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sábado, 17 de diciembre de 2016

VERDADES SOBRE DIOS QUE TE CONVIENEN


Hoy cuando tantas mentiras rondan por ahí y por allá, vale la pena tener bases solidas, en tiempos como estos donde cada persona dice tener su propia verdad, es imprescindible tener verdades absolutas, en un mundo tan lleno de personas tan inteligentes, nos convienen los sabios consejos de la biblia.

ÉL NUNCA ESTÁ OCUPADO PARA MI

o El SEÑOR está cerca de quienes lo invocan, Salmos 145:18

Dios siempre tiene tiempo para mí. Él nunca dice, "¿Te puedes esperar? ¿Te puedes esperar un minuto? Quédate en la línea. Tengo otra llamada. Ahora no. Tal vez más tarde." No importa cuál sea la razón por la que usted viene a Dios y no importa cuándo viene a hablarle de un problema, Dios nunca dice, "Espérate un momento. ¿Te esperas un momentito?" Dios siempre tiene tiempo para usted y por lo tanto usted puede venir a Él en cualquier momento del día, con cualquier clase de petición.




Él AMA SATISFACER MIS NECESIDADES

Dios nunca se cansa de esto. Él se deleita literalmente se deleita -- en satisfacer sus necesidades. ¿Por qué? Porque Él es un Padre cariñoso, consistente y cercano. Él no es un poder impersonal. Él se deleita en satisfacer sus necesidades.
Yo soy un padre con defectos. Tengo un montón de debilidades en mi vida. Y aún cuando soy un padre pecador, me deleita darle cosas a mis hijos. Y me deleito en satisfacer sus necesidades. Si yo, siendo un padre imperfecto me deleito en darle cosas a mis hijos, ¿cuánto más el Padre celestial que sabe todo acerca de usted, y que espera ansiosamente satisfacer sus necesidades, ayudarle y proveer para usted? Sólo los padres cariñosos cuidan de sus hijos.
o Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan! Mateo 7:11

EL SE COMPADECE DE MIS HERIDAS

Algunos de ustedes tuvieron un padre que cuando usted se golpeaba, su papá insensitivamente le decía, "No llores. Lo que te pasó no es nada. Eso no duele. Aguante. Ignorá el dolor." No ofrecían simpatía. No eran compasivos. Eran desconsiderados de cómo se sentía y de sus temores y de las cosas por las que estaba pasando. Y como resultado, probablemente tiende a pensar que Dios es así. Él no es así. Dios simpatiza conmigo, se identifica con mis heridas.

o El SEÑOR está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Salmos 34:18






DIOS ES UN PADRE PODEROSO

Él puede manejar cualquier problema que usted le dé. No hay nada que está más allá de su habilidad. Esto es bueno, porque si le importo a Dios y si Dios conoce mi situación pero no tiene poder para hacer algo, ¿para qué molestarnos? No sería de mucha ayuda que Dios le dijera,
"¡Siento tu dolor! No puedo hacer nada pero siento tu dolor." Esto no le sería de mucha ayuda. Pero Dios es un Padre poderoso.

o … para Dios no hay nada imposible. Lucas 1:37

o (Dios)… puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir!. Efesios 3:20

¿Es Dios el Padre de todo el mundo? ¿Es todo el mundo un hijo de Dios?

La respuesta es sí y no. Sí, cada uno fue creado por Dios pero no todos están conectados con Dios. Para ser padre se necesita más que sólo producir un hijo. Hay millones de niños en este mundo que nunca han conocido a su padre. ¡Millones! Se requiere más que el nacimiento de un niño para ser padre. Se requiere más que crear. Se requiere una conexión. Sí, todos en el mundo fueron creados por Dios; pero no, no todos en el mundo están conectados con su Padre, con su Padre celestial que los hizo. Dios quiere que estén conectados con su familia.

¿Cómo me conecto con Dios como mi Padre? Por eso es que Dios envió a su Hijo Jesucristo a la tierra, para hacer la conexión.
o Yo soy el camino, la verdad y la vida – - le contestó Jesús – -. Nadie llega al Padre sino por mí. Si ustedes realmente me conocieran, conocerían también a mi Padre. Juan 14:6-7
o … ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús, Gálatas 3:26

¿CÓMO SE HACE UN HIJO DE DIOS?

Sólo hay una manera. Por medio de la fe en su Hijo Jesucristo. No hay un sólo versículo en la Biblia que dice que usted se puede conectar con Dios por medio de la religión.
Ningún versículo dice eso. Porque Dios no anda metido en religión. Él no quiere una religión.
Él quiere una relación. Él quiere que usted lo conozca como su Padre y que conozca al Padre por medio del Hijo. Por medio de la fe en Jesucristo.


Oremos: Señor Dios, Quiero que seas mi Padre y quiero ser tu hijo/a. Quiero estar conectado contigo y no sólo ser un ser creado. Por eso te pido que me aceptes en tu familia. Por medio de la fe, pongo mi confianza en ti y en tu Hijo Jesucristo.
Gracias por enviar a Jesús para enseñarme acerca de ti. Gracias por ser un Padre cariñoso, consistente y cercano. Quiero relajarme y quiero empezar hoy a confiar en ti. Te pido que me des la paz interior que viene de conocerte. Te lo pido en tu nombre. Amén."



jueves, 20 de octubre de 2016

¿CÓMO SE CONSTRUYE UNA VIDA DE AMOR?


¿Cómo se hace? ¿Cómo se construye una vida de amor verdaderamente profunda? Otra vez, tomará varios blog para contestar esta pregunta. Es realmente profunda. Pero le puedo dar algunas cosas para que pueda tener un buen arranque y sepa cómo empezar. Hay cinco cosas que puede hacer esta semana que le ayudarán a ponerse en el camino a hacerse más amoroso, a volverse una persona verdaderamente experta en el amor. Porque esto es lo que más importa en la vida.

1. APRENDA CÓMO EL AMOR ACTÚA Y RESPONDE.





El cambio personal siempre comienza con un cambio de perspectiva. Esto implica obtener la perspectiva de Dios acerca del amor auténtico. Porque, como dije, el mundo no sabe nada acerca del amor verdadero y profundo. Obtenga la perspectiva de Dios acerca del amor porque Dios es amor.

2. COMIENCE CADA DÍA RECORDANDO SER AMOROSO.


Los primeros 10 minutos del día establecen qué clase de estado mental y emocional tendrá el resto del día. Si usted se levanta en la mañana y dice, "Dios, solo quiero recordarme que la cosa más importante es el amor. Amarte y amar a otra gente. Lo que más importa que los logros son las relaciones". Si hace esto al comienzo del día antes de que se ponga ocupado y se detiene y dice, "Ayúdame a recordar esto porque es tan fácil olvidarlo. Que si no logro nada en este día, que si tan solo te amo un poquito más, y amo un poquito más a la gente que pones a mi alrededor, que este día ha sido un buen día pase lo que pase.

3. MEMORÍCESE LO QUE DIOS DICE ACERCA DEL AMOR.


La Biblia está llena de consejos, de inspiración, de verdades y de principios de cómo ser un amante experto, de cómo ser un amante excelente. El problema es que no tiene nada de este libro en su cabeza. Cuando está en una situación en la que es tentado a ser rudo, a ser celoso o envidioso o a ponerse enojado o impaciente o criticón o cualquiera de esos actos in-deseables a los que todos somos tentados a cometer a diario- cuando estas situaciones ocurren y no tiene ningún versículo en la cabeza, Dios no le puede recordar cómo actuar; su Biblia está generalmente en casa en un estante y no le sirve de nada en estas situaciones. Pero si se memoriza unos cuantos versículos de lo que Dios dice acerca del amor, si se los mete en la cabeza, entonces cuando esté en una situación donde los necesite, Dios se los puede traer a su memoria- " Recuerdas que dije…".

Necesita memorizarse la Palabra de Dios. La Biblia dice, "Tu palabra he escondido en mi corazón para que no peque contra ti". Necesitamos reprogramar nuestras mentes, necesitamos habituar nuestra mente a que deje los pensamientos egoístas y a que comience pensar en la generosidad para que seamos tan amorosos como Dios quiere que seamos.

4. PRACTIQUE ACTUAR EN MANERAS AMOROSAS Y DESINTERESADAS.


El amor es como un músculo. Mientras más lo usa, más se desarrolla. La práctica lo perfecciona a uno. ¿Cuántos de ustedes eran conductores expertos la primera vez que se pusieron detrás de un volante? Ninguno de ustedes. De hecho la primera vez que se puso a manejar un auto, se sentía bastante inseguro. No sabía cuánto meter el acelerador. No sabía cómo frenar. Probablemente no sabía ni como ajustar el asiento, como ajustar los espejos. Cuando tenía que doblar pensaba "¿Cómo hago esto? ¿Cómo muevo las manos?" Se sentía incómodo y anormal. Entonces empezó a practicar el manejo. La práctica lo hacía mejor conductor. Ahora es segunda naturaleza. Ni siquiera lo piensa. Ahora maneja y habla en el celular o contesta su correo electrónico o se pone maquillaje o una docena de cosas. Es segunda naturaleza. Ya ni piensa más en cómo hacerlo.

Cuando se quiere ser un amante experto, alguien verdaderamente amoroso, tiene que hacer ciertas cosas intencionalmente que parecerán raras al principio. Serán incómodas. No se sienten natural. Mas si práctica, mientras más practique, más se harán segunda naturaleza y se convertirá en una persona genuinamente amorosa. Y por si no lo sabía, no existe gente que sea naturalmente amorosa. Ser amoroso es algo que solo se aprende a través de la práctica.

5. OBTENGA EL APOYO DE OTRA GENTE AMOROSA.


Esto es muy importante. Nunca será una persona amorosa, nunca aprenderá a amar, sentado solitario en su habitación viendo sus redes sociales. Tiene que juntarse con otra gente si va a hacerse una persona experta en el amor.
Por eso es que necesita a Jesucristo en su vida. Por eso es que lo necesita dentro de usted y el primer paso a tomar es decir, "Jesucristo, pon tu amor en mí. Entra en mí. Te abro mi corazón." En las semanas que vienen enseñaré acerca de cómo dejar que Dios ame a otros a través de usted envés de usted hacerlo en su propio poder. ¿Cómo le permite a Dios que ponga su amor en usted?

"En esta vida tenemos tres cualidades que duran: la fe, la esperanza, y el amor. ¡Pero la mayor de éstas es el amor!". ¿Por qué el amor es el mayor? Porque va a durar para siempre. Cuando esté en el cielo, no va a necesitar fe porque estará en la presencia de Dios. No necesitará fe en el cielo. Cuando esté en el cielo, no necesitará esperanza. No necesitará esperanza porque todas sus necesidades estarán satisfechas. No necesitará ni fe ni esperanza. Pero cuando esté en el cielo, el cielo está lleno de amor porque Dios es amor. La Biblia no dice que Dios es fe. La Biblia no dice que Dios es esperanza. La Biblia dice que Dios es amor. Y el amor continuará por el resto de la eternidad. Nada es más importante que lo que hablaremos en las próximos blogs. Espero que participe.




miércoles, 12 de octubre de 2016

¡¡¡ATENCIÓN, SIETE INDICACIONES DE UNA MALDICIÓN!!!


Dios es la única y suprema fuente de toda bendición, aun cuando éstas lleguen a nosotros por medio de diferentes canales. También algunas maldiciones proceden de Dios, pero él no es el único origen. En blogs siguientes me referiré a otros orígenes de maldiciones.
Las maldiciones procedentes de Dios son uno de sus principales medios para traer juicio sobre los rebeldes, los incrédulos y los impíos. Por un lado, la misericordia de Dios ofrece su justicia, que él imparte a quienes reciben por fe el sacrificio vicario de Jesús. Y, al mismo tiempo, este sacrifico es también la revelación fundamental de la ira de Dios, derramada sobre Jesús cuando él se identifica con el pecado del hombre. Los cristianos que dudan la realidad del juicio de Dios sobre el pecado, deberían meditar de nuevo sobre el significado de la crucifixión.

Ni siquiera Jesús pudo hacer que Dios aceptara el pecado, sino que tuvo que soportar el pleno golpe de su ira.
Además, en Romanos 11:22, Pablo vuelve a comparar estos dos aspectos en los tratos de Dios: Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.




En Proverbios 26:2 Salomón ponen en claro que siempre hay una razón para cada maldición:
Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa.
Este principio tiene una doble aplicación. Por un lado, una maldición no puede entrar en efecto a menos que exista una causa para ella. Por otro lado, lo opuesto también es verdad. Donde quiera que esté una maldición de por medio, hay una causa para ello.

En Deuteronomio 28: 15, Moisés establece la causa primordial de todas las maldiciones:
La causa de las maldiciones es exactamente opuesta a la de las bendiciones. Las bendiciones vienen de escuchar la voz de Dios y hacer lo que él dice. Las maldiciones vienen por "no" oír la voz de Dios y "no" hacer lo que él dice. Esta negativa de oír y obedecer la voz de Dios puede resumirse en una palabra: "rebelión" no contra un hombre, sino contra Dios.

SIETE INDICACIONES DE UNA MALDICIÓN


La presencia de uno solo o dos de estos problemas no sería necesariamente suficiente, de por sí, para establecer de manera concluyente la presencia de una maldición. Pero cuando varios de estos problemas se presentan, o cuando cualquiera de ellos tiende a repetirse, la probabilidad que sea una maldición aumenta proporcionalmente. En último recurso, sin embargo, es el Espíritu Santo quien puede proporcionar un "diagnóstico" acertado.

1. COLAPSO MENTAL O EMOCIONAL O AMBOS


Las frases correspondientes en Deuteronomio 28 son: locura, herido con locura (28, 34); turbación de espíritu¡ o turbación de corazón (20, 28); corazón temeroso o tristeza de alma (65); desfallecimiento de ojos o desesperación de alma (65).
Los objetivos afectados se describen como el corazón, el alma o la mente. Tales personas no tienen ya pleno control de sus pensamientos, emociones y reacciones. Quizás los "persiga" un espectro interior que continuamente los acosa: "Estás perdiendo el control... No hay esperanza para ti... Tu madre terminó sus días en un manicomio, ¡y sigues tú!"

Las dos palabras claves son "confusión" y "depresión". Estas, casi siempre tienen sus raíces en alguna forma de participación en el ocultismo. Con frecuencia hay actividad demoníaca. En la mayoría de los casos, sin embargo, es necesario lidiar con la participación en lo oculto y revocar la consiguiente maldición antes de poder echar fuera los demonios.

2. ENFERMEDAD REPETIDA O CRÓNICA (ESPECIALMENTE HEREDITARIA)


Las frases correspondientes en Deuteronomio 28 son numerosas: mortandad o que la peste se te pegue (21); tisis o tuberculosis (22); fiebre (22); inflamación (22); úlceras y pústulas incurables (27, 35); tumores (27); sarna o incurable comezón (27); ceguera (28); plagas grandes y permanentes o enfermedades perniciosas y duraderas (59); enfermedades malignas y duraderas (59); toda enfermedad y toda plaga (61).
Esta lista no indica necesariamente que toda forma de enfermedad o dolencia sea el resultado directo de una maldición.
Ocurren, sin embargo, ciertas palabras claves: "plaga, incurable, grande, maligna, permanente, duradera," que sirven como señal de alerta. Ellas crean lo que pudiera llamarse "la atmósfera de una maldición". Sugieren malignidad y fuerzas malévolas obrando.

Otro término muy significativo usado con referencia a ciertos tipos de enfermedad es hereditario. Describe una condición que pasa de una generación a otra. Esta es una de las señales más comunes y más típicas para diagnosticar que hay una maldición actuando.

3. ESTERILIDAD, TENDENCIA DE ABORTAR O PROBLEMAS FEMENINOS RELACIONADOS


La frase clave aquí está en Deuteronomio 28: Maldito el fruto de tu vientre o de tu matriz (18). Esta maldición puede afectar a cualquiera de los diferentes órganos o funciones implicados en la procreación. Estos pueden incluír: incapacidad para concebir; tendencia de abortar; menstruación irregular; falta de ésta; debilitantes dolores menstruales; frigidez; quistes, tumores u otras excrecencias o defectos estructurales que afectan cualquiera de los distintos órganos relacionados con el proceso reproductivo. Muy a menudo esta clase de maldición afecta a familias completas, con el resultado de que todas, o casi todas las mujeres en una familia pueden padecer de problemas de esta clase.
Algunas veces es suficiente sólo revocar una maldición, sin ninguna oración específica de sanidad.

4. DESINTEGRACIÓN DEL MATRIMONIO Y DISTANCIAMIENTO FAMILIAR





En Deuteronomio 28:41 se describe un efecto de la maldición en este orden: Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. Incontables padres de la presente generación han sufrido esta maldición: Han visto a sus hijos e hijas presos de una subcultura rebelde dedicada a las drogas, el sexo ilícito, la música satánica y toda forma de ocultismo.
En Malaquías 4:5-6 el profeta pinta un grave cuadro de las condiciones en el mundo justamente antes que termine esta era:
He aquí, yo os envío al profeta Elias, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.
Malaquías describe una fuerza diabólica alejando a los padres de los hijos y produciendo una ruptura en las relaciones familiares. A menos que Dios intervenga, advierte, esta maldición que está destruyendo la vida familiar, se extenderá en toda la tierra, trayendo consigo el desastre.
Malaquías puso su dedo en los problemas sociales más apremiantes de nuestra cultura contemporánea. Necesitarnos mirarlos como el fruto de una maldición, responsable de los sufrimientos de tantos hogares destrozados, matrimonios
Deshechos y familias desintegradas.
No obstante, para quienes acepten el consejo de Dios, la situación no es desesperada. Hay un remedio. Primero, debernos enfrentarnos a la realidad que hay una maldición operando.
Después, debemos dar los pasos indicados en la Escritura para revocar la maldición y liberar a los cautivos. He visto familias transformadas y restauradas por estos medios.

5. CONTINUA INSUFICIENCIA ECONÓMICA


Dos frases relacionadas en Deuteronomio 28 son: Maldita tu canasta y tu artesa de amasar (17); Y No serás prosperado en tus caminos o fracasarás en todo lo que emprendas (29).
Sin embargo, todo el poder de esta maldición aparece presentado más gráficamente en los versículos 47-48:
Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas la cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviará Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas

Tomados en conjunto, los versículos 47 y 48 apuntan a una simple conclusión: la prosperidad es una bendición, y la pobreza, una maldición. .
A través de los siglos, sin embargo, se ha extendido la tradición dentro de la Iglesia cristiana que la pobreza es una bendición. Ciertamente Dios tiene gran compasión por los pobres, y los cristianos deben tener la misma actitud y estar dispuestos a hacer grandes sacrificios personales en favor de ellos. Pero la Escritura jamás sugiere que Dios "inflige" la pobreza como una bendición sobre su pueblo creyente. .
Al respecto, la revelación del Nuevo Testamento armoniza con la del Antiguo. En 2 Corintios 9:8 Pablo resume la abundancia de la provisión de Dios para los cristianos: y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.

No sería bíblico, sin embargo, interpretar la pobreza y la abundancia como normas materialistas de la civilización occidental contemporánea. En Juan 6:38 Jesús revela la motivación de su vida sobre la tierra: Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. La motivación del discípulo tiene que ser la misma de su maestro: "hacer la voluntad de Dios".
Es desde esta perspectiva que se definen la "pobreza" y la "abundancia". La pobreza es tener menos de todo lo necesario para hacer la voluntad de Dios en su vida. Mientras mayor sea la brecha entre lo que uno necesita y lo que tiene, tanto mayor es el grado de pobreza. La abundancia, por otro lado, es tener todo lo necesario para hacer la voluntad de Dios... y algo más para dar a los demás. Dios no nos proporciona abundancia para que la despilfarremos en satisfacer nuestros deseos carnales, sino "para toda buena obra", o sea, para compartir con otros las bendiciones de la gracia que han enriquecido nuestra vida.

6. "PROPENSIDAD A LOS ACCIDENTES"


Esta frase describe a la persona que es antinaturalmente propenso a sufrir accidentes personales. Deuteronomio 28 no hace mención específica a esto, aunque se sugiere en la frase "y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad" (29).

Un efecto característico de esta maldición se puede ver en lo que se llaman accidentes "extraños". Algunas personas conducen bien, y sin embargo, tienen muchos accidentes automovilísticos. En la mayoría de los casos, quizás, sea culpa del "otro conductor".
No obstante, los accidentes siguen ocurriendo. Un comentario típico que identifica a esta clase de persona sería:
"¿Por qué me sucede siempre a mí?"

7. UNA HISTORIA DE SUICIDIOS Y MUERTES PREMATURAS O ANTINATURALES


Las referencias en Deuteronomio 28 a la muerte prematura o antinatural son demasiado numerosas para relacionarlas.
Una maldición que toma esta forma afecta no sólo a un individuo sino a un mayor grupo social, como una familia o una tribu. También es normal que continúe de una generación a otra. Muchas culturas diferentes han reconocido una fuerza actuando en la historia humana que persigue inexorablemente a los miembros de una familia o clan hasta que al fin los destruye.
Con frecuencia la gente que es afectada por este tipo de maldición experimenta un fuerte presentimiento. Siente que en su camino hay algo tenebroso y maligno, pero no sabe cómo evitarlo. Un comentario típico pudiera ser: "Bueno, le sucedió a mi padre y supongo que sigo yo en la lista".
Un síntoma común de una maldición de esta clase es que la gente fije la fecha de su propia muerte. Puede ser que diga:"Sé que no viviré para cumplir los cuarenta y cinco".

La lista anterior de siete síntomas de una maldición de ninguna manera es exhaustiva. Pudiera añadirse otros ejemplos.
Sin embargo, probablemente usted ha leído ya lo suficiente como para hacer un análisis de su situación.
Hay varias reacciones posibles. Pudiera, por ejemplo, no abrigar más dudas acerca de la naturaleza de su problema.
Usted ha identificado con claridad uno o más síntomas de una maldición que se aplican a su vida o a la de su familia.

Este tema está en desarrollo, y continuara en las siguientes publicaciones de este blog



martes, 11 de octubre de 2016

¿COMO OPERAN LAS BENDICIONES Y LAS MALDICIONES?


LUCHANDO CONTRA SOMBRAS

Para el observador superficial, la vida humana presenta una confusa mezcla de luz y sombra, distribuida de modo que no tiene un patrón reconocible, y gobernada por leyes indescifrables. A través de esta escena dos hombres pueden empezar a andar uno al lado del otro. Con similares antecedentes y capacidades, encaminados en la misma dirección.
No obstante, uno avanza casi siempre en la luz del éxito y el logro. Mientras que el otro, muy cerca de él, escasamente ve la luz. Continuamente lo cubren las sombras del fracaso y la frustración.




Ninguno de estos hombres comprende las fuerzas que obran en su vida. Las fuentes de luz y sombra están ocultas para ambos. Probablemente ni siquiera hayan considerado la posibilidad de que tanto la luz como la sombra podrían tener su origen en generaciones anteriores.

La Biblia habla muy claro acerca de estas fuerzas. En realidad, tiene mucho que decir de ellas. Las llama, respectivamente bendiciones y maldiciones.


Observemos de cerca, por un momento, al hombre bajo las sombras. Todo lo hace a su entender correctamente: cambia de empleo o de lugar de residencia; adquiere capacidades profesionales adicionales estudia toda la más reciente literatura sobre el pensamiento positivo. Quizás incluso toma un curso de cómo liberar algún "potencial" misterioso dentro de sí mismo. Sin embargo, el éxito lo esquiva. Sus hijos son rebeldes, su matrimonio es una rutina de tensiones, accidentes y enfermedades.
Sus más preciados objetivos se le escurren como agua por entre los dedos. Lo "persigue" una sensación de fracaso inevitable, que quizás sea capaz de posponer, pero no vencer.

Toda su vida tiene la sensación de forcejear contra algo que no puede identificar; algo amorfo y esquivo. Hay momentos en que siente que está luchando contra una sombra. "¿De qué sirve?", "¡Nada me sale bien! Mi padre tenía el mismo problema. ¡Él también fue un fracasado!"


Quien esté bajo las sombras podría muy bien ser una mujer, por supuesto. Se casó joven y empezó con toda clase de planes para un matrimonio dichoso y un hogar feliz. Sin embargo, se encuentra en un sube y baja invisible: un día "arriba" y al otro "abajo". Físicamente va de un problema a otro, siempre al borde de la salud, sin llegar a alcanzarla nunca. Sus hijos se hacen adictos a las drogas y entonces su esposo la abandona. Un día despierta con la espantosa realización de que se ha convertido en una alcohólica... Como el hombre bajo las sombras, esta mujer también hizo las cosas todo lo mejor que pudo. Estudió libros sobre nutrición y psicología infantil. No obstante, miraba a otras mujeres, con motivos o calificaciones menores, conseguir objetivos que ella misma jamás lograría.
Con un estremecimiento empieza a preguntarse si la causa de sus problemas pudiera ser la misma: una maldición que se remonta a generaciones pasadas.

Una maldición se puede comparar con un largo y maligno brazo que se extiende desde el pasado. Se recarga sobre usted con una tenebrosa y opresiva fuerza que inhibe la total expresión de su personalidad. Nunca se siente completamente libre de ser usted mismo. Siente que dentro de usted hay potencialidades que jamás llega a desarrollar por completo. Siempre espera de usted más de lo que logra conseguir.





Hay una palabra que resume los efectos de una maldición: frustración. Usted alcanza un cierto nivel de logros en su vida y todo parece listo para un brillante futuro. Se ve que tiene todas las aptitudes; y sin embargo, ¡algo sale mal! Así que empieza de nuevo, y alcanza el mismo nivel que antes, pero una vez más algo sale mal. Después que sucede muchas veces, se da cuenta de que es un patrón en su vida. No obstante, no alcanza a ver ninguna razón evidente para eso.

Los detalles particulares pueden cambiar, pero el patrón está ahí. A menudo esas personas dicen algo como: "Lo mismo pasaba siempre con mi padre. Siento como si estuviera reviviendo su frustración" o "Me parece estar oyendo a mi abuelo decir lo mismo una y otra vez: 'Nada me sale bien'."

Este patrón pudiera repetirse en varias dimensiones en la vida de las personas: negocios, carrera, salud o finanzas. Casi siempre tiene algún efecto negativo sobre las relaciones personales: sobre todo en el matrimonio y la familia. Con frecuencia también afecta no sólo a un individuo aislado, sino a un grupo social más amplio. Muchas veces éste pudiera ser una familia, pero se puede extender a un círculo más amplio, como una comunidad o una nación.
Sin embargo, no estaría bien sugerir que una maldición cause siempre el fracaso de una persona. Es posible que un individuo alcance lo que parece ser un éxito real y sin embargo verse plagado de frustraciones, sin disfrutar de los frutos del éxito.

Algunas veces las maldiciones pueden no tener su origen en generaciones anteriores. Pueden ser el resultado de obras o sucesos a lo largo de nuestra propia vida. Pudiera ser que una maldición de generaciones previas se haya agravado con sus mismas acciones. Sin embargo, cualquiera que sea el origen de su problema, una cosa es cierta: usted está luchando con algo que no puede identificar ni comprender.

¿Querrá decir esto que no hay esperanza para mí? ¿Tendré que seguir así por el resto de mi vida?" ¡No! ¡Hay esperanza para usted! No se desaliente. Conforme siga leyendo, descubrirá que Dios ha proporcionado un remedio, y recibirá instrucciones simples y prácticas de cómo aplicar el remedio en su propia vida.

Tres preguntas:
Primera, ¿cómo podemos reconocer que hay una maldición obrando en nuestra vida?
Segunda, ¿qué tenemos que hacer para anular una maldición y librarnos de sus consecuencias?
Tercera, ¿cómo podemos entrar en la bendición de Dios?

COMO OPERAN LAS BENDICIONES Y LAS MALDICIONES


Las fuerzas que determinan la historia se sitúan dentro de dos categorías: las visibles y las invisibles. Es la interacción de estos dos planos lo que determina el curso de la historia. Mientras circunscribamos nuestra atención a las cosas visibles y materiales, enfrentaremos de tiempo en tiempo sucesos y situaciones que no podremos ni explicar ni controlar.
2 Corintios 4: 17-18 Pablo esboza estos planos: Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Las cosas que pertenecen al plano visible son transitorias y temporales. Es sólo en el plano invisible que podemos encontrar la realidad verdadera y permanente. También es en este plano que podemos descubrir las fuerzas que en última instancia moldearán nuestro destino, incluso en el plano visible. Pablo dice claramente que el éxito en la vida depende de la capacidad de captar y relacionarse con eso que es invisible y espiritual.
Tanto las bendiciones como las maldiciones pertenecen al invisible plano espiritual. Son vehículos del sobrenatural poder espiritual. Las bendiciones producen resultados buenos y beneficiosos; las maldiciones producen resultados malos y dañinos. Ambas son temas de envergadura en las Escrituras. Las dos palabras se mencionan en la Biblia más de 640 veces.


Dos importantes características les son comunes. Primera, sus efectos rara vez se limitan al individuo. Pueden extenderse a familias, tribus, comunidades o naciones enteras. Segunda, una vez que se les da rienda suelta, tienden a continuar de generación en generación hasta que algo suceda que cancele sus efectos. Una cantidad de bendiciones y de maldiciones mencionadas en la Biblia con relación a los patriarcas han continuado obrando durante casi cuatro mil años y todavía siguen actuando.

Esta segunda característica de las bendiciones y las maldiciones tiene importantes implicaciones prácticas. Pudiera ser que en nuestra vida haya fuerzas actuando que tienen su origen en generaciones anteriores. Consecuentemente, puede ser que nos estemos enfrentando con situaciones recurrentes o patrones de comportamiento que no pueden explicarse únicamente en términos de lo que ha sucedido en el transcurso de nuestra vida o experiencias personales. La causa básica puede remontarse mucho en el tiempo, incluso a miles de años.
El principal vehículo, tanto de las bendiciones como de las maldiciones, son las "palabras". Tales palabras pueden ser pronunciadas o escritas o meramente formadas interiormente.
La Escritura dice mucho acerca del poder de las palabras. El libro de Proverbios, en particular, contiene muchas advertencias de cómo las palabras pueden ser usadas tanto para bien como para mal.
Aquí hay algunos ejemplos:
El hipócrita con la boca daña a su prójimo; más los justos son librados con la sabiduría.
Proverbios 11:9
Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; más la lengua de los sabios es medicina.
Proverbios 12:18
La lengua apacible es árbol de vida; más la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
Proverbios 15:4
La muerte y la vida están en el poder de la lengua y el que la ama comerá de sus frutos.
Proverbios 18:21
El apóstol Santiago dice mucho también acerca del uso de las palabras. El señala que la lengua es un miembro pequeño del cuerpo, pero el más difícil de controlar: Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, [cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. Santiago 3:5-6, 9-10


Las palabras no son, sin embargo, el único canal a través del cual se pueda transmitir el poder espiritual de las bendiciones y las maldiciones. Hay varias maneras en que, a veces, los objetos físicos pueden convertirse en vehículos para esta clase de poder.
En Éxodo 30:22-33 el Señor mandó a Moisés que elaborara un aceite especial para ungir, que debía usarse sola y exclusivamente para ungir el tabernáculo y su mobiliario, y también a los sacerdotes que hubieran de ministrar en él. En
Levítico 8:1-2 leemos la manera de aplicar este aceite. En los versículos 10-12 el relato concluye: y tomó Moisés el aceite de la unción y ungió el tabernáculo y todas las cosas que estaban en él, y las santificó. Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar y todos sus utensilios, y la fuente y su base, para santificarlos. Y derramó aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo.
La palabra "santificar" en este pasaje significa "apartar para Dios, hacer santo". Por consiguiente el aceite se convirtió en un vehículo para impartir la bendición de la santidad tanto al tabernáculo y su mobiliario, como a los sacerdotes que ministraban en él.

En el Nuevo Testamento, los símbolos usados en la Cena del Señor se convierten también en vehículos de la bendición de Dios para quienes participan de ellos. En 1Corintios 10:16 Pablo dice: La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
Para quienes los comparten con fe bíblica, estos símbolos transmiten la bendición de Dios. Pablo habla específicamente de "la copa de bendición" -o sea, la copa que transmite las bendiciones del nuevo pacto a quienes beben de ella.

Debe destacarse, sin embargo, que en todas las ordenanzas que acabamos de describir no hay lugar para la "magia". Las bendiciones no son inherentes a los objetos físicos como tales. Son impartidas sólo a aquellos que perciben la voluntad de Dios tal como está revelada en las Escrituras, y quienes entonces por fe y obediencia personal reciben lo que se les ofrece por mediación de los objetos físicos. Sin fe y obediencia, no hay bendición. Por el contrario, en 1 Corintios 11:29, Pablo dice concerniente a los símbolos de la Cena del Señor: Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Esa es, por lo tanto, la alternativa.
La fe y la obediencia reciben la bendición de Dios a través de los símbolos; la incredulidad y la desobediencia provocan el juicio de Dios. En ambos casos por igual, es a través de los objetos físicos usados en la Cena del Señor que se transmite el poder espiritual, tanto si es de bendición como si es para juicio.


Por otra parte, si volvemos nuestra atención de las prácticas bíblicas a todas las diferentes formas de religiones falsas y del ocultismo, no hay virtualmente límite para las formas que los objetos físicos pueden convertirse en vehículos de maldiciones.
En Éxodo 20:4-5, en el segundo de los Diez Mandamientos, Dios prohíbe expresamente hacer cualquier clase de ídolos o imágenes con propósitos religiosos, y advierte que quienes quebranten este mandamiento traerán juicio no sólo sobre sí mismos sino sobre, por lo menos, tres generaciones de sus descendientes:
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás, porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.
Bajo esta prohibición cae una amplia gama de objetos. No importa si tienes o no la intención de honrarlos o adorarlos o venerarlos, estas cosas representa veneración idolátrica y Abren un canal que introduce en tu hogar el poder maligno. No se limitara a ser una barrera que te impida adelantar hacia la bendición de la prosperidad, sino que tampoco te dejaran ver que la bendición está allí. Únicamente después de quedar libre de su influencia puedes discernir por fe lo que Dios tiene preparado para ti.

La maldición no sólo te impide recibir la bendición que Dios te está ofreciendo, sino que tampoco te permite comprender que la bendición está ante ti, lista para cubrirte. Únicamente cuando el Espíritu Santo hace brillar la luz de la Escritura en Nuestra vida, empezamos a comprender la manera en que el diablo nos ha estado engañando y defraudando.

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viernes, 23 de septiembre de 2016

¿COMO VENCER LA DEPRESIÓN?

La depresión es uno de los problemas más grandes en el mundo actual. Se la ha denominado como la gripe común de las enfermedades emocionales. Todos se deprimen ocasionalmente, pero algunos se encuentran en estado de depresión casi todo el tiempo. Aun los grandes santos se deprimieron, Elías fue un caso particular. Luego de múltiples victorias y milagros impresionantes, acabo con más de 450 profetas del dios pagano Baal, y gano el favor del pueblo, Sin embargo, había una persona a la que no le agradaba Elías, Jezabel, la reina de Israel. Una mujer muy malvada que odiaba al profeta, esta mujer prometió buscar y matar a Elías al precio que fuera (hoy miraremos esta historia en 1 Reyes 19:2 y trataremos de encontrar salida a la depresión con el ejemplo de Elías). Aquí tenemos al Elías que había sido tan valiente y ahora, cuando una mujer lo amenaza, se asusta, sale huyendo al desierto y se deprime (v. 3-5). Se acerca a un árbol, se sienta junto a él y clama a Dios pidiendo la muerte. «Ya he aguantado suficiente, Señor. Toma mi vida. No soy de ninguna manera mejor que mis antepasados». ¿Deprimido como Elías? Elías era un candidato ideal para la depresión. Se encontraba físicamente cansado, emocionalmente exhausto y alguien había amenazado su vida.
¿Por qué nos metemos en semejantes enredos emocionales? Debido al razonamiento errado. El hecho es que nuestras emociones son resultado de nuestros pensamientos. Si piensa de una manera negativa, usted va a experimentar la depresión. Sus emociones son causadas por su forma de interpretar la vida. Si mira la vida desde una perspectiva negativa se va a desanimar. Si desea desechar emociones inadecuadas, tendrá que cambiar su manera de pensar. (Romanos 12:2). La única manera de que puede cambiar su mente y sus emociones es cambiando la manera de pensar. Para superar la depresión, tendrá que corregir sus actitudes incorrectas con respecto a la vida. Si mira las cosas desde la perspectiva correcta, no experimentará depresión. Concéntrese en los hechos, no en sus emociones

¿POR QUÉ SE DEPRIMIÓ ELÍAS?





Porque jugó cuatro juegos mentales que todos jugamos cuando nos deprimimos.
El primero se encuentra en el versículo 3: «Elías tuvo miedo y huyó». Se acercó a un enebro, se sentó junto a él y pidió la muerte. ¿Cuál fue su primer error? El mismo que cometemos cuando nos deprimimos: NOS CONCENTRAMOS EN NUESTRAS EMOCIONES Y NO EN LOS HECHOS. Eso siempre nos sucede cuando estamos deprimidos. Nos enfocamos en cómo nos sentimos en lugar de ver la realidad. Esto se llama razonamiento emotivo, y es destructivo. Es la idea que dice: «Me siento así, de manera que debe ser realidad». Los músicos, los atletas y algunos actores o actrices, para mencionar a varios, sienten que son un fracaso después de alguna presentación. De igual modo, ellos saben que deben aprender a ignorar las emociones porque ellas casi nunca se centran en la realidad. Las emociones nos engañan con frecuencia, de manera que si nos concentramos en ellas en lugar de la realidad, podríamos tener problemas. Por ejemplo, cuando cometemos algún error en un área de nuestra vida, tendemos a creernos un fracaso total. Eso es un concepto erróneo.
La Biblia no dice que nos pongamos en contacto con nuestras emociones sino con la verdad, porque es la verdad la que nos hace libres.

NO SE COMPARE CON OTROS


EL SEGUNDO ERROR QUE COMETIÓ ELÍAS «Ya he aguantado demasiado, Señor. Toma mi vida, porque no soy mejor que mis padres». El segundo error que causa la depresión es que empezamos a compararnos con otros. Cuando usted empieza a compararse con otros, se está buscando problemas. No se compare con nadie más, porque todos somos únicos. Si siempre está imitando a otros y actuando como ellos, se va a deprimir. Caemos en la trampa de compararnos con otros y decimos… Yo debería actuar mejor que él o ella. Yo debería lograrlo. Yo debería dejarlo», ¡como si los látigos verbales nos fueran a motivar!, la autocrítica tampoco funciona.
Otra trampa en que caemos es que cuando experimentamos depresión nos pegamos una etiqueta. En lugar de decir: «Cometí un error», decimos: «Soy un fracaso total». En vez de afirmar: «Ay, me tropecé», decimos: « ¡Qué bruto soy!». Cuando nos ponemos etiquetas, agravamos el problema y empeoramos las cosas.

NO TOME CULPA FALSA


EL TERCER ERROR QUE COMETIÓ ELÍAS fue culparse de todos los hechos negativos que no tuvieron que ver con él. (v. 10). Cuando se hace esto siempre se cae en la depresión. Asumir una responsabilidad que Dios nunca tuvo como intención para nosotros se convierte en una carga demasiado pesada. Si uno tiene el hábito de ayudar a los demás, tarde o temprano, se da cuenta de que no todos reaccionan de la manera que uno quisiera, sean hijos o amistades, el cónyuge o las personas con las que trabaja. Las personas reaccionan de diversas maneras. Uno no puede asumir responsabilidad por sus reacciones. Dios nos dio a cada uno libre albedrío. Cuando usted asume la responsabilidad de las decisiones de otros, toma una carga que le traerá depresión. Uno puede influenciar a otros, pero no controlarlos. La decisión final es de ellos. No se deprima por algo que está fuera de su control.

NO EXAGERE LO NEGATIVO


EL CUARTO ERROR QUE COMETIÓ ELÍAS FUE EXAGERAR LO NEGATIVO. Él dijo: «Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también! (v.10) El profeta se echó al dolor: «Todos están en contra de mí». El hecho es que no todos eran opuestos a él. Solo una persona estaba en su contra con violencia, y su amenaza realmente no era en serio. Si Elías lo hubiese meditado un poco, en vez de hacerle caso a sus emociones, se habría dado cuenta de que Jezabel no se hubiera atrevido a matarlo. Cierto es que la reina le envió un mensajero con la amenaza diciendo: «Mañana te voy a matar». Pero si Jezabel realmente hubiese querido matar a Elías, no habría enviado al mensajero para advertirle sino a un asesino! Jezabel era demasiado astuta para quitarle la vida a Elías. Ella reconocía su gran influencia. Si él moría, se habría convertido en un mártir. Ella le permitió que huyera al desierto porque no deseaba matarlo sino hacerlo lucir un cobarde ante los ojos de la nación. Cuando estamos deprimidos, exageramos lo negativo. Todo luce mal. Si estamos deprimidos, el mundo entero se echa a perder.

CUIDE SUS NECESIDADES FÍSICAS





¿Cuál fue el remedio de Dios para la depresión de Elías? Es un remedio que usted podrá usar para su propia depresión. PRIMERAMENTE, RESPONSABILÍCESE POR EL CUIDADO DE SUS NECESIDADES FÍSICAS. Leímos que Elías se acostó junto a un árbol y se durmió. (v. 5-8). El remedio inicial de Dios para la depresión de Elías fue descanso, alimento y relajación. En ocasiones, un buen reposo hace maravillas en la actitud de uno. Cuando uno se encuentra exhausto físicamente y mentalmente agotado, es vulnerable a la depresión. Fíjese cuan tierno fue el trato de Dios con Elías. Dios no lo reprendió diciendo: «¡Cobarde! ¿Qué haces aquí en el desierto?» Dios no lo despreció ni lo condenó; sencillamente lo restauró físicamente. Ese fue el punto de partida. Si uno se encuentra deprimido, el primer paso hacia la recuperación es ponerse en forma. Tome cuidado de su salud. Tal vez le sea necesario atender su dieta o dormir un poco más o iniciar un régimen de ejercicios. La salud física ejerce una influencia profunda sobre su ánimo.

ENTRÉGUELE A DIOS SUS FRUSTRACIONES


El segundo remedio para su depresión consiste en entregarle a Dios sus frustraciones. Elías entró a una cueva y paso allí la noche. (v. 9-10) Él simplemente exteriorizó sus sentimientos más profundos. Dios permitió que se desahogara. Dios, en esencia, dice: «Cuando estés frustrado, déjame oír tus emociones. Las conozco de antemano y no me voy a escandalizar por ellas». El Señor permitió que Elías exteriorizara sus emociones reprimidas y no lo criticó ni lo condenó. A veces es provechoso confiarle a un buen amigo cristiano sus sentimientos.
Fíjese en las seis emociones que experimentó Elías. Cuando uno combina el resentimiento, el temor, la culpabilidad, la ira, la soledad y la preocupación, ¡se está buscando la depresión! De modo que Dios dejó que soltara todas estas cosas. Él dijo: «¿Elías, qué es lo que te frustra? ¿Qué te molesta?» Cuando esté deprimido, eso es precisamente lo que debe hacer: Contarle todo a Dios.

ESTAR NUEVAMENTE CONSCIENTE DE DIOS


El tercer remedio para su depresión consiste en estar nuevamente consciente de la presencia de Dios en su vida. El Señor le dijo a Elías: «Sal y preséntate ante mí en la montaña porque estoy a punto de pasar por allí» (v. 11). Dios le recordó a Elías que él aún estaba a su lado.

UN NUEVO RUMBO PARA SU VIDA


El cuarto remedio para superar la depresión está en permitirle a Dios que le dé un nuevo rumbo a su vida. (v. 15). Dios le dio a Elías una misión nueva. Lo puso a trabajar de nuevo. La manera más rápida de superar la depresión consiste en dejar de sentarse en medio de la autocompasión. Deje de fijar sus ojos en sí mismo y empiece a mirar las necesidades de los demás. Deje que Dios le dé una nueva meta y un nuevo rumbo. Él no ha terminado con usted. ¿Le salió mal algún asunto? ¡¿Qué va a hacer?! Si se lo permite, Dios lo levantará y empezará de nuevo. Un error (o cien de ellos) no le hace inútil en la vida. Jesús lo quiere sacar de su depresión. Él le puede ayudar; él le puede cambiar; él puede sanarle de la depresión. Usted no tiene que pasar la vida a merced de sus emociones. Sus pensamientos rigen sus emociones, y usted puede controlar lo que piensa. Puede decidir cambiar sus pensamientos. Deje que Dios cambie esas concepciones erróneas y dañinas como aquella que dice: «Si alguien me critica, significa que no sirvo para nada». «Para sentirme realizado o realizada en la vida, necesito ser amado por todos». «No puedo admitir ninguna debilidad; tengo que ser perfecto o perfecta porque si no soy un fracaso». Estos son el tipo de conceptos equivocados que producen depresión. Jesús conocía la importancia de razonar correctamente cuando dijo: «Conocerán la verdad y la verdad los hará libres» 0uan 8:32). Mientras mejor conozca a Jesús, más libre será.

USTED PUEDE CAMBIAR


Usted puede cambiar. ¿Cómo se empieza? Estableciendo una relación con Cristo. Usted «nace de nuevo», como lo dice la Biblia. Esto no cura toda su depresión de manera instantánea, pero sin Cristo, no hay fuerza para cambiar. Él desea ser una parte vital de su vida, y si le cede el control, él le ayudará. Una vez que esté en su vida, pídale una nueva meta y un nuevo sentido a su existencia. Usted necesita algo más grande por lo cual vivir en lugar de sí mismo. Aquellos que viven para ellos mismos tienen asegurada la depresión. Usted necesita algo mayor que le quite la vista de sí mismo y es una relación vital con Cristo, el Hijo de Dios.



jueves, 22 de septiembre de 2016

COMO ME RECUPERO DEL FRACASO

Un fracaso puede convertirse en un escalón hacia el éxito, esta verdad es más frecuente de lo que nos imaginamos, porque preferimos retirarnos, solamente agachar la cabeza y ocultar las lágrimas, hablar bajo por el taco que sentimos en la garganta, la decepción se convierte en mala consejera, pero es ella la que ahora nos brinda su maloliente abrigo, veamos que le paso a Pedro, a pedro el apóstol, el pescador de galilea que en una noche no pesco nada, casi todos hemos oído hablar de aquella historia pedro está lavando las redes, la decepción lo está envolviendo, y de repente Jesús se le acerca le pide prestada su barca para desde allí predicar un largo sermón y al terminar Jesús le pide a pedro que vuelvan al lugar donde en la noche anterior no han pescado nada, ¿Qué sabia este carpintero de pesca?, el que sabía era pedro, pero Jesús insiste, en que pedro eche su red allí así que pedro exclama “ en tu palabra echaré la red” y en in instante todo cambia, las redes están a punto de romperse por la cantidad de peces que están atrapados en ellas, la historia la puedes leer en el evangelio de san Mateo 5:1-11, ¿qué podemos aprender de esta historia tan particular?

CUANDO NUESTRO MEJOR ESFUERZO NO BASTA





Jesús nunca hizo un milagro sin propósito, siempre lo hizo para ilustrar algún principio.
De vez en cuando aunque hemos puesto nuestro mejor esfuerzo en algo, las cosas no salen como lo planeamos, la vida suele ser dura en muchas ocasiones y viene entonces la tentación de abandonarlo todo, pasa en el matrimonio, en los negocios y en cada área de la vida.
Veamos una comparación entre las dos pescas, era el mismo lago, la misma barca, las mismas redes, los mismos pescadores, pero en la primera pesca, duraron toda una noche en vela y no pescaron nada, en la segunda, unos minutos y el resultado, la mejor pesca de sus vidas, ¿Qué marco la diferencia?
Quiero mencionar que en realidad hay tres diferencias entre una y otra pesca, estas diferencias marcan principios aplicables a la vida de nosotros que producen siempre resultados siempre y cuando se hagan como es debido, porque hemos de entender sin lugar a dudas que Dios esta exageradamente interesado en bendecirnos.

PRIMER PRINCIPIO: APROPIESE DE LA PRESENCIA DE DIOS EN SU VIDA


La presencia de Cristo hizo la diferencia, usted necesita traer a Jesús a su barca, es decir a su vida, este es el punto de partida, no hay ninguna otra cosa que pueda ejercer mayor influencia en su vida que la de vivir con o sin Cristo.
La barca para pedro significaba su sustento, su trabajo, su empresa, ¿tendrá acceso Jesús a su trabajo a lo que usted posee?, para muchos es muy cómodo separar su vida laboral de su relación con Dios, eso impide que Dios bendiga su negocio, su empleo. Dios bendecirá cualquier cosa que usted le dé, ya sea su vida, su familia, su empleo, su negocio etc., lea Mateo 6:33

SEGUNDO PRINCIPIO: COOPERE CON EL PLAN DE DIOS


La segunda vez que los discípulos fueron a pescar, fue bajo la dirección de Cristo, siguiendo sus instrucciones con obediencia, ya tenían la presencia de Dios en su vida ahora debían cooperar con esa presencia, igual funciona para usted o para mí.
La respuesta de pedro a la orientación de Jesús fue la correcta, no argumentó, no criticó, solamente sigue instrucciones, tampoco hizo caso de sus emociones, se imagina usted el cansancio que tendría, pero Jesús le pide ir a aguas profundas, porque así debe ser nuestro andar con Cristo, no en la seguridad humana y la dependencia de nuestras posibilidades,, por eso no le dijo que echara sus redes en la orilla, en lo superficial, sino en mar adentro, allá es donde Dios te quiere llevar en tu relación con él, no tengas miedo de los riesgos que tengas que correr si estas con él, porque su propósito para nosotros es maravilloso.

TERCER PRINCIPIO: ESPERE QUE DIOS ACTÚE


Para recuperarse del fracaso, usted debe anticipar las promesas de Dios en su vida. En el segundo intento de pesca, los discípulos estaban actuando basados en la promesa de Dios para ellos, basados en su palabra.
Cuando usted procura la presencia de Dios en su vida, abraza el plan de Dios en su mente y se apropia de las promesas de Dios en su corazón, no puede fallar, empiece a esperar resultados maravillosos.
Estos tres principios son sencillos y enteramente realizables por todos, pero usted dirá:

¿PUEDE DAR RESULTADO EN MI VIDA?






Usted podrá pensar que esto no es para usted, pero la realidad es que Dios quiere bendecirlo a usted. Si usted está vencido por las circunstancias, déjeme darle un buen remedio, búsquese en su Biblia alguna promesa de Dios y empiece a reclamarla para usted, comience a esperar la promesa de Dios y descubrirá que esa promesa le inyectará nuevas esperanzas en medio de una situación sin esperanza.
El éxito genuino, a menudo empieza al margen del fracaso.
En la historia que estamos tratando Dios bendijo a los discípulos tanto que ahora no podían con tantos peces, y así va a ser para usted cuando usted se apropie de la presencia de Dios en su vida, coopere con el plan de Dios y anticipe las promesas de Dios, entonces será bendecido con más de lo que puede lidiar.
El punto es este, Dios quiere bendecirlo tanto a usted, que usted tenga que compartir sus bendiciones con otros para evitar hundirse, el no solo quiere bendecirlo, sino que quiere bendecir a otros a través de usted.
Pero lo curioso es que cuando estos hombres de la historia, hicieron la mejor pesca de su vida, la dejaron en la playa, y decidieron que era mejor seguir a Jesús, no se quedarían con el milagro, sino que querían al hacedor de milagros

INTÉNTELO DE NUEVO CON JESÚS


Quizá usted se esté sintiendo como aquellos pescadores antes de llegar Cristo, “he trabajado tanto y no veo los resultados”. Esto puede estarse presentando en su matrimonio, su empleo, su economía otra dificultad personal, usted siente que no mejora así que dice ¿para qué seguir intentando? ¿Para qué más esfuerzo?
El que no haya solucionado su problema aun, no significa que no hay solución. A través del fracaso, con frecuencia aprendemos las lecciones que nos ayudan a tener éxito. El mensaje de Dios para usted es este “no te rindas”, hazlo de nuevo, pero esta vez hazlo con Jesús en la barca. El hará la diferencia.




jueves, 15 de septiembre de 2016

RECICLE SU DOLOR


¿POR QUÉ DIOS PERMITE MI DOLOR?

Habría muchas razones, pero solamente vamos a mencionar cuatro:






1. Él nos ha dado un libre albedrío. Una elección. En Génesis se dice que fuimos hechos a la imagen de Dios. ¿Cómo es usted igual a Dios? Dios nos dio una elección.
Usted puede elegir entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, la maldad y la vida. Dios dice que usted puede rechazarlo o aceptarlo. Es su elección. ¿Por qué? Dios no quería un montón de títeres. Él pudo haberlo hecho sin libre voluntad. Pudo haberlo hecho de forma que todos los días se postrara tres veces y orara, que siempre hiciera lo correcto y nunca lo incorrecto. Pero Dios quería personas que le amaran voluntariamente. Usted no puede decir que ama a alguien al menos que tenga la oportunidad de no amarlo. Así que Dios le ha dado una voluntad libre y una libre elección.

Esa voluntad libre no solamente es una bendición sino también una gran responsabilidad, porque algunas veces tomamos decisiones equivocadas y estas causan toda clase de consecuencias dolorosas en nuestras vidas. Por lo tanto, es bueno que sea libre y pueda elegir, pero es malo porque frecuentemente elige lo malo y eso causa dolor en su vida. Puede escoger usar drogas. Si se vuelve adicto, es su culpa. Puede elegir ser un promiscuo sexual, si contrae una enfermedad es su culpa. Dios dice: “Sí, no me gustaría que tuvieras este dolor, pero es parte del paquete que viene con la libre voluntad”.

Dios no solamente le da un libre albedrío, sino que se lo da a todos. Algunas veces alguien no hace lo correcto y usted es dañado como una víctima inocente. Hay personas que han sido dañadas profundamente por un padre, un ex cónyuge, un maestro, un amigo, un pariente. Dios pudo haber evitado que recibiera esa herida. Todo lo que hubiera tenido que hacer era quitarle el libre albedrío a esa persona para que no hiciera lo incorrecto. Pero si él hubiera hecho eso, para ser justo, tendría que haberle quitado
a usted también su libre albedrío. ¿Ve el dilema? El problema es que al tener una voluntad libre somos bendecidos, pero también tenemos una responsabilidad. Y Dios dice: “No voy a pasar por sobre tu voluntad”. Dios no envía a nadie al infierno; usted elige ir allí al rechazar todo lo que él ofrece. Él dice: “Te amo, quiero que seas parte de mi familia”. Pero si usted dice: “Olvídalo Dios”, levanta su nariz y abre la puerta y sale, no puede culpar a nadie más que a usted mismo. Tenemos libre albedrío.


2. Él usa el dolor para atraer nuestra atención. Dios emplea el dolor para atraer nuestra atención. El dolor es una luz de advertencia, una alarma, un timbre. Dice: “Es tiempo, algo está mal”. El problema no es su dolor. Su depresión, su ansiedad, su temor no son realmente su problema. Esos sentimientos son una luz de advertencia que dicen que hay algo más que es en verdad su problema. Son sencillamente un síntoma del mismo. El dolor no hace otra cosa que decir que algo está mal en su vida. El dolor es el megáfono de Dios. Dios nos susurra durante nuestro gozo pero nos grita en nuestro dolor. ¡Despierta! Algo está mal. Proverbios 20:30 dice: “Algunas veces tiene que suceder algo doloroso para cambiar nuestros caminos”. No cambiamos cuando vemos la luz pero sí cuando sentimos el calor.
Pablo dice en 2 Corintios 7:9: “Me alegro; no por la tristeza que les causó, sino porque esa tristeza los hizo volverse a Dios”.


3. Él usa el dolor para enseñarnos a depender de él. Mire el ejemplo de Pablo en 2 Corintios 1:8-10: “Estábamos tan agobiados bajo tanta presión, que hasta perdimos la esperanza de salir con vida ... Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios ... El nos libró y ... seguirá librándonos”. Usted no sabe que Dios es todo lo que necesita hasta que lo único que le queda es Dios. Cuando lo ha perdido todo y todo se desmorona, no sabe que Dios es todo lo que necesita hasta que se
da cuenta de que él es todo lo que tiene. Y si nunca ha tenido un problema, nunca sabrá que Dios puede resolver sus problemas. Dios permite que el dolor le enseñe a depender de él. El Salmo 119:71 dice: “Me hizo bien haber sido humillado, pues así aprendí tus leyes”. La verdad es que algunas cosas solamente las aprendemos por medio del dolor. Es el único camino por el que aprendemos.


4. Él permite que el dolor me dé un ministerio para otros. Dios permite el dolor en mi vida para darme un ministerio para otros. Me hace humilde, simpático, sensitivo a las necesidades de los demás. De esto trata el Paso 8. Rindo mi vida a Dios para ayudar a otros. (todos los 8 pasos los encuentra en este mismo blog en las ultimas entradas) La verdad es que el dolor prepara para el servicio. 2 Corintios 1:3-4 dice:
“Dios ... nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren”. En alguna etapa de nuestras vidas, todos necesitamos algún tipo de recuperación:
¿Quién mejor que alguien que ha luchado con el alcoholismo para ayudar a un alcohólico? ¿Quién puede ayudar mejor a alguien que está tratando con el dolor del abuso que alguien que fue abusado? ¿Quién mejor que alguien que ha perdido su trabajo y ha tenido que declararse en bancarrota para ayudar a alguien que también está pasando por esto?
Dios puede usar y reciclar el dolor en su vida para ayudar a otros, pero tiene que estar abierto a eso y ser honesto. Si guarda esa herida que tiene para usted mismo, estará desperdiciando la oportunidad que Dios le ofrece.

¿CÓMO USAR MI DOLOR PARA AYUDAR A OTROS?







Necesita hacer una lista de todas las experiencias que ha tenido en la vida hasta este día, hayan sido buenas o malas, las haya causado usted o no. Una vez hecha la lista, pregúntese: “¿Qué aprendí de esa experiencia? ¿En qué forma me ayudó Dios a pasar por ese tiempo difícil?” Pregúntele a Dios: “¿Cómo me ayudaste durante ese tiempo difícil?” Luego escriba esa historia. ¿Por qué? Porque los pensamientos se ordenan cuando pasan a través de los labios y los dedos. Escríbalo. Luego, pregúntese: “¿Quién se podría beneficiar más al escuchar mi testimonio?” La respuesta es: Las personas que están pasando en este momento por lo que usted ya pasó, las personas que están un poco atrás de usted en el proceso. Y usted le dice a Dios: “Estoy disponible”. Entonces esté listo. Porque si usted está listo a compartir las buenas nuevas de Dios acerca de cómo él ha trabajado en su vida, Dios lo va a usar. Hay personas por
todo este mundo que necesitan escuchar su historia, que están atravesando lo que usted ya experimentó.
Algunas veces Dios quiere que usted tome la iniciativa. Esto se llama intervención.

Gálatas 6:1-2 dice: “Si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo”. Esto no es una sugerencia, sino un mandato. Dios no dice, “Sería una buena idea restaurar otros”, sino dice: “Hazlo”. Si usted es un creyente, debe
compartir los problemas y dificultades con otras personas. Repito, es un mandato. Si no lo está haciendo, no está obedeciendo a Dios.
He aquí tres sugerencias para cuando vaya a compartir su historia. Recuerde, usted tiene una historia que contar y Dios no quiere desperdiciar la herida, los problemas que ha tenido:

1. Sea humilde. Todos estamos en el mismo bote. Todos somos compañeros de lucha. Cuando comparte su historia, cuando testifica, es básicamente un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde encontrar pan. sea humilde y diga: “Todos estamos juntos en esto; esto es lo que me pasó a mí”.

2. Sea auténtico. Sea honesto con respecto a sus heridas y fallas. Usted ayuda a otros siendo honesto con respecto a sus heridas. Eso les ayuda a ellos para ser francos. Otro aspecto asombroso es que cuando usted comparte su historia, esto le da esperanza a ellos y sanidad a usted.
Cada vez que comparte su historia con alguien, se hace un poco más fuerte. Es sanado un poco más. Comienza a crecer.

3. No dé un sermón. Solamente comparta su historia. Dios desea que usted sea un testigo, no un abogado defensor. No discuta con nadie con respecto al cielo. No obligue a nadie a ir al cielo. Solamente comparta. Es lo que me sucedió a mí.


Deseo desafiarle a dar estos cuatro pasos de acción:

1. Si todavía no ha comprometido su vida con Jesucristo, hágalo hoy. ¿Qué está esperando? La tragedia más grande sería que usted fuera por todo el camino a través de esta serie, escuchara estas grandes verdades y la esperanza que ellas traen, y no hiciera nada al respecto, como cruzar la línea y entregar su vida a Cristo. Si no lo ha hecho, hágalo hoy.

2. Escriba su historia. Dedique algo de tiempo para sentarse y meditar en lo que Dios ha hecho en su vida, en lo bueno, lo malo y lo feo, y en cómo él puede usar eso para ayudar a otros.

3. Comprométase con la familia de alguna iglesia para obtener apoyo. La asistencia no es suficiente para la recuperación. Esta requiere compromiso y requiere relacionarse con otros.

4. Pídale a Dios que le dé a alguien para compartir su historia, alguien a quien pueda contar las buenas nuevas de cómo Dios puede hacer la diferencia en la vida de una persona. El mundo está lleno de gente que necesita su historia, y si no la cuenta, ¿dónde la van a escuchar? Usted es la única Biblia que algunas personas van a poder leer. }