas porque quieres vivir el momento de conquista, la preparación también define tus relaciones interpersonales y es así como te juntas con personas importantes para tus logros, las cuales son puestas por Dios, en ese sentido debes tener en cuenta a tres tipos de personas, que son:
- Los tutores, o mentores, los amigos, que son dados por Dios, los cuales te aceptan tal como eres; a diferencia del mentor que te ama tanto que te hace ver tus errores, porque quiere sacarte como una persona exitosa; el amigo te acepta como eres, el mentor no viene a tu vida para tener tus aplausos sino para hacer un trabajo específico a tu vida, la tercera persona que Dios levanta en tu vida son los enemigos, los enemigos sirven para que los derrotes y así, avances a un nuevo nivel de bendición.
La preparación te revela tiempos y costos, también te revela la manera más efectiva de llegar al éxito, toda la Biblia nos da ejemplos de gente forjada en diferentes luchas, para convertirse luego en victoriosos TODOS pasaron por un tiempo de preparación.


SEGUNDA ETAPA: Retraimiento y Presión. En el retraimiento en vez de acercarte al arco, te alejas, en vez de ir veloz, debes ir despacio, en el momento que vas a ser lanzado, te aleja un poco pero luego te lanzará velozmente al objetivo, porque ningún problema, ninguna circunstancia, va a abortar el propósito en tu vida, no puedes tener bendición si no tienes presión, entre más anheles, más presión tendrás.





TERCERA ETAPA: Lanzamiento. Cuando Dios te lanza, la gente que no creyó en ti, te verá pasar con una fuerza impresionante, lograrás cosas que nadie antes había logrado nunca, te verán también que no lo podrán creer, sin embargo, es importante que sepas que hay cosas de las cuales debes guardarte y son: La indecisión, la ignorancia, desenfocarse del propósito y la tibieza espiritual.

- La indecisión es muy peligrosa, debes aprender a tomar decisiones radicales, no permitir que otros tomen decisiones por ti, la ignorancia, es peligrosa en el sentido de que te puede llevar a algo equivocado y no al propósito anhelado, desenfocarse del objetivo, es tan peligroso como las anteriores, porque te lleva a la distracción y no alcanzas tus metas. Y la tibieza espiritual, aún más peligrosa que todas las anteriores, porque definitivamente esto te puede llevar a la mediocridad.


Hay algo nuevo de Dios para tu vida, Dios no terminó contigo, sanidad nueva, unción nueva, prosperidad nueva, bendición nueva, cuando levanto mi nivel de expectativa estoy construyendo, estoy poniendo otro ladrillo a mi puente por donde vendrá mi bendición. Dios bendice a quienes tienen altos niveles de expectativa, gente que dice: Estoy pasando por pruebas pero espero algo de parte del Señor, Es verdad que estoy enfermo pero estoy esperando un milagro del Señor, Es verdad que mis recursos económicos son limitados pero estoy esperando prosperidad de Dios.
Largo camino te resta, levanta tus expectativas, si estás deprimido, si perdiste cosas, cosas más grandes Dios te dará, hay gente que no tiene expectativas y dice: Perdí muchas cosas en la vida (casa, coche, familia, tiempo) Moisés era alguien muy importante en Egipto criado bajo la sombra del faraón, allí el ve a un egipcio maltratar a un judío y toma acción, lo mata, lo esconde y alguien lo ve, entonces Dios lo saca de allí y lo manda al desierto. De pronto, de un minuto para el otro, Moisés pasó de tener todo a no tener nada, Dios lo mandó al desierto porque en Egipto iba a morir, Dios te va a sacar de gente, de relaciones abusivas, de situaciones para que no mueras en ese lugar, te llevará al desierto y en el medio de la nada escucharás su voz que te llamará: Hoy Dios te llama y te dice que hay algo nuevo, algo grande de mi parte, es verdad que perdiste cosas pero fue para ganar otras más grandes.





Dios te sacó de ese trabajo porque si seguías allí, te ibas a morir; si seguías con esa relación
abusiva te mataría; si seguías con esa mentalidad, esa mentalidad te iba a destruir. En medio de tu desierto Dios te llevará al monte donde te hablará y dirá: ¿Pensaste que habías perdido todo lo mejor? ¡No! lo mejor está por venir, lo que vas a ganar será más grande, Dios no me saca de algo, me saca para algo, porque hay algo grande, algo nuevo ¡Levanta tu expectativa!

Alguien vendrá a tu desierto a decirte: hay algo nuevo para tu vida; No importa quién te haya descalificado, yo te apruebo para un sueño grande, no importa lo que hablaron de tu vida, Yo te envío con un sueño grande de mi parte.

Dios te lleva al desierto, te esconde porque cuando tienes triunfo donde nadie te ve, victoria donde nadie te reconoce, entonces tendrás victoria pública, David mató al león cuando nadie lo veía, al
oso cuando nadie lo felicitaba, y entonces el oso y el león lo prepararon para vencer a Goliat, porque cuando eres fiel donde nadie te ve y te preparas cuando nadie te reconoce, en un momento Dios te llevará a vencer a tu Goliat y todos sabrán de tu victoria. Lo que no resuelva en lo secreto tendré que resolverlo en público, por eso si nadie te reconoce y Dios te tiene escondido, disfruta ese momento porque te está preparando para que salgas a lo público y seas bendecido y en victoria, tienes un alto nivel de expectativa, no hay excusas, hay algo nuevo de parte de Dios,
no importa lo que hizo Egipto, ni el error que cometiste, que estés en el desierto más profundo, Dios vendrá y te dará un sueño que faraón y Egipto sabrán que Dios te ha llamado.