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lunes, 5 de diciembre de 2016

CUANDO PASAS POR VALLES OSCUROS


Para formar a una persona madura se necesitan tiempos buenos y malos. La vida es una mezcla de dolor y placer, victorias y derrotas, éxitos y fracasos, cimas de montañas y valles.
Aún en nuestros valles más oscuros, nuestros días más oscuros, Dios está allí. “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. Salmos 23:4

Al observar la Biblia vemos que la palabra “valle” se refiere a diferentes de situaciones difíciles en la vida.

¿Cómo manejo los valles oscuros de la vida?

Existen cinco hechos sobre los valles que necesita recordar cada vez que atraviese una época difícil:

1. LOS VALLES SON INEVITABLES






Van a suceder, así que debe contar con ellos. Acaba de salir de un valle, o está en medio de uno en este instante, o probablemente se encamina a uno. Los valles suceden a lo largo de la vida, Jesús fue muy realista al respecto. En Juan 16, dijo: “En este mundo tendréis aflicciones”. No es un problema de si sucederá, sino de cuándo. Va a suceder. Tendrá dificultades, desilusiones, desalientos en la vida. Habrá momentos de sufrimiento, pena, enfermedad. Habrá tiempos de frustración, fracaso y fatiga. Van a suceder. Son parte de una vida normal. No se sorprenda de ellos.

2. LOS VALLES SON IMPREVISIBLES

No puede planearlos, establecerlos, fijarlos. Los valles siempre son inesperados. Normalmente vienen en el peor momento - cuando no tiene tiempo o está desprevenido. Simplemente pasa. Y generalmente es cuando menos se necesita o es importuno.
Los valles vienen de repente. Son impredecibles. ¿Se ha fijado como un día bueno puede convertirse en uno malo? Una llamada telefónica, una carta, un chequeo médico de rutina, un accidente. Los valles simplemente suceden.
Jeremías 4:20 “Quebrantamiento sobre quebrantamiento... De repente son destruidas mis tiendas, en un momento mis cortinas.”

3. LOS VALLES SON IMPARCIALES



Nadie está inmune a ellos. Nadie está aislado del dolor o de la tristeza. Problemas, pruebas, dificultades, disturbios, tiempos difíciles, depresiones, no significan que sea una mala persona. Significan que usted es una persona. No significan que sea un ser humano perverso; significa que usted es un ser humano. La Biblia es clara en que las cosas buenas suceden a la gente mala y algunas veces cosas malas suceden a la gente buena. Los valles son imparciales. No les importa cuán bueno o malo sea usted.

En Mateo 5:45, Jesús dijo: “Y que hace llover sobre justos e injustos”. Cuando atravesamos tiempos difíciles – un valle de la vida – nuestra primera reacción siempre es: “¿Por qué a mí?” Realmente debería preguntar “¿Por qué no a mí?” ¿Usted piensa que debe estar exento de los problemas que los demás enfrentan? ¿Cree que debe ser la única persona del universo que nunca tiene tragedias, pérdidas, pérdidas de seres queridos? En vez de decir “¿Por qué a mí?” Sólo tenga en mente que le sucederá a usted porque es humano. Recuerde que este no es el cielo. Los desastres y tragedias les pasan a todos.

4. LOS VALLES SON TEMPORALES



Tienen un fin. No duran para siempre. No son permanentes. David dijo: “Aunque ande en valle de sombra...” El valle no es un lugar donde se queda toda su vida. Es algo que atraviesa – una circunstancia, una situación que tiene un término. Cuando se está en el valle se piensa que es un punto muerto, pero no lo es.

1 Pedro 1:6 “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas”. Pedro admite que algunas veces pasará por tiempos difíciles. Va a ser difícil. La vida es difícil. Va a sufrir, pero solo por un tiempo. Adelante hay gozo maravilloso. Aunque tenga problemas aquí, en el cielo no tendrá ninguno. Si conoce al Señor Jesucristo, ese es su destino final.

5. LOS VALLES TIENEN UN PROPÓSITO



Dios tiene un propósito al permitir que atraviese los valles. Ya sean dudas, depresión, desesperación, desánimo o derrota – Él tiene una razón detrás de esto.

1 Pedro 1:6-7. “Ahora un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas”. Nos gusta disfrutar de las cimas de la montaña, pero ahí no es donde edifica la fe. La fe se edifica en los valles de la vida. Cuando todo está bien y magnifico, realidad no necesita a Dios. Pero cuando se encuentra cara a cara con un valle oscuro, se pone de rodillas. La fe se fortalece en los valles. Cuando no tiene deseos de servir a Dios, confiar en Él y alabarle... entonces es cuando su fe es probada. No en los momentos buenos de la vida, sino en los valles.

Dios quiere formar su carácter. Él está más interesado en su carácter que en su comodidad o conveniencia. El propósito de Dios para su vida no es solo que esté cómodo. Quiere edificar su carácter. Está más interesado en su santidad que en su felicidad. La santidad perdura, la felicidad no. De cualquier modo, la felicidad se deriva de la santidad.

¿Acaso Jesús estuvo exento del sufrimiento? Claro que no. ¿Por qué piensa que usted lo estará? ¿Pasó Jesús por momentos de soledad? Sí. ¿Los pasará usted? Sí. ¿Fue Jesús tentado a desanimarse? Sí. ¿Lo será usted? Claro que sí. ¿Por qué piensa que va a ser diferente? Va a atravesar valles, Dios quiere edificar su carácter. No es un accidente. ¿Propicia Dios los accidentes o las tragedias? No. Dios no los produce. Dios es un Dios bueno y no puede causar mal. Él no puede hacer lo malo. ¿Puede usar Dios los accidentes y las tragedias para bien? Claro que sí. Él puede usar el mal que otros nos hacen, y convertirlo en bien al formar el carácter en nosotros.

¿QUÉ DEBE HACER CUANDO PASA POR VALLES OSCUROS?

David dice: “No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.”


1. DE NINGUNA MANERA TE DESANIMES



“No temeré mal alguno.” David dice “No voy a tener miedo. Voy a caminar con calma por el valle.”

Rehúse el desánimo. No puede rodear el valle. No puede pasar por debajo del valle. Sólo puede pasar a través del valle. Aquí nos dice “No temeré mal alguno” Esto requiere una decisión. Implica hacer una decisión. No tendré miedo.

Si usted está desanimado esta mañana, es porque usted escogió estar así. El desánimo es siempre una elección. Siempre. No tiene que escoger estar desanimado, pero está escogiendo pensar en pensamientos que le desaniman. Está escogiendo no ver a Cristo y las cosas positivas.

¿Cómo escojo no desanimarme? Centrándose en el poder de Dios y no en su problema. Así es como se hace. Puede escoger a dos personas y ponerlas en la misma situación - caos, tragedia, crisis – uno de ellos se desbaratará, y el otro saldrá fortalecido. La diferencia estriba en cuál es su enfoque. Usted no debe enfocarse en sus circunstancias, sino en Cristo. No en la situación, sino en el Salvador. No en su problema, sino en el poder de Dios.

Colosenses 1:11 “Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad”.

2. RECORDAR QUE DIOS ESTA CONMIGO

David dijo, “Tú estás conmigo, tú estás conmigo siempre.” Dios no solo promete su poder en el valle, promete también su presencia. Nunca pasará por un valle en esta vida solo. Nunca pasará un día oscuro solo. Dios ha dicho: “Yo estaré contigo.”

Isaías 43:2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”. No vas a hundirte, quemarte o morir. Dios dice, Yo estoy contigo. Estará contigo a cada paso en el valle. Dios dice que no hay nada que temer cuando Jesús está cerca. Dios no está sentado en el cielo viendo hacia abajo y diciendo, “Espero que lo logre” Él está con usted en el valle, caminando con usted, tomado de su mano. Dios dice, Yo te guiaré a través de esto.

3. YO CONFIO EN LA PROTECCIÓN Y DIRECCIÓN DE DIOS




La vara y el cayado son dos herramientas básicas que el pastor usaba para proteger y guiar a sus ovejas. Los pastores eran muy hábiles para aventar la vara, como si fuera un misil, contra cualquier cosa que atacara a sus ovejas. Dios está diciendo, “Cuando pasas por el valle, yo te defiendo y te protejo.” La vara de Dios te protegerá. Cuando pasa por el valle, el oscuro valle de la vida, Dios no se encuentra sentado en el cielo apático y desinteresado. El Buen Pastor pelea por usted. Mientras lucha por su vida en aquella depresión, Dios pelea por usted. Está luchando contra los poderes espirituales. Es su defensor y protector. Esto es lo que representa la vara.

El cayado infunde aliento. El cayado es un palo largo que termina en curva. El pastor usa el cayado para guiar y consolar. Usa el cayado para atraer a la oveja hacia sí. Usa el cayado para levantar a la que está caída. Acerca a las ovejas con el cayado. Usa también el cayado para guiarlas. Cuando pasa por el valle no está solo. Dios está con usted y usa la vara y el cayado para protegerlo y guiarlo.

Cuando usted pasa por los valles de la vida lo que le asusta son las sombras- En la oscuridad sólo ve las sombras en las paredes del valle al pasar por el cañón. Se pregunta, ¿cómo voy a lograrlo? Algún día puede aparecer una sombra en su vida. De esto puede estar seguro. Va a experimentar unos momentos de sombra. Cuando eso sucede debe recordar tres cosas importantes sobre las sombras:

1. Las sombras siempre son más grandes que la realidad. El temor es siempre mayor que el problema en sí.

2. Las sombras no le pueden hacer daño. ¿Alguna vez lo ha atropellado una sombra? Las sombras son imágenes sin sustancia. Lo espantan, pero no lo lastiman. Solo son sombras.

3. No existe ninguna sombra si no hay una luz en algún lado. Al pasar por un valle oscuro piensa que el sol ha dejado de brillar. Dios ha muerto, estoy solo. No puede ver y piensa que la oscuridad es total. Pero siempre que hay una sombra quiere decir que en algún lugar hay luz. Cuando las sombras del valle oscuro de la vida lo empieza a asustar, dé la espalda a la sombra y vea directamente hacia la luz y la sombra desaparecerá. Cuando sienta miedo no vea la sombra. Vea al lado contrario y vea la luz y la sombra estará detrás de usted. Jesús dijo, “Yo soy la luz del mundo.”

Sal. 34:19, “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová”.
Los cristianos tienen desilusiones. Los cristianos se enferman. Los cristianos experimentan tragedias. Los cristianos pierden seres queridos. Los cristianos tienen problemas económicos. El pueblo de Dios tiene problemas familiares. Los creyentes pasan por los valles como todos los demás. Pero hay una diferencia, una gran diferencia.

La diferencia es que aunque los creyentes y los no creyentes pasan por los mismos valles de la vida, la diferencia para el cristiano no es la ausencia de sombras sino la presencia del Pastor Dios con usted.



miércoles, 26 de octubre de 2016

¡EL DIOS QUE SIEMPRE ESTÁ CONTIGO!


Quiero hablarles de cómo Dios nos da la victoria en los lugares bajos, en los valles de nuestra existencia.
1° Reyes 20: 1- 8

1. ÉL ES EL DIOS DE LOS VALLES


Ben-adad, rey de Siria, junto con otros 32 reyes, vinieron a sitiar la ciudad de Samaria, y le mando a decir al rey Acab (rey de Samaria) lo siguiente: Tu plata y tu oro, y tus mujeres y tus hijos me darás. En otras palabras le está diciendo: He venido para quitarte todo lo que es precioso para ti, todo lo que te es muy importante.
Tus hijos, tu matrimonio, tus finanzas, y no solo eso, sino que también le dice: Además, mañana a estas horas enviaré yo a ti mis siervos, los cuales registrarán tu casa, y la casa de tus siervos; y tomarán y llevarán todo lo precioso que tengas. Ellos son un ejército poderoso, Samaria no tiene los recursos necesarios para defenderse, es obvio el parecido entre Ben-adad y Satanás, Satanás viene a nosotros con las mismas intenciones, nos quiere quitar todo lo que es precioso para nosotros. Nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestras finanzas, todo lo que consideramos importante,

la biblia dice: El vino para robar, para matar y para destruir, empieza diciendo: Quiero tu oro, tu dinero, luego dice, ahora quiero tu familia, además, agrega, quiero tu matrimonio y finalmente dice, quiero cualquier cosa que tú consideres precioso, tu salud, tus amistades, todo lo que te trae placer en esta vida.

Muchas veces nos encontramos en una situación similar, hay un conflicto, una guerra espiritual, un asedio en el que el enemigo quiere quitarnos nuestras finanzas, él quiere quitarnos nuestro oro y nuestra plata, él quiere dejarnos en la bancarrota, él quiere que vayamos por la vida como pordioseros, él quiere que estemos con la soga al cuello, con las cuentas sin pagar. Con presión que afecte el matrimonio y afecte la relación con los hijos, no es simplemente una batalla física, es una batalla en el plano espiritual.
Satanás quiere llevarse el placer del matrimonio y reducirlos a dos desconocidos que viven bajo el mismo techo, quiere quitar el placer de ver a los hijos crecer, quiere quitar el placer de compartir la niñez, la juventud de los hijos, que nos levantemos estresados por la mañana, que estemos tensos todo el día, que vivamos amargados, odiosos, insoportables, irritados.

Que triste un cristiano que ha perdido su dulzura, es salvo, pero satanás quiere que sea miserable, que se case, pero que sea miserable en el matrimonio, que tenga hijos, pero que no tenga placer en ellos, la Biblia me enseña que: En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre. (Sal. 16:11) El enemigo tiene como meta quitarnos el gozo y las delicias que Dios nos quiere dar.

El rey Acab, obviamente, no está muy contento con estas demandas, un profeta es traído a su presencia y juntos establecen la estrategia que han de seguir para enfrentar a ese gran ejército enemigo, y estos hombres desesperados y en desigualdad numérica pelearon por sus familias, por sus finanzas, por sus hijos, por sus casas, por sus esposas, por su libertad, por su nación y Dios les dio una gran victoria, tanto es así que Ben-adad tuvo que huir para salvar la vida.





Un año después, Ben-adad vuelve a planificar la guerra contra Israel, sus consejeros le dijeron lo siguiente: Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido; pero si peleáremos con ellos en la llanura, los venceremos, en otras palabras, le dijeron: Su Dios es un Dios que le da la victoria solamente cuando están en la cima, cuando todo va bien, cuando están en las alturas. Pero si los podemos enfrentar en los llanos, en los valles, en los lugares bajos, su Dios no le dará la victoria, vamos contra ellos, pero esta vez no en los montes, sino en los valles.

El enemigo nos dice: Esta vez es diferente, esta vez, no lo lograrás, esta vez, Dios no ha de suplir, esta vez, el cáncer te ha de matar, esta vez tu cónyuge no ha de volver, esta vez tus hijos no han de salir adelante, esta vez es diferente que la otra vez, la otra vez te encontrabas en una mejor posición que ésta vez, esta vez estás en un valle y esta vez, Dios no ha de luchar por ti y no te ha de dar la victoria.

2. LO MEJOR QUE TE PUDO PASAR, FUE TENER ENEMIGOS


Así que, Ben-adad vuelve al ataque, forma su ejército y vuelve con la pretensión de destruir al pueblo de Dios, pero Dios dijo: No soy solo el Dios de los montes, soy también el Señor de los valles, nadie me ha de limitar.
No solamente he de defender y bendecir a mi pueblo cuando se halla en las alturas, cuando hay dinero, cuando todo va bien en casa, quiero que sepan que yo soy Dios aun cuando mi pueblo se encuentre en un valle, cuando no tienen mucho dinero, cuando las cosas no van tan bien como debiera, cuando los exámenes médicos son malos, ¡Yo sigo siendo su Dios! y la Biblia dice que entraron en batalla y en un solo día mataron a más de 100.000 soldados de a pie, cuando el ejército enemigo se escondió en la ciudad de Afec, el muro cayó y más de 27.000 soldados murieron en un instante y Ben-adad tuvo que implorar por su vida. ¡Llegó el tiempo, el enemigo implorara por su vida!

Si tú estás en un valle en este momento, pon tu mano sobre tu corazón, Dios ha de darte tú mayor victoria en el valle de tu vida, Tú necesitas a tus enemigos, Necesitas adversidad, necesitas tormentas y turbulencias, porque la adversidad te hará fuerte ¿No será que necesitamos nuestros enemigos? ¿No será que antes de que Dios nos pueda dar la victoria que buscamos, nos tiene que llevar a un valle en nuestras vidas?

Al final del día, nuestros enemigos son los que nos han de bendecir, nuestros enemigos son aquellos que nos han de alimentar, solo en presencia de nuestros enemigos El prepara la mesa abundante, los perdedores enfocan su mirada en lo que está pasando a su alrededor, pero los Vencedores enfocan su mirada pera donde están yendo.

La Biblia nos dice que Cristo: Por el gozo puesto delante de Él sufrió la muerte. (Heb. 12:2). El enfocó su mirada hacia donde estaba yendo y no hacia lo que le estaba sucediendo, cuando bajes al valle, recuerda que Él es el Señor de los valles, y cuando subas algún monte, también recuerda que Él es Dios de las altas cumbres, algunos de ustedes están ahora en el valle, Dios ha puesto este blog delante de sus ojos para que leas estas palabras.

Vamos a hablar de tres valles que se mencionan en la Biblia.


(II Samuel 5). El valle de Refaim, significa: Gigantes, los hijos de Anac eran los propietarios y habitantes de este valle, Anac y su descendencia eran gigantes, no era un gigante, sino que eran varios gigantes los que habitaban ese valle.
No es un solo problema gigantesco, sino que son varios problemas gigantescos, uno se ve tan pequeño en comparación a esos problemas, El enemigo no nos ataca por la condición presente en la que nos encontramos, él nos ataca por la profecía, la palabra que ha sido hablada sobre nuestra vida, la promesa de Dios sobre tu vida, tus finanzas, tu familia, tu futuro, cuando Dios da una visión, es algo poderoso, cuando nos da una visión, no nos muestra donde estamos, sino que nos muestra donde nos está llevando.

Nos olvidamos fácilmente de la visión cuando volvemos a nuestra realidad, Uno tiene que darse cuenta que la visión es mayor que la realidad actual, la visión nos muestra bendición en un momento de adversidad, prosperidad en un momento de aguda necesidad, paz en un momento de conflictos extremos, el segundo obstáculo es de la disponibilidad de recursos, lo que tienes a mano jamás es suficiente para cumplir con la visión que Dios nos da.
Vemos la visión, miramos nuestra cuenta, no hay los recursos necesarios, Dios nos ha de dar la provisión, no sé por qué decimos pro-visión, Dios nunca nos da la provisión antes que la visión, nos da una visión y luego, cuando empezamos a seguir esa visión, aparece la provisión, así que no se deje intimidar por la provisión actual, tiene que caminar por Fe y no por vista y vera a Dios moverse en su vida.

3. SERÁS MUDADO EN OTRA PERSONA


El obstáculo más grande que debemos enfrentar antes de llegar al cumplimiento de la unción en nuestras vidas, somos nosotros mismos en nuestra condición actual, hay un Alexander que es el del presente, el de hoy, y hay un Alexander del futuro, lo mismo sucede con cada uno de nosotros, cuando Dios nos muestra la visión, no nos muestra tal como estamos ahora, sino que mejor que lo que somos ahora.

El me muestra un Alexander mejor ¿debes tener una visión de un mejor tú? Ese es el de tu futuro, hay un tu presente y hay un tu futuro mejor para ti, la razón por la que nos muestra esa visión es para que entendamos que cuando pasamos por el valle de los gigantes y llegamos al otro lado, esa experiencia nos ha hecho mejor, nos ha transformado, nos ha cambiado, no somos los mismos.

Cuando Dios nos da una visión, no nos sentimos capaces de llevarla a su cumplimiento. No nos sentimos lo suficientemente fuertes, calificados, preparados para llevarla a su realidad, la visión siempre es mayor que uno, porque uno está considerando su estado presente, mientras que Dios está viéndonos como hemos de ser en el futuro y nos ha de llevar por el proceso para que cuando lleguemos al momento del cumplimiento de la visión, seamos capaces de manejarla.


(Ezequiel 37) nos muestra otro valle, este valle se llama: El valle de los huesos secos, este es el valle que representa el lugar de los sueños y visiones que han muerto, En medio de ese valle de sueños muertos, de visiones enterradas, Dios le dice que abra su boca y que comience a profetizar sobre esos huesos muertos, profetizar es verbalizar lo que Dios dice acerca de una situación en particular, son palabras dirigidas a esa situación, Dios no le dijo que hable a personas vivas, le dijo que hable a los huesos secos.

La diferencia entre un creyente en Cristo y uno que no lo es, es que el creyente ha aprendido a hablar a los huesos secos, ha aprendido hablar a lo muerto, ha aprendido hablar a ese matrimonio sin vida, a esas finanzas muertas, a ese ser querido que esté muerto en pecado, aprenda a abrir su boca y hablar a lo que está seco y muerto, hable la Palabra, ore la Palabra.
Matrimonio, no vas a morir, vivirás y declararás la palabra de Dios, lo que Dios ha unido, que ningún hombre lo separe, no diablo, no has de tener a mi hijo, no importa lo que uno está enfrentando, Dios tiene todo preparado para que seamos más que vencedores, tal vez usted se encuentre en este capítulo 37, nada resulta, todo es fracaso, todo lo que toca muere, hay aridez, nada de fertilidad.
Ese es el momento en que tiene que abrir su boca y comenzar a profetizar sobre esa situación, háblele a esos huesos secos, profetice, porque Dios ya ha establecido que hay victoria, victoria, victoria.


Hay un tercer valle: El valle de Baca, (Salmo 84:5,6) Bienaventurado (feliz) el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques.
Dios nos tiene en un camino, en una trayectoria, en una dirección, estamos yendo hacia nuestro destino, para llegar al mismo, tendremos que atravesar el valle de lágrimas, es inevitable, hemos de pasar por este valle de lágrimas, siempre hay una noche de llanto, una noche que precede nuestro amanecer, Cristo lloró en varias ocasiones, en Hebreos leemos que Cristo intercedió y oró con llanto.

Cristo es el Señor de los valles, incluyendo el valle de lágrimas y usted no necesita quedarse allí para siempre. En (Lucas 17:6) Si tuvierais Fe como un grano de mostaza, podrías decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá. El sicomoro era un árbol que se identificaba con los melancólicos, era bajo ese árbol que los enamorados lloraban sus penas de amor, Cristo está diciendo: Si le dices a ese árbol que se identifica con tu llanto, desarráigate y plántate en el mar, será hecho, en otras palabras, tu Fe puede desarraigar ese llanto de tu vida ¿Estás llorando tu pasado, llorando por las cosas que te han sucedido?

Llorando porque tal persona te dejó, llorando porque las cosas no salieron tal cual tú pensabas que debían salir, llega el momento en que Dios quiere entrar en ese valle de lágrimas y desarraigar ese sicómoro, creo sin lugar a dudas que ahora es el día de tu gozo, el día que estabas esperando, un día mejor está llegando, deja de llorar, es hora de volver a vivir la vida plena.

¡Prepárate para ver a Dios como nunca antes lo viste, porque lo que viene es mejor de lo que tienes!, confía en Dios, acércate a él, recíbele en tu corazón y comienza una vida nueva de grandeza espiritual, de poder y propósito.




viernes, 7 de octubre de 2016

¿QUE ESTÁ GUIANDO TU VIDA?


Los diccionarios definen el verbo guiar como “mover, conducir o empujar”. La verdad es que Todos tenemos algo que guía nuestras vidas.
Quizás lo que te guía en estos momentos sea un problema, un plazo o una exigencia. Puede que seas guiado por un mal recuerdo, un temor constante o una costumbre involuntaria. Hay cientos de circunstancias, razones y sentimientos que guían tu vida. A continuación te presento los cinco más comunes:

A MUCHOS LOS GUÍA LA CULPA






Se pasan toda la vida huyendo de sus errores y ocultando su vergüenza. Quienes cargan culpas son controlados por sus recuerdos. Permiten que su futuro sea controlado por su pasado. Sin darse cuenta, se castigan a sí mismos, saboteando sus propios logros.

Cuando Caín pecó, su culpa lo separó de la presencia de Dios, y el Señor le dijo: “en el mundo serás un fugitivo errante”. Eso describe hoy a la mayoría de la gente: va por la vida sin propósito alguno.
Somos el resultado de nuestro pasado, pero no tenemos que ser prisioneros del mismo.

El propósito de Dios no está sujeto a tu pasado. Él, que convirtió a un asesino llamado Moisés en un líder y a un cobarde llamado Gedeón en un héroe valiente, también puede hacer cosas increíbles con lo que te queda de vida. Dios es experto en dar borrón y cuenta nueva a la gente. La Biblia dice: “Feliz el hombre a quien sus culpas y pecados le han sido perdonados por completo”. Rom. 4:8, Sal 32:2
Deja que el propósito de Dios guie tu vida, ya no más la culpa


A MUCHOS LOS GUÍA LA IRA Y EL RESENTIMIENTO.


Se aferran a heridas que nunca logran superar. En vez de sacarse el dolor por medio del perdón, lo repiten una y otra vez en sus mentes. Los que viven motivados por el resentimiento se “enclaustran” e interiorizan su ira; otros “estallan” y explotan ante los demás. Ambas reacciones son dañinas e inútiles.

El resentimiento siempre te daña más a ti que a la persona con la que estás resentido. Mientras la persona que te ofendió quizás olvide la ofensa y siga su vida, tú continúas hirviendo de dolor, perpetuando el pasado.

Escucha bien: Los que te hicieron daño en el pasado no pueden seguir haciéndotelo a menos que te aferres al dolor por medio del resentimiento. ¡Lo pasado, pasado está! Nada lo podrá cambiar. Te estás haciendo daño a ti mismo con tu amargura. Por tu propio bien, aprende de todo eso y libérate. La Biblia dice: “Entregarse a la amargura o a la pasión es una necedad que lleva a la muerte”.

A MUCHOS LOS GUÍA EL TEMOR.


Sus temores pueden ser el resultado de una experiencia traumática, de falsas expectativas, de haber sido criados en un hogar de disciplina rígida o incluso de una predisposición genética. Cualquiera que fuere la causa, las personas condicionadas por el temor pierden oportunidades porque temen aventurarse a emprender cosas. Van a lo seguro, evitando riesgos.

El temor es un tipo de cárcel que tú mismo te impones, impidiéndote llegar a ser lo que Dios desea que seas. Debes reaccionar contra eso con las armas de la fe y el amor. La Biblia dice: “La persona que ama no tiene miedo. Donde hay amor no hay temor. Al contrario, el verdadero amor quita el miedo. Si alguien tiene miedo de que Dios lo castigue, es porque no ha aprendido a amar”. 1jn 4:18

A MUCHOS LOS GUÍA EL MATERIALISMO.


El deseo de adquirir se convierte en la meta principal de sus vidas. Se basa en la idea equivocada de que cuanto más tengas serás más feliz, más importante y vivirás más seguro, pero los tres conceptos son erróneos. Las posesiones sólo proveen felicidad temporal. Como las cosas no cambian, tarde o temprano nos aburrimos de ellas, entonces queremos otras nuevas, más grandes y más modernas.
Un mito “Cuanto más tenga, más importante soy”. Cuánto valemos como personas y cuánto valemos por lo que tenemos no es lo mismo. No se puede determinar cuánto vales por las cosas que posees y Dios dice que ¡las cosas más valiosas en la vida no son los bienes que posees!

El mito más común respecto al dinero en que cuanto más tengas, más seguro estarás. No es así. Se pueden perder las riquezas por muchas razones que están fuera de tu control. La verdadera seguridad se fundamenta sólo en algo que no te pueden quitar: tu relación con Dios.

A MUCHOS LOS GUÍA LA NECESIDAD DE SER ACEPTADOS.






Permiten que las expectativas de sus padres, cónyuges, profesores o amistades controlen sus vidas. A otros los guía la presión de los amigos, preocupándose siempre por el “qué dirán”. Tristemente, aquellos que siguen al mundo, por lo general se pierden en él.

Alguien dijo: “Desconozco todas las claves del éxito, pero tratar de agradar a todo el mundo es una de las claves del fracaso”. Ser influenciado por la opinión de los demás te garantiza perder los propósitos de Dios para tu vida. Jesús dijo: “Nadie puede servir a dos señores”. 5

Sin embargo, a pesar de lo anterior, Dios te da un camino mejor, te da propósito, hace que tu vida tenga sentido.

BENEFICIOS DE UNA VIDA CON PROPÓSITO


Conocer tu propósito da sentido a tu vida. Fuimos creados para tener significado, la tragedia más grande no es morir, sino vivir sin propósito.

Conocer tu propósito enfoca tu vida. Esto hace que dirijas todo tu esfuerzo y tu energía a lo que es importante.

Conocer tu propósito estimula tu vida. Esta es la verdadera felicidad de la vida: ser usado para un propósito y poder reconocer la supremacía; ser una fuerza de la naturaleza en lugar de algo inconstante un saco de males y lamentos , siempre quejándose de que el mundo no se ha dado a la tarea de hacerlo a uno feliz.

Conocer tu propósito simplifica tu vida. Tu propósito se convierte en el patrón que usaras para evaluar qué cosas son esenciales y que cosas no. Formúlate esta pregunta: lo que voy a hacer me ayudara a cumplir los propósitos de Dios para mi vida

Conocer tu propósito te prepara para la eternidad. No fuiste puesto en la tierra para ser recordado sino para prepararte para la eternidad.





miércoles, 28 de septiembre de 2016

COMO ME CONVIERTO EN UNA PERSONA MAS AMOROSA


El amor es probablemente una de las palabras más incomprendidas y tergiversadas, y obviamente Es difícil dar o recibir amor cuando ni siquiera se sabe que es, ahora bien debemos entender un par de conceptos equivocados acerca del amor:

- La mayoría de la gente piensa que el amor es un sentimiento(un nudo sentimental en el estómago) de hecho el amor produce sentimientos pero es mucho más que un sentimiento
- El otro malentendido es que el amor es incontrolable(“nada que hacer estoy enamorado”), pero La biblia dice que el amor es controlable, Jesús ordenó amar al prójimo lo que quiere decir que controlamos a quien amamos y a quien no

EL AMOR ES UN ASUNTO DE DOS COSAS


1.- EL AMOR ES UN ASUNTO DE ELECCIÓN de eso nos habla Colosenses 3:14
El amor es algo que decidimos tener o no, si fuera sentimiento no lo podríamos mandar, pero podemos mandar en una elección y el amor es una elección.

2.- EL AMOR ES UN ASUNTO DE CONDUCTA:
El amor es algo que se hace (y no me refiero a sexo), es una acción no un sentimiento (1jn 3:18) el amor es más que palabras el idioma griego tiene 4 palabras principales para amor, storge: afecto natural, eros: atracción sexual, philia: afecto o amistad emocional y agape: amor incondicional sacrificado, que se da a sí mismo. Cuando la biblia habla del amor de Dios por nosotros o del que nosotros debemos tener por el o por nuestros semejantes la palabra usada es Agape es un compromiso para actuar.
Recuerden que Dios para enseñarnos a amar, dio a su hijo Jesucristo, le envió a morir por nosotros.

Es fácil amar a algunos que nos aman o que nos son favorables, a esas personas que nos hacen bien, pero la vida está llena de personas que no nos gustan, ( en su vestir, hablar, costumbres, actitud) y nos desagradan, aquellos a los que no les caemos bien, a los que nos hacen mal o hablan mal de nosotros.

Anécdota: Una Señora le dijo a alguien que le caía mal, fulano si fueras mi esposo te pondría cianuro el café, y él le contesto: Señora, si yo fuera su esposo, me lo tomaría.

Si usted piensa durante un minuto encontraría en su cabeza una lista de personas que no le gustan, con ellas no se lleva bien. Y Jesús nunca demando que tuviéramos un cálido afecto con todo el mundo, el por ejemplo no sentía mucha ternura por los fariseos, No nos tienen que gustar todas las personas, (esto trae alivio) sin embargo si tenemos que amar a todas las personas
(Y entonces como lo hago)

LA BIBLIA NOS DICE QUE HAY 5 PASOS QUE HAY QUE DAR PARA APRENDER AMAR A LAS PERSONAS:

(Quiero antes de darle los pasos que usted piense en una de esas personas difíciles y pregúntese como amo a… _______________,) (Ponga sobre la raya el nombre de esa persona que le saca de quicio) a continuación te diré:

I.- EXPERIMENTE EL AMOR DE DIOS EF: 3:17-19






Antes de amar a otros debemos comprender y sentir cuan profundamente nos ama el Señor; eles quien tiene un amor perfecto por nosotros, nadie jamás, podrá amarnos como lo hace Jesús, Dios quiere que conozcamos su amor 1jn 4:19, Es importantísimo sentirnos amados por Dios porque con frecuencia las persona que no aman son aquellas que no se sienten amadas, El modelo es Juan 15:12

II.- PERDONE A SUS ENEMIGOS COL 3:13


Esto te parecerá curioso, pero Para amar a otros es necesario perdonar a los que lo hirieron, es imposible amar por completo a alguien y a la vez estar resentido con otra persona (no puedo amar realmente a mi esposa si aún estoy resentido con mis padres…). Cuando el amor esta herido dentro de ti, te incapacitas para amar verdaderamente a cualquier persona, debes resolver el asunto del resentimiento, de la rabia, del odio, del rencor y toda esta familia de sentimientos dañinos para poder amar aun a tus seres más cercanos, habrás de saber que cuando el amor está herido podrás hacer sentir bien a tu familia o a muchas personas, pero no les podrás brindar tu amor a plenitud porque sencillamente no has solucionado lo que enferma tu capacidad para amar.
No podemos dar amor total cuando nuestro corazón está dividido y un corazón amargado es un corazón dividido
Cada vez que usted se resiente con alguien, le entrega un pedazo de su corazón, de su atención, de su mente, ( quiere que esa persona tenga un poco de usted, ¡NO!, entonces recupérelo perdonando)

III.- COMIENCE A TENER PENSAMIENTOS AMOROSOS FIL 2:4-5


Tener pensamientos amorosos significa que debemos comenzar a interesarnos por las necesidades, dolores, metas, sentimientos de los demás y no solo en las nuestras (es importante caminar en los zapatos de otro para identificarnos)
La gente herida lastima a los demás, entonces si alguien lo lastima debe ser que esa persona está herida, debemos ver más allá de los defectos y comenzar a ver sus necesidades si queremos aprender a amar. Los más detestados, y los menos amorosos son los que más necesitan ser amados.

(Cuando alguien no puede obtener amor entonces se dedica a obtener atención, si no puede obtener atención positiva entonces buscara atención negativa)
Ahora es importante aprender que nuestros pensamientos determinan nuestras emociones. Cuando cambiamos nuestra manera de pensar hacia alguien gradualmente nuestros sentimientos cambian hacia esa persona.

IV.- ACTÚE CON AMOR






Ejercicio: ponga en su rostro una sonrisa, luego así sea forzado, comience a reír, Ud. comenzará a sentirse un poco más feliz. Así, si comenzamos a actuar con amor, pronto nos sentiremos amorosos. (Nuestras acciones y nuestros pensamientos afectan como nos sentimos.
No se pueden cambiar los sentimientos de forma directa, pero si se pueden cambiar de manera indirecta
Su pregunta quizá será: ¿COMO ACTÚO CON AMOR? La respuesta está en Lucas. 6:27-28

Cuatro cosas específicas
1.- amemos a nuestros enemigos ¿Cómo? Ignore sus faltas efesios: 4:2
2.- haga el bien: ¿Cómo? busque la manera de beneficiarlos (dar, ofrecer ayuda práctica, satisfacer necesidades)
3.- bendiga a los que lo maldicen: ¿Cómo? se refiere a la forma en la que Ud. Habla de ellos prov.12:18
4.- orar por los que nos maltratan: eso cambia a ellos y a nosotros (aunque no cambien enseguida cambiara nuestra actitud hacia ellos)
Después de leer hasta aquí estarás entendiendo que: El amor es una cuestión de acción 1Cor 13:4-8

V.- ESPERE LO MEJOR 1COR 13:7


Tendemos a vivir de acuerdo a las expectativas que otros tienen de nosotros, (el padre que le dice a su hijo que es un tonto, lo está preparando para ser un fracasado) cuando esperamos lo mejor, obtenemos lo mejor. Eso es amar por fe.
Ud. Dirá, quiero cambiar a mi cónyuge, a mi hijo, Yo le diré le daré la formula en una sola oración: TRÁTELOS DE LA FORMA EN QUE QUIERE QUE LLEGUEN A SER, No lo haga como un acto de manipulación sino porque sinceramente cree en ellos. El amor espera lo mejor

VI.- EXPERIMENTE EL PODER RESUCITADOR


¿Podre reavivar un amor perdido?, ¿podrán renacer en mí, esos sentimientos otra vez? ¡¡¡¡¡¡Si se puede!!!!!! Si usted decide tenerlos, y no estoy hablando de forzar un sentimiento sino que los sentimientos se activan pensando y actuando con amor,

A la iglesia de Éfeso en Apocalipsis 2 el Señor le da 3 pasos para reavivar ese amor, y eso funciona para usted También. Apocalipsis. 2:4-5

1.- RECORDAR “recuerda de dónde has caído” V5 piense en la manera como usted amaba a su cónyuge, los tiempos dichosos (enfóquese en lo bueno del pasado)

2.- ARREPENTIRSE: (metanoia=cambiar su mente. Cambie su forma de pensar sobre la persona por la que perdió amor) deje de pensar y fantasear sobre como hubiera sido si se hubiese casado con otra y otro. Aterrice y comience a pensar cosas positivas y verdaderas (bueno fuera memorizar 1 corintios 13 y comenzar a pensar y actuar de acuerdo.

3.- HAGA LAS COSAS QUE HIZO AL PRINCIPIO: el amor requiere acción, debe trabajar en amar a su pareja, con la misma creatividad y empeño que uso en el noviazgo y compromiso, póngale citas, salgan juntos. Etc. Flores etc…
Deje de pensar en hierbas más verdes en otro lugar, la verdad la hierba es solo mas verde donde más se riega, si usa la energía que usa en quejarse y fantasear, y la emplea en arreglar su relación tendrá muy buenos resultados.

Por ultimo lo quiero retar a hacer 2 cosas
1.- entréguese por completo y sin reservas a Jesús, su relación con Dios afecta su relación con su cónyuge y con todos
2.- entréguese por completo y sin reservas a su cónyuge: no caiga en el síndrome de te daría si… Te amaría más si…
La cuestión es te amo a pesar de tus defectos, de tus problemas… (No estoy hablando en este punto de novios, sino de cónyuges)




lunes, 26 de septiembre de 2016

FUENTES DE FORTALEZA

¿Cómo debemos responder cuando otras personas nos causan problemas? El José del Antiguo Testamento es un ejemplo clásico del sufrimiento provocado por otros, y es descrito en los capítulos 37 al 50 de Génesis. José fue el segundo más joven de doce hermanos. Los hermanos mayores empezaron a envidiar a José por causa del favoritismo de su padre hacia él. Cuando se intensificaron las cosas, los hermanos lo echaron en una cisterna y lo abandonaron para que se muriera. Mas unos mercantes viajeros pasaban por aquel lugar y los hermanos lo vendieron, los mercaderes se lo llevaron a Egipto y lo vendieron como esclavo. Ahora José está en un país extranjero. No conoce a nadie, inicialmente no sabe hablar el idioma, y es esclavo. Y como si eso fuera poco, la esposa de su amo decide seducirlo un día. Después de José negarse, ella lo acusa falsamente de violarla y se lo llevan preso. Sin embargo, fíjese en la actitud de José, mucho años más tarde, al hablar de la situación con sus hermanos, les dice: «Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente» (Génesis 50:20). En otras palabras: «Ustedes procuraron hacerme daño, pero Dios le dio vuelta al asunto y lo usó para bien en mi vida y en sus vidas y en las de otras personas».

APRENDA DE JOSÉ






¿Cómo logró José perseverar? Debido a tres verdades que reconoció en su vida.

PRIMERO, sabía que Dios ve todo lo que padecemos y se interesa por nosotros. Esto es muy evidente en la vida de José. Él nunca dudó de que Dios viera lo que padecía y que se interesaba por él. Hay una frase muy importante que se halla cinco veces en la vida de José, cada uno después de una crisis mayor o alguna derrota: «El Señor estaba con José».

SEGUNDO que José reconoció fue que Dios le dio a todos libre albedrío. Usted no es un títere o un robot que eleva oraciones a Dios. Él les dio a todos libre albedrío y cuando optamos por ignorar lo que es recto, Dios no impone su voluntad sobre nosotros. Con frecuencia, cuando nos buscamos un problema, culpamos a Dios como si fuera su culpa. Cuando vemos un accidente grave, una tragedia, un problema o crisis, tratamos de aparentar ser muy espirituales diciendo: «Debe ser la voluntad de Dios»; ¡como si él se complaciera en planear errores y tristeza! El hecho es que la voluntad de Dios no se cumple siempre. Cuando decidimos tomar nuestro propio rumbo, él se limita; nos otorga la libertad de escoger mal y traer problemas a nuestras vidas. También les concede a los demás el libre albedrío y a consecuencia de sus errores nosotros podemos salir lastimados. En la situación de José, sus hermanos deliberadamente escogieron conspirar en su contra. Esto fue un pecado, pero Dios lo permitió por que no crea títeres.

TERCERO reconoció que Dios tiene el control absoluto del desenlace final. Él puede tomar nuestros errores y todos los pecados que otros cometen en nuestra contra, darle un giro completo y sacar algo bueno de ello. A pesar de que perdamos batallas una que otra vez, Dios ya ganó la guerra. Nosotros pensamos que todo se nos viene abajo; pero Dios tiene la última palabra. Él decide lo que va a suceder. Considere a José. Estando preso, José entabló una amistad con la mano derecha del Faraón, y cuando este hombre fue instaurado al poder otra vez y el faraón tuvo un sueño, recordó que José podía interpretar sueños. Así fue que lo invitaron al palacio del Faraón; y le dio la interpretación del sueño. El faraón quedó tan impresionado que lo hizo segundo en mando sobre todo Egipto. José pasó de ser esclavo extranjero en una cárcel al segundo líder más importante de Egipto, y de paso salvó a Egipto, además de otras naciones incluyendo a Israel, del hambre. Dios usa aun nuestras malas decisiones y los reveses para voltearlas y sacar algo bueno de ello al final; si se lo permitimos. Por eso José pudo decir, al terminar su vida: «Ustedes procuraron hacerme daño, pero Dios le dio vuelta y lo usó para bien». La única forma en que Dios podía sacar algo bueno era con la perseverancia de José, aun cuando no lo entendiera.

TRATE CON LA ADVERSIDAD


Quizá usted esté atravesando una prueba en este momento. y tal vez sea inocente. Es posible que sea víctima de una situación que no ocasionó. Bueno, considere la reacción de José.

Lo primero que NO hizo fue caer en autocompasión. Ella es una de las causas principales de la depresión. A menudo, cuando nos encontramos en serios problemas, y nuestra autoestima está a niveles bajos, empezamos a culparnos a nosotros mismos, y terminamos echándonos al dolor. José no hizo eso; él no se culpó. La crisis en la que se encontraba no era culpa suya, de manera que consideró la situación de una manera realista. Cuando llega la tormenta a nuestras vidas, la mejor manera de tratar con ella es encararla de frente. Si está en un periodo de desánimo por encontrarse en medio de una prueba, y se está preguntando: «¿Por qué me sucede esto?»; considere lo siguiente: Nunca tome una decisión importante cuando esté deprimido. Con frecuencia, cuando estamos desanimados, tenemos la tendencia a decir: «Mejor renuncio». «Mejor cambio de lugar», «Mejor busco otro empleo», «Mejor me divorcio». Nunca tome una decisión importante si está deprimido porque en ese momento no puede evaluar las cosas con acierto. En lugar de eso, encare la tormenta de frente y no caiga en la autocompasión.

Hay otra cosa José no se entregó a la amargura. Después de muchos años, José se encontró con sus hermanos porque ellos se dirigían a Egipto en busca de alimento. Al entrar a la presencia de José, inclinándose ante el segundo en mando sobre Egipto, no se dieron cuenta de que era el hermano menor. Cuando procuró contarles quién era, ellos se asombraron y se asustaron. Este era el hermano menor al cual, años antes, trataron de matar, y ahora estaban inclinándose ante él. Pero José los perdonó. Él sabía que uno no puede vivir con la carga pesada de la amargura.

¿Qué se debe hacer cuando nos tienta la amargura? Entregársela a Dios. Cuando las cosas andan mal, a menudo rechazamos a la persona que más nos hace falta, al Señor. Cuando el problema llega a la vida de uno, es probable que uno empiece a decir: «Dios, ¿por qué permitiste que esto sucediera?» Quizá uno se rebela en contra de Dios como si fuera culpa suya. Más bien, uno debería decir: «Señor, toma esta dificultad». Dios puede tomar situaciones sumamente malas y darles un giro completo. Aunque las personas usen situaciones para destruirle, Dios puede usarlas para edificarle. A él, le encanta cambiar la crucifixión por resurrección.
La Biblia no solo nos da respuestas a las razones del sufrimiento, pero también nos da ayuda práctica y consuelo cuando experimentamos sufrimiento.
Si aplicamos las siguientes fuentes de fortaleza a nuestras vidas, no habrá situación que nos pueda devastar, ni crisis que pueda derribarnos permanentemente.

La primera fuente de fortaleza: EL PLAN DE DIOS


La primera fuente de fortaleza que vemos en la vida de José es el plan de Dios: «Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito» (Romanos 8:28). Este versículo NO dice que todo es bueno; hay mucha maldad en este mundo, y la voluntad de Dios no siempre se cumple. Pero la palabra dice que en la vida del cristiano, Dios hace que todas las cosas, aun las malas, obren para bien. Dios no le ha rechazado; él tiene cuidado de sus intereses. Él tomará la situación que esté atravesando, aun la más terrible y la usará para que tenga un buen propósito en su vida. Dios es mayor que cualquier problema al que usted se enfrente. Por supuesto, es difícil ver cómo Dios obra en una situación mala cuando uno está en el medio. Sin embargo, más tarde, al considerar lo acontecido, su perspectiva es mejor y usted puede ver lo que Dios estaba haciendo y la manera en que usó aquella situación de una forma más importante y con mayor propósito para su vida. Pese a lo que suceda, aunque pierda alguna batalla, Dios ya ganó esta guerra y el desenlace está en sus manos. Él puede darle un giro a los fracasos y hacer que obren para bien, si usted se lo permite.

La Segunda fuente de fortaleza LAS PROMESAS DE DIOS


Hay más de siete mil promesas de Dios en la Biblia, y necesitamos empezar a reclamarlas. Son como cheques en blanco; y necesitamos usarlos. Le recomiendo que escoja unos versículos, anótelos en tarjetas con índice, llévelos en sus bolsillos y grábeselos. Un individuo se dedicó a escribir versículos en tarjetas que luego colocaba en el visor de su auto. Cada vez que se detenía en un semáforo, bajaba el visor, leía el versículo y cuando la luz cambiaba, volvía a subir el visor. Se ha memorizado cientos de versículos en sus momentos libres parando en los semáforos sin tener que buscar más tiempo. Quizá usted pueda poner unos en el espejo de su baño. Las promesas de Dios nos dan esperanza, fortaleza y consuelo. La Biblia dice que la Palabra fue escrita para darnos ánimo y esperanza (Romanos 15:4). Lo que necesitamos hacer es leer las promesas de Dios, memorizarlas y reclamarlas en fe. El pueblo de Dios Hay una tercera fuente de fortaleza que nos debe ayudar cuando atravesamos una crisis:

La Tercera fuente de fortaleza: EL PUEBLO DE DIOS.


Nos necesitamos los unos a otros; Dios tuvo como intención que la iglesia fuera un sistema de apoyo firme en la cual nos animemos y nos ayudemos. Sin embargo, no podemos ser un sistema de apoyo si no nos conocemos. Necesitamos unirnos a un grupo de estudio bíblico en la iglesia. Necesitamos encontrar un grupo de personas que se puedan encontrar regularmente, compartir nuestras vidas con ellos y orar juntos. En lo que llevamos esto a cabo, descubriremos que hay otras personas que tienen los mismos problemas que nosotros; gente que nos pueda dar aliciente. La Biblia dice que Dios, con frecuencia, nos permite pasar graves problemas y pruebas intensas, y que luego nos consuela para que un día podamos darles consuelo a otros que están viviendo las mismas situaciones (2 Corintios 13-4). Dios nos usa de esa manera; usualmente trabaja en la vida de la persona a través de otras personas.

La Cuarta fuente de fortaleza: LA PRESENCIA DE CRISTO


la más importante de todas: La persona de Jesucristo. La Biblia dice que él es el Hijo de Dios, que está vivo y que uno puede tener una relación personal con él. hay literalmente millones de personas que son prueba de ello; gente que goza de una relación personal con Cristo. Su presencia nos puede ayudar en cualquier situación. José, en el Antiguo Testamento, fue un ejemplo de lo que Jesucristo hizo en el Nuevo Testamento: El Señor sufrió sin culpa para beneficio de otras personas. José sufrió para que, a la larga, cuando llegara el hambre al Medio Oriente, sus normas con respecto al almacenaje de alimento pudieran salvar a miles de personas de la muerte por inanición. A pesar de ser perfecto y sin culpa, murió sobre la cruz para salvarnos de las terribles consecuencias del pecado.

Dios nos dio libre albedrío, de manera que no puede imponer su voluntad sobre nosotros sin convertirnos en títeres o robots. Vivimos en un mundo donde la gente peca y lastima a los demás. Pero cuando le entregamos nuestras vidas a Cristo y confiamos en él, nos ayuda a superar cada situación y nos da la habilidad para ver cómo va a resolverla al final. La cruz es el máximo ejemplo de personas procurando hacer el mal mientras Dios hace que todo obre para bien y para bendición de la humanidad. Tal vez usted haya sido lastimado por algún familiar, como José: quizá un hermano, una hermana, un padre, un cónyuge, un novio, una novia. Si es así, haga lo que hizo José: No se entregue a la autocompasión o a la amargura. En vez de eso, tome todos los escombros y entrégueselos a Jesucristo. Deje que él saque algo nuevo, refrescante y bello de esa situación fea.

Así que busque el plan de Dios y vea que le da un giro a la situación aun más fea, y lo usa para bien si usted se lo permite. Vuélvase al plan de Dios. Vuélvase a las promesas de Dios. Confíe en ellas. Vuélvase al pueblo de Dios. Únase a una iglesia cariñosa donde sus necesidades sean satisfechas y donde pueda ser usado para satisfacer las de otros. Pero lo más importante es que vuelva a la presencia de Cristo y la permita en su vida. De lo peor, Dios puede sacar lo mejor. Ese es el mensaje de esta historia. Dios puede sacar lo mejor. Muchos cristianos pueden recordar sus vivencias y decir: «¡Verdad que sí! Todo en mi vida se había desmoronado y entonces entregué mi vida a Cristo y él empezó a poner todo en orden de nuevo». Darle la vida a Jesucristo no solo significa que él lo rescatará de la tormenta, sino que le dará el valor y la fortaleza para resistirlo. No todas las cosas obran para bien en la vida de todos en este mundo. Solo obrarán para bien si le damos a Dios los escombros y le entregamos nuestras vidas y entonces él hace que las cosas obren para bien.

¿Así que uno necesita creer en Cristo, tiene que ser cristiano, eso que la Biblia llama «nacer de nuevo»? ¿Qué significa eso? Dos cosas; dos palabras sencillas. Una es arrepentirse y la otra es creer. ¿Qué significa arrepentirse? Simplemente cambiar. Cambiar la manera de ver a Dios y su pecado. Esto lo lleva a dejar las tinieblas y volverse a la luz, dejar la culpa y volverse al perdón, dejar el egoísmo y volverse a Dios. Y entonces, uno debe creer. Usted debe creer que el Hijo de Dios puede perdonar su pecado, que puede hacer de su vida algo mejor, y que quiere obrar en su vida; que tiene un plan para usted y que puede tomar todos los enredos, las malas situaciones, aun sus irritaciones, voltearlas y usarlas para bien en su vida si usted se lo permite. Entonces podrá decir, al recordar sus vivencias: «Ellos procuraron hacerme daño, cuando arremetían contra mí, pero Dios hizo que todo obrara para bien».




domingo, 25 de septiembre de 2016

¿COMO SUPERAR LAS BATALLAS DE LA VIDA?


Todos encaramos batallas todos los días: financieras, espirituales, en el empleo; de todo tipo. Dios puso la historia de Josafat en la Biblia para ilustrar ciertos principios esenciales para salir victoriosos en los conflictos de la vida. A Josafat, rey de Israel, vino un amigo avisándole que tres naciones enemigas venían en su contra para pelear. Las probabilidades no eran muy optimistas porque eran tres naciones contra la nación Israel. Aquellas naciones eran los caobitas, los amonitas y los meunitas (2 Crónicas 20:1).

Primer principio para superar las batallas de la vida: IDENTIFIQUE AL ENEMIGO


Muchos sencillamente no saben quién es su enemigo. A menudo creemos que es otra persona que trata de quitarnos nuestro empleo o algún familiar, pero muchas veces el enemigo es nuestra propia actitud: No es tanto la situación lo que nos desalienta, sino la forma en que respondemos a ella. Antes de empezar a ganar nuestras batallas personales, tenemos que identificar a nuestro enemigo CON ACIERTO Y SINCERIDAD. Note cómo reaccionó Josafat (2 Crónicas 20:3) cuando escuchó que esas tres naciones venían en su contra: se alarmó. Esa es una reacción típica de todos nosotros. Cuando vemos un problema decimos: « ¿Qué me va a suceder? ¡Tengo miedo!» Es una reacción natural ante los problemas. Pero si nos desalentamos y nos rendimos o nos enojamos con Dios y le decimos: « ¿Por qué yo?» entonces el temor nos vence.

Segundo principio para superar las batallas de la vida: PRESÉNTESELO AL SEÑOR






(2 Crónicas 20:3-4). La oración debe ser la primera arma que usemos cuando nos enfrentemos a las batallas de la vida, y no la última. Usualmente, lo último que intentamos es orar, porque queremos resolverlo todo nosotros mismos. Acuérdese que Jesús tuvo las batallas más grandes de la vida, y así mismo oró. Josafat oró de esta manera: «Señor, yo sé que me has ayudado en el pasado. Sé que me puedes ayudar en el futuro. Así que por favor ayúdame ahora». Y continuó: «Por favor juzga a nuestros enemigos, porque no tenemos fuerzas para enfrentarnos a este vasto ejército que nos ataca. No sabemos qué hacer, pero nuestra mirada está puesta en ti» (v.6-12).

Tercer principio para superar las batallas de la vida: RECONOZCA SUS LIMITACIONES


Usted necesita decir: «Señor, tengo un problema, y necesito tu ayuda». Solo hay una clase de persona a la que Dios no ayuda, y esa es la que cree que no la necesita. La vida cristiana es una sobrenatural, y necesitamos el poder de Dios para vivirla. Vivimos la vida cristiana no «por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi [el] espíritu [de Dios]» (Zacarías 4:6). Necesitamos dejar que el Espíritu de Dios viva a través de nosotros.

Cuarto principio para superar las batallas de la vida: DEPENDA DE LOS RECURSOS DE DIOS


(2 Crónicas 20:12) Necesitamos poner nuestra mirada en el Señor. Demasiadas veces ponemos la mira en todo lo demás, en todo menos en aquel que puede resolver nuestros problemas. Las circunstancias son como un colchón: Si estamos encima, descansamos tranquilos, pero si estamos debajo, podemos asfixiarnos. Si mantenemos la mirada puesto en el Señor, permaneceremos encima de nuestras circunstancias.

Quinto principio para superar las batallas de la vida: DESCANSE EN FE



Fíjese cómo le contestó Dios la oración a Josafat: «No tengan miedo ni se acobarden cuando vean ese gran ejército, porque la batalla no es de ustedes sino mía» (2 Crónicas 20:15).
Cuando tratamos de pelear las batallas de Dios con nuestras propias fuerzas, tenemos una derrota garantizada. Cuando recién nos convertimos tendemos a pensar así: «Dios, ni te imaginas el premio que te sacaste conmigo. Nosotros no apoyamos a Dios, él nos apoya a nosotros. Nosotros no tenemos a Dios en nuestras manos, él nos tiene a nosotros en las suyas. Dios trata de decirnos: «Descansa en fe y deja que actúe a través de ti».
Dos veces en el pasaje (2 Crónicas 20:15,17) Dios le ordenó a Josafat que no temiera. El rey pensó que tenía todas las razones para temer, en fin, las probabilidades eran de tres a uno en su contra, pero Dios dijo: «No temas». ¿Por qué? Porque Dios prometió pelear por él. ¿Acaso Dios ha perdido alguna batalla? No. Ni una. De manera que ya sabe quién va a ganar al final. Es como leer el último capítulo de una obra literaria para descubrir que todo va a terminar bien, y después regresar al libro y leerlo con calma. ¡Los problemas se reducen cuando uno se los entrega a Dios!

Fíjese qué más le dijo Dios a Josafat: «Pero ustedes no tendrán que intervenir en esta batalla. Simplemente, quédense quietos en sus puestos» (2 Crónicas 20:17). ¿Qué significa estar quieto en su puesto cuando hay problema, cuando está peleando una batalla, cuando se encuentra en una crisis de la vida? Es una actitud mental de confianza silenciosa que dice: «Voy a confiar en Dios».

Hay algo que estoy aprendiendo poco a poco: No es la voluntad de Dios que yo huya de la situación difícil. Si decido huir, eso va a mover la situación un poco más atrás. Tal vez luzca un poco diferente pero será lo mismo. ¿Por qué? Porque Dios quiere enseñarme que él es suficiente para cualquier problema. ¿En qué podemos mantenernos firmes? Josafat dice que debemos tener fe en Dios nuestro Señor, y él nos sostendrá; debemos tener fe en sus profetas para conseguir el éxito. Primero, necesitamos mantenernos firmes con el carácter de Dios. Dios es fiel; podemos confiar en él; nunca nos fallará. Segundo, necesitamos mantenernos firmes en las Escrituras que nos dio a través de sus profetas, en otras palabras, la verdad de la Biblia. Ella es la Palabra de Dios, y necesitamos esperar con confianza silenciosa en sus promesas escritas.

Sexto principio para superar las batallas de la vida: AGRADEZCA A DIOS ANTICIPADAMENTE






El sexto principio para vencer las batallas de la vida es agradecer a Dios con anticipación. La historia de Josafat es fascinante porque, después de consultar al pueblo, asignó hombres que cantaran al Señor, que lo adoraran por su esplendor y santidad en lo que ellos iban delante del ejército (v. 21). ¡Imagínese! Hay dos montañas y un valle, y una gran batalla por desatarse en este. En una montaña se encuentran tres naciones enemigas esperando devastar a los judíos. En la otra montaña están los judíos liderados por Josafat. Él le dice al pueblo: «Este es el plan de Dios. Todos los que canten en el coro, los quiero en primera fila». Así que se van marchando a la batalla con el coro delante del ejército alabando a Dios. ¿Funcionó el plan de Dios? Sí. Las tres naciones enemigas se confundieron y terminaron matándose entre ellos. Lo único que tuvo que hacer el pueblo de Dios fue repartirse el botín. ¿Por qué escogió Dios hacerlo de esa manera? Como una lección visual para enseñarnos a alabarlo con fe aun antes de la victoria. La lección es que hay poder en el agradecimiento. Cada uno de nosotros puede decir: «Señor, sé que tengo problemas, pero te doy gracias anticipadamente porque no hay situación que no puedas resolver». Eso es verdadera fe, darle gracias a Dios con anticipación.

viernes, 23 de septiembre de 2016

¿COMO VENCER LA DEPRESIÓN?

La depresión es uno de los problemas más grandes en el mundo actual. Se la ha denominado como la gripe común de las enfermedades emocionales. Todos se deprimen ocasionalmente, pero algunos se encuentran en estado de depresión casi todo el tiempo. Aun los grandes santos se deprimieron, Elías fue un caso particular. Luego de múltiples victorias y milagros impresionantes, acabo con más de 450 profetas del dios pagano Baal, y gano el favor del pueblo, Sin embargo, había una persona a la que no le agradaba Elías, Jezabel, la reina de Israel. Una mujer muy malvada que odiaba al profeta, esta mujer prometió buscar y matar a Elías al precio que fuera (hoy miraremos esta historia en 1 Reyes 19:2 y trataremos de encontrar salida a la depresión con el ejemplo de Elías). Aquí tenemos al Elías que había sido tan valiente y ahora, cuando una mujer lo amenaza, se asusta, sale huyendo al desierto y se deprime (v. 3-5). Se acerca a un árbol, se sienta junto a él y clama a Dios pidiendo la muerte. «Ya he aguantado suficiente, Señor. Toma mi vida. No soy de ninguna manera mejor que mis antepasados». ¿Deprimido como Elías? Elías era un candidato ideal para la depresión. Se encontraba físicamente cansado, emocionalmente exhausto y alguien había amenazado su vida.
¿Por qué nos metemos en semejantes enredos emocionales? Debido al razonamiento errado. El hecho es que nuestras emociones son resultado de nuestros pensamientos. Si piensa de una manera negativa, usted va a experimentar la depresión. Sus emociones son causadas por su forma de interpretar la vida. Si mira la vida desde una perspectiva negativa se va a desanimar. Si desea desechar emociones inadecuadas, tendrá que cambiar su manera de pensar. (Romanos 12:2). La única manera de que puede cambiar su mente y sus emociones es cambiando la manera de pensar. Para superar la depresión, tendrá que corregir sus actitudes incorrectas con respecto a la vida. Si mira las cosas desde la perspectiva correcta, no experimentará depresión. Concéntrese en los hechos, no en sus emociones

¿POR QUÉ SE DEPRIMIÓ ELÍAS?





Porque jugó cuatro juegos mentales que todos jugamos cuando nos deprimimos.
El primero se encuentra en el versículo 3: «Elías tuvo miedo y huyó». Se acercó a un enebro, se sentó junto a él y pidió la muerte. ¿Cuál fue su primer error? El mismo que cometemos cuando nos deprimimos: NOS CONCENTRAMOS EN NUESTRAS EMOCIONES Y NO EN LOS HECHOS. Eso siempre nos sucede cuando estamos deprimidos. Nos enfocamos en cómo nos sentimos en lugar de ver la realidad. Esto se llama razonamiento emotivo, y es destructivo. Es la idea que dice: «Me siento así, de manera que debe ser realidad». Los músicos, los atletas y algunos actores o actrices, para mencionar a varios, sienten que son un fracaso después de alguna presentación. De igual modo, ellos saben que deben aprender a ignorar las emociones porque ellas casi nunca se centran en la realidad. Las emociones nos engañan con frecuencia, de manera que si nos concentramos en ellas en lugar de la realidad, podríamos tener problemas. Por ejemplo, cuando cometemos algún error en un área de nuestra vida, tendemos a creernos un fracaso total. Eso es un concepto erróneo.
La Biblia no dice que nos pongamos en contacto con nuestras emociones sino con la verdad, porque es la verdad la que nos hace libres.

NO SE COMPARE CON OTROS


EL SEGUNDO ERROR QUE COMETIÓ ELÍAS «Ya he aguantado demasiado, Señor. Toma mi vida, porque no soy mejor que mis padres». El segundo error que causa la depresión es que empezamos a compararnos con otros. Cuando usted empieza a compararse con otros, se está buscando problemas. No se compare con nadie más, porque todos somos únicos. Si siempre está imitando a otros y actuando como ellos, se va a deprimir. Caemos en la trampa de compararnos con otros y decimos… Yo debería actuar mejor que él o ella. Yo debería lograrlo. Yo debería dejarlo», ¡como si los látigos verbales nos fueran a motivar!, la autocrítica tampoco funciona.
Otra trampa en que caemos es que cuando experimentamos depresión nos pegamos una etiqueta. En lugar de decir: «Cometí un error», decimos: «Soy un fracaso total». En vez de afirmar: «Ay, me tropecé», decimos: « ¡Qué bruto soy!». Cuando nos ponemos etiquetas, agravamos el problema y empeoramos las cosas.

NO TOME CULPA FALSA


EL TERCER ERROR QUE COMETIÓ ELÍAS fue culparse de todos los hechos negativos que no tuvieron que ver con él. (v. 10). Cuando se hace esto siempre se cae en la depresión. Asumir una responsabilidad que Dios nunca tuvo como intención para nosotros se convierte en una carga demasiado pesada. Si uno tiene el hábito de ayudar a los demás, tarde o temprano, se da cuenta de que no todos reaccionan de la manera que uno quisiera, sean hijos o amistades, el cónyuge o las personas con las que trabaja. Las personas reaccionan de diversas maneras. Uno no puede asumir responsabilidad por sus reacciones. Dios nos dio a cada uno libre albedrío. Cuando usted asume la responsabilidad de las decisiones de otros, toma una carga que le traerá depresión. Uno puede influenciar a otros, pero no controlarlos. La decisión final es de ellos. No se deprima por algo que está fuera de su control.

NO EXAGERE LO NEGATIVO


EL CUARTO ERROR QUE COMETIÓ ELÍAS FUE EXAGERAR LO NEGATIVO. Él dijo: «Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también! (v.10) El profeta se echó al dolor: «Todos están en contra de mí». El hecho es que no todos eran opuestos a él. Solo una persona estaba en su contra con violencia, y su amenaza realmente no era en serio. Si Elías lo hubiese meditado un poco, en vez de hacerle caso a sus emociones, se habría dado cuenta de que Jezabel no se hubiera atrevido a matarlo. Cierto es que la reina le envió un mensajero con la amenaza diciendo: «Mañana te voy a matar». Pero si Jezabel realmente hubiese querido matar a Elías, no habría enviado al mensajero para advertirle sino a un asesino! Jezabel era demasiado astuta para quitarle la vida a Elías. Ella reconocía su gran influencia. Si él moría, se habría convertido en un mártir. Ella le permitió que huyera al desierto porque no deseaba matarlo sino hacerlo lucir un cobarde ante los ojos de la nación. Cuando estamos deprimidos, exageramos lo negativo. Todo luce mal. Si estamos deprimidos, el mundo entero se echa a perder.

CUIDE SUS NECESIDADES FÍSICAS





¿Cuál fue el remedio de Dios para la depresión de Elías? Es un remedio que usted podrá usar para su propia depresión. PRIMERAMENTE, RESPONSABILÍCESE POR EL CUIDADO DE SUS NECESIDADES FÍSICAS. Leímos que Elías se acostó junto a un árbol y se durmió. (v. 5-8). El remedio inicial de Dios para la depresión de Elías fue descanso, alimento y relajación. En ocasiones, un buen reposo hace maravillas en la actitud de uno. Cuando uno se encuentra exhausto físicamente y mentalmente agotado, es vulnerable a la depresión. Fíjese cuan tierno fue el trato de Dios con Elías. Dios no lo reprendió diciendo: «¡Cobarde! ¿Qué haces aquí en el desierto?» Dios no lo despreció ni lo condenó; sencillamente lo restauró físicamente. Ese fue el punto de partida. Si uno se encuentra deprimido, el primer paso hacia la recuperación es ponerse en forma. Tome cuidado de su salud. Tal vez le sea necesario atender su dieta o dormir un poco más o iniciar un régimen de ejercicios. La salud física ejerce una influencia profunda sobre su ánimo.

ENTRÉGUELE A DIOS SUS FRUSTRACIONES


El segundo remedio para su depresión consiste en entregarle a Dios sus frustraciones. Elías entró a una cueva y paso allí la noche. (v. 9-10) Él simplemente exteriorizó sus sentimientos más profundos. Dios permitió que se desahogara. Dios, en esencia, dice: «Cuando estés frustrado, déjame oír tus emociones. Las conozco de antemano y no me voy a escandalizar por ellas». El Señor permitió que Elías exteriorizara sus emociones reprimidas y no lo criticó ni lo condenó. A veces es provechoso confiarle a un buen amigo cristiano sus sentimientos.
Fíjese en las seis emociones que experimentó Elías. Cuando uno combina el resentimiento, el temor, la culpabilidad, la ira, la soledad y la preocupación, ¡se está buscando la depresión! De modo que Dios dejó que soltara todas estas cosas. Él dijo: «¿Elías, qué es lo que te frustra? ¿Qué te molesta?» Cuando esté deprimido, eso es precisamente lo que debe hacer: Contarle todo a Dios.

ESTAR NUEVAMENTE CONSCIENTE DE DIOS


El tercer remedio para su depresión consiste en estar nuevamente consciente de la presencia de Dios en su vida. El Señor le dijo a Elías: «Sal y preséntate ante mí en la montaña porque estoy a punto de pasar por allí» (v. 11). Dios le recordó a Elías que él aún estaba a su lado.

UN NUEVO RUMBO PARA SU VIDA


El cuarto remedio para superar la depresión está en permitirle a Dios que le dé un nuevo rumbo a su vida. (v. 15). Dios le dio a Elías una misión nueva. Lo puso a trabajar de nuevo. La manera más rápida de superar la depresión consiste en dejar de sentarse en medio de la autocompasión. Deje de fijar sus ojos en sí mismo y empiece a mirar las necesidades de los demás. Deje que Dios le dé una nueva meta y un nuevo rumbo. Él no ha terminado con usted. ¿Le salió mal algún asunto? ¡¿Qué va a hacer?! Si se lo permite, Dios lo levantará y empezará de nuevo. Un error (o cien de ellos) no le hace inútil en la vida. Jesús lo quiere sacar de su depresión. Él le puede ayudar; él le puede cambiar; él puede sanarle de la depresión. Usted no tiene que pasar la vida a merced de sus emociones. Sus pensamientos rigen sus emociones, y usted puede controlar lo que piensa. Puede decidir cambiar sus pensamientos. Deje que Dios cambie esas concepciones erróneas y dañinas como aquella que dice: «Si alguien me critica, significa que no sirvo para nada». «Para sentirme realizado o realizada en la vida, necesito ser amado por todos». «No puedo admitir ninguna debilidad; tengo que ser perfecto o perfecta porque si no soy un fracaso». Estos son el tipo de conceptos equivocados que producen depresión. Jesús conocía la importancia de razonar correctamente cuando dijo: «Conocerán la verdad y la verdad los hará libres» 0uan 8:32). Mientras mejor conozca a Jesús, más libre será.

USTED PUEDE CAMBIAR


Usted puede cambiar. ¿Cómo se empieza? Estableciendo una relación con Cristo. Usted «nace de nuevo», como lo dice la Biblia. Esto no cura toda su depresión de manera instantánea, pero sin Cristo, no hay fuerza para cambiar. Él desea ser una parte vital de su vida, y si le cede el control, él le ayudará. Una vez que esté en su vida, pídale una nueva meta y un nuevo sentido a su existencia. Usted necesita algo más grande por lo cual vivir en lugar de sí mismo. Aquellos que viven para ellos mismos tienen asegurada la depresión. Usted necesita algo mayor que le quite la vista de sí mismo y es una relación vital con Cristo, el Hijo de Dios.